El Takarazuka Revue (宝塚歌劇団 - Takarazuka Kagekidan) es una compañía japonesa exclusivamente femenina de teatro musical más prestigiosa de Japón, con sede en Takarazuka, Prefectura de Hyōgo. Establecida por Kobayashi Ichizo, uno de los fundadores de Hankyu Corporation, la compañía femenina de musicales Takarazuka ha ofrecido desde su formación en 1914 impresionantes funciones de mucho colorido en los que combina canciones, música y teatro. Sus obras tanto de personajes masculinos como femeninos son producciones de contenido tanto tradicional como contemporáneo.

La Escuela de Música Takarazuka

Todos los miembros del Takarazuka son alumnas graduadas en la Escuela de Música de Takarazuka, la cual Kobayashi fundó en 1913 como manera de atraer a jóvenes chicas de familias adineradas a su grupo de teatro y educarlas así para actuar en su escenario. En un inicio, solo se construyó el interior del Takarazuka cómo teatro, se entarimó el escenario y a través de la difusión local, lograron que jóvenes de la zona subieran al escenario a cantar y bailar. Los espectáculos tuvieron éxito, pero había una escasez de talento local, así que Kobayashi decidió abrir una escuela para entrenar jóvenes específicamente para su escenario. Por aquel entonces era impensable que una mujer se subiera al escenario en el ámbito japonés, por lo que se anunció que la escuela seria un lugar donde se educaría a las hijas de las familias para ser “buenas esposas y madres sabias” a la vez que también les proveían con educación entrada en las artes escénicas y musicales. El lema de la escuela era “Kiyoku tadashiku utsukushiku” - ser pura, ser correcta, ser hermosa.

Al largo de los años la escuela se fue haciendo popular: los exámenes de admisión requerían años de preparación —similares a audiciones teatrales— e incluían entrevistas personales, pruebas de vocalización y pruebas de ballet. Más de mil chicas acuden cada año, de entre 15 y 18 años, y solo alrededor de 50 son aceptadas en la escuela. Nada más ser aceptadas en la escuela inician un entrenamiento muy estricto que las acompañará los próximos años, estudiando cada día ballet, danza moderna, danza tradicional japonesa, tap, historia de la música, historia del teatro, canto, ceremonia del te, conversación en inglés, actuación y etiqueta, entre otros. Cada estudiante usa un uniforme en la escuela, como en la mayoría de las escuelas japonesas; el uniforme en la escuela de música del Takarazuka consiste en una falda larga gris, una chaqueta del mismo color, una blusa blanca y un lazo rojo. La relación senpai–kohai (mayor-menor) se forma correctamente desde el comienzo. En el primer año las estudiantes limpian enteramente la escuela a mano cada día, bajo un ojo vigilante de los de segundo año. No se usan limpiadores eléctricos, se utiliza principalmente fregonas, escobas, cepillos y algunas veces cepillos de dientes, entre otros. Se cree que esta práctica —muy común en la cultura japonesa— ayuda a fomentar la humildad y la actitud propia. Las alumnas de primer año deben recorrer los largos pasillos de la escuela y saludar a las estudiantes mayores con las que se encuentren. Las citas están prohibidas y tienen toque de queda hasta las 10 de la noche. Las de primero viven en dormitorios pero a las de segundo año se les permite compartir habitación. Al final del primer año se decide si cada estudiante se convertirá en otokoyaku (quien interpreta personajes masculinos) o una musumeyaku (quien interpreta personajes femeninos). Esta decisión está basada por una parte en la propia decisión de las estudiantes, y por otra en su apariencia, altura, capacidad vocal y otras habilidades interpretativas. Ser otokoyaku es la alternativa más popular, pues solo un otokoyaku puede convertirse en top star dentro de la compañía, y generalmente tienen más fanes y más atención: la competición para ser otokoyaku es la más alta e incluso se rumorea que algunas estudiantes se han suicidado al no verse elegidas como otokoyaku. Una vez que se ha tomado la decisión, las estudiantes pasan a su segundo año de clases aprendiendo como moverse, hablar y cantar como el género seleccionado. Las estudiantes otokoyaku aprenden técnicas para profundizar sus voces y a masculinizar sus gestos y manera de hablar. Las musumeyaku son educadas para ser ultrafemeninas y así acentuar mejor la masculinidad del otokoyaku. Después de su segundo año, las estudiantes se gradúan y aparecen en el escenario del Takarazuka en un tradicional baile en línea que requiere un mes de práctica —seis horas diarias— aprenderlo. Esta línea de baile es un rito de aprobación que constituye el debut en el Takarazuka, y es en el año de debut dónde se genera una importante clasificación entre las Takarasienses. La línea de baile es similar al estilo de Las Vegas, con una porción integral de la coreografía convirtiéndose en una perfecta sincronización alta-punta pie y tradicional “¡Ha!” junto a los aplausos de los bailarines. Después del entrenamiento para la línea de baile cada muchacha es asignada a una compañía del Takarazuka y se convierte en una miembro de la compañía.

La compañías y el sistema de estrellas

Dentro de las compañías, cada actriz tiene un grado (como en la escuela) significando cuantos años tienen desde su debut. (Véase kenkiyouka) El Takarazuka continua poniendo fuerte énfasis en la relación senpai-kohai entre las actrices jóvenes y las actrices mayores son tratadas con gran respeto mientras que se espera que las jóvenes se comporten con humildad y respeten a sus mayores. La líder de la compañía o kumicho, es la actriz de cada compañía que debuta primero, y ella asume estar a cargo de todas las actrices jóvenes. Las actrices que debutaron primero tienen un trato preferencial: mayores programas de teatro, las mejores aberturas detrás del talón, los mejores cuartos de hotel y el mejor transporte en un tour local. Dentro del mismo grado, esas actrices que recibieron mayores calificaciones en sus primeras clases obtienen el primer rango. Cada compañía tiene una top star, quienes reciben los papeles protagónicos en todas las producciones hasta que ellas retiren. El promedio de “reinado” de una top star es alrededor de 36 meses (3 años). La top star es siempre una otokoyaku. Hay también una top star que es una musumeyaku, pero ella siempre está en un segundo lugar.

La más popular o la actriz prometedora, usualmente es la otokoyaku, son alistadas bajo las top star, y recientemente la compañía ha comenzado moviendo a todas las de segunda y tercera y top stars a un curso especial, donde ellas deben ser mandadas a otras producciones de cualquier compañía que las suyas propias. Esto fue un movimiento controversial y generalmente impopular, pues significó pocos buenos papeles para las estrellas menores dentro de la compañía; los buenos papeles irían primero a las top star, después a las estrellas especiales del curso, y solo entonces las estrellas menores pueden conseguir un papel importante. Sin embargo, fue hecho con la idea que tal arreglo prepararía a las futuras top stars, y que cuando una top star se retire, una de las actrices del curso especial podría tomar su lugar, sin necesariamente haber sido una miembro de esa compañía antes. Este sistema demostró ser impopular, sin embargo, parece que en el Takarazuka esta fuera de moda.

Para llegar a ser una top star, una actriz debe trabajar su camino hacia arriba por medio de su compañía. Precisamente porque ella es popular con los fanes no significa necesariamente que ella se convertirá en una top star (sin embargo, tener una base fuerte de fanes ciertamente no perjudica). Ella debe mostrar gran promedio de habilidades en todas las principales áreas de ser una takarasienne: bailar, cantar y actuar, así como la habilidad y atracción para los fans.

Ella debe ser físicamente bastante fuerte para alzar a sus coestrellas musumeyaku en sus rutinas de danza. Las takarasienne tienen un refrán: otokoyaku junen “10 años en un papel masculino”, pues la competición de la otokoyaku es particularmente feroz y difícil. Una vez establecida como top star, una estrella debe mantener su popularidad entre sus fanes, pues a menudo la top star atrae a la mayoría de la gente a los espectáculos particulares y lleva la responsabilidad más pesada para el éxito del espectáculo. Basado en la observación personal, parece generalmente más importante que una top star que es una otokoyaku sea una buena cantante, y una top star que es una musumeyaku sea una buena bailarina. La química también ayuda mucho; un par que tiene química eléctrica mientras encima de un escenario parece inspirar adicionalmente la adoración de un fan. Una pareja top star (otokoyaku-musumeyaku) es llamada como una combinación de oro.

Una típica función

Cada compañía pone dos espectáculos por años en el Gran Teatro Takarazuka, y un espectáculo por año en el Teatro Takarazuka de Tokio. Por todo el resto del año ellas hacen funciones en el Salón Arqueado (un teatro más pequeño dentro del Takarazuka), Teatro de Drama de la Ciudad (un teatro en Osaka), Salón de la Juventud de Tokio, y otros pequeños teatros alrededor del país. De vez en cuando ellas hacen tours internacionales.

Una típica función en uno de los principales teatros consiste en un musical y un espectáculo de la revista. El musical es generalmente similar a un musical occidental, con una historia continua, a una actuación hablada entremezclada con números cantados y bailados, trajes hermosos (las top star tienen más adornos y detalles en sus vestuarios) y escenografías elaboradas. El espectáculo de la revista se compone de números de canciones y bailes, sobre todo con trajes exagerados estilo Las Vegas, muchas plumas, y difíciles coreografías. Algunas veces cuando la porción del musical es más larga de lo normal, la porción de la revista será más corta de lo normal, pero en general el musical y la revista son iguales en términos de cuanto tiempo toma cada una. Una noche por función del espectáculo, los miembros más jóvenes del grupo pondrán su versión del musical, con unas cuantas del elenco de los papeles principales. (Véase shinjin kouen) Esto da a las actrices más jóvenes una valiosa experiencia en el escenario y experiencia como estrella, e igualmente valiosa exposición con el público.

El Takarazuka ha puesto en escena una gran variedad de espectáculos, desde adaptaciones de occidente como el Fantasma de la Ópera y Guys and Dolls, versiones musicales de películas occidentales como Lo que el viento se llevó, y las tradicionales historias asiáticas (japonesas, chinas y coreanas) que son poco familiares para las audiencias occidentales. Sin embargo, ellas componen sus propias historias o toman figuras históricas específicas (JFK y James Dean, por ejemplo) y realizan biografías musicales de sus vidas. Los espectáculos tienen una fuerte influencia occidental, particularmente por los Estados Unidos y Francia.