El diamante Florentino, también llamado El Florentino, ha sido una de las gemas más célebres de la historia, permaneció extraviada por más de 100 años hasta que finalmente, descendientes de la familia real confirmaron que esta siempre se encontró bajo resguardo en una caja de seguridad de un banco en Canadá.La Vanguardia. (2025, noviembre 6). Reaparecen joyas perdidas de los Habsburgo, incluido el famoso diamante florentino. https://www.lavanguardia.com/cultura/20251106/11237749/reaparecen-joyas-perdidas-habsburgo-incluido-famoso-diamante-florentino.html

Es de color amarillo claro con matices ligeramente verdes. Contaba con una talla irregular, aunque bastante compleja, de tipo rosa doble con nueve caras y 126 facetas. Procedente de la India, pesaba 137,27 quilates (27,454 gramos). También fue conocido como el Toscano, el Diamante Toscano, el Gran Duque de Toscana, El Diamante Austríaco o el Diamante Amarillo Austríaco.Florentine Diamond. Famous Diamonds. Accesible el 13-04-2009

Hipótesis Existen diferentes relatos sobre el origen de este diamante. En uno de ellos se afirma que fue tallado por Lodewyk van Berken para Carlos el Temerario, Duque de Borgoña.Edward Jay Epstein. The Diamond Invention. Capítulo 11. Accesible el 13-04-2009 Supuestamente Carlos el Temerario portaba el Diamante Florentino durante la batalla de Morat, en Nancy, donde fue derrotado el 22 de junio de 1476. Según esta historia, un campesino o un soldado de la infantería que había encontrado el cadáver de Carlos el Temerario, se hizo con el diamante y lo vendió por un florín, pensando que se trataba de un cristal. El nuevo propietario Bartolomé May, ciudadano de Berna, lo vendió a la ciudad de Génova que a su vez lo entregó a Ludovico Sforza. Gracias a la familia Fugger el diamante pasó al tesoro de los Médici en Florencia. El papa Julio II también es mencionado como uno de sus poseedores.

En otro relato se afirma que el diamante Florentino, todavía sin tallar, fue adquirido en el sur de la India a finales del por el gobernador portugués de Goa, Ludovico Castro, conde de Montesanto, después de la derrota del rajá de Vijayanagara por los portugueses. El diamante fue entregado a la Compañía de Jesús en Roma y Fernando I de Médici, Gran Duque de Toscana, lo compró a la familia Castro-Noronha después de largas negociaciones por 35.000 escudos portugueses.

El hijo de Fernando I, Cosme II de Médici encargó a Pompeo Studentoli, un joyero veneciano afincado en Florencia, tallar la adquisición de su padre. La talla estuvo realizada el 10 de octubre de 1615. Un inventario realizado al morir Cosme II confirma que Fernando I adquirió el diamante sin tallar y señala que en el momento de su redacción se encontraba “tallado por ambas caras y rodeado por un conjunto de diamantes incrustados”.

Historia documentada La historia documentada del Diamante Florentino comienza cuando el joyero francés Jean Baptiste Tavernier, contempló esta gema en 1657 entre las posesiones de Fernando II de Médici. El Florentino pasó a manos de los Habsburgo por el matrimonio entre Francisco I de Lorena y la emperatriz María Teresa. Fue depositado en la Cámara del Tesoro (Schatzkammer) del Palacio de Hofburg en Viena y desde entonces el diamante formó parte de las joyas de la Corona Austríaca.

En 1918, finalizada la Primera Guerra Mundial, la antigua familia imperial se llevó el diamante Florentino cuando se exilió en Suiza al producirse la desaparición del Imperio austrohúngaro y proclamarse la república en Austria. Poco tiempo después, en 1921, se perdió el rastro de las gemas y surgieron diversos rumores sobre el posible paradero, desde que una persona cercana robó el diamante, o que fue tallado de nuevo en Estados Unidos y puesto a la venta.

El 6 de noviembre de 2025, Carlos de Habsburgo, nieto del último emperador de Austria, en presencia del medio alemán Der Spiegel, abrió una caja de seguridad perteneciente a su familia, ubicada en un banco de Canadá. Fue en esta caja donde finalmente se redescubrió el diamante Florentino, tras haber estado desaparecido durante casi un siglo.

A raíz del descubrimiento de la gema, Carlos de Habsburgo expresó que el tesoro será exhibido próximamente, como un gesto de gratitud hacia Canadá por haber concedido refugio a la emperatriz Zita tras su huida de Europa en 1940.

Véase también Diamante El color en los diamantes Joyas de la Corona Austríaca Schatzkammer Anexo:Tesoros desaparecidos

Referencias

Enlaces externos

Categoría:Joyas de la Corona Austríaca Categoría:Diamantes famosos Categoría:Obras de arte robadas