alt=|borde|derecha|sinmarco|Divisas|190x190px La monedamoneda | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE - ASALE o unidad monetariaunidad | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE - ASALE es una unidad de cambio que facilita la transferencia de bienes y servicios. Se muestra en forma de piezas metálicas, llamadas monedas –normalmente redondas–, o en forma de piezas de papel, llamados billetes o papel moneda. También se presenta como «dinero de plástico» (tarjetas de crédito), como talones, cheques o pagarés, etc. El término moneda que hace referencia a la divisa propia del país o del mercado monetario al que pertenece el país, se le refiere propiamente como moneda. Es decir, el metal o papel moneda utilizado para obtener bienes, productos o servicios dentro del ámbito cuyo banco central lo ha expedido.
Se le denomina divisa,divisa | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE - ASALE en cambio, cuando se refiere a una moneda, o unidad de cuenta, extranjera o bajo soberanía externa respecto al ámbito con soberanía propia por donde circula la moneda y que se utiliza fundamentalmente para el intercambio de bienes y servicios entre países.
Según se expresa el Banco de España, y otras entidades, no debe confundirse con ello dos conceptos:
un cambio de moneda es la compraventa de la moneda diferente a la propia para usar en el ámbito geográfico donde se regula y emplea de forma similar a la propia. Por ejemplo, en el país de destino, en caso de un viaje. un cambio de divisa, por otro lado, no supone un movimiento físico del dinero. Por ejemplo, una transferencia recibida en dólares se ingresa en la cuenta personal en la moneda correspondiente, según el país correspondientes (euros, pesos, soles, etc).
Habitualmente, cada país tiene establecida, al menos, una moneda oficial sobre su territorio presentada bajo diferentes medios de pago también de curso legal. En cambio, varios países pueden:
utilizar la misma moneda (caso del euro con los Estados de la Unión Económica y Monetaria, o como Liechtenstein en unión monetaria con Suiza — con el franco suizo) ; adoptar una divisa extranjera como unidad monetaria legal : caso de Panamá, El Salvador, Puerto Rico, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Islas Turcas y Caicos, Ecuador y Zimbabue, (con el dólar estadounidense), o de la Ciudad del Vaticano, de San Marino, de Mónaco y de Andorra, y, de facto, del Kosovo y de Montenegro (con el euro).
Por motivos prácticos, las divisas pueden tener subdivisiones, legales o tradicionales: 1/1000 (los millimes de dinar tunecino), 1/100 (los céntimos de euro), 1/20, 1/10, 1/8, 1/4 (el cuarto de dólar estadounidense), etc.
Etimología Su nombre proviene del latín moneta, puesto que la casa donde se acuñó en Roma estaba aneja al templo de la diosa Juno la Avisadora o Juno Moneta, que tenía esta actividad bajo su protección. Este lugar donde se hace la acuñación de monedas se conoce con el nombre de ceca o casa de moneda. Una moneda física tiene cara, cruz y canto.¿Cómo se inventó el dinero y cuándo el dólar se volvió la moneda más importante del mundo? https://larepublica.pe/
Sistema monetario Los sistemas monetarios son realidades complejas en que hay que distinguir los niveles siguientes: unas mercancías concretas realmente existentes en el mercado (sean mercancías producidas, sean mercancías productoras), que se quiere intercambiar. Como mercancía se definen los bienes que son útiles para satisfacer las necesitados consumidoras (bienes utilitarios). El utilitarismo mercantil, desarrollado por los humanos, se caracteriza básicamente por el hecho que los bienes producidos no son consumidos por los productores, sino que son intercambiados en un mercado, y por medio de unas convenciones reguladoras que constituyen un sistema monetario. unas unidades monetarias, convenciones numéricas-abstractas universales, que sirven para determinar con exactitud el valor de intercambio de cada una y todas las mercancías concretas anteriores. unos valores mercantiles (precios y salarios), valores mixtos resultantes de la comparación entre mercancías concretas y unidades monetarias; donde a cada mercancía concreta se le asigna un valor mercantil, un número determinado de unidades monetarias que contiene. La asignación a la mercancía producida da un precio de venta. La asignación a la mercancía productora da un salario. Precios y salarios son realidades mixtas, concretas-abstractas, puesto que resultan de la comparación entre mercancías concretas y unidades monetarias abstractas. unos instrumentos monetarios, documentos que avisan e informan del reconocimiento de una deuda, por una cantidad determinada de unidades monetarias, de una persona hacia otra (muy determinadas también las dos). Es un documento que registra una libre transacción mercantil, su interés radica en el hecho que permite la desaparición del trueque (el intercambio directo de una mercancía concreta A por una mercancía concreta B), y posibilita de efectuar intercambios diferidos, tanto en el tiempo como en el espacio.
La unidad monetaria es una unidad de medida, y como tal, es radicalmente abstracta. El instrumento monetario es un documento que registra, a la vez, un acto de medida (una medida consistente en la fijación de un valor mercantil) y un acto mercantil (una transacción).
Tanto el una como el otro no tienen, en definitiva, ningún sentido, si no existe una mercancía concreta a medir y a intercambiar contractualmente. Las mercancías concretas realmente existentes son, pues, el fundamento último de la existencia de unidades monetarias, de valores mercantiles (precios y salarios) y de instrumentos monetarios: es decir, de la existencia de sistemas monetarios.
En un principio, el mercado (intercambio de mercancías) se desarrollaba sin necesidad de un sistema monetario. Se acontecía el trueque: una mercancía concreta era intercambiada por otra. El único factor a tener en cuenta eran las necesidades particulares de los dos agentes del cambio: si estas necesidades quedaban satisfechas, el trueque era arreglado. El trueque se acontece dentro de un orden cualitativo (percepción de la satisfacción), puesto que carece un patrón cuantitativo de valor que permitiera de calcular la equivalencia entre los valores de dos mercancías cualesquiera.
Pero cuando el utilitarismo mercante de una sociedad crece, se amplifica, se complexifica, entonces se hace patente la necesidad de un sistema de medida del valor cuantitativo de cambio de las mercancías, que permita realizar intercambios cuantitativamente equivalentes. Así nace la unidad monetaria.
Para medir el valor de cambio de las mercancías concretas utilizamos unidades monetarias: convenciones sociales totalmente abstractas y universales. Son abstractos porque son puras convenciones formales, vacías de contenido concreto; son universales porque constituyen un común denominador contable-abstracto de todas las concretas y heterogéneas mercancías existentes en el mercado conjunto considerado: es decir, las derraman en un único sistema de intercomparación, intermedida e internumeración.
Así cada concreta mercancía contiene, por convención, un cierto número de unidades monetarias abstractas: gracias a esta homogeneización monetaria de las mercancías concretas, heterogéneas, se puede fácilmente calcular equivalencias numéricamente exactas entre diferentes mercancías.
Aun así, hay que hacer mención a que la introducción de una unidad monetaria en un mercado no hace desaparecer el treque, el intercambio concreto de dos mercancías concretas: únicamente lo facilita y lo perfecciona numéricamente.
Historia thumb|El cambista y su mujer, de Quentin Massys
El dinero como moneda ha tenido su protagonismo en el desarrollo de las civilizaciones basadas en el comercio desde hace varios milenios.
La tradición de los cambistas va unida a la aparición del dinero y de la banca unidas al comercio, como verdadero propiciador de la profesión. Serán aspectos que van unidos durante muchos siglos. En especial, quizás, será en la Europa medieval donde aflorando muchas ciudades acuñando su propia moneda, se empiece a detectar una profesionalización del oficio.
El trueque antemonetario De los estudios realizados sobre el intercambio utilitario entre los pueblos primitivos existentes en la actualidad, se deduce que entre estos pueblos (y quizás también, por paralelismo etnográfico, entre los pueblos prehistóricos), el trueque no tiene un carácter únicamente utilitario, sino que cumple sobre todo una función social. En las poblaciones humanas de organización social más sencilla (las de cazadores-recolectores), el sostenimiento individual y familiar está siempre asegurado y por lo tanto, el intercambio no es vitalmente necesario. Sí que es, en cambio, socialmente necesario porque sirve para establecer lazos de amistad o alianzas con otros grupos; o bien para afianzar las relaciones sociales existentes en el interior del propio grupo.
Debido a la gran importancia de este componente social del trueque primitivo, este está muchas veces revestido de formalidades, de rituales complejos ligados a la magia, es decir, a la concepción sagrada de la vida del hombre. Todo acto de intercambio es considerado sagrado, como toda relación social.
La realidad monetaria entre los pueblos primitivos Entre los pueblos primitivos existentes en la actualidad, el conocimiento y la utilización de algún tipo de sistema monetario destaca en tres partes del mundo: el África occidental y el Congo; la Melanesia y Micronesia; el este de Norteamérica.
Hay que hacer resaltar el hecho que todos los pueblos de estas zonas desarrollan un utilitarismo ya avanzado, de tipo neolítico, sea agrícola o pastoral, pero es todavía poco especializado: cada pequeña unidad social-productora puede todavía, en gran manera, autoabastecerse y por eso, el trueque utilitario conserva todavía un carácter fuertemente social.
A pesar de que estos pueblos no emplean ningún sistema de escritura, disponen de unos sistemas monetarios constituidos por el que hemos denominado unidades monetarias y valores mercantiles. Entre estas poblaciones primitivas actuales (principalmente en las zonas mencionadas), ciertos objetos están revestidos de una gran importancia social: son símbolos de riqueza, y confieren a quien los posee prestigio social.
Estos objetos concretos parecen tener dos funciones muy muy diferenciadas: Función social: los objetos son empleados en base una función fundamentalmente social, creadora y mantenedora de relaciones sociales. Se desarrolla a través del intercambio real, concreto de estos objetos concretos -que en ciertas ocasiones son muy muy especificadas y de gran importancia social.