La Vela Latina Canaria es un deporte náutico de botes que se desarrolla en Canarias, sobre todo en Gran Canaria y Lanzarote, consiste en regatas en modalidad de flota o de barco contra barco, según la competición de que se trate. Son propulsados por el viento, y los tripulantes son los encargados de dirigir el bote e intentar aprovechar al máximo la cinética. Existen diferentes trofeos como el Trofeo Isla de Gran Canaria, el Trofeo Federación o el Trofeo Caja de Canarias.
Historia
Los botes de vela latina no son autóctonos de Canarias. Por el contrario, existen multitud de embarcaciones de vela latina en toda la costa del Mediterráneo, o en las islas macaronésicas (barcos artesanales balleneros en Azores o Madeira utilizaban el tipo de velas conocidas como latinas y similares construcciones en madera de sus cascos, sin llegar quizás a tener o desarrollar competiciones propias locales, pero todas con una influencia clara y muy anterior, de los pioneros en el uso de este tipo de embarcaciones y velas "latinas", los fenicios y distintas culturas originales del río Nilo, donde la obligación a navegar en espacios cortos con independencia de la dirección del viento hace que se desarrolle técnicas y tecnología para poder navegar contra el viento, nunca directamente, pero si en un ángulo aproximado de 45 grados). Algunas fuentes apuntan a que es en el río Nilo donde se fabrican las primeras embarcaciones de vela latina, y que desde allí los marineros y comerciantes se encargaron de difundir su uso por todo el Mediterráneo y en consecuencia en el Atlántico.
En el mundo occidental la vela latina comenzó a tomar protagonismo cuando aparecieron las necesidades de un buen rendimiento de la navegación a vela. En la navegación antigua del Mediterráneo no se utilizaban velas por el simple hecho de que era más fácil remar y no existía la necesidad de navegar a vela. Sin embargo, la navegación empezó a ajustarse con las posibilidades y las necesidades económicas de la época, era muy caro mantener una tripulación de esclavos que remasen. Es la vela, el medio de propulsión sustituto de los remos. Sin embargo la vela ya existía desde hacía siglos, al menos desde el III milenio a. C. Es a partir del cuando empiezan a ser comunes las representaciones de aparejos latinos en el Mediterráneo e incluso algunas fuentes documentan sus incursiones en el océano Índico y el océano Atlántico.
La vela latina fue protagonista en las expansiones de los siglos , y . Al ser Canarias uno de los primeros capítulos de esta colonización es lógico pensar que de ahí sea el origen de la tradición en Canarias.
Pero es bastante anterior, la primera referencia que habla de vela latina en Canarias. Es posible que en el ya existiera en Lanzarote un pequeño puesto comercial genovés y poco después empezaran las primeras incursiones en Canarias con pretensiones evangelizadoras. Esto es confirmado principalmente por las notas de la expedición de Jaume Ferrer en 1357. La mayoría de las representaciones de barcos arribando a Canarias en aquella época son de vela latina, pues era la mejor para llegar hasta el archipiélago, en comparación con las embarcaciones de vela cuadrada; se necesitaba una embarcación capaz de remontar desde África hasta Europa y la mejor era la de vela latina, que podía costear en ceñida la costa Africana para llegar a Canarias. miniatura|Puerto de la Luz en 1920, usual meta de regatas. Durante el se mantuvo la tradición, pero a mediados del las velas latinas se veían cada vez más sustituidas por otros tipos de velas (foques, escandalosas, cangrejas, ajustadas con picos y botavaras...) Esto significó el retiro de las velas latinas a finales de siglo, quedando excluidas a pequeñas embarcaciones que navegan los litorales, de servicios, pesca o pequeño cabotaje, pues era muy útil en estas embarcaciones porque no necesitan jarcia firme para navegar y resulta mucho más fácil arbolar y desarbolar la embarcación cuando la faena lo exige.
En la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, el muelle de San Telmo no tenía las infraestructuras suficientes como para atracar y trasbordar pasajeros por eso en 1902 se construye un dique de 1km de largo, y es durante esa época cuando se produce el punto de inflexión en el comercio de la capital, ya que existe la actividad denominada cambullón (del portugués cambulhão, que significa ‘conjunto de cosas, ristra’, ‘desorden, confusión’)La palabra de la semana: cambullón, en El Cloquido. que consistía en realizar pequeñas transacciones comerciales, principalmente por medio del trueque, entre los barcos atracados en el muelle y los pequeños comercios situados en tierra, siendo el cambullonero quien trasladaba dichas mercancías en pequeñas embarcaciones a vela. La competencia por llegar primero sería el antecesor de las regatas.
La primera referencia que se hace al "deporte" se publica en la prensa local, aunque no se diga nada de vela latina e incluso se dice que los paseos serán algunos a remo.
La primera regata organizada fue probablemente en 1904 el 24 de julio con motivo de las fiestas patronales del barrio de San Cristóbal. La prensa anunciaba regata de botes de vela desde la puntilla hasta el Puerto de la Luz con regreso al Castillo de San Cristóbal.
Durante la guerra civil se interrumpieron las regatas salvo alguna esporádica. Finalmente fueron terminantemente prohibidas tras aparecer unos ahogados de forma sospechosa: "En días de Guerra pegamos Minerva y Porteño. Íbamos en popa cuando vimos a la gente "sublevada". Serecho a nosotros había un saco flotando... Era un "gran bulto" que tenía un perro blanco y negro atado a la boca del saco. Dentro había un hombre. No lo tocamos. Llamamos a la "falúa del turno" (encargada de transportar pasaje, desde barcos surtos en la bahía, a tierra firme). La falúa sacó al muerto. A partir de entonces ya no hubo más regatas".
A partir de 1962 el campeonato de Vela Latina aglutina una afición inesperada, este es el mismo año en el que la sociedad de la Vela pasa a llamarse Club de Vela Latina Canaria.
El aborigen canario
No se puede decir que la vela latina tenga su origen en ningún tipo de actividad aborigen ni deportiva ni pesquera ni de cualquier otro tipo. Esto no quiere decir que, como de costumbre se piensa, los aborígenes canarios vivieran de espaldas al mar.Fray Juan Abreu Galindo, citado por Juan Armando Mentado Gil en el libro "Semblanza Histórica de los Botes de la Vela Latina"
Probablemente los aborígenes canarios no navegaran entre islas. La arqueología no ha encontrado aún nada que indique que pudiesen ir de unas islas a otras, hecho que da pie a la duda de saber si se conocieron los habitantes de las diferentes islas no. En cualquiera de los casos, los aborígenes canarios no están ni pueden estar relacionados con la Vela Latina Canaria.
El bote miniatura|"Bote de Vela Canaria". Un bote de Vela Latina Canaria es la réplica actual, mejorada, de aquellas embarcaciones destinadas al trabajo en faenas portuarias y de pesca. Hoy día se construyen con la única finalidad de competir deportivamente. El bote está dotado para navegar en cualquier rumbo excepto contra el viento.
La mayoría de las embarcaciones representan a un barrio o sector de la ciudad y antes de permitirse el patrocinio y la publicidad en los botes y velas (con el consiguiente aporte económico) era mediante rifas y aportaciones populares con lo que se construían los botes.
Existe un hermano del bote de vela latina, que compite en Lanzarote y se llama barquillo de vela latina, el cual guarda ciertas diferencias del bote de vela latina.
El casco Está reglamentado el que sea obligatoria la construcción del casco del bote exclusivamente con madera y que el bote no deje de parecerse al modelo que exhibe la federación de Vela, el cual fue firmado por todos los representantes de los diferentes botes a mediados de los ochenta.
Lo acordado es que las medidas máximas sean:
Eslora: 6.55 metros. (se mide desde la boca estopa de proa hasta la de popa) Manga: 2.37 metros. (se mide por la zona interior en la parte más ancha del casco y de las cintas) Puntal: 1.35 metros. (es la altura media entre el puntal exterior de proa y el puntal exterior de popa)
La vela En el reglamento de la Vela Latina Canaria, en su versión de Gran Canaria, las reglas 15 y 17 definen al velero, con un apartado para la vela que dice lo siguiente:
Son varios puntos los imprescindibles cuando se trata de fabricar una Vela Latina Canaria. En primer lugar la elección del tejido es fundamental, y esta elección se basa en la durabilidad. Esta se logra utilizando tejidos gruesos y de poco estiramiento. Hablamos de materiales como el dacron o el terilene. Por otra parte no debemos olvidar el rendimiento que nos da la vela. Esto se consigue utilizando tejidos finos para poco viento y rígido para vientos medios y fuertes. Se permite utilizar tejidos como el mylar o el kevlar.
La definición de una vela es su curva, algo necesario para que la embarcación se desplace. Existen diferentes tipos de vela, por ejemplo existe la vela tipo Manuel Cabrera (Vela Plana), con paños rectos, La Vela de tipo Luis Martínez (con paños más estrechos en la baluma para evitar deformación ) con cortes de paños en disminución o la Vela tipo Quique Boissier (Con pinzas para conseguir la forma deseada ), lo que consigue la máxima profundidad en la zona deseada, algunas elaboradas con mylar y kevlar. Relación de Velas y su diseñador de 1990.N.º RegistroBoteDiseñador de la vela<center>1PorteñoSanti Ceballos<center>2MinervaManuel Cabrera<center>3Poeta Tomás MoralesVíctor Regalado y Juan A. Martín<center>4PericoQuique Boissier y Chano Ceballos<center>6Santa CatalinaSanti Ceballos<center>15BelmontSanti Ceballos<center>17Unión riscoLuis Martínez<center>18Pepsi ArenalesSanti Ceballos<center>19San CristóbalQuique Boisser y Tino de la Nuez<center>26Roque NubloSanti Ceballos<center>29D.A. AguadulceSanti Ceballos<center>30Universidad de Las PalmasSanti Ceballos<center>31CastilloSanti Ceballos y Domingo Santana<center>32Archipiélago 8Quique Boisser y Juan Pérez
Tripulación El mínimo de tripulantes por embarcación es de 8 incluido el patrón, el máximo es de trece, pero normalmente suelen navegar diez u once. Es necesario coordinar al máximo los movimientos dentro del barco, es por ello que existen posiciones dentro del barco y que cada tripulante tiene una tarea específica. Las posiciones en el barco son las siguientes: Patrón, escotero, murero, contramurero, hombres del palo ( palo arriba- palo medio- palo abajo), al resonar, ir al retorno o cobrar, el tripulante de lastre, abrochar escota. Fuera de la embarcación hay un árbitro, un juez de regata y un cronometrador. Para navegar el barco hace falta que cada tripulante lleve a cabo su función en perfecta coordinación con los demás y para esto también hace falta comunicarse. Existe un vocabulario específico en la navegación de Vela Latina Canaria, con sus variantes en Lanzarote.
Competiciones
Los Trofeos más importantes de Gran Canaria son el Campeonato, el Trofeo Eliminatoria y la Copa Gran Canaria, los tres primeros clasificados de las anteriores competiciones realizan una única regata entre sí que se conoce como Trofeo Federación. En Lanzarote se desarrolla un torneo de liga así como diversas regatas de un día como la regata del "Día de Canarias" o la de "San Ginés".
Las regatas se navegan en ceñida, que significa llegar a las balizas de meta con bordadas en las que la proa del bote forme un ángulo de aproximadamente 45.º respecto a la dirección del viento (aproximadamente), describiendo una línea quebrada o en zigzag en su recorrido.
El campeonato