Jacques-Louis David (París, 30 de agosto de 1748-Bruselas, 29 de diciembre de 1825) fue un pintor francés de gran influencia en el estilo neoclásico. Buscó la inspiración en los modelos escultóricos y mitológicos griegos, basándose en su austeridad y severidad, algo que concordaba con el clima moral de los últimos años del antiguo régimen.

Más tarde David llegó a ser un activo participante en la Revolución francesa, en el 1789, así como amigo de Maximilien de Robespierre; en realidad fue el líder de las artes bajo la República Francesa. Encarcelado tras la caída de Robespierre del poder, más tarde simpatizó con el régimen de Napoleón Bonaparte. Fue en esta época cuando desarrolló su 'Estilo Imperio', notable por el uso de colores cálidos al estilo veneciano. Después de la caída de Napoleón del poder imperial y el resurgimiento borbónico, David se exilió a Bruselas, entonces en el Reino Unido de los Países Bajos, donde permaneció hasta su muerte.

Entre sus numerosos alumnos cabe destacar a Antoine-Jean Gros, Anne-Louis Girodet de Roussy-Trioson y el más conocido de todos: Jean Auguste Dominique Ingres. Esto le hizo ser el pintor más influyente del arte francés del , especialmente en la pintura académica del Salón.

Biografía

Jacques-Louis David nació en el seno de una próspera familia en París, el 30 de agosto de 1748. Cuando David tenía nueve años, su padre murió en un duelo y su madre lo dejó bajo el cuidado de sus tíos François Buron y Jacques-François Desmaisons, que eran unos prósperos arquitectos. Ellos se aseguraron de que recibiera una excelente educación en el Colegio de las Cuatro Naciones, pero Jacques-Louis David no fue nunca un buen estudiante, durante las clases cubría sus libros con dibujos. Pronto manifestó que quería ser pintor, pero el deseo de su madre y sus tíos era que fuera arquitecto.

Finalmente venció los recelos de sus familiares y fue al taller de François Boucher (1703-1770), máxima figura de la época, así como pariente lejano de David. Boucher, en sus inicios pintor Rococó, se encontraba en un periodo más clásico de su pintura. Boucher decidió que, en vez de enseñar personalmente a David, ponerle bajo el tutelaje de su amigo Joseph-Marie Vien, que había adoptado gustos clásicos frente al rococó imperante. Allí David asistió a la Real Academia de Pintura y Escultura, situada en lo que hoy es el Louvre.

David intentó ganar el Premio de Roma, cuatro veces entre 1770 y 1774, que consistía en una beca para una estancia de cuatro años en la Academia Francesa en Roma. Una de ellas, de acuerdo a la leyenda, lo perdió porque no había consultado a Vien, uno de los jueces que otorgaba el premio. Otra, porque algunos estudiantes habían estado compitiendo durante años y Vien pensó que la educación de David podía esperar, no así la de esos otros pintores. En protesta, David se puso en huelga de hambre. Al quinto intento, David lo gana finalmente en 1774 gracias a su pintura «Erasístrato descubriendo la causa de la enfermedad de Antíoco», tema establecido por el jurado. Lo más usual en este caso era que David hubiera asistido a otra academia antes de ir a la Academia en Roma, pero la influencia de Vien le permitió ir directamente allí en 1775, cuando Vien fue nombrado director de la Academia de Francia en Roma.

Ya en Italia, David pudo acceder de primera mano a las obras maestras y a las ruinas de la antigua Roma. David llenó multitud de cuadernos con numeroso material que utilizaría durante el resto de su vida. Se reunió con el influyente pintor neoclásico Rafael Mengs (1728-1779). A través de él, se introdujo en las teorías pioneras del historiador de arte Johann Joachim Winckelmann. Durante su estancia en Roma, estudió a los grandes maestros, siendo su preferido Rafael. En 1779, David pudo visitar las ruinas de Pompeya, donde quedó impresionado acompañado por el escultor François Marie Suzanne.

Primeras obras Los compañeros de David en la Academia encontraron difícil relacionarse con él, pero reconocieron su genio. Permitieron a David que se quedara en la Academia Francesa en Roma durante un año más, pero después de cinco años en Roma, regresó a París. Allí, encontró quien influyera a su favor, y lo hicieron miembro de la Academia Real. Envió a la academia dos pinturas, incluyéndose ambas en el Salón de 1781, un gran honor. Fue alabado por pintores contemporáneos, pero la administración de la Academia Real era hostil a esta estrella naciente.

Después del salón, el rey le autorizó a alojarse en el Louvre, un privilegio antiguo y muy deseado de los grandes artistas. Cuando el contratista de los edificios reales, M. Pecol, estaba haciendo los oportunos arreglos con David, le pidió que se casara con su hija, Marguerite Charlotte. Este matrimonio proporcionó a David dinero y, con el tiempo, cuatro hijos. David tenía alumnos propios, entre 40 y 50, y el gobierno le encargó que pintase Horacio defendido por su padre, pero David pronto decidió: «Sólo en Roma puedo pintar romanos». Su suegro le proporcionó el dinero que necesitaba para el viaje, y David marchó a Roma con su esposa y tres de sus estudiantes, uno de los cuales, Jean-Germain Drouais, era el ganador del Premio de Roma de ese año. thumb|Juramento de los Horacios de 1784.

En Roma, David pintó su famoso Juramento de los Horacios. En esta pieza, el artista hace referencia a los valores de la Ilustración al tiempo que alude al contrato social de Rousseau. El ideal republicano del general se convirtió en el foco central de la pintura con los tres hijos posicionados en conformidad con el padre. El juramento entre los personajes puede leerse como un acto de unificación de los hombres con la vinculación del estado.Boime 1987 , pág. 394. La cuestión de los roles de género también se hace evidente en esta pieza, ya que las mujeres en Horacios contrastan enormemente con el grupo de hermanos. David representa al padre de espaldas a las mujeres, excluyéndolas del juramento. También parecen ser de menor escala y físicamente aisladas de las figuras masculinas.Boime 1987 , pág. 399.  La virilidad masculina y la disciplina mostradas por las posturas rígidas y seguras de los hombres también contrastan severamente con la suavidad femenina encorvada y desmayada creada en la otra mitad de la composición.  Aquí vemos la clara división de los atributos masculinos y femeninos que confinaban los sexos a roles específicos bajo la doctrina popularizada de Rousseau de las "esferas separadas".Boime 1987 , pág. 398.

Los temas y motivos se reiterarían en obras posteriores como El juramento del Juego de Pelota y La distribución de las águilas. Mientras que en el Juramento de los Horacios y El juramento del Juego de Pelota se enfatiza la importancia del autosacrificio masculino por el propio país y por patriotismo, La distribución de las águilas hablaría del autosacrificio por el emperador (Napoleón) y la importancia de la gloria obtenida en el campo de batalla.

En 1787, David no se convirtió en el director de la Academia Francesa en Roma, una posición que deseaba ardientemente. El conde encargado del nombramiento dijo que David era demasiado joven, pero afirmó que le apoyaría dentro de 6 a 12 años. Esta situación sería una de las muchas que hicieron que arremetiera contra la Academia en años futuros.

thumb|left|La muerte de Sócrates (1787).

Para el salón de 1787, David exhibió su famosa Muerte de Sócrates. «Condenado a muerte, Sócrates, fuerte, calmado y en paz, discute la inmortalidad del alma. Rodeado por Critón, sus amigos lamentándose y estudiantes, está enseñando, filosofando, y de hecho, agradeciendo al Dios de la Salud, Asclepio, por la infusión de cicuta que le aseguraría una muerte pacífica… La esposa de Sócrates puede verse lamentándose sola fuera de la habitación, despedida por su debilidad. Platón (que no estaba presente cuando murió Sócrates) está representado como un anciano sentado al final de la cama.» Los críticos compararon el Sócrates con la bóveda de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel y las Estancias de Rafael, y uno, después de diez visitas al Salón, lo describió como «perfecto en todos los sentidos». Denis Diderot dijo que parecía que lo había copiado de algún antiguo bajorrelieve. La pintura estaba muy en la ola del clima político de la época.

thumb|Los lictores llevan a Bruto los cuerpos de sus hijos, 1789, óleo sobre lienzo, , Museo del Louvre, París.

Como siguiente pintura, David ejecutó Los lictores llevan a Bruto los cuerpos de sus hijos. La obra resultaba muy atractiva para la época. Antes de la apertura del Salón, había comenzado la Revolución francesa. Se había establecido la Asamblea Nacional y había caído la Bastilla. La corte real no quería propaganda agitando al pueblo, así que había que comprobar todas las obras antes de que se colgaran. Algunos retratos de gente famosa se prohibieron, como el de un químico que resultaba ser miembro de un partido que no gozaba de favor. Cuando los periódicos relataron que el gobierno no había permitido que se mostrara Los lictores llevan a Bruto los cuerpos de sus hijos, el pueblo se encolerizó, y los realistas cedieron. El cuadro se colgó en la exposición, protegido por estudiantes de arte. La pintura representa a Lucio Junio Bruto, el líder romano, lamentándose por sus hijos. Los hijos de Bruto habían intentado derrocar al gobierno y restaurar la monarquía, así que el padre ordenó su muerte para mantener la república. Así, Bruto resultaba ser el heroico defensor de la república, aunque le costase su propia familia. A la derecha, la madre sostiene a sus dos hijas, y la abuela se ve en el extremo derecho, angustiada. Bruto se sienta a la izquierda, solo, melancólico, pero sabiendo que lo que ha hecho es lo mejor para su país. Toda la pintura era un símbolo republicano, y obviamente tuvo un inmenso significado en estos tiempos en Francia.

La Revolución Francesa Al comienzo, David apoyó la Revolución, siendo amigo de Robespierre y miembro del club jacobino. Mientras otros abandonaban el país en busca de nuevas y mejores oportunidades, David se quedó para ayudar a destruir el viejo orden; votó en la Asamblea Nacional a favor de la ejecución de LuisXVI. No es seguro por qué lo hizo, pues había más oportunidades para él bajo un rey que con el nuevo orden; algunos sugieren que el amor de David por lo clásico le hizo abrazar todo lo de aquel periodo, incluido un gobierno republicano.

thumb|left|upright|Retrato de David hecho por Antoine-Jean Gros, 1790. Museo Pushkin, Moscú.

Otros creen que la clave de la carrera revolucionaria del artista está en su personalidad. Indudablemente, la sensibilidad artística de David, su temperamento voluble, emociones volátiles, ardiente entusiasmo y fiera independencia le ayudarían a volverse contra el orden establecido pero no explican con plenitud la devoción que sintió hacia el régimen republicano. Ni lo hacen las vagas afirmaciones de aquellos que insisten en su «poderosa ambición... e inusual energía de voluntad» realmente justifican sus conexiones revolucionarias. Aquellos que lo conocieron sostienen que fue su «generoso ardor», alto idealismo y benevolente, aunque a veces fanático, entusiasmo más que el egoísmo y los celos, los que motivaron sus actividades durante este periodo.

Pronto, David volvió sus lamentos críticos hacia la Academia Real de Pintura y Escultura. Este ataque fue probablemente causado ante todo por la hipocresía de la organización y su oposición personal contra su obra, como pudo verse en momentos anteriores de la vida de David. La Academia Real estaba llena de realistas, y el intento de David de reformarla no sentó bien a los miembros. Sin embargo, la suerte estaba echada contra este símbolo del antiguo régimen, y la Asamblea Nacional ordenó que hiciera cambios para acomodarse a la nueva constitución.

thumb|El juramento del Juego de Pelota (esbozos de 1791), Museo nacional del castillo de Versalles.