El ulmanato ranquel (del mapudungún: ülmen, que se traduce como hombre rico o poderoso) fue una confederación de pueblos indígenas de la región pampeana de Argentina. Desde las últimas décadas del hasta 1879 mantuvieron su independencia respecto del poder colonial español, y de su estado sucesor argentino, bajo el mando unificado de los úlmenes (o lonco che). Su sede principal se hallaba en Leubucó en la actual provincia de La Pampa.

Su territorio abarcaba el área entre el río Chadileuvú (o Desaguadero-Salado) al oeste, las Salinas Grandes al sur y el centro-oeste de lo que hoy es el interior de la provincia de Buenos Aires por el este. El límite norte era la línea aproximada que pasaba por los parajes de Leplep, Agustinillo, el Monte de la Vieja y la laguna del Cuero, aunque en algunos momentos alcanzó el río Quinto y tal vez también el Cuarto.«Los procesos migratorios mapuches al Pwel Mapu en el siglo XVIII» , artículo en el sitio web Biblioteca Ser Indígena. miniaturadeimagen|300x300px|Mapa de la Patagonia Austral en el año 1878, en el cual se observa el Ulmanato Ranquel.

Origen de los ranqueles Según la cultura ranquel, este pueblo es un subgrupo de la nación puelche de los mamulches (del mapudungun: mamül: leña; che: gente; gente del monte), la cual estuvo conformada por diferentes pueblos: chadiches (salineros), looches (jarilleros o medaneros), chicalches (de los chañares), canuelooches (de las arcillas) y rankulches (los del carrizal), que abarcaban un territorio que se encontraba entre el río Negro, el río Neuquén, el río Grande, el río Diamante, sur de San Luis, sur de Córdoba, sur de Santa Fe y la franja centro-oeste de lo que hoy es el interior de la Provincia de Buenos Aires. Durante el liderazgo del ulmen Yanquetruz entre los ranqueles, los términos mamulche y rankulche se confundieron definitivamente al desaparecer la identidad de los demás grupos y fueron araucanizados por la llegada de grupos mapuches.

Autores como Rodolfo Casamiquela,Casamiquela, Rodolfo M. (1995): Bosquejo de una etnología de la provincia de Neuquén (pág. 114 y 152, nota 163). Buenos Aires: Gobernación de la Provincia de Neuquén, Secretaría de Estado de Acciones Sociales y Comunitarias, Subsecretaría de Cultura, Ediciones La Guillotina Carlos RusconiPoblaciones pre y post hispánicas de Mendoza" (año 1944, volumen Nº 4, en pag. 150 y passim y Jorge Fernández ChittiFernández Chiti, Jorge (1998): Historia de los indios ranqueles. Orígenes, elevación y caída del cacicazgo ranquelino en la Pampa central (pág. 25-94). Buenos Aires: Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano. afirmaron que los ranqueles son el remanente de los cazadores-recolectores del complejo tehuelche: pampas cordobeses y cuyanos, chiquillanes, michilingues, puelches algarroberos, etc. Casamiquela expuso que eran la fracción oeste de los querandíes que fue tehuelchizada primero y luego araucanizada por los pehuenches del norte del Neuquén. Fernández Chiti, siguiendo a Rusconi, cree que eran pehuenches (huárpidos) de Ranquil ―en el norte del Neuquén, entre las actuales localidades de El Cholar y Ñorquin―.

Otros autores, como Ana Fernández GarayFernández Garay, Ana. 1991. Un relato tradicional ranquel: el kotïr, Memorias de las Segundas Jornadas de Estudio de la Narrativa Folklórica, Santa Rosa, 2-4 de mayo. y Pedro Eduardo Steibel,Steibel, Pedro Eduardo. 1997. Nombres y usos de las plantas aplicados por los indios Ranqueles de La Pampa (Argentina), Revista de la Facultad de Agronomía. Santa Rosa: Universidad Nacional de la Pampa, 9 (2): 1-40. sobre la base de registros históricos, los consideran de origen pehuenche y huiliche. Como consecuencia del comercio entre los pampeanos con los mapuches del oeste de los Andes, hacia 1725 ya existían dos caciques pehuenches, con unas 70 familias, instalados entre los pampeanos en la región limítrofe de Neuquén y Mendoza en donde predominaban los cañaverales (carrizales), área llamada Ranquil o Rankel. Hacia 1750 comenzaron a ser llamados ranqueles (gente del carrizal),«Perfil histórico de la ciudad de Río Cuarto», artículo en el diario Puntal, fascículo n.º 6, págs. 22-23; 1986. para diferenciarlos de las otras fracciones pehuenches de la región, por ejemplo la de Varvarco y después de 1770 de la de Malalhue (Malargüe). Los artículos principales de la región pampeana (Puel Mapu de los mapuches) que eran comercializados en la Araucanía eran el ganado vacuno y la sal, mientras que a cambio recibían textiles, azúcar y bebidas alcohólicas.

Como parte de la rebelión pehuenche de 1769, pehuenches y ranqueles neuquinos efectuaron un malón sobre la ciudad de Mendoza.

Llanquitur Entre 1775 (primeros registros coloniales de la presencia ranquel en La Pampa) y 1790 un grupo de esos pehuenches ranquelinos avanzó desde los faldeos andinos hasta el territorio que denominaron Mamül Mapu (del mapudungun: mamül: leña; mapu: tierra, territorio) ya que lo encontraron cubierto por bosques de caldén, algarrobo y chañar. Fue así que se establecieron entre los ríos Cuarto y Colorado, desde el sur de las actuales provincias de San Luis y Córdoba, hasta el sur de la provincia de La Pampa. Entre ellos se hallaba el cacique Carripilún el ranquelino (Carripilón o Carripilum, cuyo significado es Máscara Verde u Orejas Verdes), nacido en Ranquil, y establecido en La Pampa hacia 1789. En 1779 los hermanos huiliches Llanquitur y Paillatur ya se habían asentado en el Mamül Mapu con un grupo de huiliches y pehuenches (probablemente lo hicieron entre 1765 y 1770).

En marzo de 1776 fue realizada la primera expedición española a la Pampa central al mando del coronel de milicias José Benito Acosta, quien con 1050 hombres partió de Punta del Sauce (La Carlota) por el camino de las Víboras (o Marivilú) y atacó las tolderías del cacique Lebián en Telén.

En 1778 el virrey del Río de la Plata Pedro de Ceballos nombró a José Francisco de Amigorena maestre de campo de milicias de Mendoza y San Juan, agregándole el virrey Juan José de Vértiz y Salcedo el mando de las milicias de San Luis. Amigorena llevó adelante una guerra ofensiva contra los indígenas, expedicionando 15 veces. En 1779 expedicionó hasta el río Atuel. Les ofreció la paz, que parte de los pehuenches de Malargüe aceptaron, pero la negociación con el cacique ranquel Carripilún no se concretó y Amigorena llevó adelante una segunda ofensiva militar en febrero y marzo de 1781.Límites i posesiones de la provincia de Mendoza, con una espocicion del derecho provincial en la cuestion territorios nacionales. Pág. 98. Escrito por Manuel Antonio Saez, b. 1834. Publicado por Imprenta de la republica de J. Nuñez, 1873.

En marzo de 1780 ranqueles y aucas araucanos atacaron Río Cuarto. En una carta de Amigorena a Vértiz datada el 30 de mayo de 1780, figura una lista de caciques ranqueles asentados en Chadileo, cerca de la confluencia del Chadileuvú con el Colorado, donde luego los hermanos Pincheira levantaron un campamento:

En el invierno de 1782 el cacique tehuelche Lorenzo Calpisqui firmó un tratado de paz con el virrey Vértiz, quien lo reconoció como cacique principal de todas las pampas. Se permitió a los indígenas usufructuar los ganados cercanos a los fuertes a cambio de alertar sobre los movimientos de los ranqueles.Los orígenes de la Argentina: historias del Reino del Río de la Plata. Pág. 208. Escrito por Ricardo Lesser. Publicado por Editorial Biblos, 2003. ISBN 950-786-367-2, 9789507863677 En 1783 una coalición de ranqueles, tehuelches y pampas que no adhirieron al tratado atacó Luján, Navarro y La Choza.

Entre febrero y marzo de 1784 Amigorena expedicionó en busca de Llanquitur y de Paillatur, pero ambos escaparon hacia los Andes y luego firmaron la paz con los españoles de Concepción en Chile. En diciembre de 1784 el cacique ranquel Ignacio Creyó, que estaba refugiado entre los pehuenches de Ancán Amún, fue asesinado por estos junto con su tribu, al sospechar que informaba a Llanquitur.

Entre abril y mayo de 1787 Amigorena expedicionó hacia La Pampa, sin hallar a Llanquitur. El 11 de octubre de 1787, cerca del río Salado, fue realizado un parlamento entre Amigorena y los pehuenches de Varvarco. Pero el cacique huiliche Lanquetur (Llanquitur o Yanquetruz el rebelde, ascendiente directo de Yanquetruz el fuerte) continuó en guerra hasta que pidió la paz. La guerra entre los pehuenches de Malargüe y los huiliches y ranqueles instalados en La Pampa se había desatado por el control de los pasos cordilleranos de Villucura, Antuco, Alico, Anegado, Cerro Colorado y Curicó, que estaban en poder pehuenche, y continuó hasta 1794 cuando los caciques principales Canapayún (huiliche) y Carripilún (ranquel) pidieron la paz a los pehuenches, quienes la aceptaron en mayo de 1794.

En marzo de 1788 Pablo Levenopán y el pehuenche rebelde Calbuyllán se presentaron en el Fuerte de San Carlos, separándose de Llanquitur. Este volvió a la guerra a fines del invierno intentando atacar a los pehuenches de Varvarco, pero fueron auxiliados por 40 milicianos chilenos al mando del sargento Francisco Vivanco y el 16 de diciembre de 1788 fue muerto por el pehuenche Currilipy (Currilipi). Siendo luego asesinado Currilipy con su tribu, en pleno invierno, en venganza por los huiliches de Comepayu (Caneu Payun), sucesor de Llanquitur.

Carripilún En septiembre de 1794 Carripilún y Cheglén (Treglén, Llanguelén o Yanguelén) firmaron la paz con el comandante de la frontera de Córdoba, Simón de Gorordo, pero la negociación con Mendoza continuó demorada. Una epidemia de viruela diezmó ese año a muchos indígenas, muriendo varios caciques, produciéndose además enfrentamientos entre huiliches y ranqueles. En 1796 el virrey Vértiz aprobó la paz entre los pehuenches y ranqueles, comunicándoselo a Carripilún para que se presentase a firmarla.

Recién el 6 de julio de 1799 fue firmado por Amigorena en el Fuerte de San Carlos el tratado de paz de los ranqueles con Mendoza, con la presencia de los pehuenches de Pichicolemilla, que también firmaron la paz con los ranqueles. Se reconoció como cacique gobernador de los ranqueles a Carripilún. Los huiliches continuaron en guerra con los españoles y Carripilún se comprometió a informar sobre sus movimientos hostiles.Antorcha Cultural-Historia-Juan Carlos Mercado

En 1806 el coronel Luis de la Cruz con 20 soldados recorrió en 47 días desde el Fortín Ballenar (Antuco) en Chile hasta Melincué para levantar un mapa, sin ser molestado por los pehuenches ni los ranqueles, con quienes confraternizó.Muerte y transfiguración de Martín Fierro: ensayo de interpretación de la vida argentina. Pág. 705. Escrito por Ezequiel Martínez Estrada. Publicado por Beatriz Viterbo Editora, 2005. ISBN 950-845-156-4, 9789508451569 Cruzó la cordillera de los Andes por el Paso de Antuco.Manual de las repúblicas del Plata: datos topográficos, históricos y económicos, sobre los productos, colonias, empresas, comercio, rentas nacionales, deuda pública, inmigración, ciudades, provincias, instituciones, ferro-carriles, bancos, escuelas y literatura de las repúblicas argentina... Pág. 254-255. Escrito por Michael George Mulhall, Edward T. Mulhall. Publicado por Imprenta del "Standard", 1876 Carripilún, quien viajó pero no pudo entrevistarse con el virrey Rafael de Sobre Monte, ofreció a este 3000 lanceros para enfrentar las invasiones inglesas. En diciembre de 1806 viajaron por ese motivo a Buenos Aires los caciques ranqueles Epumer, Errepuentu y Turuñancúu, junto con los caciques de otras tribus: Negro, Chulilaquini, Parylaguán, Cateremilla, Marcius, Guaycolau, Peñascal, Lorenzo y Quintín. La ayuda fue agradecida, pero no aceptada.

De la Cruz dejó un detalle de los pueblos de la región: Al oeste, hasta el océano Pacífico, los pehuenches (gente de los Pinares) cuyo cacique, Puelman, lo acompañó en el viaje. Al sur del río Negro, los tue huiliches (tehuelches septentrionales), del cacique Guerahueque.