Los restos del castillo de Soria y su muralla se encuentran en el llamado cerro del Castillo de la ciudad española de Soria.

La ciudad original se encontraba fuertemente amurallada en su totalidad, más de un kilómetro cuadrado, con una doble barrera y barbacana, estando el castillo en el cerro que lleva su nombre, el originario monte Oria de algunos autores, siendo uno de los mejor defendidos en la España de comienzos del .

Historia En el cerro del Castillo existió al menos desde la Edad de Bronce un castro celtibérico pues se han descubierto restos de un asentamiento supeditado, sin duda, a la existencia de Numancia. Bartolomé de Torres, en su Topografía de la ciudad de Numancia, asegura que el castillo de esta ciudad tomó el nombre de Oria de un caballero griego llamado Dórico, capitán de los dorios, que llegó a Soria desde Acaya. De esta noticia deducen algunos historiadores que los primeros pobladores de la actual Soria fueron los dorios. No obstante, nada a este respecto ha corroborado la arqueología y para otro grupo de expertos los primeros pobladores de Soria fueron los suevos, cuyos reyes, según Tutor y Malo en su Compendio historial de las dos Numancias, establecieron en ella una de sus cortes. Ambas hipótesis han caído en desuso con el paso del tiempo porque ningún documento las acredita de manera fidedigna. En Época Romana siguió existiendo una aldea poco importante.

La delimitación entre Castilla y Navarra, realizada en 1016 por el conde D. Sancho de Castilla y el rey D. Sancho de Navarra, fija la frontera en el río Duero, lo que hace que Soria y Garray pertenezcan a reinos diferentes, y es a partir de este momento, la posible atalaya del Monte de Oria se fortificase y fuera punto importante y estratégico para la defensa de la frontera.

Durante la dominación árabe el castillo no pasaría de ser una simple atalaya o pequeña fortaleza que vigilaba esta zona del Duero y protegía la plaza musulmana de Medina-Soria. La construcción del castillo se atribuye al conde Fernán González, aunque Soria conquistó definitivamente a los musulmanes a comienzos del por el rey aragonés Alfonso I el Batallador casado con la reina leonesa Urraca I. Su hijo Alfonso VII el Emperador realizó la barrera interior y Sancho IV las murallas exteriores. La razón de la construcción de las murallas parece encontrarse en la catástrofe sufrida por la ciudad entre 1195 y 1196 por la invasión de Sancho VII el Fuerte, rey de Navarra. alt=Perímetro de la muralla de Soria, Francisco Coello, Madrid, 1856|izquierda|miniaturadeimagen|323x323px|Perímetro de la muralla de Soria, Francisco Coello, Madrid, 1856 Durante la Guerra de la Independencia, el mariscal Michel Ney permanecerá en la provincia Soria hasta 1812. Los franceses abandonan Soria tras atrincherarse en el castillo el 17 de septiembre de 1812. El brigadier José Joaquín Durán conquista Soria el 18 de marzo con las tropas de la 6.ª división de Soria, con un operativo en el que se contemplaba realizar pequeñas brechas o voladuras en distintos puntos de la muralla, de forma que los franceses solo se atrincherasen en el castillo, ya que tenía informes sobre dos columnas que venían a socorrer a los franceses atrincherados. Meses después, el general Durquier entró en Soria permaneciendo un día y marchando el 13 de septiembre hacia Navarra. El 14 entró el general Tabuenca, y el 16 lo hizo el general Durán. Durán permaneció en la ciudad hasta primeros de octubre, ya que tuvo que marchar hacia Aragón, dejando en Soria de guarnición, compañía reforzada, que participaría en tareas de seguridad, desescombro, policía, limpieza de vías y calles, colaborando en la demolición de los paramentos del castillo.

Ordena la destrucción, y en cumplimiento de una orden superior y mandato de las Cortes de Cádiz (que había ordenado la demolición de todas las murallas y castillo). La voladura del castillo dejó la edificación en ruinas, casi completamente destruida. Después de la contienda todo el recinto quedó abandonado.

Castillo Para realizar una descripción de lo que fue este importante castillo, hay que partir del Plano de Soria realizado por Dionisio Badiola a principios del que muestra fielmente la imagen del castillo en alzado, planta y perfil antes de ser dinamitado por el general Durán. alt=|centro|miniaturadeimagen|546x546px|Planta y alzados del castillo de Soria, Dionisio Badiola, 15 de septiembre de 1812, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando El castillo, propiamente dicho, estaba constituido por una potente construcción ligeramente trapezoidal flanqueada por cuatro pequeñas torres en las esquinas. Al frente, en la entrada principal, contaba con otra torre un poco mayor y en la parte posterior, en la zona mejor defendida, se situaba la Torre del homenaje. En el interior se encontraba el Patio de Armas en torno al cual se distribuían las dependencias y donde se encontraba el aljibe. Esta estructura se encontraba al Este, próxima a la muralla interior de gran altura, que se ceñía más o menos a la superficie del cerro. Otra barrera, a modo de acceso, partía del oeste y rodeaba a la anterior únicamente por el lado que daba a la ciudad hasta la entrada principal del castillo estando ya ruinosa a principios del . Dentro del recinto amurallado se encontraba la iglesia de San Salvador que servía como capilla para servicio de los habitantes del castillo y que se arruinó a principios del . En este recinto se encontraba además una de las dos aljamas de Soria (la otra se situaba junto a la plaza Mayor) cuya actividad intelectual, económica y comercial fue notoria.

Del castillo se conservan las ruinas de la Torre del homenaje, el recinto amurallado interior y restos de la barrera exterior con su acceso flanqueado por dos cubos cilíndricos.

Muralla urbana y sus accesos miniatura|izquierda|Murallas junto a la ermita del Mirón

Tras la reconquista, la ciudad de Soria nace a la sombra de su castillo extendiéndose a lo largo de una amplia y larga cañada, entre dos cerros, el del Mirón y el del castillo. El límite natural del cauce del río propiciará que se desarrolle urbanísticamente hacia el oeste, ascendiendo por el centro de la vaguada hasta ocupar las zonas más altas formando las 35 Collaciones o parroquias según el censo de 1270 que mandó hacer el rey Alfonso X el Sabio. El recinto amurallado cubría una superficie cercana a las 100 hectáreas con un perímetro de 4100 m, la misma longitud que el amurallamiento de la Jerusalén vieja. Parece ser que se construyó durante el en tiempos de Sancho IV, pues un documento de esta época habla sobre el dinero destinado a la "cerca de la viella" de Soria.Loperráez Corvalán, Juan (1778). Descripción histórica del obispado de Osma. Madrid

En noviembre de 1808 Napoleón ordenó al mariscal Ney que, una vez desarmada la ciudad de Soria, hiciera “saltar” sus murallas. Sin embargo prefiere respetar las murallas argumentando:

Partiendo del cerro del Castillo, por el sur bordea el cementerio continuando en curva por la calle Santa Clara, Alberca y Puertas de Pro por el oeste, buscando dirección norte. Pasa por Santo Tomé y continúa ascendiendo hasta alcanzar la altura del paseo del Mirón, toma dirección este buscando la ermita de Nuestra Señora del Mirón y desciende por la ladera del monte hacia el Duero, donde bordeando el río regresa al cerro del Castillo. De todo este recinto quedan importantes vestigios con lienzos y cubos cerca del convento de Santa Clara, en el paseo de Mirón, el descenso al Duero y en el Postiguillo, además de algunos restos que sirven de soporte a las casas de la calle Puertas de Pro. El tramo que discurre junto al Duero está realizado con piedras sillares sin cubos, puesto que el río actúa como barrera natural, mientras que el resto de la muralla está construida en sillarejo o mampostería, es más elevada y está reforzada con cubos cilíndricos. alt=Señalización del lugar donde se encontraban las puertas de la muralla .de Soria|miniaturadeimagen|248x248px|Señalización del trazado de la muralla de Soria. alt=Panel informativo del sistema defensivo en la muralla de Soria. Ubicado en el Paseo del Mirón.|miniaturadeimagen|383x383px|Panel informativo del sistema defensivo. A lo largo de esta muralla existieron seis puertas flanqueadas con sus respectivos cubos, cuatro postiguillos (pequeñas puertas abiertas en el recinto) y un portillo (mayor que estos y menor que aquellas). Hoy en día no se conserva ninguna (salvo el Postigo de San Ginés y el Postiguillo de San Agustín), pero de las que se conoce su situación y nombre. En el sur, cerca del cementerio, estaba la Puerta de Valobos. Cerca del antiguo convento de Santa Clara había un postiguillo, el de Santa Clara y cerca de la calle Alberca se abría el Puerta de Santa Clara o Puerta Nueva, la última en abrirse. La Puerta de Rabanera o Arco de Rabanera un poco más adelante, en la calle Caballeros; la Puerta del Postigo en el Collado y la Puerta del Rosario en la plaza que lleva su nombre, frente a la iglesia de Santo Domingo. La Puerta de Nájera o del Mirón se abría al norte en la actual salida a la carretera de Logroño. Junto al Duero se encontraba el Postigo de San Ginés y el Postiguillo de San Agustín (los únicos que se conservan), frente al puente la Puerta del Puente o Puerta de Navarra y un poco más adelante el Postiguillo o Postiguillo de San Pelegrín.

Accesos parte Norte

- Puerta de Nájera Se tiene información de que era una de las primeras que se mandaba cerrar cuanto llegaban noticias sobre enfermedades de las que había que guardar la ciudad. Se ubicaba próxima a la iglesia de Nuestra Señora de Barnuevo.

Accesos parte Este alt=Plano de la puerta del puente, Manuel de Ybarra y Vicente García, Archivo Histórico Nacional (Mapas, Planos y Dibujos nº 364), 1804.|miniaturadeimagen|Plano de la puerta del puente, Manuel de Ybarra y Vicente García, Archivo Histórico Nacional (Mapas, Planos y Dibujos n.º 364), 1804. - Puerta del Puente Modernamente llamada Puerta de Navarra, se ubicaba frente al puente sobre el río Duero, junto a ella había un postiguillo. La torre en la que se ubicaba esta puerta que daba acceso al puente (defendido con un torreón ubicado en su parte central), estaba cubierta con techumbre de madera y tejas, ambos tejados de torre y torreón tuvieron que repararse en 1505

En la primera década del , se proyecta el camino para subir desde el puente hasta la Plazuela de la Fuente y calle Real, proyecto del que conoce el plano elaborado por Manuel de Ybarra en 1804, y en el que se representan la puerta del Puente y sus postiguillos.

En 1841 se acuerda en el Ayuntamiento hacer un desmonte parcial del torreón del puente para dejarlo con una altura de 7 varas (5,85 metros).

En febrero de 1850, la corporación municipal comunicaba al ingeniero de la provincia que, para las obras de la carretera a Navarra, es indispensable derruir los dos torreones existentes en la entrada y medio del puente.

Saliendo por la Puerta del Puente, a la izquierda, se ubican los postiguillos de San Ginés y San Agustín

Postigo de San Ginés miniatura|Paño de muralla junto al río Duero. Se pueden observar sobre ella las ruinas de la iglesia de San Ginés Al final del Camino de San Ginés junto a las ruinas de la iglesia de San Ginés se conserva un pequeño postiguillo, el Postigo de San Ginés, que daba acceso al río Duero desde esta parte de la ciudad.

Con motivo de las actuaciones que se realizaron en 2011 en el entorno del río Duero, dentro de la Fase II de las Márgenes del Duero, promovida por la Administración General del Estado, se realizó la restauración del antiguo postigo. Tras desmontar la puerta y el muro que cerraba el hueco, se realizó la reconstrucción de los arcos exteriores y de la bóveda interior a base de sillares de arenisca.

- Postiguillo de San Agustín