London Weekend Television (LWT) fue una productora y canal de televisión británico que formaba parte de la cadena ITV. Durante el tiempo que funcionó como concesionaria de ITV, emitía desde las 17:15 del viernes hasta las 6:00 del lunes para el área metropolitana de Londres; el resto de días compartía la frecuencia con Thames Television (1968-1992) y Carlton Television (1993-2002).
Las emisiones comenzaron el 2 de agosto de 1968 en reemplazo de Associated Television. Un año más tarde se produjo la entrada en el accionariado de Rupert Murdoch, quien impulsó al canal como productora de entretenimiento, telecomedias y programas deportivos. Se mantuvo como compañía independiente hasta su adquisición por Granada Television en febrero de 1994. Algunos de los espacios más emblemáticos que ha aportado a ITV son Upstairs Downstairs, Agatha Christie's Poirot, Catweazle, The Professionals, Blind Date, Dempsey & Makepeace, y el programa de resúmenes de fútbol The Big Match.
La marca LWT desapareció el 27 de octubre de 2002, cuando el primer canal de ITV adoptó la imagen corporativa unificada «ITV1». Dos años después, Granada y Carlton acordaron su fusión para crear la compañía ITV plc, propietaria de 13 de las 15 franquicias que forman parte de ITV. Aunque legalmente las franquicias de Londres siguen separadas, ambas están gestionadas bajo la marca ITV London.
Historia
Creación de London Weekend izquierda|miniaturadeimagen|A la izquierda David Frost, uno de los impulsores de LWT (1971). En los años 1960, el mercado televisivo británico estaba compuesto por dos canales: BBC Television, perteneciente a la radiodifusión pública, e Independent Television (ITV), controlada por la Autoridad Independiente de Televisión (ITA) y compuesta por una red de 14 franquicias regionales. El gobierno británico impulsó en 1962 la Comisión Pilkington sobre el futuro de la televisión, cuyos miembros sugirieron tres medidas importantes: adoptar la televisión en color, crear un segundo canal público (BBC-2) y mejorar la programación de ITV, muy dependiente del entretenimiento y con una estructura centralizada.
La franquicia más importante de ITV era la del área metropolitana de Londres, dividida en dos concesiones: una de lunes a viernes (Rediffusion London), y otra para los fines de semana (Associated Television, ATV). La ITA tuvo en cuenta las recomendaciones de la Comisión Pilkington en la renovación de licencias de 1967, y entre otras medidas estaba previsto que ATV perdiese su licencia del fin de semana en favor de Associated British Corporation (ABC). Sin embargo, el vencedor de la licitación fue una empresa nueva, London Television Consortium, liderada por Michael Peacock —exdirector de BBC-1— y el presentador David Frost. A pesar de que LTC partía de cero, su proyecto contaba con profesionales de la televisión británica y apostaba por programas culturales, en línea con las sugerencias de Pilkington.
Al final, la ITA forzó una unión de conveniencia entre ABC y Rediffusion para la franquicia londinense de lunes a viernes —Thames Television—, mientras que LTC se quedó con el fin de semana y adoptó la marca «London Weekend Television» (LWT). Ambos canales debían funcionar a partir del verano de 1968. LWT obtuvo un aumento de su horario a la noche del viernes, pero a cambio tuvo que alquilar los estudios de Rediffusion en Wembley y quedarse con buena parte de su personal. Esto último terminaría provocando un conflicto laboral: los empleados procedentes de Rediffusion demandaron mejoras salariales por trabajar el fin de semana, pero los directivos de ITV se negaron.
LWT comenzó a emitir el viernes 2 de agosto de 1968, y lo hizo de forma muy accidentada: a los quince segundos de su estreno, los técnicos cortaron la señal e iniciaron una huelga que afectó a toda la red de ITV. La compañía tuvo que establecer con carácter urgente un servicio nacional, llevado a cabo entre Thames y ATV, y no resolvió la disputa laboral hasta las dos semanas siguientes.
En su primer año de vida, LWT apostó por numerosos programas culturales y dramáticos que no gozaron del respaldo de los espectadores londinenses, más favorables a la nueva oferta popular de BBC-1. El canal tenía serios problemas para vender sus bloques publicitarios, no supo adaptarse a la televisión comercial, e incluso algunas franquicias de ITV —como ATV, que tenía la concesión de las Tierras Medias— se negaron a emitir los espacios que producían, algo que lastraba su cuenta de resultados. El rostro más visible de LWT en ese tiempo fue David Frost, quien presentó numerosos talk show y debates en horario estelar.
Rupert Murdoch (1969-1971) En septiembre de 1969, Peacock fue cesado al frente de LWT y la mitad de la junta directiva dimitió en solidaridad. La situación financiera a largo plazo era insostenible, e incluso ITA planteó que Thames se quedara con las dos franquicias de Londres.
La tabla de salvación de LWT fue Rupert Murdoch. El magnate australiano se había hecho con el control de dos tabloides británicos —The Sun y News of the World— y mantenía una mala relación con David Frost a raíz de una tensa entrevista. Tras conocer que LWT atravesaba problemas financieros, General Electric Company le vendió su participación del 7,5% en noviembre de 1970. Un mes después hizo una ampliación de capital de libras para arrebatar a Frost el consejo de administración, asumiendo ya un paquete mayoritario del 30%. Y en febrero de 1971 se convirtió en el nuevo director general de LWT.
Bajo la nueva propiedad, el canal apostó por una programación de entretenimiento que dio buenos resultados a corto plazo. El apartado más destacado fueron las series: en octubre de 1971 estrenó el primer episodio de Upstairs Downstairs («Arriba y abajo»), líder de audiencia con 20 millones de espectadores y un éxito de crítica que llegó a ganar el Globo de Oro en 1975. También se estrenaron éxitos a nivel local como las series de humor On the Buses (1969-1973) y Doctor in the House (1969-1970), esta última con guiones de John Cleese y Graham Chapman.
A pesar de que Murdoch logró salvar LWT, la autoridad audiovisual que reemplazó a la ITA en esa década, la Independent Broadcasting Authority (IBA), rechazaba la concentración de medios que podía ejercer en el mercado británico. Ante la posibilidad de que no le renovasen la concesión, Murdoch dimitió en 1971 y se deshizo gradualmente de todas las acciones que tenía en la franquicia.
Consolidación (1972-1993) miniaturadeimagen|317x317px|El edificio The London Studios, en South Bank, fue inaugurado en 1972. La IBA confió la presidencia de LWT al exparlamentario y presentador John Freeman (1971-1984). El nuevo dirigente asumió la programación generalista del antecesor, aplicó sus conocimientos de la televisión británica, y emprendió reformas internas para mejorar la gestión de la empresa. En 1972 se produjo la inauguración del estudio central en el South Bank a la orilla del río Támesis, conocido como The London Studios.
LWT reforzó su estructura con destacados profesionales de la televisión británica. El canal tuvo especial acierto en la elección de directores de programación: Michael Grade (1973-1981) fue pionero en la producción para minorías étnicas y culturales, entre ellos la primera comedia de situación con protagonistas de raza negra (The Fosters), además de programas de culto como Los profesionales. El cargo fue posteriormente ocupado por John Birt (1982-1987) y Greg Dyke (1987-1994), quienes años más tarde terminaron siendo directores generales de la BBC. Otra medida destacada fue la contratación de Bruce Forsyth, presentador del popular concurso Play Your Cards Right, y la adquisición de derechos de los resúmenes de la liga inglesa.
A partir de los años 1970 el canal había mejorado considerablemente su reputación dentro de ITV, especialmente en dos apartados: programas de entretenimiento, con los estrenos de Blind Date (1985) y el concurso de videos domésticos You've Been Framed! (1990), y producciones deportivas (The Big Match, World of Sport). LWT obtuvo la renovación automática de la concesión en 1974 y no tuvo ningún problema para mantenerla en la revisión de 1981. Además, supo rebajar costes de producción gracias a un acuerdo estratégico con otra concesionaria de ITV, Television South.
No obstante, en los años 1980 se produjeron importantes cambios que afectaban a ITV y sus concesionarias. El gobierno de Margaret Thatcher aprobó la nueva Ley Audiovisual de 1990 que desregularizaba la televisión comercial. La IBA fue sustituida como organismo por dos entidades separadas para radio y televisión; la Radio Authority y la Independent Television Commission (ITC). En lo que respecta a ITV se aprobó que, en los concursos para renovar las concesiones, ganaría la empresa que más dinero aportara, sin tener en cuenta otros factores como la programación regional. La medida fue muy criticada, por lo que el ejecutivo añadió una «cláusula de calidad» sobre la base de la producción propia y los proyectos de futuro. También se permitió la fusión y concentración entre concesionarias de ITV, bajo una serie de condiciones.
LWT se presentó a la renovación de concesiones en 1991 con una oferta a la baja de 7,6 millones de libras, confiando todo a la reputación de sus programas para pasar el corte. Su rival, el consorcio London Independent Broadcasting, presentó una oferta valorada en 35 millones de libras. Sin embargo, LWT ganó la licitación gracias a la cláusula de calidad. La arriesgada operación fue un éxito personal del presidente Christopher Bland y del directivo Greg Dyke, sobre todo porque la otra franquicia londinense, Thames Television, había perdido su puja frente a Carlton Television. En vez de competir contra ellos, LWT se asoció con Carlton para crear en 1993 una productora externa de informativos locales, London News Network.
Granada Television (1994-2002) Aunque LWT aspiraba a seguir funcionando como empresa independiente, su oferta a la baja no tardó en ser un arma de doble filo aprovechada por grupos más solventes. El 6 de diciembre de 1993, Granada Television, la franquicia del noroeste de Inglaterra, presentó una oferta pública sobre LWT valorada en 600 millones de libras. Los londinenses trataron de impedirlo con una negociación exprés para comprar Yorkshire Television, pero la propuesta no salió adelante y el 25 de febrero de 1994 se confirmó la venta de LWT a Granada por 750 millones de libras. En consecuencia, Greg Dyke y Christopher Bland dejaron la compañía con una compensación millonaria.
Granada convirtió a LWT en la productora de referencia de ITV para el fin de semana, especializándola en entretenimiento y concursos. En el momento de la compra, ambas compañías producían el 40% de los espacios de ITV. Esta operación inició una «guerra de compras» entre franquicias, principalmente Granada y Carlton, por ver quién terminaba controlando la red de ITV.
El 27 de octubre de 2002, en un relanzamiento nacional de ITV, el canal regional fue renombrado «ITV1 London». La Ofcom aprobó la fusión de Granada y Carlton en 2003 para crear una sola compañía, ITV plc, que pasaría a gestionar 12 de las 15 franquicias de la red como una sola empresa. La marca londinense siguió utilizándose en el copyright de algunos espacios hasta el 1 de noviembre de 2004.
El último vestigio de LWT, el edificio The London Studios, cerró sus puertas el 30 de abril de 2018.
Programación miniaturadeimagen|240x240px|Bruce Forsyth (1928-2017) fue el presentador más popular de LWT.