Felicitas es una película argentina basada en la vida de Felicitas Guerrero dirigida por Teresa Costantini y protagonizada por Sabrina Garciarena y Gonzalo Heredia. La película cuenta la trágica y breve vida de Felicitas guerrero y Enrique Ocampo. Se amaron con pasión pero el deber y la obediencia los separó. Fue estrenada en 2009.
Sinopsis La historia transcurre en la Buenos Aires de 1862, Felicitas Guerrero es una hermosa adolescente que está enamorada de Enrique Ocampo y ambos son muy felices juntos a pesar de lo que dice la familia de ella. Su padre sabe cuanto ama su hija a Enrique Ocampo, sin embargo, la obliga a casarse con Don Martín De Álzaga, el hombre más rico de la Argentina y 35 años mayor que ella. Tras enterarse de esto, Enrique decide alistarse en el ejército e irse, quien sabe por cuanto tiempo, a la guerra contra el Paraguay.
Los ruegos de Felicitas a sus padres para que no la obliguen a casarse con el no sirvieron y ella fue obligada a hacerlo. Un año después de la boda nace Félix de Álzaga, el único hijo del matrimonio. Félix muere en 1869 por culpa de la epidémia de la fiebre amarilla. Felicitas presiente que no va a poder sobrellevar la muerte de su hijo y para colmo un año después muere Don Martín. Ahora Felicitas es una joven de 26 años hermosa y rica.
Los pretendientes no tardan en aparecer y ella se enamora de su vecino de hacienda, el joven Samuel Sáenz Valiente, a quien conoció en una noche tormentosa cuando este le ofreció su ayuda al ver que su carreta no podía avanzar. Lo realmente malo comienza cuando Enrique vuelve de la guerra y busca a Felicitas. Celoso por el romance entre Felicitas y Samuel, decide ir a la reunión donde Felicitas va a anunciar su compromiso con Samuel, la busca, la encuentra y la lleva hacia el despacho que le pertenecía al difunto esposo de Felicitas. Ella rechaza la proposición de Enrique de que escaparan juntos hacia un lugar lejano y sale del despacho. Al rato, Enrique la vuelve a buscar y se la lleva. Menos de un minuto después su prima, Manuela, y su mamá, Felisa, le preguntan a los invitados si no vieron a Felicitas. Todos los invitados salen a buscarla y Manuela grita: En la laguna ¡Están juntos! y todos fueron hacia la laguna y los hombres fueron con sus revolveres en la mano sin saber que Enrique también tenía uno. En acción de amenaza, Enrique saca el arma, la coloca en el cuello de Felicitas sin intenciones de matarla y les pide a todos que bajen las suyas.
El arma de Enrique se dispara accidentalmente y Felicitas cae al suelo. Al ver que su amada ha muerto, Enrique se suicida pegándose un tiro en la cabeza. Enrique muere en el acto mientras que Felicitas solo sobrevive unos segundos, los cuales fueron suficientes para que ella pudiera ponerse pegada a Enrique y así irse juntos de este mundo para poder vivir su amor eterno en los cielos.
Reparto ActorPersonajeSabrina GarciarenaFelicitas GuerreroGonzalo HerediaEnrique OcampoAlejandro AwadaCarlos GuerreroAna CelentanoFelisa GuerreroNicolás MateoCristian De MaríaAntonella CostaManuela Luis BrandoniMartín de ÁlzagaJosé Luis AlfonzoEscobar Michel NoherSamuel Sáenz ValienteAna Canga MinaAlba
Personajes Felicitas Guerrero Hermosa y sensual al mismo tiempo, Felicitas es, como lo afirman las crónicas de su tiempo, la mujer más atractiva de Buenos Aires. Pertenece a una familia de la alta sociedad que le ha inculcado sus delicados modales. Inteligente y avispada, pero aún sumisa a la voluntad de su padre a quien ama, tiene una pasión: las ranas, que colecciona como un tesoro desde su infancia. El casamiento con Martín de Álzaga, mucho mayor que ella, amigo de su padre, y a quien no ama, es una prueba más de su aceptación al mandato paterno. Pero Felicitas tiene un amor de juventud, Enrique Ocampo, y no logra olvidarlo. La nueva vida en el campo de su marido, poderoso hacendado, y la llegada de su primer hijo le hacen poner los pies sobre la tierra y, sin perder sus rasgos esenciales, cambia los caprichos y los sueños locos de la juventud por la aceptación de su lugar en el mundo: ser una reina en un mundo de hombres. Con fortaleza y convicción, lleva adelante este papel contra cualquier obstáculo. Se enamora del campo y la vida rural tanto como de las delicadezas de la moda europea. Cuando, vencedora, cree haber encontrado su lugar, se desencadena la tragedia.
Enrique Ocampo , perteneciente a la ilustre familia de los Ocampo, es un hombre muy atractivo, romántico y sensible. Cualquier característica que lo defina queda opacada frente a su rasgo esencial, su motor de acción: él ama desesperadamente a Felicitas. Por ella es capaz de robar a sus padres, ultrajar el honor de Guerrero padre, irse a la guerra, dejar a su prometida, asesinar y suicidarse. Su participación como soldado en la Guerra de la Triple Alianza le permite abandonar su desfachatez juvenil y además encontrar su vocación: la pintura. Pero solo a una persona puede retratar sin mirar: a Felicitas, de quien espera por toda su vida el cumplimiento de una romántica promesa de juventud.
Manuela Acogida desde pequeña en la casa de su prima Felicitas, Manuela vive a la sombra de esa mujer deslumbrante, su fiel compañera. Toda su femineidad se encuentra así opacada a la fuerza, pero también por decisión propia: ella sólo conoce el amor por las letras. Inclusive su reprimido amor por Enrique se diluirá ante la posibilidad de publicar su obra, momento en el que Manuela exterioriza la elección de su vida: prefiere perder totalmente su condición de mujer (firmará con un pseudónimo masculino y vestirá como hombre)ante la recompensa de vivir con autenticidad su sueño; decir y escribir lo que piensa e imagina. Es en ese momento, además, en el que podrá liberarse del abuso sexual de su tío Guerrero, símbolo de su sometimiento femenino.
Martín de Álzaga Un hombre maduro cuando desposa a la pequeña Felicitas, Álzaga es el mejor representante de la clase patricia porteña del . Heredero de una riquísima familia unitaria, demuestra estar a la altura de lo que recibió solo por apellido al comportarse como un caballero único en gentileza, galantería y humildad. Es quien le cambia la vida a Felicitas al casarse con ella; lejos de quitarle la libertad y los sueños, le forja unas alas más importantes que las de antes, preparándola para ser una reina de Ajedrez que pueda jugar sin su rey. Cerca del fin de su vida, apuesta todo a esta nueva esposa, dejando en sombra su vida en el exilio junto a otros hijos habidos entonces. Su fortuna es legada a Felicitas en su totalidad.
Guerrero Es el padre de Felicitas, español, comerciante, fiel representante de lo peor de la alta sociedad. Se casa con una porteña de cuna y raza y ocupado de las apariencias, conserva el honor familiar ante la opinión de la gente al mismo tiempo que en la privacidad abusa de su propia sobrina. Felicitas es para él la niña capaz de ayudarlo en sus planes para seguir creciendo en sus negocios y ambiciones. Vislumbra en ella esa capacidad. Y será su albacea y consejero. Pero descuida lo que Felicitas convertida en mujer es capaz de desenmascarar.
Felisa Mujer de Guerrero y madre de Felicitas, es la fiel y reservada acompañante de la vida de su hija. El mejor ejemplo del modelo de mujer que tanto Felicitas como Manuela vienen a quebrar: dedicada a su marido, sus hijos y su casa, sin voz ni voto. Al final de su vida, viuda y rodeada de su descendencia habrá comprendido que algo mucho más profundo se movió en su hogar cuando Felicitas se fue para siempre.
Samuel Sáenz Valiente Samuel es buen mozo, galante, de buena familia y adinerado. En palabras de Felicitas, un “Martín de Álzaga joven”.
Contexto histórico Las últimas décadas del en la Argentina, y más aún en Buenos Aires, se destacan por la enormidad de cambios que trajeron. El país salía de un tirano que había durado dos décadas, al mando del nombrado hombre fuerte Juan Manuel de Rosas. Con una libertad renovada, Buenos Aires se alquiló como sede de gobierno, y comenzó a conocerse como La Gran Aldea. Había influjo de inmigrantes a gran escala. Los límites de la ciudad se expandían constantemente. La arquitectura Colonial española se fusionaba con la de los italianos, los franceses y los ingleses. La Avenida más importante de la ciudad, Avenida de Mayo, florecía con numerosos proyectos como el “tramway” de los ingleses. Aquí era donde se encontraba situado el barroco Club del Progreso, donde se fraguó la clase política del país durante muchas décadas. El ambiente de los socios de la elite cuajaba una colorida mezcla de ideales Europeos con aquellos de vida criolla. Presidentes, Gobernadores y Estancieros conspiraban aquí en nombre del Progreso, el ideal del momento.
Durante el , Argentina contaba con una importante población negra que desapareció misteriosamente, creando dudas y motivos improbables entre historiadores y antropólogos. Esta población Afro Argentina desempeñaba un rol importante en la sociedad de esos tiempos y llegó a formar parte de una clase media con su propio periódico, lugares de reunión e incluso una enramada formación política. Es reconocido, que gran parte de la población negra , fue enviada a morir en el frente de la llamada Guerra de la Triple Alianza. Con apoyo estratégico y financiero Británico, Argentina, Uruguay y Brasil juntaron sus fuerzas para aniquilar a la nación más desarrollada de la región, Paraguay. Esta guerra duró cinco años, desde 1865- 1870 con los paraguayos rehusando firmemente a rendirse hasta que la población masculina quedó reducida a una quinta parte. Niños de hasta nueve años de edad eran enviados a morir en batalla con burdos bigotes dibujados con betún para afear sus infantiles rostros.
El año 1870 dio lugar a cambios radicales en Buenos Aires. La música afroargentina, el candombe, se mezcló en las zonas pobres con los ritmos tradicionales traídos por los inmigrantes europeos, fermentando en los cimientos de lo que más tarde sería el tango. Llegaban los últimos malones de indios a las fronteras de la ciudad, acosando a la civilidad con su invocada barbarie. El trasatlántico “América” se hundió en las costas del Río de la Plata. Hacia 1872 la población Argentina, fue fuertemente diezmada por la epidemia de la Fiebre Amarilla. Aunque la plaga aniquiló a gran parte de la población, no logró detener la carrera desbocada hacia el gran Progreso.
Tratamiento Felicitas. Largometraje de ficción inspirado en un caso real
Buenos Aires, segunda mitad del . “Felicitas” es la historia de un amor nacido y contrariado durante la adolescencia, que perdura en la juventud y culmina en un trágico desenlace.
A los quince años, Felicitas Guerrero, hija mayor de una numerosa familia de la burguesía comercial, de luminosa e irresistible belleza, desata una intensa pasión amorosa en el romántico Enrique Ocampo, al que corresponde con igual fervor.
Los jóvenes mantienen un inocente noviazgo a espaldas del orden familiar, en el marco de una sociedad signada por la autoridad patriarcal, en el que la gran mayoría de las mujeres pasan de ser propiedad del padre a ser propiedad del marido.
Los únicos testigos de esta historia son Manuela Solá y Cristian Demaría, primos de la joven Felicitas y ligados a ella y a Enrique por contradictorios sentimientos.
El destino de la joven pareja se tuerce cuando el padre de Felicitas la entrega en matrimonio al hombre más acaudalado de la Argentina, Don Martín de Álzaga, 40 años mayor que la joven, desoyendo las súplicas y el visceral rechazo de la muchacha a ese matrimonio concertado con un hombre al que solo vio algunas veces como amigo de su padre.
Pero la ambición de Carlos Guerrero no atiende razones y el casamiento se concreta luego de infrustrado intento de fuga, en el que la joven pareja se promete amor eterno y un futuro vínculo epistolar que los mantendrá ilusoriamente unidos.