thumb|USS Winston S. Churchill DDG-81, un destructor de clase Arleigh Burke de la Armada de Estados Unidos. thumb|Destructor argentino ARA Almirante Brown (D-10) liderando una formación durante unos ejercicios. En terminología naval, el destructor es un buque de guerra rápido y maniobrable diseñado para proporcionar escolta a buques mayores en flotas, convoyes o grupos de batalla, y defenderlos contra enemigos menores, pero de gran potencia de fuego (originalmente buques torpederos, posteriormente submarinos y aeronaves). Fueron originalmente desarrollados en 1885 por Fernando Villaamil para la Armada Española.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los destructores eran buques ligeros, con escasa capacidad para operaciones oceánicas; era normal que un grupo de destructores y un buque nodriza trabajaran juntos. Durante y especialmente tras la guerra, se fueron construyendo de mayor tamaño y más potencia de fuego, hasta ser capaces de operar en solitario.

Con la llegada del , los destructores se convirtieron en los mayores buques de combate de superficie, con únicamente dos naciones utilizando cruceros (los Estados Unidos y Rusia) y ningún acorazadoAunque actualmente no hay ningún acorazado en servicio, la Armada de los Estados Unidos, mantiene dos buques de la clase Iowa, que podrían ser reactivados si se considera necesario. ni auténtico crucero de batalla en servicio.Aunque los barcos de la clase Kírov son en ocasiones clasificados como cruceros de batalla por su desplazamiento, son más frecuentemente catalogados como grandes cruceros lanzamisiles. Los modernos destructores, también conocidos como destructores lanzamisiles guiados, son equivalentes en tonelaje y bastante superiores a los cruceros de la época de la Segunda Guerra Mundial, y capaces de portar misiles nucleares.

Inicios

El nacimiento y el desarrollo del destructor, antes de la Primera Guerra Mundial, está relacionada con la aparición del torpedo autopropulsado en la década de 1860. Una armada tenía desde ese momento el potencial de destruir a una flota superior usando buques propulsados a vapor para lanzar torpedos. Una serie de buques rápidos fueron armados con torpedos y recibieron el nombre de torpederos. A comienzos de la década de 1880, éstos evolucionaron a pequeños buques de 50 a 100 t dotados de una alta velocidad para evadir a la artillería enemiga.

En principio, se consideraban peligrosos para una flota de combate solo cuando ésta se encontraba anclada, pero cuando la velocidad y el alcance de los torpedos se fue desarrollando, el área de peligrosidad también aumentó. Por este motivo se empezaron a diseñar buques rápidos, cuya misión principal sería dar caza y destruir los torpederos. Además de la velocidad, entre las características principales de estos nuevos barcos debía estar el tener una gran autonomía y capacidad de navegación oceánica, ya que deberían acompañar en sus largos viajes a los cruceros y acorazados a los que protegerían.

Una vez que los destructores se convirtieron en los protectores en los fondeaderos, se observó que también podían encabezar a los torpederos. Desde ese momento, hasta la Primera Guerra Mundial, su papel principal eran proteger a la flota de los torpederos, así como realizar ataques con torpedos contra los acorazados enemigos. El papel de escoltar a los convoyes enemigos aún estaba lejos en el futuro.

Un importante desarrollo llegó en 1884 con el HMS Swift, un gran torpedero, equipado con seis cañones de 47 mm de tiro rápido y tres tubos lanzatorpedos. Aunque no era lo bastante rápido como para dar caza a los torpederos, sí que tenía el armamento necesario para enfrentarse a ellos. Ese mismo año el vicealmirante Manuel de la Pezuela y Lobo encargó al teniente de navío Fernando Villaamil el diseño para la armada española de un buque con mayor radio de acción y mejor habitabilidad que los torpederos convencionales.Biografía de Villaamil El proyecto se encargó en 1885 al astillero inglés James and George Thompson, de Clydebank, bautizado como Destructor. Fue catalogado como buque contratorpedero, designación similar a las denominaciones francesa, contre-torpilleur; italiana, cacciatorpediniere; polaca, kontrtorpedowiec; checa, torpédoborec o griega, antitorpiliko (αντιτορπιλικό).

El destructor fue puesto en grada en 1886, y entró en servicio en 1887. Su desplazamiento era de 380 t, y estaba equipado con un cañón Hontoria de 90 mm, cuatro cañones Nordenfelt de 57 mm, 2 cañones Hotchkiss de 37 mm y 3 tubos lanzatorpedos Schwarzkopf. Su dotación era de 60 hombres. En términos de armamento, velocidad (22,5 nudos en sus pruebas) y dimensiones, las especificaciones de diseño le daban su papel de cazar a los torpederos y capacidad oceánica. El Destructor es considerado mayoritariamente el primer destructor de buques torpederos construido nunca y tuvo influencia en el concepto y diseño de los destructores posteriores de la Marina Real británica.Lion, página 18: El diseño de J&G Thomson de 1892 para un TBD, no es extraño que evoque al "Destructor" construido para la Armada Española.Lion, página 66: Ya estaba realmente (el astillero J&G Thomson Clydebank), cuando se le preguntó por la posibilidad de construir TBD para la Marina Real británica, construyendo transatlánticos y cruceros para la armada, y había construido un interesante torpedero bajo el profético nombre de "Destructor" para España. Su primer diseño (para la Marina Real en 1892) era claramente sucesor del "Destructor".De un artículo sobre los Greyhounds estadounidenses Los torpederos, estaban considerados como una amenaza importante, y fue preciso para las armadas del mundo defenderse de estos. En 1884 el capitán de navío Fernando Villaamil, fue designado como segundo oficial del ministerio de marina, y se le encargó el diseño de un nuevo tipo de buque de guerra especializado en la lucha contra los torpederos. Una vez que alcanzó una conclusión acerca del diseño, eligió a los astilleros J & G Thomson de Clydebank, Escocia, para construir el nuevo buque. El 19 de enero de 1887, el Destructor, el primer destructor de buques torpederos, entró en servicio en la Armada Española, con gran expectación de la comunidad naval europea. Veinticuatro horas después de partir de Falmouth, Inglaterra, el Destructor arribaba a costas españolas, con una velocidad media de 18 nudos, en medio de una tormenta en el golfo de Vizcaya. Las nuevas funciones y diseño del buque, diferentes a cualquier buque anterior, hacía que muchos pensaran que no podría sobrevivir en alta mar. En un solo día, las dudas acerca del buque y de sus capacidades de navegación oceánicas con malas condiciones climatológicas fueron acalladas, dando la razón a su diseñador y comandante."Bajo la influencia de Fernando Villamil (1845–1898), España fabricó en 1886 el primer destructor de buques torpederos." Kern, Robert & Dodge, Meredith: Historical dictionary of modern Spain, 1700–1988. Greenwood Press, 1990, página 361. ISBN 0-313-25971-2

thumb|El buque de la Armada Imperial Japonesa Kotaka en (1887) De manera análoga, la aparición del Kotaka (Halcón) en 1887 fue "el precursor de los destructores de buques torpederos que aparecieron la década posterior". Diseñado según las especificaciones japonesas, y ordenado a los astilleros Yarrow shipyards de Londres en 1885, fue trasportado por partes a Japón, donde fue ensamblado y botado en 1887. Estaba armado con cuatro cañones de 1 libra (37 mm) de disparo rápido y seis tubos lanzatorpedos, con una velocidad de 19 nudos (35 km/h), y un desplazamiento de 203 t, era el mayor torpedero. En sus pruebas de mar de 1889, el Kotaka demostró que podía desempeñar el papel de buque de defensa costera, y su capacidad para seguir a los buques mayores en sus travesías de alta mar. Para los astilleros Yarrow, que construyeron el Kotaka, "consideraban que Japón había inventado efectivamente el destructor" reclamando para ellos el mérito de la evolución conceptual del contratorpedero.

thumb|El contratorpedero Destructor, puesto en servicio en 1887.Poco después, Gran Bretaña comenzó a experimentar con los primeros «cazadores de torpederos», una clase de 17 grandes torpederos, los primeros precursores de los destructores en ser construidos como una clase, en lugar de como buques únicos. En sus pruebas, el Rattlesnake probó marginalmente ser más rápido que los torpederos, pero no lo suficiente como para considerarse decisivo.

thumb|HMS Daring (1893)

Los primeros buques de la Marina Real británica en ostentar oficialmente la designación de «Torpedo boat destroyer» (TBD) fueron los dos buques de la clase Daring, y los dos de la clase Havock, desarrollados en 1892 bajo las órdenes del recién designado Tercer Lord del mar, el almirante John Fisher. Los HMS Daring y HMS Decoy fueron ordenados el 27 de junio de 1892 a John I. Thornycroft & Company de Chiswick, mientras que los HMS Havock y HMS Hornet fueron encargados cinco días después a Yarrow en Poplar. Todos fueron botados entre 1893-94. Cada uno, estaba armado con un cañón de 12 libras (76 mm), tres de 6 libras (57 mm), y tres tubos lanzatorpedos de 460 mm. Todos poseían la autonomía y velocidad que les permitían desplazarse efectivamente con una flota de combate.

La armada francesa, que hizo uso extensivo de los torpederos, construyó su primer destructor en 1899, con la clase Durandal «torpilleur d'escadre» (torpedero de escuadra).

Los Estados Unidos asignaron su primer destructor, el USS Bainbridge de la misma clase, en 1902 y en 1906 disponía de 16 destructores al servicio de la US Navy.

Periodo anterior a la Primera Guerra Mundial

El diseño de los destructores evolucionó con el cambio al en varios aspectos. El primero fue la introducción de las turbinas de vapor. La espectacular demostración no autorizada de la turbina que propulsaba al Turbinia en la revista naval de 1897 en Spithead, que era significativamente un buque del tamaño de un torpedero, llevó a la Marina Real británica a ordenar un prototipo de destructor dotado de turbinas para su propulsión, el HMS Viper, seguido del HMS Cobra, ambos en 1899. Fueron los primeros buques de guerra dotados de turbinas, y el Viper, alcanzó la notable velocidad de 36 nudos en sus pruebas de mar. En 1910, las turbinas, habían sido ampliamente usadas por todas las armadas para sus buques más rápidos.

El segundo desarrollo fue la substitución de la cubierta de proa en forma de caparazón de tortuga por una castillo de proa elevado, el cual le proporcionaba un mejor comportamiento en el mar.

thumb|Destructor de clase Paulding de 1909 USS Perkins.

Los británicos experimentaron con la propulsión alimentada por fueloil con la clase Tribal de 1905, pero volvió temporalmente a las calderas alimentadas por carbón con la posterior clase Beagle de 1909. Otras armadas, también adoptaron el fueloil, por ejemplo, la Armada de los Estados Unidos con la clase Paulding de 1909.

A pesar de esta gran variedad, los destructores fueron adoptando un patrón similar. El casco era largo y estrecho, con un calado relativamente bajo. La proa estaba elevada en un castillo de proa o cubierta bajo una especie de caparazón, bajo la cual se encontraban los alojamientos de la tripulación, extendiéndose desde 1/4 a 1/3 de la longitud del casco. Tras el espacio de la tripulación, se encontraban las salas de máquinas, compuestas por calderas y turbinas. Sobre la cubierta se montaban a proa uno o más cañones de disparo rápido delante del puente; se añadían otros tanto a mitad del buque, como a popa. Dos tubos lanzatorpedos se montaban a mitad del barco en las bandas (posteriormente, en montajes múltiples).