thumb|250px|Acondrita diogenita Johnstown. Imagen de la NASA. Las acondritas son meteoritos rocosos, similares a rocas ígneas, que representan un 7.1 % de los que caen a la Tierra, y que se caracterizan por haber sufrido procesos de fusión y diferenciación en el planeta o asteroide del cual proceden. Es decir, por efecto de la temperatura se formaron magmas y los materiales más densos se situaron en el centro del cuerpo planetario, mientras que los menos densos en capas más superficiales (es debido a estos procesos por lo que la Tierra posee núcleo, manto y corteza). El primero que usó el término "acondrita" fue Aristides Brezina, del Museo de Historia Natural de Viena, a finales del , para designar a los meteoritos rocosos carentes de cóndrulos. Son similares en apariencia a las rocas ígneas terrestres, por lo que es muy difícil distinguirlas a menos que se vean cuando caen. Quizás la acondrita más famosa y controvertida sea el meteorito de origen marciano ALH84001 al anunciarse que podría contener evidencias fósiles de organismos extraterrestres de hace 3600 millones de años.

Se cree que la mayor parte de las acondritas provienen del asteroide (4) Vesta, situado en el cinturón de asteroides. Este asteroide (el cuarto que se descubrió y el tercero en tamaño dentro del cinturón) tiene una corteza formada por silicatos y un núcleo formado por Fe y Ni, es decir, ha sufrido diferenciación magmática, y posee un cráter de impacto que ocupa una gran superficie del asteroide. Este impacto meteorítico generó una gran cantidad de ejecta (el material proyectado en la formación de un cráter), y parte ha caído sobre nuestro planeta. Se calcula que el 6 % de todos los meteoritos que caen provienen de Vesta.

Tipos de meteoritos thumb|400px|Tipos de meteoritos. En la clasificación más básica, existen tres tipos de meteoritos según su composición:

Meteoritos férricos u holosideritos: Están formados por metales, sobre todo Fe. Litosideritos: Formados por una mezcla de roca y metal. Meteoritos rocosos o pétreos: Están formados por roca. Este grupo a su vez se subdivide en condritas y acondritas. La gran diferencia entre estos meteoritos rocosos es que las condritas no han sufrido procesos de fusión y diferenciación, mientras que las acondritas si los han sufrido.

Desde 1970 se han modificado las clasificaciones de meteoritos por otras más modernas que tienen en cuenta además de su composición química, la textura y su origen, entre otros parámetros.Meteoritos y cráteres (2004) del Dr. Jordi Llorca Piqué

Clasificación de las acondritas thumb|200px|Acondrita eucrita Millbillillie. Las acondritas se han dividido en 3 grupos: acondritas pobres en Ca; acondritas ricas en Ca; acondritas primitivas (diferenciadas parcialmente). Sin embargo, esta clasificación no tiene utilidad genética (hay meteoritos ricos en Ca relacionados con meteoritos pobres en Ca, y meteoritos ricos o pobres en Ca sin relación entre sí), por lo que actualmente está en desuso. Una manera de clasificarlos, que sí tiene en cuenta su génesis, es considerando el planeta o asteroide del que proceden, resultando:

Grupo PAC. Acondritas primitivas Grupo HED. Meteoritos procedentes de 4 Vesta Acondritas procedentes de otros asteroides Grupo LUN. Meteoritos lunares Grupo SNC. Meteoritos marcianos Acapulcoitas (ACA) Eucritas (EUC) Angritas (ANG) LUN A Shergotitas (SHE) Lodranitas (LOD) Diogenitas (DIO) Aubritas (AUB) LUN B Nakhlitas (NAK) Brachinitas (BRA) Howarditas (HOW) LUN G Chassignitas (CHA) Winonaitas (WIN) LUN N Ortopiroxenitas(OPX) Ureilitas (URE)

PAC (acondritas primitivas) Incluyen los meteoritos que son similares en composición y estructura a sus condritas precursoras. No han sufrido un alto grado de diferenciación, y probablemente proceden de pequeños asteroides que fundieron al recibir impactos meteoríticos, y que sufrieron un enfriamiento rápido. Son rocas ultramáficas (con una cantidad superior al 90 % en minerales de Fe y Ni).

thumb|200px|Recogida de un meteorito en la Antártida, donde se han hallado la mayor parte de las lodranitas. Imagen de la NASA. Acapulcoitas Su nombre proviene de un meteorito caído en Acapulco (México) en 1976. Presentan gran abundancia de olivino y piroxeno; En menor cantidad se encuentra plagioclasa, metales de Fe y Ni y troilita. El meteorito Acapulco se clasificó como una condrita anómala debido a que tiene una composición similar, hasta que empezaron a aparecer más meteoritos de las mismas características. Se consideran a estas acondritas como la transición entre las condritas y materiales más diferenciados. La textura está conformada por pequeños cristales. La edad estimada del cuerpo del que proceden es de entre 4555 y 4562 millones de años, y unas edades de exposición a la radiación cósmica de 4 a 7 millones de años, que indicarían cuando se separaron del asteroide.

Lodranitas Su nombre proviene del meteorito Lodran, que cayó en Pakistán en 1868. Apenas hay más de diez meteoritos de este grupo, y casi todos se han encontrado en la Antártida. Tienen la misma composición mineralógica y la misma relación isotópica de oxígeno que las acapulcoitas, por lo que se cree que proceden de un mismo asteroide. Los cristales son gruesos, con olivino y piroxenos, y probablemente provengan de capas más densas y profundas dentro del asteroide que las acapulcoitas.

Brachinitas Se han encontrado muy pocas brachinitas. Su nombre proviene del meteorito Brachina, que se encontró en Australia en 1974. Con un 93 % en volumen, son los meteoritos procedentes de asteroides con mayor cantidad de olivino. También contienen piroxeno, cromita, sulfuros, fosfatos y metales. La mitad también presentan plagioclasa. Hay estudios que relacionan las brachinitas con el asteroide (289) Nenetta. thumb|left|250px|Ruinas arqueológicas Elden Pueblo, en Arizona (Estados Unidos). En este pueblo indio se halló el meteorito Winona.

Winonaitas Su nombre deriva del meteorito Winona, hallado en los Estados Unidos en 1928. Algunas presentan cóndrulos relictos, indicando el origen condrítico de estos meteoritos. Están formadas por piroxenos, olivino, plagioclasa, troilita y metales de Fe y Ni. Los cristales presentan una textura equigranular, con tamaños finos y medios, y algunas presentan zonas de superficie milimétrica de diferente textura o mineralogía, que podrían ser indicadoras de procesos de fusión parcial. Los meteoritos metálicos del grupo IAB contienen restos de silicatos similares a las winonaitas, por lo que se especula con un origen común.

Ureilitas Su nombre deriva de Novo Urei, un pueblo situado en Mordovia (Rusia), donde en 1886 cayeron varios meteoritos. Presentan olivino (), piroxenos () y muy poca cantidad de metales de Fe y Ni. Entre los cristales de estos minerales, en la matriz, se encuentran gases nobles y carbono (a veces en forma de diamante, que es un indicador de altas presiones). La presencia de diamantes se ha interpretado como el resultado de la metamorfización de grafito. No hay un acuerdo claro sobre el origen de las ureilitas. Las dataciones que se han realizado indican una edad de 4550 millones de años.

HED El grupo de acondritas HED incluye a las howarditas, eucritas y diogenitas. Estos meteoritos son rocas magmáticas formadas a altas temperaturas, y probablemente procedentes del asteroide Vesta. Las diogenitas y las eucritas se formaron en capas profundas del asteroide, y las howarditas y las eucritas polimícticas lo hicieron más cerca de la superficie. Esto se deduce de la comparación del espectro de Vesta con este grupo de acondritas; El espectro de su superficie coincide con el howarditas y eucritas, pero el espectro del fondo de dos cráteres de impacto coincide con el de las diogenitas. Son muy parecidas a ciertas rocas ígneas presentes en la Tierra (basaltos, gabros, etc.). thumb|centre|500px|Acondritas del grupo HED. De izquierda a derecha, una howardita, una eucrita y una diogenita. Eucritas Su nombre proviene del griego «eukritos», que significa «fácil de distinguir». Las eucritas, que son las acondritas más abundantes, están compuestas básicamente de pigeonita (un tipo de piroxeno) y plagioclasa, con cantidades variables de sílice y de minerales opacos, como ciertos sulfuros, ilmenita y cromita. La capa superficial de estos meteoritos es oscura, pero en el interior son de color blanco a gris claro. Muchas de ellas están brechadas. thumb|150px|Vesta visto con la sonda espacial Dawn en 2015. Imagen de la NASA.

Diogenitas Nombradas así por Diógenes de Apolonia, filósofo griego del , que fue el primero que sugirió que los meteoritos caían del cielo. Están compuestas por ortopiroxenos ricos en Mg, con olivino y plagioclasa. Algunos de los cristales de piroxeno tienen un tamaño considerable, indicando que el enfriamiento de la roca ha sido lento, y probablemente en profundidad. Howarditas Se llaman así en honor al químico inglés Edward Howard. Texturalmente es una brecha polimíctica, con clastos de eucrita, diogenita, material similar al de las condritas carbonáceas y material fundido por impactos meteoríticos. Esto indica que probablemente procedan del regolito de Vesta. Poseen una gran cantidad de gases nobles debido al efecto del viento solar.

Acondritas procedentes de otros asteroides thumb|250px|Vesículas en una lava basáltica, similares a las presentes en las angritas. Aquí se agrupan las acondritas que provienen de asteroides que han sufrido procesos de diferenciación, pero que no están genéticamente relacionados con Vesta. Se suelen distinguir dos grupos, angritas y aubritas, donde se encuadran la mayoría de estos meteoritos, pero existen otros, como por ejemplo NWA 011, que procede de un asteroide desconocido, seguramente con características parecidas a Vesta. También se ha expuesto la hipótesis de que estos meteoritos provengan de Mercurio.

Angritas Su nombre se debe al meteorito Angra dos Reis, que cayó en Río de Janeiro en 1869. Las acondritas de este grupo se caracterizan por la presencia de un diópsido de Al y Ti, llamado fassaita. También aparecen plagioclasa, olivino, kirschsteinita y otros minerales, tratándose de una roca basáltica. También poseen vesículas, que se interpretan como el vestigio de la presencia de gases (al igual que en rocas volcánicas terrestres), o bien como el resto de esferas sólidas que se destruyeron en las distintas fases de la formación de la roca. Pueden proceder de los asteroides (289) Nenetta o (3819) Robinson.

Aubritas Se denominan así por el meteorito Aubres, caído en Nyons (Francia) en 1836. Está compuesta básicamente por cristales de enstatita, acompañados por olivinos, metales de Fe y Ni, troilita y otros minerales accesorios. Parece ser que comparten origen con las condritas de enstatita. Se cree que pueden proceder del asteroide (3103) Eger. La corteza de las aubritas suele ser de color claro, y el interior blanco. Son los meteoritos rocosos que han sufrido una exposición más prolongada a los rayos cósmicos (120 millones de años).

thumb|left|250px|Meteorito lunar Allan Hills 81005, perteneciente al grupo LUN A. Imagen de la NASA.

Meteoritos lunares

Los meteoritos lunares, o lunaitas, son fragmentos rocosos que proceden del ejecta generado durante un impacto meteorítico sobre la superficie de la Luna. Para que las rocas proyectadas no vuelvan a caer sobre el satélite por efecto de la gravedad, deben superar una velocidad de (conocida como velocidad de escape). Se sabe el origen de estos meteoritos por su similitud composicional, mineralógica, textural y de relaciones isotópicas con las rocas recogidas durante las misiones Apolo. Las lunaitas son también muy interesantes porque permiten estudiar rocas de zonas de la Luna que no fueron muestreadas por las mencionadas misiones. La clasificación de los meteoritos lunares se basa en criterios petrológicos, diferenciando los de anortosita, basalto, gabro y norita. Así tenemos:

LUN A