miniaturadeimagen|300px|Una pequeña parte de la nebulosa de emisión NGC 6357. Brilla con el rojo característico de una región H II.
Una nube interestelar es una acumulación de gas, plasma y polvo en el espacio interestelar de una galaxia, como la Vía Láctea. En otras palabras, es una región más densa que el promedio del medio interestelar (ISM). Dependiendo de su densidad, tamaño y temperatura, el hidrógeno de la nube puede ser:
Neutral, formando una región H I. Ionizado (en estado de plasma), formando una región H II. Molecular, constituyendo una nube molecular (a veces llamada nube densa).
Las nubes neutrales e ionizadas también reciben el nombre de nubes difusas. Las nubes interestelares se forman a partir de material expulsado por estrellas como las gigantes rojas en sus etapas finales.
Composición química La composición química de las nubes interestelares se determina mediante el estudio de la radiación electromagnética (EM) que emiten, la cual abarca desde ondas de radio hasta rayos gamma, pasando por la luz visible. Los grandes radiotelescopios analizan la intensidad de frecuencias específicas del espectro electromagnético, características de los espectros de ciertas moléculas.
Las nubes interestelares frías tienden a emitir radiación EM de longitudes de onda largas. Cartografiar la abundancia de estas moléculas permite comprender la variabilidad de la composición de las nubes. En las nubes más calientes, es común encontrar iones de muchos elementos químicos, cuyos espectros son visibles en luz visible y ultravioleta.
Los radiotelescopios también pueden barrer el cielo, registrando las intensidades de cada tipo de molécula. Los picos en ciertas frecuencias indican una mayor abundancia de esa molécula o átomo en la nube. La altura del pico es proporcional a su abundancia relativa.
Moléculas inesperadas en las nubes interestelares miniaturadeimagen|Vista del interior de la Nebulosa de la Laguna (ESO).
Hasta hace poco, se pensaba que las reacciones químicas en las nubes interestelares eran muy lentas, produciendo solo moléculas simples debido a sus bajas temperaturas y densidades. Sin embargo, se han detectado moléculas orgánicas complejas que los científicos no esperaban encontrar en estas condiciones, como formaldehído, metanol y etenol (alcohol vinílico). Las reacciones que crean estas sustancias son conocidas en la Tierra, donde ocurren a temperaturas y presiones mucho más altas. Su presencia en el espacio indica que estas reacciones ocurren más rápido de lo que se suponía, probablemente a través de mecanismos en fase gaseosa poco comunes en la química orgánica terrestre. Estas reacciones se estudian en detalle en el experimento CRESU.
Las nubes interestelares también ofrecen un laboratorio para estudiar la presencia y las proporciones de metales en el espacio. Estas proporciones ayudan a desarrollar teorías sobre cómo se producen los elementos, especialmente cuando no coinciden con las que se esperan de la nucleosíntesis estelar, lo que sugiere mecanismos alternativos como la espalación de rayos cósmicos.
Nubes de alta velocidad miniaturadeimagen|Nebulosa de reflexión IRAS 10082-5647 observada por el telescopio espacial Hubble (NASA/ESA).
Las nubes de alta velocidad son nubes interestelares cuya velocidad no puede explicarse por la rotación de la Vía Láctea. Por definición, estas nubes tienen una velocidad relativa al estándar de reposo local (vlsr) superior a 90 km/s. Se detectan principalmente mediante la emisión de hidrógeno neutro a 21 cm y suelen tener una menor proporción de elementos pesados (metalicidad baja) en comparación con las nubes típicas de la Vía Láctea.
Las teorías sobre su origen incluyen que sean remanentes de la formación de nuestra galaxia, o material arrancado por mareas gravitacionales de otras galaxias del Grupo Local. Un ejemplo de esto último es la Corriente de Magallanes. Para determinar su origen con certeza, se necesita una mejor comprensión de sus distancias y metalicidad.
Las nubes de alta velocidad se identifican con el prefijo HVC (del inglés High-Velocity Cloud), como HVC 127-41-330.
Nubes interestelares cercanas al Sistema Solar El Sistema Solar se mueve actualmente a través de una región de nubes interestelares difusas conocida como la Nube Interestelar Local (LIC). Esta nube tiene una temperatura estimada de unos 7000 K y una densidad de aproximadamente 0.3 átomos de hidrógeno por centímetro cúbico.
Tabla resumen de propiedades + Propiedades típicas de las nubes interestelares Tipo de nube Temperatura (K) Densidad (partículas/cm³) Hidrógeno predominante Ejemplo Región H I (neutra) 50–100 20–50 H neutro Nube Interestelar Local Región H II (ionizada) 6000–10 000 1–103 H+ (plasma) Nebulosa de Orión Nube molecular 10–30 102–106 H2 molecular Nube Molecular de Tauro Fuentes: Spitzer (1978), Draine (2011), Bergin & Tafalla (2007).
Véase también Lista de moléculas en el espacio interestelar Nebulosa Medio interplanetario y polvo interplanetario Medio interestelar y polvo interestelar Medio intergaláctico y polvo intergaláctico Nube Interestelar Local G-Cloud
Referencias
Enlaces externos Nube de alta velocidad – Enciclopedia de Astronomía Online de la Universidad de Swinburne. NASA IBEX: Interstellar Cloud Interaction – NASA ESO: Carved by Massive Stars – European Southern Observatory Astrophysics Data System (ADS) – Harvard/NASA (búsqueda de literatura científica)
Categoría:Nebulosas Categoría:Medio interestelar