Hermes Rodrigues da Fonseca (São Gabriel, – Petrópolis, ) fue un militar y político brasileño, presidente de Brasil entre 1910 y 1914. Fue el primer presidente brasileño nacido en Río Grande del Sur.

Sobrino del mariscal Deodoro da Fonseca, primer presidente de Brasil, del general João Severiano da Fonseca, Patrono del Servicio de Salud del Ejército e hijo del mariscal Hermes Ernesto da Fonseca y de Rita Fernandes Barbosa.

Biografía Nacido em São Gabriel, hijo del militar y político alagoano Hermes Ernesto da Fonseca y la gaúcha Rita Emília Fernandes Barbosa, natural de Rio Pardo. El padre de Hermes fue enviado a la Guerra de la Triple Alianza y, luego del fin de la guerra, la familia se mudó para Río de Janeiro.

Carrera militar En 1871, con diecisiete años, concluyó sus estudios como bachiller de ciencias y letras y se matriculó en la Escuela Militar de Praia Vermelha. Durante ese periodo, tuvo a Benjamin Constant como instructor, una figura que introdujo las ideas de Auguste Comte en el Brasil. A pesar de no adoptar una posición positivista ortodoxa, no pudo evitar ser influenciado por su maestro. Al concluir sus estudios, desempeñó el papel de ayudante de órdenes del príncipe Gastón de Orléans, también conocido como el conde de Eu.

Apoyó la proclamación de la república por su tío Manuel Deodoro da Fonseca, y fue invitado por este a ser ayudante de campo y secretario militar luego de subir al poder. En diez meses pasó de capitán a teniente coronel.

A razón de la segunda revuelta de la Armada (1893), se destacó en Niterói en el comando de la defensa del gobierno de Floriano Peixoto. Desde 1894, cuando fue ascendido a coronel, hasta 1896 comandó el 2° Regimiento de Artillería Montada, después fue nombrado jefe de la casa militar de la presidencia. Comandó la Brigada Policial de la Capital Federal, actual Policía Militar del Estado de Río de Janeiro, entre 16 de agosto de 1899 y 18 de agosto de 1904, cuando asumió el comando de la Escuela Militar de Realengo, que formaba a los oficiales del ejército.

Como comandante de la escuela preparatoria de Realengo, en 1904, reprimió la revuelta de la vacuna, movimiento que, en nombre de la libertad individual, protestó contra la obligatoriedad de la vacuna contra la viruela, traduciendo también la insatisfacción popular más amplia contra el régimen.

Comandó la 1ª Región Militar, en Río de Janeiro, desde el 24 de diciembre de 1904 hasta el 7 de julio de 1906. El presidente Rodrigues Alves lo ascendió a mariscal. thumb|276px|Sentados: Campos Sales, Afonso Pena, Julio Roca, Hermes da Fonseca y el Barón de Río Branco (de pie), en el Palacio de Catete, en 1907. Desempeñó varios cargos gubernamentales hasta convertirse en ministro de guerra durante el gobierno de Afonso Pena (1906-1909), entre el 15 de noviembre de 1906 y el 27 de mayo de 1909. En ese periodo constató que el ejército "carecía de personal y de material bélico, de organización y de comando". Para solucionar ese problema, procuró reducir direcciones y liberar al Estado Mayor del Ejército de algunas tareas administrativas para enfocarse en actividades de campaña. También las diversas escuelas militares deberían reducirse para disminuir la sobrecarga de oficiales subalternos en las filas del ejército.

Por sugerencia del Barón de Río Branco, envió oficiales para entrenarse en el Imperio Alemán los que, a su regreso a Brasil, fueron conocidos como los "Jóvenes Turcos". Reformó el ejército y el ministerio con la creación de grandes unidades permanentes, las Brigadas Estratégicas, y de servicios técnicos y administrativos. De estas innovaciones, la más importante fue la instauración del servicio militar obligatorio por la Ley del Sorteo de 1908. Sin embargo, el sorteo sólo sería puesto en práctica en 1916. Debido a la discusión en la cámara sobre la participación de los militares en la vida política del país, pidió ser separado del cargo. Luego fue ministro del Supremo Tribunal Militar (actual Superior Tribunal Militar).

Las elecciones de 1910

thumb|Hermes saluda al público presente en su asunción al mando. Junto a él en el carruaje se encuentran Wenceslau Braz (a la derecha), su vicepresidente, y en el asiento del frente (de izquierda a derecha) se encuentran Alcebíades Peçanha y Bento Ribeiro.|276px En noviembre de 1908, luego de regresar de un viaje a Alemania donde asistió a maniobras militares como invitado de Guillermo II, fue postulado para la sucesión presidencial. Contó con el apoyo del presidente Nilo Peçanha y de las representaciones estaduales en el congreso nacional con excepción de las bancadas paulista y bahíana que apoyaban al senador Rui Barbosa y al presidente de São Paulo Albuquerque Lins como candidato a vicepresidente, y dieron inicio a la campaña civilista.

Por primera vez durante el régimen republicano, se instaló un clima de campaña electoral con la disputa entre civilistas y hermistas. En la campaña que culminó con la elección del 1 de marzo de 1910, el país se dividió: Bahía, São Paulo, Pernambuco, el estado de Río de Janeiro y parte de Minas Gerais apoyaron al candidato Rui Barbosa y los demás estados apoyaron la candidatura de Hermes da Fonseca, que llevaba a Venceslau Brás como su vicepresidente. Hermes y Brás ganaron. Hermes tuvo votos contra votos de su contrincante. Sin embargo, según el propio Tribunal Superior Eleitoral, la elección de Fonseca se llevó a cabo mediante fraude (algo habitual en aquella época), es decir, la manipulación del resultado, facilitada por el hecho de que el candidato conservador contaba con el apoyo del entonces presidente, Nilo Peçanha.

Después de ser elegido, viajó a Europa, donde asistió a la caída de la monarquía en Portugal.

Presidencia thumb|276px|Matrimonio del mariscal Hermes da Fonseca con Nair de Teffé. Hermes da Fonseca enfrentó, luego de su primera semana de gobierno, en noviembre de 1910, la revuelta del látigo que se preparó por casi dos años y que culminó en un motín de los marineros del acorazado Minas Gerais, acorazado São Paulo, acorazado Deodoro y el crucero Bahia, revuelta liderada por el marinero João Cândido Felisberto. Luego de conseguido el objetivo, el fin de la aplicación del látigo en la Marina, y concedida la amnistía a los más de dos mil marineros amotinados, el gobierno incumplió su palabra y comenzó un proceso de expulsión de marineros. El primer motín, ya controlado, fue seguido de un levantamiento del batallón de fusileros navales sin causa aparente. El mariscal Hermes ordenó el bombardeo de los puertos y decretó el estado de sitio. Más de 1200 marineros fueron expulsados y cientos fueron apresados o muertos. A pesar de ser bastante popular cuando fue elegido, su imagen quedó bastante desgastada luego de la revuelta. Dos años después, otra revuelta vino a sacudir su presidencia, la guerra del Contestado que no llegó a ser develada hasta el fin de su gobierno. thumb|276px|Rúa de Salvador luego del bombardeo por el gobierno federal durante la política de salvaciones Durante su presidencia se realizó la llamada Política de Salvaciones, que, ya sea a través de maniobras electorales o de uso de fuerza militar, intentó promover intervenciones federales en los estados de São Paulo, Río Grande del Sur, Pernambuco, Bahía, Piauí, Ceará y Alagoas, alegando la intención de dar fin a los esquemas políticos estaduales y a la práctica de corrupción, nombrando nuevos gobernantes partidarios de su gobierno. Se trataba, así, de una política centralista. A pesar de tener éxito en los estados de Pernambuco, Bahía y Alagoas, la Política de Salvaciones provocó violenta oposición tanto popular como política y causó un rompimiento de sus relaciones con el senador Pinheiro Machado, que era favorable al statu quo. Muchos elementos de las políticas estaduales entraron en lucha armada y consiguieron derrotar al gobierno. Los combates más violentos se dieron en Ceará, donde políticos estaduales se aliaron al popular padre católico Cícero Romão para oponerse a la intervención del gobierno en lo que quedó conocido como la Sedición de Juazeiro.

En su gobierno se dio una nueva renegociación de la deuda externa brasileña, en 1914, con un segundo funding loan (el primero fue negociado por Campos Sales), ya que la situación financiera de Brasil no andaba bien. Su política externa mantuvo la aproximación con los Estados Unidos, trazada por el canciller barón de Río Branco, que continuó en el cargo de ministro de relaciones exteriores hasta 1912 cuando falleció.

En el plano interno, continuó el programa de construcción de vías férreas, incluyendo la vía Madeira-Mamoré y el de escuelas técnico-profesionales, delineado durante el gobierno de Afonso Pena. Instaló la Universidad de Paraná. Concluyó las reformas y las obras de la Villa Militar de Deodoro y del Hospital Central del Ejército (HCE), entre otras, además de las villas obreras en Río de Janeiro en el suburbio de Marechal Hermes y en el bairro de Gávea. thumb|276px|Archivo de Hermes da Fonseca usando la en ese momento recién creada banda presidencial. Con las movilizaciones sindicales cada vez más fuertes en Río de Janeiro, el presidente Hermes tomó una actitud hasta entonces inédita en la primera república, que tendía a la represión de movimientos sindicalistas: patrocinó en 1912, transportando y ofreciendo instalaciones, la realización del IV Congreso Obrero Brasileño, que fue organizado por su hijo, el entonces diputado Mário Hermes. Tal acción de gobierno, sin embargo, fue vista con desconfianza por los líderes sindicales a los que no les gustaba la llamada corriente sindicalista "amarilla" que buscaba la colaboracióin con el gobierno.

Fue el único presidente que se casó durante su mandato presidencial. Su primera esposa, Orsina Francioni da Fonseca, con quien se casó el 16 de abril de 1879, falleció el 30 de noviembre de 1912. Su segunda esposa fue la caricaturista Nair de Teffé von Hoonholtz, hija del barón de Teffé. Nair sería hoy considerada como una feminista y, en su larga vida, llegaría a participar de las primeras celebraciones del "Año Internacional de la Mujer". Las ceremonias civil y religiosa se celebraron el 8 de diciembre de 1913 en el Palacio Rio Negro, en Petrópolis.

Durante su gobierno, fue emitido un decreto instituyente el uso de la banda presidencial en Brasil, siendo él mismo el primer presidente en usarla y el primero en entregarla a su sucesor. Desde entonces, todos los presidentes la reciben en la oportunidad en que toman posesión del cargo.

Hermes da Fonseca es uno de los tres únicos militares que llegaron a la presidencia de la república de forma directa y electoral. Los otros dos fueron Eurico Gaspar Dutra y Jair Bolsonaro. Durante todo su mandato utilizó uniforme, inclusive durante las reuniones ministeriales.

Luego de la presidencia Al dejar la presidencia, en noviembre de 1914, fue candidato al senado por Río Grande del Sur pero rechazó asumir la representación en virtud del asesinato de José Gomes Pinheiro Machado, el día en que debió recibir sus credenciales en septiembre de 1915. Viajó a Europa, alejándose de la política y sólo regresó a Brasil luego de vivir seis años en Suiza (1920) cuando se iniciaba una nueva campaña presidencial.

Acogido cariñosamente por los militares, fue llevado a la presidencia del Club Militar en 1921. En esta condición entró en conflicto con el gobierno de Epitácio Pessoa al prestigiar a las fuerzas políticas que apoyaron la candidatura de Nilo Peçanha, en el movimiento "Reacción republicana", e involucrarse en la frustrada revuelta militar de 1922 conocida como la revuelta del fuerte de Copacabana.

Durante la elección presidencial de 1922, la crisis de las cartas falsificadas contra él, donde lo llamaban "sargentón sin compostura", fueron atribuidas a la autoría de Artur Bernardes, lo que causó revuelo en esas elecciones.