miniaturadeimagen|Monumento a Don Hernando De Lerma ubicado en la plaza Güemes de la Provincia de Salta Hernando de Lerma Polanco (Sevilla, España, 1 de noviembre de 1541 - Madrid, España, 1592) fue un explorador y colonizador español de mediados del . Fue gobernador del Tucumán entre 1580 y 1584. Se destacó por haber fundado la ciudad de Salta, capital de la actual provincia de Salta, en el noroeste de la Argentina.
Biografía
Hernando de Lerma nació en Sevilla, España, el 1 de noviembre de 1541. Tenía tan solo 36 años cuando fue nombrado gobernador del Tucumán por el rey Felipe II de España, mediante real cédula del 13 de noviembre de 1577. Pudo asumir recién el 16 de junio de 1580, atribuyendo esa demora a su extrema pobreza. Era sin duda acreedor de las mejores consideraciones. Un cronista de la época lo describió como caballero sevillano, de brillantes prendas y crecidos méritos, dando esperanzas de pacífico y prudente gobernador. La misma cédula real de su nombramiento ponía el siguiente considerando en el encabezamiento: "Atento a la habilidad y suficiencia y a los servicios que nos habéis hecho y esperamos nos haréis, es nuestra merced que seáis nuestro gobernador de la provincia del Tucumán". Las expectativas despertadas por semejantes antecedentes fueron muchas y mucha la desilusión que causó su accionar.Don Hernando de Lerma Página oficial de la Catedral Basílica de Salta - Santuario del Señor y Virgen del Milagro.
Llegó a Potosí y, si algunos funcionarios reales no le hubieran fiado algunos pesos, no habría podido arribar a su destino.Lozano Pedro: "Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán", Imp. Popular, 1875.
En 1579 el Licenciado Hernando de Lerma escribió a Su Majestad, informándole que su viaje a América en galeón duró diez meses, que había llegado a Lima hace ocho días, y que aún le faltaban 500 leguas de camino por tierra para llegar al Tucumán.
Fue el primer gobernador civil del Tucumán, estaba casado con María de Quesada, y aunque carecía de instrucción militar, hacía ostentación de un título académico de Licenciado en Leyes.Polémica con lectores: Hernando de Lerma, "maligno" y "criminal" Salta21, Cultura y Actualidad. Sábado 19 de abril de 2008.
Durante su gestión fundó la ciudad de Salta en 1582, tuvo altercados con el obispo y persiguió a sus opositores. Esto lo llevó a ser destituido, enjuiciado y encarcelado en Madrid, donde finalmente falleció en 1592.
Gobierno del Tucumán (1580-1584)
El 16 de junio de 1580 arribó Lerma a Santiago del Estero, capital de la Gobernación del Tucumán. Lo hizo en compañía de un séquito de caballeros, soldados e indígenas. Como tenía conocimiento de que Gonzalo de Abreu había colocado espías en el camino para que le avisaran de la llegada de Lerma, este los evitó con una maniobra. Y antes de entrar a la ciudad envió a seis de sus hombres, encabezados por Antonio de Miraval, que era hermano suyo, con la instrucción de distraerlo y le transmitiría el mensaje del entrante en el sentido de que "besaba sus manos y se ponía a sus órdenes". Pero en realidad traía la expresa orden de apresar a Abreu.
Este grupo de avanzada ingresó a la sede del gobierno y aprehendió a Abreu, que se encontraba acompañado en ese momento por el teniente Pedro Sotelo y por el alcalde Francisco Rodríguez Juárez. Lerma esperaba a cierta distancia, y una vez concretada su misión, uno de los integrantes, Juan Muñóz, que era médico, efectuó un tiro de arcabuz convenido de antemano y de esa manera comunicó a Lerma que ya podía ingresar a la ciudad. El nuevo gobernador convocó al Cabildo y se hizo reconocer.Castiglione, Antonio Virgilio (2012). Historia de Santiago del Estero: Muy Noble Ciudad: Siglos XVI, XVII y XVIII. Santiago del Estero, A.V. Castiglione, 2012. ISBN 978-987-33-1908-2.
Encarcelamiento, tormentos y muerte de Abreu
Lerma había apresado a Abreu y lo hizo encerrar en la caballeriza de Juan Pérez Moreno, custodiado permanentemente por hombres armados. Lerma se presentó en la prisión ante Abreu acompañado con el escribano Martínez Guerrero y lo declaró culpable de todos los cargos, sin que tuviera ocasión de defenderse. Abreu estuvo nueve meses preso; se llenó de piojos; no se le permitió confesarse; se lo sometió a torturas y se le hizo sufrir lo indecible. En 1581 Lerma ordenó que se colgara al preso en la puerta durante toda una noche y se le aplicara un peso de doce arrobas (136 kilos) sobre los pies, lo que le rompió las venas y le produjo desgarramientos internos, que al cabo de cinco días le provocaron la muerte. Esto fue ratificado por su hijo Juan de Abreu, quien acusó a Lerma de "ladrón de los bienes de su padre".Levillier, Roberto: "El Tucumán - Papeles de los gobernadores en el siglo XVI (1553/1600)", Tomo I, 1.ª y 2.ª parte, 1920.
Por si todo aquello fuera poco, Lerma aseguró que una indígena envenenadora fue la que mató a Abreu. Para completar esa falacia, hizo que el médico Arteaga redactara un certificado de defunción falso y con tormentos de por medio, consiguió que una mujer pobre se declarara culpable de haberlo envenenado. Así le informó el gobernador al rey.
Lerma se había apoderado de todos los bienes de Abreu, como si él hubiese sido el heredero, entre ellos la vajilla, el ganado, los caballos, 17 arcabuces, vestimenta, el vino que había traído desde Cuyo, joyas, prendas, etc. al tiempo que le iniciaba el juicio de residencia.
Persecuciones miniaturadeimagen|Monumento a Hernando de Lerma, en la ciudad de Salta, Argentina. Persiguió a todos los funcionarios, simpatizantes y seguidores de Abreu, a quienes despojó de sus bienes. Algunos de ellos, como Morillo, Mosquera, Ramírez y Villalta, fueron ejecutados en la horca en la plaza pública en 1580. Otros debieron irse de Santiago del Estero, como el capitán Hernán Mejía de Mirabal y su esposa. Un clima de violencia se instaló en la ciudad debido a las arbitrariedades del nuevo gobernador. Al huir del Tucumán, la gente se radicaba en Charcas y allí denunciaban las arbitrariedades del gobernador.
En cierta oportunidad Juan Rodríguez Juárez, un anciano conquistador de la primera hora y vecino fundador de las tres ciudades de El Barco, criticó un decreto del gobernador por no estar de acuerdo con él. Lerma ordenó su detención y Rodríguez Juárez alcanzó a pedir asilo y refugio en la Catedral. Lerma respetó el asilo, pero ordenó encarcelar a todos los familiares varones que vivían en casa del anciano, les quitó todos sus bienes a las mujeres de la casa, incluyendo a la abuela anciana; las hizo violar a todas por sus soldados, y a dos nietos de pecho que eran amamantados por aborígenes, les privó de las amas encerrándolas en prisión hasta que los niños murieron de hambre.
El 19 de junio de 1580 se produjo un levantamiento rebelde en Santa Fe, encabezado por los denominados "Siete Jefes", que fue un nombre de un partido formado por criollos que prepararon una revolución para derrocar a Juan de Garay. Esta fue la primera protesta armada que se produjo en contra de la dominación española en el actual territorio argentino. Fracasado ese movimiento sedicioso, los cabecillas o conspiradores principales, Cristóbal de Arévalo, Rodrigo de Mosquera y Francisco Villalta, entre otros, se fugaron desde Santa Fe hacia Santiago del Estero, con la idea de buscar la protección de Abreu, quien simpatizaba con ellos. Pero como este acababa de ser sustituido y encarcelado por Lerma, dichos revolucionarios quedaron sin pretección alguna, fueron prendidos por la autoridad española, procesados sumariamente y condenados a morir en la horca. Y ejecutados que fueron, sus cadáveres fueron arrastrados, descuartizados y sus miembros colocados en picas a la entrada de los caminos de la ciudad, para escarmiento y ejemplo de los rebeldes.Olmos Castro, Amalio: "Historia de Santiago del Estero", 1935.
Surgió un serio distanciamiento entre el primer obispo de la Diócesis del Tucumán, Francisco de Victoria y el gobernador Lerma por conflictos de poder. Lerma impidió a los mercedarios la posesión de unos aborígenes yanaconas con sus ganados y sementeras. El custodio de la provincia franciscana, fray Gregorio Vibaldo, le recriminó duramente a Lerma en un sermón en la Catedral, de la siguiente manera: "más mal habéis hecho en ocho días en esta tierra, que Gonzalo de Abreu en los ocho años que la gobernó". Lerma lo trató de borracho y temiendo lo peor Vibaldo se fue a Córdoba, y otros clérigos se trasladaron a Talavera. Por ese motivo la gobernación se fue quedando sin clérigos, llegando a tan solo dos en 1583. De ellos uno huyó al Paraguay. Solo quedaron 12 frailes de las órdenes mendicantes. En 1583, hasta el propio obispo debió retirarse hacia Potosí.
Fundación de Salta El 23 de julio de 1581 el gobernador Lerma reunió en su vivienda a los integrantes del Cabildo de Santiago del Estero, más un grupo de caracterizados vecinos. En ella Lerma informó que deseaba fundar una ciudad en el camino del Perú, y solicitó la opinión de los regidores y vecinos presentes, expertos en cuestiones de guerra, acerca de la conveniencia de asentarla en el valle de Salta o en los Valles Calchaquíes. Tras un análisis en el que participaron todos los presentes, se resolvió fundarla en el valle de Salta, para lo cual salieron desde Santiago del Estero en febrero de 1582. En esa importante acta constan las opiniones de cada uno de los presentes, más el ofrecimiento de cada vecino como aporte para asistir al gobernador en esa jornada.Levillier, Roberto: "Nueva crónica de la Conquista del Tucumán", Tomo 1 (1542-1563), 1927. Tomo II (1563-1573), 1928. Tomo III (1574-1600), 1928.
Los cabildantes de esa época, y en especial los que participaron en esa sesión, fueron: Antonio de Miraval, teniente de gobernador; Juan Pérez Moreno, alcalde de 1.º voto (1581); Hernán Pérez Palomino, alcalde de 2.º voto; Santos Blázquez, Juan Cano, Cristóbal Pereyra, Gaspar Rodríguez, Francisco Sánchez y Pedro de Cáceres, regidores; Juan Rodríguez Pinazo, alguacil mayor; Gerónimo García de la Xara tesorero de la Real Hacienda; Bartolomé de Sandoval, procurador mayor. Otros asistentes fueron Alonso Abad, Alonso de Cepeda, Alonso de Contreras, Garci Sánchez, Juan de Morales, Luis de Gamboa, Miguel de Ardiles, Blas Ponce, Gonzalo Sánchez Garzón, Martín Moreno, Luis de Gallegos, Francisco de Torres, Lope de Quevedo, Antonio de Robles, Manuel Rodríguez Guerrero y Bartolomé de Mansilla.
En 1582 Hernando de Lerma le escribió al rey informándole de su propósito de fundar en el valle de Salta la ciudad que tanto deseaba, empresa para la cual esperaba contar con los ofrecimientos y socorros de los vecinos de la gobernación. Elevaba un listado de la gente, armas y aviamientos con que saldría a la jornada del dicho valle, todo reunido en Santiago del Estero y Talavera. miniaturadeimagen|Relieve de la fundación de Salta. El virrey Francisco de Toledo había ordenado al gobernador Lerma que fundara una ciudad al norte de Santiago del Estero, que asegurara las comunicaciones en la gobernación del Tucumán. Lerma convocó a los encomenderos de la zona para que le ayudaran con los gastos que esa empresa insumiría, aportando armas, animales, indígenas, etc. y que lo acompañaran en la fundación de la nueva ciudad. El 3 de abril de 1582 Lerma con 70 soldados españoles, acompañados por aborígenes pacificados, llegaron al paraje de Siancas. Tras estudiar el terreno, optaron por el valle de Salta ya que tenía una ubicación estratégica para controlar a los calchaquíes y a los omaguacas u homaguacas.