El descubrimiento de las Islas Malvinas es objeto de debate histórico y geográfico. El archipiélago de las Malvinas, situado en el océano Atlántico Sur a unos 480 km de la costa de América del Sur, permaneció deshabitado hasta el . Diversas hipótesis basadas en documentos cartográficos y relatos de exploradores han intentado determinar quién fue el primero en avistarlas o pisarlas, dando lugar a múltiples teorías que involucran a navegantes de distintos orígenes.
Hipótesis de la llegada de amerindios thumb|El extinto guará suele tomarse como evidencia de un descubrimiento pre europeo de las Malvinas.
La existencia del zorro-lobo de Malvinas (también llamado guará) ha sido interpretada como posible evidencia de una visita a las islas anterior a la llegada europea. Se ha sugerido que canoeros yámanas, originarios del los canales de la Tierra del Fuego, podrían haber introducido esta especie, que habrían domésticado y que luego, vuelto al estado salvaje y, por evolución en aislamiento, se habría convertido en una especie endémica.Divulgación - Fantasmas del vendaval, El misterioso lobo-zorro de las Malvinas, Marcelo Dos Santos - Revista Axxón #132
No obstante, otros autores explican la presencia del guará en las Malvinas suponiendo que llegó atravesando un puente de hielo cuando el nivel del mar estuvo más bajo durante la era de hielo. En 2009 un estudio de ADN confirmó que el pariente vivo más cercano del zorro-lobo de las Malvinas es en realidad el aguará guazú y que las dos especies se separaron hace alrededor de 6,7 millones de años.New Clues To Extinct Falklands Wolf Mystery. Consultado el 27-11-2010 Los caninos solo llegaron a América del Sur hace unos 3 millones de años, en el evento llamado en paleo zoogeografía el gran intercambio biótico americano, el cual ocurrió cuando los continentes de América del Norte y del Sur se conectaron al formarse el istmo de Panamá. Esto quiere decir que los linajes del lobo aguará guazú y el lobo de las islas Malvinas llegaron desde América del Norte ya como especies distintas. Este estudio también encontró que las cuatro muestras del zorro malvinense que se examinaron compartían un ancestro común de hace unos 70.000 años, lo que sugiere que llegaron a las islas Malvinas antes de esa fecha. Esto eliminaría totalmente la hipótesis de introducción por los nativos, ya que por entonces los humanos todavía no habían colonizado América del Sur.
El hallazgo en las Malvinas de puntas de flecha en Lafonia y restos de una canoa,The Captain's Steward: Falklands, 1982. pp. 305. Escrito por Barrie Fieldgate. Publicado por Melrose Press, 2007. ISBN 1-905226-46-2, 9781905226467 han sido usados para apoyar la teoría del descubrimiento amerindios. Se han hallado también algunas evidencias ambiguas de la presencia de madera en la Prehistoria, pese a que las islas no tenían árboles a la llegada de los europeos, pero dicha madera podría haber sido transportada por las corrientes marinas desde la Patagonia. Expedición portuguesa de 1502 En mayo de 1501 partió de en Lisboa hacia Sudamérica una expedición portuguesa de exploración comandada por Gonzalo Coelho. Uno de los hombres a bordo era el florentino Américo Vespucio. A su retorno a Europa, fue publicada una carta tiulada Mundus Novus, que el editor afirmaba había sido escrita por Vespucio pero cuya autoría hoy día se discute.Formisano El supuesto autor de la carta afirmaba que, tras haber alcanzado la latidud de 50° sur pero sin tener la costa a la vista, había decidido retornar a Portugal:
Pocos años después, se publicó una segunda carta atribuida a Vespucio dirigida a Piero Soderini, fechada en Lisboa a 4 de septiembre de 1504 y denominada Lettera di Amerigo Vespucci delle isole nuovamente trovate in quatro suoi viaggi. Este texto, cuya autoría y veracidad también son discutidas, afirmaba hablando de la expedición de 1502 que:
Esta última afirmación de haber avistado tierra en los 52º sur llevó a autores como Louis Antoine de Bougainville, primer colonizador del archipiélago, a concluir que Vespucio era el descubridor de las Malvinas:
No obstante, otros autores como Groussac señalan que la costa avistada pudo haber sido en realidad parte de los acantilados continentales. Las determinaciones geográficas son tan imprecisas y su descripción tan vaga que se hace imposible una estimación de su derrotero.Destefani:38-40Goebel:3Groussac:72-73Hidalgo Nieto:93-95
Cartografía de principios del (hasta 1519) thumb|Fragmento superviviente del mapa de Piri Reis, donde algunos autores afirman que aparecen las Malvinas.
Han llegado hasta nuestros días mapas de las dos primeras décadas del en los que algunos investigadores han creído ver evidencias de un conocimiento rudimentario de la existencia de las Malvinas en Europa.
Un grupo de islas situadas aproximadamente sobre el paralelo 40 aparece en el mapa de Martín Waldseemüller de 1507, bajo el nombre de «Insule delle pulzelle» («islas de las Vírgenes») y con una bandera portuguesa. En el mapa del propio almirante otomano Piri Reis de 1513, basado en cuatro cartas portuguesas, ocho ptolemaicas, una árabe y una colombina,Lunde:8-25 la costa de la porción meridional de Sudamérica es vagamente reconocible. Frente a ella figura un archipiélago aislado, cuya isla principal está identificada en el mapa como «il de Sare» y que algunos autores han identificado con las Malvinas. Una única nota acompaña a la toponimia: «Buadalar issizdir, ama bahar coktur» («Estas islas están desiertas pero la primavera allí dura mucho»).Arnaud En el Atlas Miller (circa 1519), confeccionado por el cartógrafo portugués Pedro Reinel, su hijo Jorge y Lopo Homem, se puede observar que al este de Sudamérica (que se extiende hasta el Polo Sur), en medio del océano Atlántico, se encuentra una gran isla sin nombre.
Expedición de Magallanes (1520) Numerosos mapas y testimonios posteriores a 1520 sugieren que las Malvinas fueron avistadas por miembros de la expedición de Fernando de Magallanes al servicio del rey de España y fueron bautizadas como islas de «Sansón» o «San Antón» o quizás «de los Patos».
Alonso de Santa Cruz escribió hacia 1541 que, tras dejar la bahía de San Julián, las naves de Magallanes:tomaron su demanda por la costa adelante, aviendo allegado y descubierto unas islas que están al oriente del puerto de San Julián por 18 leguas, que pusieron nombre islas de Sansón y de Patos (...) y están en 51º de alturathumb|350px|right|Mapamundi de Diego Ribero (1529), en el que se incluye a las «islas de San Antón». Biblioteca Apostólica Vaticana, Ciudad del Vaticano.
En el hemisferio en proyección polar atribuido a Pedro Reinel (hacia 1522), figuran unas islas en una posición aproximadamente concardante con la de las Malvinas, aunque no se incluye toponimia.Portolani e Carte Nautiche XIV-XVII Secolo, dalle collezioni del Museo Correr - Venezia e Museo del Topkapi - Istambul, Istituto Italiano di Cultura, Istambul, 1994, pag. 62-63
En los planisferios de Diego Ribero de 1527 y de 1529 pueden verse dos grupos de islas en la zona: las ocho o nueve islas llamadas «Sanson», a 49° sur pero a mitad de distncia de la costa que las Malvinas, y las islas «de los Patos» muy cerca de la costa. En la actualización de 1533 ya no incluye a estas últimas.
Durante muchas décadas continuaron apareciendo las islas Sansón en los mapas de Alonso de Santa Cruz (1541), Bautista Agnese (1536-1545), Sebastián Caboto (1547), Darinel (1555), Diego Gutiérrez (1562), Bartolomé Olives (1562), Jorge Sideri (1563), Mercator (1569), Martínez (1577), José Rosacio (1580), etc., situadas siempre más al norte y más cerca de la costa que las Malvinas. En estas cartas las islas aparecen con las grafías de «San Antón», «S. Antón», «Sansón», «Sanson» o «San Son».
No se encuentran menciones al avistaje en los relatos que se conservan del viaje: los diarios de Antonio Pigafetta, del piloto Francisco Albo, el Roteiro de un piloto genovés, ni la posterior relación de Maximiliano Transilvano. Falta no obstante por completo la documentación de la nave de Juan Serrano y sus descripciones al sur de San Julián. Por ello, la teoría más difundida para explicar la representación de estas islas en los mapas posteriores a 1520 afirma que fueron descubiertas por Esteban Gómez, piloto de la nave San Antón o San Antonio, tras sublevarse contra Magallanes el 1 de noviembre de 1520. El nombre de las islas provendría así del de esta nao. Gómez regresó a España por la ruta de Guinea y el 6 de mayo de 1521 llegó a Sevilla. Aunque en las actas del juicio al que fue sometido no se halla ninguna mención que pueda asociarse con las Malvinas, Gómez coincidió en 1529 con el cartógrafo Diego Ribero y le pudo proporcionar directamente su información sobre las islas Sansón.El Correo en la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Otra teoría atribuye el descubrimiento a la nao Victoria, que fue enviado por Magallanes a rastrear al San Antón en aguas del Atlántico. Estos dos barcos fueron los únicos de la expedición que lograron regresar a España.
thumb|250px|Primer mapa detallado de las islas, publicado en Francia en 1586 y considerado por Rolando Laguarda una copia de otro realizado por Andrés de San Martín en 1520. En 1983 el historiador uruguayo Rolando Laguarda Trías estudió un mapa impreso pegado en el folio 268 de un manuscrito de la Biblioteca Nacional de París, escrito por André Thevet en 1586 (seis años antes del primer avistamiento británico) y titulado Le Grand Insulaire. El mapa representa «Les Isles de Sanson ou des Geantz» («Las Islas de Sansón o de los Gigantes») en sorprendente concordancia geográfica con las islas Malvinas.
En el reverso del folio 269, Thevet explica que obtuvo el mapa de las Malvinas de "[…] un viejo capitán y buen piloto portugués, a quien encontré en la ciudad de Lisboa en Portugal, quien dijo haber visitado estas islas, cuyo plano recibí de él, junto con varios otros de esta costa" y que "los primeros que pusieron los pies en estas islas fueron los portugueses que acompañaban a Fernando de Magallanes en su viaje, los cuales, queriendo hacer aguada de agua dulce, se encontraron defraudados (...) porque no podían desembarcar en estas islas a causa de los contornos, que son muy peligrosos (...) No acercaron sus naves más que a un tiro de cañón, para evitar los peligros, y enviaron dos pequeñas embarcaciones y algunos marineros para reconocer estas islas de los Gigantes".
El viejo capitán portugués al que alude Thevet fue identificado por Laguarda con el capitán Álvaro de Mezquita, capitán de la San Antonio en la expedición de Magallanes. Laguarda supuso que Mezquita partió del puerto de San Julián llevando a bordo al cartógrafo Andrés de San Martín, que sería el autor del mapa en el que se basó Thevet. Debieron arribar a las Malvinas el 28 de julio, festividad de Sansón de Dol, por lo cual le pusieron ese nombre al archipiélago.
Existe evidencia de que tanto Thevet como Mezquita se hallaban en Lisboa entre 1563 y 1567 y sería en ese período cuando se encontraron y Mezquita le entregó los mapas a Thevet que él incluyó en su Grand Insulaire. El descubrimiento de este mapa es usado como argumento de que las islas fueron descubiertas antes del viaje inglés de John Davis.
Posibles avistamientos entre 1526 y 1540 Se ha espculado con posibles avistamientos de las Malvinas por Pedro de Vera a bordo de la nave Anunciada en 1526, por la nave San Pedro en 1535 y por la , pero la mayoría de los investigadores los considera muy dudosos.Destefani:37
La expedición de García Jofre de Loaísa partió desde La Coruña hacia las Molucas el 24 de julio de 1525. El capitán Pedro de Vera con la nave Anunciada desertó de la expedición a la altura del río Santa Cruz, con el propósito de navegar hacia las Molucas por el cabo de Buena Esperanza, pero no volvió a saberse nada de esta nave. Por la ruta que debió tomar, algunos historiadores han creído que pudo avistar las islas Malvinas.