Real, Ilustre y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Redención en su Sagrado Descendimiento y Nuestra Madre María Santísima del Consuelo (Silencio) Fundación 1946 Sede Canónica Iglesia Parroquia de San Agustín (PP.Franciscanos) Titulares Santísimo Cristo de la Redención en su Sagrado Descendimiento y Nuestra Madre María Santísima del Consuelo Día Estación Penitencia Jueves Santo
La Real, Ilustre y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Redención en su Sagrado Descendimiento y Nuestra Madre María Santísima del Consuelo es una cofradía de Semana Santa de Almería, España. Su sede canónica está en la Iglesia Parroquia de San Agustín (PP.Franciscanos).
Imágenes Titulares
Descendimiento
El misterio fue encargado por la Hermandad en 1946, haciendo Estación de penitencia en la Semana Santa de 1948. Su coste fue de 125.000 pesetas y es obra de Eduardo Espinosa Cuadros. Representa el descendimiento de la cruz de Jesús yacente por Nicodemo y José de Arimatea subidos en altas escaleras y ayudados por San Juan, mientras contemplan la escena María de Cleofás, María Magdalena y María Santísima. Cristo se nos muestra totalmente descolgado de la Cruz, con sus brazos casi desencajados por el peso del cuerpo y en una posición totalmente inerte, aún sin el rigor mortis pero con aspecto totalmente cadavérico: ojos amoratados y boca dulcemente abierta, su pelo se deja caer sobe el pecho. Una gran sábana de lienzo blanco, al más puro estilo judío realza la imagen de cadáver de Divino Redentor. La imagen del Cristo fue restaurada en el año 1999 por Fernando del Toro, quien restauró también en el año 2008 a María de Cleofás, María Magdalena y María Santísima realizándoles nuevos cuerpos de vestir. miniaturadeimagen|Misterio del Descendimiento En 2014 las Imágenes de San Juan Evangelista y los Santos Varones (Nicodemo y José de Arimatea) fueron restauradas por Enrique Salvo Rabasco, quien llevó a cabo un profundo tratamiento de consolidación en las Imágenes que se encontraban muy deterioradas. También se recuperaron las cualidades pictóricas y plásticas de las policromías, ya que se encontraban muy oscurecidas y viradas por diversos tratamientos muy agresivos sobre ellas y el paso del tiempo.
En 2022 se restauraron el Santísimo Cristo de la Redención, la Virgen de la Piedad y el resto de las Imágenes (Santa María Magdalena y María Cleofás) por Enrique Salvo Rabasco, las cuales se encontraban en un avanzadísimo estado de deterioro.
Virgen del Consuelo
En la posguerra la producción de Antonio Castillo Lastrucci se multiplica, hasta el punto de expandirse por toda la geografía española y americana. Una actividad tan intensiva no pasó inadvertida por el pueblo que acuñaría la vox populi:¡En Murcia Salzillo y en Andalucía Castillo!
Fruto de esta diversificación especial de su producción será la presencia en Almería de la hermosa imagen de la Virgen del Consuelo, titular de la Hermandad del Silencio. Moldeada y tallada en 1946, se trata de una bellísima dolorosa, cuya iconografía no se duda de calificar de insólita dentro del catálogo del artista hispalense. A diferencia de los castizos prototipos marianos creados por Castillo en las populares vírgenes sevillanas, como la Hiniesta o la O, en la Virgen del Consuelo la extroversión de aquellas cede el testigo a un depurado y hondo misticismo, evadiendo en un semblante introspectivo, de intimista, ensoñador y recogido sentimiento de dolor. Iconográficamente, el artista evoca una joven de bellas y finas facciones, exquisitamente trazadas y resaltadas con morenas y sonrosadas carnaciones. El rostro, inscrito en un óvalo perfecto, del que apenas sobresale en mentón, se resuelve con gran limpieza de volumen y tratamiento de planos muy sueltos, subrayados por el suave modelado de los pómulos y párpados y el acertado dibujo de la nariz y arcadas ciriales, levemente contraídas por el efecto del sufrimiento. Desde el punto de vista estilístico, la Virgen del Consuelo se sitúa en una etapa creativa, en la que Castillo Lastrucci va despegándose de las mímesis del natural y tiende hacia interpretaciones más personales, en las que el rostro femenino va haciéndose cada vez más aniñado, a la par que los rasgos se miniaturizan y se tornan más menudos, a semejanza de los modelos del genial escultor, pintor y arquitecto del Barroco, Alonso Cano.
Los ojos entornados, los contenidos labios y las manos entrelazadas a la altura del pecho aportan a la Virgen del Consuelo una delicada expresión de dulzura y serenidad que, rehuyendo de rebuscados efectos teatrales, entroncan su iconografía con la de las dolorosas talladas en Andalucía oriental en el por artistas como Pedro de Mena, José de Mora y José Risueño entre otros. Por su parte, sus filiaciones con la estética sevillana afloran en pormenores como su extraordinaria belleza y su depurado acabado técnico. No obstante, la Virgen del Consuelo no deja implicar la versión particular por parte de Antonio Castillo Lastrucci, de un esquema interpretativo de «la Pasión» de la Virgen, de honda raigambre en el arte español de la Edad Moderna, recreado así mismo en el por artistas como Mariano Benlliure en la Virgen de la Soledad de la Catedral Nueva de Salamanca y Ramón Álvarez en la Soledad de Zamora. En su calidad de imagen procesional, la Virgen del Consuelo exhibe unos manifiestos valores comunicativos y plásticos, acrecentados por el simbolismo de los atributos suntuarios de la platería y bordado que contribuye a su exorno y aquilatan sus calidades estrictamente escultóricas, de esa manera tan sugestiva y explícita a la que, simbólicamente, se alude en los salmos:
«de pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir.. Ya entra la princesa, bellísima, vestida de perlas y brocado, la llevan ante el rey con séquito de vírgenes, la siguen sus compañeras: la traen entre alegría y algazara, van entrando en el palacio real».
Las manos fueron restauradas en 1982 por Luis Álvarez-Duarte, quién le sustituyó las pestañas y las lágrimas por unas nuevas en 2001.
En 2010 fue restaurada por Enrique Salvo, quien llevó a cabo una restauración más en profundidad.
Hábito
Túnica y antifaz blanco con escapulario y cingulo negro. En el antifaz, y a la altura del pecho lleva bordado el escudo de la hermandad. En los últimos años la hermandad está intentando instaurar como parte del hábito la sandalia franciscana.
Historia Fundación
Esta hermandad, popularmente conocida como cofradía del silencio nació en el año 1946. A iniciativa de varios altos cargos de la Organización Sindical almeriense para poner de relieve la religiosidad del mundo del trabajo. La primera Junta General, celebrada el día 10 de junio de este año, aprobó las Reglas fundacionales, ratificadas el 20 de junio por el Obispo de la Diócesis, Enrique Delgado Gómez, siendo su primer Hermano Mayor Mario López Rodríguez.
La imagen de Ntra. Señora del Consuelo fue bendecida el día 10 de noviembre de 1946. Habiendo sido tallada por el afamado escultor hispalense Antonio Castillo Lastrucci, siendo la única advocación que en un principio tuvo la cofradía un año después ya salió en procesión el paso de palio, que según las crónicas de la época: «lucía una potente iluminación eléctrica y profusión de flores» y llevaba un manto sobre el que habían comenzado los bordados, que se realizarían en el pujante taller del Sindicato de la Aguja que dirigía Carmen Góngora; además lucía una corona obra del artista almeriense Luis Algarra. Salió además otro paso: uno pequeño con una cruz solitaria que se denominó Cruz del Amor.
El otro paso de titular de la cofradía es el Descendimiento, que data del año 1948. Este grupo escultórico es la obra póstuma del maestro granadino Eduardo Espinosa Cuadros. Fue realizado en el taller familiar, en la calle Jesús y María de la capital granadina. Destaca la magnífica composición piramidal y el empleo en algunas figuras de la antigua técnica de las telas encoladas.
Tres años más tarde sale dos veces la Virgen del Consuelo, algo que se seguiría haciendo varios años, la segunda de ellas el Sábado de Gloria, austeramente vestida con un sudario blanco sobre el brazo izquierdo, portada a hombros sobre unas andas y acompañada por mujeres que fueron convocadas al efecto.
Años 50 El artista almeriense Jesús de Perceval talló y doró un retablo para la imagen mariana en 1952, el mismo año en que se bendijo e inauguró una capilla para el Descendimiento en San Agustín. En 1953 estrena trono la Virgen, obra del profesor José Hervás, realizado en pino de Flandes, de estilo barroco, con 120 velas, cuatro candelabros con faroles, el escudo de la Hermandad en el frontal y dieciséis columnas salomónicas, cubierto por un palio de terciopelo negro forrado por dentro de raso blanco que cinco años más tarde se cubre con uno nuevo igualmente de terciopelo negro pero enteramente bordado en oro por Carmen Góngora y sostenido por solo diez varales en lugar de los doce que son clásicos en la tradición andaluza.
Años 60 En 1960 se crearon en su seno, las congregaciones de Jesús del Huerto (Formada por el Sindicato de Frutas, Cámara Oficial Sindical Agraria y Hermandad local de Labradores), con sede canónica en la iglesia de San Roque del barrio de Pescadería, aunque finalmente se establecería en la parroquia de San Isidro en el barrio de Regiones. Y la congregación del cristo del Camino(Formada por el Sindicato del Transporte), erigida en la parroquia de San Antonío de Ciudad Jardín. Un año más tarde nace la congregación de Jesús atado a la columna, con sede en la capilla de la escuela de formación e integrada por alumnos de la misma. Estos pasos salieron en procesión durante la década de los sesenta desde distintos puntos de la ciudad coincidiendo con a los titulares sólo en carrera oficial. En 1964 salen todos de San Agustín, menos la Columna; en 1964 se incorpora el paso del Santo Cristo de la Agonía.
Años 70 En 1978 Miguel Aparicio se hace cargo de la hermandad y forma la primera junta de gobierno de esta nueva etapa. A estos años de esplendor, en los que llegaron a hacer Estación de Penitencia hasta 1.200 nazarenos, siguieron años de imparable declive, que dieron al traste con la existencia de las congregaciones adheridas, llegando a la Semana Santa de 1978 año en el que incluso la Cofradía no realiza su salida anual. En 1978, un grupo de jóvenes, a cuyo frente se encontraba Miguel Aparicio, se hacen cargo de la Hermandad y forman la primera Junta de Gobierno de esta nueva etapa.
Años 80 A lo largo de los años 80 la Hermandad rescata de sus antiguas sedes las imágenes no titulares, recibiendo culto en la iglesia de Los Franciscanos y comienzan de nuevo a sacarlas en procesión. En 1983 se crea la primera cuadrilla de hermanos costaleros, y así sucesivamente durante los 10 años siguientes se irán creando el resto de cuadrillas al tiempo que se comienza una renovación total del patrimonio procesional de la Cofradía siendo lo más destacado la ejecución, por parte de los talleres sevillanos de Villarreal, del paso de María Santísima del Consuelo así como diversos enseres y preseas.
Años 90 En 1996 se celebró el quincuagésimo aniversario fundacional, año intenso en actos religiosos y culturales en los que la hermandad recibió en su sede a todas las hermandades de Almería, tanto de penitencia como de gloria, así como a distintas corporaciones como el Ayuntamiento y la diputación de Almería, que obsequiaron a la hermandad con sendos escudos de oro, al igual que la mayoría de hermandades. La Guardia Civil donó un fajín de general del ejército de Tierra en seda rojo que desde entonces luce María Santísima del Consuelo tanto en Semana Santa como en sus cultos de regla.
Estos actos culminaron con el traslado y posterior procesión de regreso de María Santísima del Consuelo a la S.A.I. Catedral.