El Gran Ducado de Baden (en alemán: Großherzogtum Baden) fue un Estado histórico en el suroeste de Alemania, a orillas del Rin. Existió entre 1806 y 1918 y su capital fue Karlsruhe.

Los señores de Baden se beneficiaron del desmembramiento de Suabia y fueron elevados a la dignidad de margrave en 1112, con lo cual asumieron su lugar como una de las cuatro dinastías más importantes del sur de Alemania, conjuntamente con los Habsburgo, los Wittelsbach y los Wurtemberg. Baden fue fragmentado entre 1190-1503, 1515-1620 y 1622-1771, si bien en las épocas de 1415-1503, 1604-20 y 1666-1771 solo hubo dos ramas activas.

Tras 1771, la única rama sobreviviente retuvo la autoridad completa, y a cambio de hacerle concesiones a Napoleón Bonaparte, fue elevado a la dignidad de Electorado en 1803, y posteriormente a gran ducado en 1806. Baden como Estado unificado fue reconocido como miembro soberano de la Confederación Germánica por el Congreso de Viena en 1814-1815.

Federico I (1852-1907), quien se acercó a Prusia, ayudó a la formación del Imperio alemán. El último gran duque de Baden, Federico II, abdicó en 1918. En 1919, Baden cesó de ser un Gran Ducado y se convirtió en la República de Baden como parte de la República de Weimar.

Historia La Revolución francesa y Napoleón

Cuando la Revolución Francesa amenazó con desbordar en el resto de Europa en 1792, Baden unió fuerzas contra Francia, y su territorio fue devastado una vez más. En 1796, el margrave Carlos Federico de Baden fue obligado a pagar una indemnización y ceder sus territorios de la margen izquierda del Rin a Francia. La fortuna, sin embargo, pronto volvió a caer de su lado. En 1803, en gran medida por los buenos oficios de Alejandro I, emperador de Rusia, recibió el Obispado de Constanza, parte del Palatinado Renano, y otros distritos más pequeños, junto con la dignidad de príncipe-elector. Cambiando de bando en 1805, luchó para Napoleón, con el resultado, por la paz de Presburgo de ese año, que obtuvo Brisgovia y otros territorios a expensas de los Habsburgo. En 1806, se unió a la Confederación del Rin, se declaró a sí mismo príncipe soberano, pasó a ser gran duque, y recibió territorios adicionales.

El contingente de Baden continuó asistiendo a Francia, y por la Paz de Viena en 1809, el gran duque fue reconocido con cesiones de territorio a expensas del Reino de Wurtemberg. Habiendo cuadruplicado la superficie de Baden, Carlos Federico murió en junio de 1811, siendo sucedido por su nieto, Carlos de Baden, quien estaba casado con Estefanía de Beauharnais (1789-1860), una prima del primer marido de la emperatriz Josefina, quien había sido adoptada por Napoleón I.

Carlos luchó para su suegro hasta la Batalla de Leipzig en 1813, cuando se unió a los Aliados.

Baden en la Confederación Germánica

En 1815 Baden pasó a ser miembro de la Confederación Germánica establecida por el Acta de 8 de junio, anexa al Acta Final del Congreso de Viena de 9 de junio. Sin embargo, con las prisas por ventilar el Congreso, la cuestión sobre la sucesión al gran ducado no quedó resuelta, un asunto que pronto sería agudo.

El tratado de 16 de abril de 1816, por el que las disputas territoriales entre Austria y Baviera fueron resueltas, garantizaba la sucesión del Palatinado badense en favor el rey Maximiliano I José de Baviera, en caso de la esperada extinción de la línea de Zähingen. Para contrarrestar esto, en 1817, el Gran Duque Carlos emitió una pragmática sanción (Hausgesetz) declarando a los condes de Höchberg, descendientes de un matrimonio morganático entre el gran duque Carlos Federico y Luise Geyer von Geyersberg (creada condesa de Höchberg), capaces de suceder a la corona. Siguió una controversia entre Baviera y Baden, que solo fue decidida en favor de las reclamaciones de los Höchberg por un tratado firmado por Baden y las cuatro grandes potencias en Fráncfort el 10 de julio de 1819.

Mientras, la disputa tuvo efectos de amplio alcance. Con el propósito de asegurar apoyo popular al heredero de Höchberg, en 1818 el Gran Duque Carlos concedió al gran ducado, bajo el Artículo XIII del Acta de la Confederación, una constitución liberal, bajo la cual se constituían dos cámaras cuyo asentimiento fue declarado necesario para legislación e impuestos. Las consecuencias eran importantes más allá de los estrechos límites del ducado, ya que toda Alemania observaba los experimentos constitucionales de los Estados meridionales.

En Baden, las condiciones no eran favorables para el éxito. Durante el periodo revolucionario, la población había caído completamente bajo la influencia de las ideas francesas, que quedó suficientemente ilustrado por el temperamento de las nuevas cámaras, que tendían a modelar su actividad según los procedimientos de la Convención Nacional (1792-1795) en los primeros días de la Revolución francesa. Adicionalmente, el nuevo Gran Duque Luis I (gobernando 1818-1830), quien había sucedido en 1818, era impopular, y la administración estaba en manos de intransigentes y ineficientes burócratas.

El resultado fue un punto muerto. Incluso antes de la promulgación de los Decretos de Carlsbad en octubre de 1819, el Gran Duque hubo prorrogado las cámaras después de tres meses de improductivo debate. La reacción que siguió fue tan drástica en Baden como en el resto de Alemania, y culminó en 1823 cuando, tras el rechazo de las cámaras de votar el presupuesto militar, el Gran Duque disolvió las cámaras y pasó a recaudar los impuestos bajo su propia autoridad. En enero de 1825, debido a la presión oficial, solo tres miembros liberales volvieron a la cámara. Se aprobó una ley por la cual el presupuesto solo sería presentado cada tres años, y la constitución cesó en tener cualquier existencia activa.

En 1830 el Gran Duque Luis fue sucedido por su hermanastro, el Gran Duque Leopoldo (gobernando 1830-1852), el primero de la línea Höchberg. La Revolución de Julio (1830) en Francia no causó perturbaciones en Baden, pero el nuevo Gran Duque mostró tendencias liberales desde el principio. Las elecciones de 1830 procedieron sin interferencias, y resultaron en el retorno de una mayoría liberal. Los siguientes años vieron la introducción, bajo sucesivos ministros, de reformas liberales, en las leyes civiles y criminales, y en la educación. En 1832, la adhesión de Baden al Zollverein (Unión Aduanera) prusiano hizo mucho por la prosperidad material del país.

Revolución de Baden de 1849

Para 1847, el radicalismo volvió a resurgir de nuevo en Baden. El 12 de septiembre de 1847, una manifestación popular celebrada en Offenburg aprobó resoluciones pidiendo la conversión del ejército regular en una milicia nacional, que debería jurar lealtad a la constitución, así como un régimen progresivo de impuestos, y una regulación justa entre los intereses del capital y el trabajo.

Las noticias sobre la revolución de febrero de 1848 en París trajeron agitación. Se celebraron numerosas reuniones públicas y el programa de Offenburg fue adoptado. El 4 de marzo de 1848, bajo la influencia de la excitación popular, la cámara baja aceptó este programa casi unánimemente. Como en otros estados alemanes, el gobierno se inclinó ante la tormenta, proclamó una amnistía y prometió reformas. El ministerio fue remodelado en una dirección más liberal, y envió un nuevo delegado a la dieta federal de Fráncfort, facultado para votar el establecimiento de un parlamento para una Alemania unida.

Sin embargo, continuaron los desórdenes, fomentados por agitadores republicanos. Los esfuerzos del gobierno para suprimir a los agitadores con ayuda de tropas federales llevó a una insurrección armada, que fue sofocada sin mucha dificultad. El alzamiento, liderado por Friedrich Hecker y Franz Joseph Trefzger, fue derrotado en Kandern el 20 de abril de 1848. Freiburg, ocupada por los republicanos, cayó el 24 de abril y el 27 de abril una legión franco-germana, que había invadido Baden desde Estrasburgo, fue derrotada en Dossenbach.

A principios de 1849, no obstante, el asunto de una nueva constitución de acuerdo con las resoluciones del parlamento de Fráncfort, condujo a problemas más serios. Se hizo poco para satisfacer a los radicales, enojados por la negativa de la segunda cámara a aceptar su propuesta para la convocación de una Asamblea constituyente el 10 de febrero de 1849.

La nueva insurrección que estalló demostró ser más formidable que la primera. Un motín del ejército en Rastatt el 11 de mayo mostró que el ejército simpatizaba con la revolución, que fue proclamada dos días después en Offenburg en medio de tumultuosas escenas. También, un motín en Karlsruhe el 13 de mayo obligó al Gran Duque Leopoldo a huir, al que siguieron los ministros al día siguiente. Mientras, un comité de la dieta liderados por Lorenz Brentano (1813-1891), quien representaba a los radicales más moderados contra los republicanos, se estableció en la capital en un intentó de dirigir los asuntos internos hasta el establecimiento de un gobierno provisional.

Esto se cumplió el 1 de junio, y el 10 de junio, la dieta constituyente, que consistía enteramente de los políticos más "avanzados", se reunió. Tenía pocas opciones de realizar más que discursos. El país permanecía en manos de una multitud armada de civiles y soldados amotinados. Mientras, el Gran Duque de Baden se había unido con Baviera para pedir una intervención armada de Prusia, que Berlín bendecía con la condición de que Baden se uniera a la Liga de los Tres Reyes.

A partir de este momento, la revolución en Baden estuvo condenada, y con ella la revolución en toda Alemania. Los prusianos, a las órdenes del Príncipe Guillermo (después emperador Guillermo I de Alemania), invadieron Baden a mediados de junio de 1849. Por miedo a una escalada militar, Brentano reaccionó con vacilación —demasiado vacilantemente para el más radical Gustav Struve y sus seguidores, quienes lo derrocaron y pusieron a un polaco, Ludwig Mieroslawski (1814-1878), en su lugar—.

Mieroslawski redujo a los insurgentes a una apariencia de orden. El 20 de junio de 1849, se enfrentó con los prusianos en Waghausel, y sufrió una completa derrota. El 25 de junio, el Príncipe Guillermo entró en Karlsruhe y, a final del mes, los miembros del gobierno provisional, quienes se habían refugiado en Freiburg, se habían dispersado. Los líderes insurgentes capturados, notablemente exoficiales, sufrieron ejecuciones sumarísimas. El ejército fue dispersado entre las ciudades guarnecidas por los prusianos, y las tropas prusianas ocuparon Baden por un tiempo. Franz Trefzger logró escapar a Suiza.

El Gran Duque Leopoldo retornó el 10 de agosto y disolvió la dieta de una vez. Las siguientes elecciones resultaron en una mayoría favorable a los nuevos ministros, que aprobaron una serie de leyes de tendencia reaccionaria con vistas a fortalecer el gobierno.

1850-1866

El Gran Duque Leopoldo murió el 24 de abril de 1852 y fue sucedido por su segundo hijo varón, Federico, como regente, ya que el hijo mayor, Luis II (m. 22 de enero de 1858), era incapaz de gobernar. Los asuntos internos de Baden durante el periodo que siguió tuvieron poco interés general. Desde 1860 hasta 1866, la política de la "nueva era" tuvo lugar en Baden. En las políticas de Alemania, Baden entre 1850 y 1855 fue un consistente apoyo de Austria. En la guerra austro-prusiana de 1866, los contingentes austriacos, a las órdenes del Príncipe Guillermo, tuvieron dos encuentros comprometidos con el ejército prusiano del Meno. No obstante, el 24 de julio de 1866, dos días antes de la batalla de Werbach, la segunda cámara pidió al Gran Duque finalizar la guerra y entrar en una alianza ofensiva y defensiva con Prusia.

Hacia el Imperio alemán