thumb|La muerte de los hijos de Níobe, por Abraham Bloemaert, 1591. thumb|Tapiz de François Spierincx, 1610. thumb|Níobe intentando proteger a sus hijos de Artemisa y Apolo, por Jacques-Louis David, 1772. thumb|Lecitos de figuras rojas del , procedente de Paestum, que representa a Níobe convirtiéndose en piedra. thumb|Vaso de los nióbidas, del pintor homónimo, siglo V a. C.

Níobe (en griego antiguo Νιόβη Nióbe) es un personaje de la mitología griega, hija de Tántalo y esposa de Anfión, rey de Tebas (en Grecia continental). El nombre de su madre varía dependiendo de los autores, pudiendo ser Dione,Higino, Fábulas IX 1, 2 y Prefacio, 3 una hija de Atlas;Fábulas, 83 o bien una náyade, ya Euritemiste, hija del Janto,Escolio sobre Eurípides, Orestes 11 ya Eurianasa,escolio sobre Eurípides, Orestes 4 hija del Pactolo.Tzetzes "sobre Licofrón", 52 Las localizaciones geográficas, y especialmente el que se sitúe la "ciudad de Tántalo" en Frigia, a este como "rey de Frigia", y se nombre al hermano de Níobe como "Pélope el lidio"; han permitido interpretar el mito como la evolución de una genealogía ancestral que entroncara los reyes de Frigia y Lidia (en Asia Menor) con los griegos. Robert Manuel Cook, 1964. Niobe and Her children (Cambridge University Press). Summary of the most recent research on ancient Niobid representations, pp. 6–30. Albin-Lesky, "Niobe" in Realencyclopädie der Classischen Altertumswissenschaft xxxiii (1936:644-73) for a full discussion of the complexities of Niobe's theme. Theoi.com, Wrath of Artemis: Niobe Excerpts of Niobe's story from Greek and Latin authors in translation.

En otra versión alternativa Níobe es hija de Asaón y esposa de Filoto.Partenio: Sufrimientos de amor, 333 O hija de Pélope y de la esposa de Zeto o Alalcomeneo.Eustacio, sobre Homero, p. 1367

Mito Níobe tuvo con Anfión catorce hijos, siete varones y siete mujeres, que eran muy amados. Níobe se vanagloriaba de su prole, mofándose de Leto porque ésta solo había tenido dos hijos (Apolo y Artemisa). Estas burlas llegaron hasta tal punto de soberbia (hybris) que se opuso a que se le tributaran honores a Leto, diciendo que ella era más digna de que se le levantasen altares. Leto, ofendida por lo que había oído, ordenó a sus hijos que castigaran a Níobe. En venganza, Apolo mató con sus flechas a todos menos uno de los hijos varones de Níobe y Artemisa hizo lo propio con todas menos una de las hijas; los salvados del castigo fueron Amiclas, que había ofrecido una plegaria propiciatoria a Leto, y Melibea, que al presenciar la muerte de sus hermanos adquirió tal palidez que fue llamada Cloris a partir de entonces.

Cuando la desafortunada madre acudió junto a los cadáveres de sus hijos sintió tal dolor que, deshecha en llanto, quedó inmóvil y terminó convirtiéndose en piedra, como había suplicado a Zeus (que era a la vez su abuelo —padre de Tántalo— y el amante de su rival —padre de los dioses ofendidos—). Un torbellino la transportó hasta el monte Sípilo en Lidia, donde se podía ver cómo las lágrimas brotaban de una roca de mármol con forma de mujer. Otra versión afirma que huyó voluntariamente hasta Lidia, y que sus lágrimas formaron el río Aqueloo.

thumb|center|Ağlayan Kaya, la "roca llorosa" del monte Sípilo, por cuya caliza se filtra el agua de la lluvia.

Anfión quiso vengar la muerte de sus hijos y acudió al santuario de Apolo en Delfos para matar a sus sacerdotes, pero el dios le dio muerte, y además Anfión fue castigado en el Tártaro por esta acción.

Los cuerpos de los infortunados hijos de Níobe permanecieron a la intemperie durante nueve días, pues Zeus se había puesto de parte de Leto y había convertido a los habitantes de Tebas en rocas, no quedando ningún hombre que pudiera enterrarlos. Al décimo día los mismos dioses les dieron sepultura, cumpliendo así la norma religiosa.

Partenio relata otra versión del mito, según la cual Níobe no era hija de Tántalo, sino de Asaón y esposa de Filoto. Por haber disputado con Leto sobre la belleza de sus hijos, sufrió el siguiente castigo: su esposo, Filoto, murió en una cacería. Asaón, su padre, lleno de pasión por su hija, quería que se casara con él. Como Níobe no consentía en la boda, invitó Asaón a sus hijos a un festín y los quemó vivos. Níobe, por todas estas desgracias, se arrojó desde una peña muy alta. Asaón, cuando fue consciente de sus errores, se quitó la vida.

La necesidad ilustrada de racionalizar lo sobrenatural identificó las "flechas de Apolo" con la peste (apoyándose en el episodio de la peste que se abatió sobre los griegos durante la guerra de Troya), de modo que "explicase esa fábula por una peste que asoló en lo antiguo á Tebas y sus cercanías, dejando la ciudad despoblada";Patricio de la Escosura, Manual de mitología: compendio de la historia de los dioses, heroes y mas ..., 1845, pg. 61. e incluso con "... los rayos del Sol. Así es que cuando dice la fábula que este dios con Diana, su hermana, mataba a flechazos a los hijos de Níobe, esto significa que la peste, efecto por lo común del calor excesivo de los rayos del sol, hizo perecer a todos los niños."B. G. P, Diccionario universal de mitología ó de la fábula, ca. 1840, pg. 621.

Nióbidas

En los autores clásicos hay discrepancias en el número de hijos que tuvo Níobe (los llamados nióbidas o nióbides): Homero da doce, Hesíodo veinte, Heródoto cinco, el pseudo-Apolodoro dieciséis y Eurípides catorce, siendo esta última la versión más aceptada. En la versión más extensa, el pseudo-Apolodoro, los hijos de Níobe son:«Anfión con Níobe, hija de Tántalo, que le dio siete hijos: Sípilo, Eupínito, Ismeno, Damasictón, Agénor, Fedimo y Tántalo, e igual número de hijas: Etodea (o según algunos Neera), Cleodoxa, Astíoque, Ftía, Pelopia, Asticratía y Ogigia (...) De éstos sólo se salvó Anfión, y de las doncellas, Cloris, la mayor, con la cual se casó Neleo. Según Telesila se salvaron Amiclas y Melibea, pues Anfión también habría muerto flechado por ellos».Biblioteca mitológica III 5, 6Pausanias dice que Melibea pasó a llamarse posteriormente Cloris (de color «verde pálido») porque el temor la hizo palidecer.Pausanias: Descripción de Grecia II 21, 9 El mismo autor, siguiendo las palabras de Homero, dice que Artemisa y Apolo mataron a toda la prole de Anfión y Níobe y así la casa de Anfión fue destruida desde sus cimientos.Pausanias, II 21, 10

Al menos Amaleo, uno de los hijos de Anfión y Níobe, es mencionado en solitario y nunca en grupo. Amaleo el mayor de todos los nióbidas. Su tía Aedón intentó terminar con su vida. En esta versión Aedón es la esposa de Zeto, así como Níobe lo es de Anfión.Escolio a Odisea, XIX, 518 Otros refieren que Neis o Neida, la muchacha que dio su nombre a la Neida, una de las siete puertas de Tebas, era hija de Anfión y Níobe, o bien solo de Zeto.Escolio a Eurípides, Las fenicias, 1104

Tema literario

El mito de Níobe es un tema literario utilizado desde la Antigüedad como un tópico referente al desconsuelo ante la pérdida de los hijos (comparable como arquetipo al pasaje bíblico en que Raquel llora por sus hijos y rehúsa ser consolada, porque ya no existen,; que se vuelve a citar en y al papel pasional de la Virgen María —Mater Dolorosa, Pietà, etc.—)."... ¡qué distancia de la Madre de Cristo á la antigua Niobe!" (Lammennais, Bosquejo de una filosofía, citado en Augusto Nicolás, La Virgen María viviendo en la Iglesia, pg. 362).

En ese contexto lo utiliza Homero (Ilíada), al asemejar a Níobe con Príamo ante Aquiles, que ha matado a su hijo Héctor y al que no da sepultura. También lo utiliza Sófocles en Antígona, que compara su desolación con la de Níobe.Traducción inglesa: Antigone, around line 940. Entre las obras perdidas del propio Sófocles habría una titulada Níobe. La tragedia Níobe de Esquilo sobrevive en citas fragmentarias y en un papiro que contiene veintiún líneas de texto.A. D. Fitton Brown offered a reconstruction of the form of the play, in Ambientada en Tebas, Níobe aparece velada y silente. De Timoteo se conoce una breve cita de su Níobe, por ser las últimas palabras del filósofo Zenón ("Ya voy ¿Por qué me gritas?").Martín Sevilla, Antología de los primeros estoicos griegos, pg. 17

El conflicto entre Níobe y Leto aparece en un fragmento de Safo, donde se recoge que antes de ser madres, habían sido las mejores amigas.Traducción inglesa: "Before they were mothers, Leto and Niobe had been the most devoted of friends." Según Píndaro, el agudo tono lidio, sensible y patético (compuesto "de la melodía grave y monótona del dorio y de la delicadeza del jonio") se empleó por la vez primera en las bodas de Níobe; y desde entonces se usaba en acontecimientos tristes, como los funerales.Juan Bautista Carrasco, Mitología universal, 1864, pg. 348.

En el , Partenio de Nicea recoge una variante del mito; y en las fuentes latinas Níobe aparece en una colección de fábulas de Higino y en Las metamorfosis de Ovidio.

Todavía en latín, Boccaccio incluye a Níobe entre sus Mujeres famosas,Virginia Brown's translation of Giovanni Boccaccio’s Famous Women, pp. 33–35; Harvard University Press 2001; ISBN 0-674-01130-9 preclaras o ilustres;De las mujeres ilustres en romance: (De mulieribus claris, 1361);Mujeres preclaras, Volumen 420 de Letras Universales, Cátedra, 2010, ISBN 8437626439 mientras que, ya en la literatura en lenguas modernas, Shakespeare utiliza el tópico de las lágrimas de Niobe en el monólogo de Hamlet ("like Niobe, all tears", acto 1, escena 2), donde el efecto que se busca es contrastar el comportamiento natural de Níobe con el antinatural de su propia madre, que tras enviudar se ha casado con el asesino de su padre.William Shakespeare, "The Tragedy of Hamlet, Prince of Denmark" Act I, scii, l 149, of Queen Gertrude. Esa misma cita de Hamlet aparece en la novela de Dorothy L. Sayers Murder Must Advertise, usada como campaña por una agencia de publicidad.Dorothy L. Sayers, Murder Must Advertise, Gollancz, London, 1933 La poetisa contemporánea Kate DanielsTurner, fuente citada en Kate Daniels compuso unos Niobe Poems.

En español, Baltasar de Vitoria (Teatro de los dioses de la gentilidad, 1620 y 1623) compara a Níobe con la hija de Lot.José Berberl, Orígenes de la tragedia neoclásica española, pg. 118. Véase también poliantea.

Iconografía

En la cerámica griega la primera representación conocida del mito es un ánfora tirrena de mediados del Museum für Kunst und Gewerbe (Hamburgo), 1960.1 : Gantz, p. 538. Un siglo más tarde desarrolló su trabajo un pintor que la historiografía ha denominado Pintor de los nióbidesO Pintor de los nióbidas. Beazley, fuente citada en :de:Niobiden-Maler. Ficha en Commons. El Pintor de los Nióbides y Polignoto en Artehistoria. Véase también Polignoto. a partir de la crátera utilizada para definir su estilo (datable a mediados del )BritannicaMusée du Louvre (París), G 341 : . Lo particular de su composición, con los personajes dispuestos en dos niveles diferentes, ha permitido conjeturar que la composición está inspirada en una gran pintura mural.Bernard Holtzmann et Alain Pasquier, Histoire de l'art antique : l'art grec, École du Louvre, RMN & Documentation française, 1998, pg. 175.