La guerra heftalita-sasánida de 484 fue un conflicto armado entre el imperio de la dinastía sasánida (persas) y los heftalitas (apodados hunos blancos). Ese año el sah persa Peroz I lideró una expedición contra los heftalitas del jan Kushnavaz, pero la campaña resultó en una derrota catastrófica para las fuerzas sasánidas, que acabaron casi completamente aniquiladas. El sah también murió en la acción.

Antecedentes Situación previa Cuando el sah Yazdegerd II murió en 457, rápidamente se desató una guerra civil entre sus hijos Ormuz y Peroz, en que el primero rápidamente se impuso. Sin embargo, el hermano vencido consiguió la ayuda de los heftalitas o hunos blancos, gracias a los cuales pudo hacerse con el trono en 459 con el nombre de Peroz I. Mató a su hermano y otros tres miembros de su familia.Tabari 872 . Posterior a su victoria, el nuevo sah pasó los siguientes siete años ocupado en perseguir a los cristianos y judíos de su imperio, lo que desencadenó una rebelión en el reino cristiano de la Albania caucásica, que era su vasallo, en 463-464, pero que pudo someter gracias a la ayuda de los heftalitas.

Los hunos también sirvieron como aliados en sus campañas contra otros nómadas:Tabari 874 . kidaritas en 462, saraguros en 465-466 y kidaritas en 468. Durante la última campaña, los heftalitas se apoderaron de Bactria y de Balaam (Balj), territorios de los kidaritas. Luego, Peroz I exigió al emperador romano de Oriente, Zenón, a financiar sus esfuerzos militares contra los nómadas en reparación por negarse a pagar el mantenimiento de la estratégica fortaleza de Derbent, lo que Zenón aceptó por estar ocupado en otros frentes; es probable que la guerra contra los kidaritas haya dejado a los persas en problemas financieros.

Primer conflicto Hacia 474-475, Peroz I decidió hacerle la guerra a los heftalitas, sus antiguos aliados. Algunas crónicas antiguas señalan que fueron tres guerras que sostuvo contra ellos,Josué 10-11 . mientras que otras hablan solo de dos. Autores modernos creen que los cronistas antiguos confundieron la campaña contra los kidaritas con una primera guerra contra los hunos y que en realidad sólo hubo dos campañas.

Al Tabari afirma que se debió a que los heftalitas se habían apoderado de Tujaristán (Bactria) y practicaban la sodomía,Tabari 873 . sin embargo, el primer punto probablemente fue fruto de un acuerdo entre hunos y persas al dividirse el reino de los kidaritas y el segundo parece una excusa. En cambio, Procopio señala que el sah tenía disputas limítrofes con los hunos,Procopio I.3.1 . especialmente por la ciudad fronteriza de Gorgo.Procopio I.3.2 .

Según Josué el Estilita, consiguió tomar muchas tierras de los hunos, pero finalmente fue vencido y capturado, debiendo Zenón enviar dinero para pagar su rescate.Josué 10 .

Segundo conflicto En 478-479, una nueva guerra se inició cuando el jan Kushnavaz solicitó la mano de una hija del sah, pero el monarca persa le envió una impostora. En cuanto el jan se dio cuenta del engaño, reaccionó declarando la guerra. Peroz I atacó a los hefatlitas, quienes le plantaron batalla campal y fingieron cargarse para luego retirarse, atrayendo a los persas a una emboscada. En su segunda campaña, según Josué, todo su ejército fue «destruido y disperso» y el sah capturado una vez más. En esta ocasión prometió 30 mulas cargadas de plata para ser liberado, pero solo envió 20 y a su joven hijo Kavad como rehén. En cuanto volvió a Persia, Peroz I creó un nuevo impuesto para recolectar suficiente plata para pagar por las 10 mulas faltantes y pagar el rescate de su hijo.Josué 11 .

Procopio dice que Peroz I marchó acompañado de un embajador romano llamado EusebioProcopio I.3.8 . a través de terreno montañoso hasta adentrarse en un valle rodeado de montañas.Procopio I.3.9 . El sah marchaba sin preocuparse,Procopio I.3.10 . persiguiendo un pequeño grupo de hunos que estaba delante de él retirándose mientras que el grueso de los heftalitas estaban en su retaguardia.Procopio I.3.11 . Procopio afirma que los persas (medos los llama) se dieron cuenta y pidieron a Eusebio que hablara con el sah, temerosos de su ira.Procopio I.3.12 . El embajador habló con el emperador persa, contándole una fábula sobre un león oculto en un montículo que caza una cabra.Procopio I.3.13 . Entonces Peroz I temió que su vanguardia pudiera ser víctima de una trampa similar y ordenó detenerse para analizar su situación.Procopio I.3.14 . Los hunos dejaron de ocultarseProcopio I.3.15 . y los sasánidas entendieron que habían bloqueado la entrada del valle, dejándolos atrapados.Procopio I.3.16 . Luego, el jan huno envió embajadores al sah que le prometieron a él y su ejército una retirada segura si el monarca persa se arrodillaba ante el jan y juraba no volver a atacarlo.Procopio I.3.17 . Peroz I consultó a sus magos,Procopio I.3.18 . que le aconsejaron aceptar el tratoProcopio I.3.19 . y que no era humillante, pues los persas religiosamente se arrodillaban ante el Sol a cada amanecerProcopio I.3.20 . y así podría vivir para vengarse otro día.Procopio I.3.21 . Peroz I aceptó y se arrodilló ante su enemigo, pudiendo retirarse él y su ejército en paz.Procopio I.3.22 .

Fuerzas enfrentadas Las fuerzas heftalitas se desconocen. Solamente Al-Tha'alibi menciona al jan lamentándose ante Peroz I que su ejército era muy pequeño, pero de ser verdadero el diálogo, pudo tratarse de un ardid para animar al sah a atacar. La única cifra conocida sobre las fuerzas de estos hunos (en general, no vinculada a esta batalla) se refiere al . La enciclopedia china Cefu Yuangui incluye una memoria escrita en 718 por Puluo, hermano de Pantu Nili, gobernante de Tojaristán, para el emperador de la dinastía Tang. En el documento, se menciona que el país de Yeda, refiriéndose a los dominios heftalitas, disponía de soldados y jinetes.Cefu Yuangui 3.3.4. Fanyan en el vol. 999 (Reclamaciones, Asuntos Extranjeros), año 718 .

Al-Tabari, según la versión persa de su obra que recoge Abu Ali Bal'ami en el , menciona que el ejército sasánida en la segunda campaña de Peroz I sumaba hombres. Sin embargo, autores modernos creen que dichos números se refieren a su primera campaña contra los heftalitas. Respecto de la segunda, Ilkka Syvänne cree que los números mencionados por Bal'ami sólo se refieren a una parte del ejército del ejército que acompañó al sah en territorio enemigo, siendo el total a soldados más infantería y no combatientes. Respecto de la tercera campaña, Bal'ami menciona a soldados y 500 elefantes de guerra, que Syvänne acepta. Sin embargo, el erudito inglés George Rawlinson reduce el tamaño promedio de los ejércitos de campaña sasánidas a o hombres.

Batalla Ubicación Se desconoce el lugar exacto de la batalla, aunque se supone que ocurrió en alguna parte del este del Imperio sasánida. Según la arqueóloga Prudence Oliver Harper, el sah fue vencido y muerte al este de la actual Balj, postura apoyada por Mehrdad Kia. En cambio, Christoph Baumer sostiene que cuando el jan huno hizo un primero intento para detener a Peroz I fue vencido en Balj, dándose una segunda batalla en las cercanías de Herat y ahí fue vencido y muerto el sah. Kenneth W. Harl también cree que la batalla se dio en cerca de Herat. Charles Higham cree que el ejército persa partió del oasis de Merv, su base de operaciones en el Oriente.

Campaña 500px|thumb|izquierda|Mapa del reino de los heftalitas hacia el año 500. Según Al Tabari, los heftalitas (que él menciona como turcos) empezaron a atacar las fronteras entre su reino y el Jorasán persa, provocando la guerra.Tabari 878 . En cambio, Procopio afirma que el sah buscaba vengar la humillación sufrida anteriormente.Procopio I.4.1 . Reunió a todos sus aliados y soldados y acompañado de todos sus hijos excepto Kavad, quien era un niño.Procopio I.4.2 . Ghazar Parpetsi menciona que los nobles persas, recordando las derrotas anteriores, no deseaban la guerra e incluso el general en jefe o sparapet Vahram, le criticó públicamente varias veces; el ejército se reunió en Hircania.Ghazar 85 . Los ministros y generales del sah intentaron disuadirlo, pues consideraban tal guerra injusta por romper un juramento, pero Peroz I insistió.

Procopio dice que los heftalitas reaccionaron con dolor al darse cuenta del engaño sufrido y criticaron a su jan por permitir una nueva invasión sasánida.Procopio I.4.3 . Kushnavaz les preguntó qué habían perdidoProcopio I.4.4 . y sus nobles le dijeron que nada.Procopio I.4.5 . Luego, los hunos le exigieron salir y dar batalla a Peroz I, pero el jan los contuvo mientras los persas siguieran en su territorio.Procopio I.4.6 . Cuando se enteró de que el sah estaba en Gorgo supo que los sasánidas venían contra él.Procopio I.4.10 .

Enfrentamiento final Procopio afirma que Kushnavaz aprovechó el tiempo para construir una zanja enorme en una llanura, pero en su centro había un terreno sólido con suficiente ancho para que pasaran 10 caballos a la vez.Procopio I.4.7 . También ubicó en la planicie el estandarte real ante el cual Peroz I había jurado no volver a atacarlo,Procopio I.4.9 . o un documento firmado por el sah donde prometía lo mismo. Luego, al enterarse de la venida de los persas, Kushnavaz mandó a una pequeña parte de su ejército adelante para atacarlos, mientras el grueso de los hunos formaba atrás de la trinchera.

Según Ghazan, cuando los persas se acercaron, Peroz I recibió a un mensajero huno que le recordó de su anterior juramento a cambio de la libertad y le advirtió que si luchaba moriría.Ghazan 85 . Esto desanimó a los nobles persas, pues también creían que estaban atacando traicioneramente.Ghazan 85 . Por su parte, Al-Tha'alibi relata que cuando ambos ejércitos estuvieron frente a frente, Kushnavaz logró tener una reunión personal en la tierra entre ambos ejércitos, donde aparentó miedo porque su ejército era muy pequeño, ante lo que Peroz I se negó a responderle.

La vanguardia heftalita después regresó para unirse a sus compañerosProcopio I.4.11 . y lo hicieron formando una columna estrecha que pasó por el paso seguro con mucho cuidado de no caer en la trampa.Procopio I.4.8 . Al Tabari también menciona que los hunos cavaron una gran trinchera en el campo de batalla, pues estaban acostumbrados a usar trucos en la guerra, pero según él estaba detrás del ejército heftalita y estaba cubierta con tierra y tablas delgadas.Tabari 879 . Al-Tha'alibi menciona que la zanja tenía 9 codos de ancho y 20 de profundidad y estaba delante de la línea heftalita.

Luego, el jan ordenó a su ejército retirarse un poco, lo que Peroz I interpretó como un intento de escape y para impedirlo ordenó una impetuosa carga a todos sus hombres. Sin embargo, el sah y sus soldados acabaron cayendo en la trinchera, donde murieron todos. En cambio, Procopio sostiene que los furiosos persas no se dieron cuenta de la trampa y persiguiendo la vanguardia enemiga se dirigieron a la trinchera. Cayó la primera línea y luego todos los que venían detrás,Procopio I.4.12 . que cayeron a la zanja con sus armaduras y caballos y aplastaron a los que estaban abajo.Procopio I.4.13 . Ghazan da a entender que el sah sasánida subestimó a la trinchera y creyó que no era una amenaza. Al-Tha'alibi indica que los ejércitos primero chocaron y los persas fueron empujados hacia la trinchera, donde cayeron cuando intentaban retirarse.

Los que tuvieron la suerte de no caer en la trampa quedaron a merced de los hunos.Procopio I.4.32 . Es posible que los heftalitas, sabedores que Peroz I tuvo que pagar fuertes sumas a Zenón, consideraran que el tesoro estaba vacío y ejecutaran a los prisioneros al no esperar que se pagara rescate. Los pocos supervivientes huyeron a Hircania, donde difundieron la noticia del desastre, y luego a Asorestán seguidos por muchos refugiados.Ghazan 85 .

Bajas