miniaturadeimagen|La Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos Aires patrullando una de las zonas más concurridas de Palermo Soho miniaturadeimagen|Un efectivo de la Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos Aires sobre la peatonal Florida miniaturadeimagen|Un efectivo de la Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos Aires patrullando a pie la peatonal Florida miniaturadeimagen|Efectivos de la Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos Aires procediendo a la detención de varias personas en la Avenida 9 de Julio miniaturadeimagen|Varios vehículos de la Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos Aires circulando por el barrio de Recoleta a primeras horas de la noche miniaturadeimagen|Una camioneta Ford Ranger de la Policía Metropolitana de la ciudad de Buenos Aires al costado de una de las autopistas que cruzan la ciudad La Policía Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires fue una fuerza policial de seguridad que dependía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fue creada por la Ley 2.894Ley 2.894 CABA Creación de la Policía Metropolitana de Seguridad Pública, sancionada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires el 28 de octubre de 2008. Entró en actividad el 5 de febrero de 2010.
La Policía Metropolitana compartía las funciones de policía de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires con la Policía Federal Argentina y, en las zonas portuarias, con la Prefectura Naval Argentina. En 2017 la Policía Metropolitana se unificó con parte de la Policía Federal Argentina (Superintendencia de Seguridad Metropolitana) que fue transferida por el Gobierno Federal a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dando inicio a la nueva Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
alt=Acto de traspaso de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal Argentina a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires|miniaturadeimagen|Acto de traspaso de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal Argentina a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en proceso de unificación con la Policía Metropolitana.
Antecedentes La Ciudad de Buenos Aires careció de autonomía política hasta 1994 y por esa razón era gobernada por un funcionario (intendente) designado por el Presidente de la Nación y el Senado nacional. En esas circunstancias la seguridad estaba a cargo de la Policía Federal Argentina, de manera similar a otras funciones como la justicia.
La reforma de la Constitución Argentina de 1994 le atribuyó autonomía política a la Ciudad de Buenos Aires y el 8 de noviembre de 1995, el Congreso Nacional sancionó la Ley 24.588, conocida como “Ley Cafiero” debido al apellido del senador que realizó el proyecto, reglamentando los alcances de la autonomía de Buenos Aires y el traslado de funciones de la jurisdicción nacional a la jurisdicción local. La ley atendió la cuestión de la seguridad en el artículo 7, estableciendo que la Policía Federal Argentina dependiente del Poder Ejecutivo Nacional, continuaría siendo la encargada de proteger a las personas y bienes en la ciudad, y que si la Ciudad deseaba crear un organismo de seguridad propio debía solicitar autorización al Congreso Nacional.
El 30 de junio de 1996 se celebraron las elecciones que designarían al primer gobierno autónomo de la Ciudad y el 1 de octubre de ese mismo año se sancionó la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires.
Al ser elegido en 2007 como jefe de Gobierno, Mauricio Macri insistió en que la Ciudad de Buenos Aires debía contar con su propia fuerza policial. Se abrió entonces un complejo proceso de reformas legales y negociaciones políticas. En general hubo un amplio consenso en todas las fuerzas políticas sobre la necesidad de permitir que la Ciudad de Buenos Aires contara con una fuerza policial para atender sus cuestiones de seguridad locales, manteniendo el gobierno nacional las funciones de policía correspondiente a cuestiones federales (policía federal). De ese modo, en agosto de 2007, se sancionó con amplio apoyo (unanimidad en el Senado y solo 12 votos en contra en Diputados), una reforma de la Ley Cafiero para permitir que la Ciudad de Buenos Aires asumiera la policía de seguridad “en todas las materias no federales”.
Creación de la Policía Metropolitana thumb|right|250px|Jefe de Gobierno Mauricio Macri en el Instituto Superior de Seguridad Pública de la Policía Metropolitana. Luego de la autorización del Congreso Nacional para que la Ciudad de Buenos Aires pudiera contar con su propia policía, se produjeron una serie de diferencias entre las diferentes fuerzas políticas sobre la forma de constituir la fuerza policial y el origen de los fondos.
Básicamente se opusieron dos criterios: el que sostenía que la Ciudad de Buenos Aires debía solventar su propia policía con fondos propios, del mismo modo que lo hacen las demás provincias, y el que sostenía que el Estado federal debía transferir a la Ciudad la mayor parte de la Policía Federal con el presupuesto para sostenerla.
Tuvieron lugar negociaciones entre el gobierno de la ciudad y el gobierno nacional, pero sin llegar a un acuerdo. En marzo de 2008, Macri anunció que ante la falta de acuerdo su partido proponía crear una Policía Metropolitana bajo control del jefe de Gobierno de la ciudad.
El 28 de octubre de 2008 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó la Ley 2.894 de Seguridad Pública, que crea la Policía Metropolitana.
La fuerza se creó con el fin de realizar campañas de prevención de la seguridad, proteger los edificios públicos de la ciudad manteniendo el orden y seguridad, ocuparse de la prevención de delitos, contravenciones y faltas; de la seguridad vial y de la seguridad en eventos deportivos y artísticos; además debe coordinar su trabajo con la Policía Judicial y recibir denuncias. Las funciones de la Policía Metropolitana, establecidas en el artículo 33 de la ley 2894, son, entre otras: Prevenir la comisión de delitos, contravenciones y faltas. Conjurar e investigar los delitos, contravenciones y faltas, de jurisdicción del Poder Judicial de la Ciudad. Mantener el orden y la seguridad pública. Auxiliar a las autoridades en materia de controles de seguridad vial. Colaborar con las autoridades públicas ante una situación de emergencia. Actuar como auxiliar de la Justicia cuando sea expresamente requerido. Asegurar el orden público en ocasión de los eventos deportivos o artísticos masivos.
Por medio de convenios con la Nación, fueron transferidas a la Ciudad las siguientes competencias que habilitan la intervención de la Policía Metropolitana: Hechos de tenencia y portación de armas de uso civil y su suministro a quien no fuera legítimo usuario, sancionados en el art. 42.º bis de la Ley N.º 20.429 y en los arts. 189.º bis, ter. párrafo y 189.º ter. del Código Penal, todos según ley N.º 25.086; y en los arts. 3.º, 4.º y 38.º de la Ley N.º 24.192 Lesiones en riña (artículos 95.º y 96.º, Código Penal). Abandono de personas (artículos 106.º y 107.º, Código Penal). Exhibiciones obscenas (artículos 128.º y 129.º, Código Penal). Matrimonios ilegales (artículos 134.º a 137.º, Código Penal). Amenazas (artículo 149.º bis primer párrafo, Código Penal). Violación de domicilio (artículo 150.º, Código Penal). Usurpación (artículo 181, Código Penal). Daños (artículos 183 y 184, Código Penal). Ejercicio ilegal de la medicina (artículo 208 Código Penal). Hechos tipificados en las Leyes N.º 13.944, 14.346 y artículo 3.º de la Ley 23.592. Omisión de Auxilio (artículo 108.º del Código Penal) Protección de malos tratos contra animales (Ley N.º 14.346) Actos discriminatorios (Ley N.º 23.592) Ministerio de Justicia y Segeuridad CABA
Inicio de las actividades thumb|right|250px|Primera comisaría de la Policía Metropolitana, ubicada en el barrio de Saavedra.
El gobierno estimó inicialmente que la Policía Metropolitana tendría unos 15.000 efectivos, y debería comenzar a actuar el 1 de octubre de 2009. Clarín, 29 de octubre 2008Macri presentó su Plan de Seguridad , Perfil, 17 de marzo de 2008.
A fines de septiembre de 2009 el gobierno informó que el inicio de las actividades de la Policía Metropolitana estaba demorada y que el primer grupo de agentes en entrar en funciones serían unos 40 agentes destinados a controlar a los vendedores ambulantes, y que en 2009 sólo entrarían en funciones unos 250 policías, dedicados principalmente a controlar el tránsito. El Ministro de Seguridad informó también que la Policía Metropolitana funcionaría inicialmente con dos comisarías, una para la zona norte y otra para la zona sur.
El 26 de septiembre de 2009 se develó que el gobierno de Macri tenía una deuda de $36.000.000 debido a la falta de pago de las remuneraciones de unos 1700 agentes de policía solicitados por la Ciudad de Buenos Aires al gobierno nacional para custodiar edificios y funcionarios públicos.
Finalmente, 15 meses después de anunciado la Policía Porteña entró en funciones el 5 de febrero de 2010.Debutó la Policía Metropolitana en la Ciudad. Diario Ámbito Financiero, 5 de febrero de 2010.
Designaciones como Jefe de Policía El 3 de julio de 2009, Macri designó como primer jefe de la Policía de la Ciudad a Jorge “Fino” Palacios.Palacios era un ex comisario de la Policía Federal Argentina dado de baja en 2004 de esa fuerza por las grabaciones que mostraron que mantenía conversaciones telefónicas con uno de los imputados en el secuestro de Axel Blumberg sin conocimiento de sus superiores Palacios también tenía otros antecedentes penales que lo relacionaron como encubridor con el atentado terrorista contra la AMIA de 1994, y los homicidios cometidos por la represión policial en las cercanías de Plaza de Mayo el 20 de diciembre de 2001, en circunstancias en las que el policía se hizo presente sin órdenes que los justificaran, llegando a ser procesado en la causa. El fiscal de la causa AMIA había pedido el procesamiento de Palacios por alertar a los empresarios textiles Kanoore Edul de un inminente allanamiento; a su vez Kanoore Edul es la empresa contratada por el gobierno de Macri para proveer los uniformes de la policía.
El 25 de agosto de 2009, Palacios renunció bajo “motivos personales”, quien había sido repudiado por diversos sectores de la sociedad al momento de su designación. su designación también fue cuestionada por organizaciones de derechos humanos como la de los familiares del atentado contra la AMIA y las Madres de Plaza de Mayo.
El funcionario nombrado para sustituir a Palacios, Osvaldo Chamorro, también debió renunciar unas semanas más tarde envuelto en el caso de espionaje en la Ciudad de Buenos Aires.