Según Martin y Pear (2007, p.7) “La modificación de conducta implica la aplicación sistemática de los principios y las técnicas de aprendizaje para evaluar y mejorar los comportamientos encubiertos y manifiestos de las personas y facilitar así un funcionamiento favorable”.
La modificación de conducta, a pesar de iniciarse durante la década de 1950, su mayor aplicación tuvo lugar desde mediado de 1970 hasta los primeros años de 1980.
Específicamente, se modifica el comportamiento considerando cuáles son los antecedentes y consecuentes de una conducta. Un antecedente es el estímulo o situación que suscita una respuesta. Un consecuente es la "contingencia" o consecuencia positiva o negativa que esa respuesta produce. Una consecuencia positiva (por ejemplo, un elogio por ser generoso) sirve de reforzador, pues incrementa un comportamiento deseable. Una consecuencia negativa o estímulo aversivo (por ejemplo, ante una agresión, una tarjeta amarilla o roja en el fútbol), sirve de castigo, favoreciendo la extinción de esa conducta.
Fases de un programa de modificación conductual Recogida de datos para identificar el problema y ver quién debe realizar el tratamiento. Consiste en rellenar un formulario con la historia personal del sujeto: nombre, dirección, edad, estado civil y una descripción breve de por qué quiere cambiar. Además se verá qué especialista es más adecuado para la intervención y se verá si su conducta atenta contra la seguridad de las personas como ocurre por ejemplo en los casos de pedofília. Evaluación previa al tratamiento. Se realiza una evaluación conductual o Análisis Funcional de la ConductaSegura, M., Sánchez, P., & Barbado, P. (1991). Análisis funcional de la conducta: un modelo explicativo. Granada: Servicio de publicaciones de la Universidad de Granada. para saber la dimensión del problema antes de la introducción del programa de modificación de conducta. Supone la recogida y análisis de datos e información con el fin de identificar y describir los objetivos comportamentales, especificar las causas probables del comportamiento, elegir las estrategias de intervención más adecuadas para modificarlo y evaluar los resultados del tratamiento. Fase de tratamiento. Una vez evaluada la conducta problemática, los especialistas idearán un programa para lograr la mejora de esa conducta. Los programas de modificación de conducta implican la observación y el registro continuo del comportamiento a lo largo del tratamiento. Fase de seguimiento. En esta última fase se observa atentamente si se mantienen los avances conseguidos en el tratamiento una vez concluido este.
Características de la conducta a registrar
Topografía: descripción de los movimientos específicos implicados (FORMA). Cantidad: Dos medidas comunes de la cantidad de una conducta son la frecuencia y la duración. Frecuencia: número de episodios de una conducta. Duración: duración del tiempo que ocurre la conducta. Intensidad: la fuerza o intensidad de una respuesta. Ejemplo: el volumen de voz. Control de estímulos: indicar que una actividad específica ocurre en presencia de determinados estímulos y no aparece en presencia de otros. Latencia: el tiempo transcurrido entre la ocurrencia de un estímulo y el principio de una respuesta. Calidad: diferencias o cualidades de los comportamientos.
Estrategias para registrar la conducta Según Martin y Pear (2007, pp. 297-298) para registrar la conducta se utilizan las siguientes estrategias: Registro continuo: Recoge todas las apariciones del comportamiento durante un período concreto. Registro por intervalos: Se selecciona un período específico en el que se va a observar y registrar todas las apariciones del comportamiento. Registro de intervalo parcial: Sólo se registra la conducta de manera dicotómica (si aparece la conducta en un intervalo de tiempo concreto o no aparece). Registro de intervalo completo: Sólo se registra la conducta si persiste durante un intervalo de tiempo completo. Registro de muestreo temporal: Se puntúa una conducta como presente o ausente en intervalos de tiempo breves y temporales. Muestreo temporal momentáneo: Registro dicotómico de momentos puntuales, como por ejemplo; las horas en punto. Observación y registro: Se puede dar un tiempo breve para observar y el mismo para registrar las conductas.
Introducción histórica Modificación de conducta operante y encubiertalismo Las técnicas operantes han sido de las primeras que comenzaron a emplearse dentro de la Modificación de Conducta siendo también las que se han aplicado con mayor frecuencia (Méndez y otros, 2001).
Estas técnicas se han originado a partir de los trabajos de aprendizaje animal realizados a inicios del siglo XX por Thorndike (1898), más propiamente, en 1911, remarcando el valor de la "Ley del Efecto" y que constituyeron las bases del modelo del condicionamiento instrumental. Sin embargo, fue B. F. Skinner (1938), quien desarrolló definitivamente este modelo, introduciendo por primera vez el término de condicionamiento operante.
Son varias las técnicas operantes y, entre ellas, la más conocida y usada por B. F. Skinner fue la de Moldeamiento o "Shaping". El método utilizado es el reforzamiento diferencial de aproximaciones sucesivas. Lo introdujo con las palomas y lo hizo extensivo a los perros, delfines, seres humanos y otras especies. En el diseño, la forma de una respuesta existente se cambia gradualmente entre los ensayos sucesivos hacia una "conducta-objetivo" deseado por segmentos exactos gratificantes de comportamiento. La explicación de Skinner de moldeamiento era la siguiente:
En primer lugar, damos el alimento de las aves cuando se gira ligeramente en la dirección de la meta desde cualquier parte de la jaula. Esto aumenta la frecuencia de tal comportamiento, entonces retenemos el refuerzo hasta que exista un ligero movimiento hacia el lugar e destino. Continuamos reforzando posiciones sucesivamente más cerca del lugar; a continuación, se usa el refuerzo sólo cuando la cabeza se mueve ligeramente hacia adelante, y, finalmente, sólo cuando el pico realmente hace contacto con el terreno. Al reforzar una serie de aproximaciones sucesivas, conseguimos una respuesta única para una probabilidad muy alta en un corto período de tiempo.
A partir de los años sesenta, se desarrolla el "aprendizaje imitativo", también llamado "vicario" u observacional, así Alberto Bandura describe un modelo de aprendizaje con una base "mediacional" (aprendizaje social), donde la conducta de un individuo significativo sirve de modelo y refuerzo para el que aprende. Si las personas ven consecuencias deseables y positivas en la conducta observada, es más probable que la tomen de modelo y la imiten.
Esta orientación mediacional, que, en la modificación de conducta, tiene como referencia el entrenamiento autoinstruccional de Meichenbaum,El entrenamiento Auto-instruccional fue desarrollado por Donald Meichenbaum, influenciado por la psicología del desarrollo de Alexander Luria y Lev Vygotsky, diseñado para tratar las deficiencias mediacionales (imaginativas o verbales) de los niños impulsivos. es una aproximación al desarrollo de corrientes cognitivas, que se inicia en la década de 1960 y se potencian durante la década de 1970 y 1980.
De esta forma, varios autores aplican la metodología conductista a los procesos psicológicos subjetivos. A esto se le ha llamado "encubiertalismo", considerando que las conductas internas o del pensamiento se rigen por los mismos principios que las conductas externas, es decir, por condicionamiento clásico (aprendizaje "pasivo", por asociación de un estímulo neutro -estímulo condicionado- con un estímulo o situación agradable o desagradable -estímulo incondicionado) o por condicionamiento operante (aprendizaje "activo", la asociación de una respuesta a una consecuencia agradable o desagradable).
Uno de los principales autores que se han centrado en el encubiertalismo ha sido Cautela. Él introdujo técnicas de reforzamiento encubierto a través de tratamiento como el modelado. El método se basa en la capacidad de la persona para utilizar las imágenes como refuerzo. En algunas poblaciones se ha encontrado que una recompensa imaginaria puede ser tan eficaz como una real.
Uno de los psicólogos más importantes en los métodos del encubiertalismo y de la Terapia cognitivo-conductual ha sido Joseph Wolpe. Cuando se alistó en el ejército sudafricano como oficial médico, vio que fracasaba en curar la neurosis de guerra de los soldados, por lo tanto, se cuestionó la terapia psicoanalítica e investigó en tratamientos más eficaces. Así es como surgieron sus técnicas de inhibición recíproca,Efectividad de reducción de la ansiedad al provocarse respuestas antagónicas (por ejemplo la relajación), que inhiben la aparición de la ansiedad. La idea básica es que la respuesta de ansiedad puede ser rivalizada e inhibida por una nueva respuesta antagónica, siendo la relajación la más usada. Con la técnica de relajación de Jacobson o alguna otra, se presenta el estímulo ansiógeno de forma paulatina, de tal manera que el paciente vaya aprendiendo a relajarse ante el estímulo que provoca ansiedad o situación temida. Esto da lugar a la desensibilización Sistemática. y de desensibilización sistemática que revolucionó la terapia conductual. Su característica principal es que el sujeto, por aproximación sucesiva, haciendo uso de la relajación, logre enfrentarse a situaciones estresantes. El terapeuta presenta, por lo tanto, una jerarquía de estímulos estresantes, a través de imágenes visuales, que evoquen la situación ansiosa, bien como exposición imaginada, bien como realidad virtual, bien, directamente, en vivo, hasta lograr su superación.
Bases teóricas y experimentales Las bases teóricas y experimentales de la modificación de conducta surgen fundamentalmente tras los estudios de Thorndike (1898) y de Skinner (1938). left|thumb|200px|B. F. Skinner (1904-1990). Thorndike realizó experimentos con animales en los que éstos (perros, gatos o pollos) eran encerrados en las que él llamaba “cajas-problema”. Para poder escapar de estas cajas y acceder a la comida que tenían visible, los animales debían mover un cerrojo o presionar una palanca. thumb|200px|Caja de Skinner desarrollada a partir de las "cajas-problema" de Thorndike).
A partir de aquí, Skinner desarrolló dicho modelo utilizando el término de condicionamiento operante. Su principio básico era que las conductas se aprenden y se mantienen como resultado de sus consecuencias, sentando así la importancia del ambiente. Skinner llama conductas operantes a aquellas que pueden ser controladas mediante la alteración de sus consecuencias; así, el sujeto realiza una conducta operante cuando ésta produce unas consecuencias en el medio, que a su vez pueden controlar dicha conducta.
Pero además, para que podamos cambiar la conducta mediante la alteración de sus consecuencias, éstas deben ser contingentes a la conducta. Es decir, las consecuencias deben producirse justo después de la aparición de la conducta.
Los procedimientos en los que se basan las técnicas de modificación de conducta del condicionamiento operante son el reforzamiento, el castigo, la extinción y el control de estímulos.
Procedimientos operantes básicos Los procedimientos operantes básicos se definen como la presentación o eliminación contingente de un estímulo que puede ser apetitivo o aversivo para el individuo. Además, según la presentación o retirada y el tipo de estímulos que estemos manipulando, obtendremos diferentes variantes de los procedimientos mencionados.
Reforzamiento positivo El reforzamiento positivo es un procedimiento mediante el cual se le presenta al sujeto un estímulo que le gusta o le interesa inmediatamente después de la realización de la conducta (presentación contingente). Con esto se consigue aumentar la probabilidad de que la conducta vuelva a ocurrir.