right|thumb|300px|El SY Aurora, barco de la expedición antártica, quedó a la deriva, lo que provocó un calvario de 312 días en el que los tripulantes lucharon por sus vidas. Joseph Stenhouse fue nombrado más tarde Oficial de la Orden del Imperio Británico (OBE) por sus grandes obras en el Aurora. El viaje a la deriva del Aurora, buque utilizado en la exploración de la Antártida, fue un calvario que duró 312 días. El Aurora era el barco del «equipo del mar de Ross», grupo que formaba parte de la Expedición Imperial Transantártica organizada y comandada por sir Ernest Shackleton de 1914 a 1917. El viaje a la deriva se inició cuando, durante un vendaval, el buque rompió los amarres con los que estaba anclado en el estrecho de McMurdo. Estaba aprisionado en un gran témpano de hielo que comenzó a ir a la deriva, lo que le impidió maniobrar, siendo arrastrado hacia las aguas abiertas del mar de Ross y de ahí al océano Antártico, siempre encastrado en el témpano. Este accidente dejó a diez hombres de la expedición varados en tierra con escasos suministros, ya que los principales se encontraban en el barco.

El Aurora, un antiguo ballenero ártico botado hacía 40 años, estaba registrado como barco de vapor. En él viajó el equipo del mar de Ross hasta el cabo Evans en el estrecho de McMurdo en enero de 1915, para establecer allí su base de apoyo a la expedición transcontinental de Shackleton. Cuando el capitán del Aurora Aeneas Mackintosh se hizo cargo de las actividades en tierra, el primer oficial Joseph Stenhouse quedó al mando del barco. La inexperiencia de Stenhouse pudo haber contribuido a la elección de un punto de amarre inadecuado para pasar el invierno en aquellas aguas, aunque sus opciones estaban limitadas por las instrucciones recibidas al respecto de sus superiores. El barco, después de ser arrancado del amarradero por la tormenta, quedó gravemente dañado por el hielo, perdiendo además el timón y las anclas. En varias ocasiones su situación llegó a tal extremo que Stenhouse consideró el abandono del barco. Sus repetidos intentos para contactar por radio con la base de cabo Evans y más tarde con estaciones de radio de Nueva Zelanda y Australia fueron inútiles. La deriva se prolongó todo el invierno y parte de la primavera, llevando al Aurora hasta una posición al norte del círculo polar antártico. En febrero de 1916, finalmente se rompió el hielo y un mes más tarde el barco estaba libre y fue capaz de llegar a Nueva Zelanda donde fue reparado y reabastecido, volviendo a la Antártida para rescatar a los miembros supervivientes del equipo del mar de Ross que habían quedado abandonados en el cabo Evans.

A pesar del esfuerzo realizado para salvar el barco, después de la llegada del Aurora a Port Chalmers, Stenhouse fue apartado del mando por los organizadores de la expedición de rescate del equipo del mar de Ross, por lo que el buque regresó al estrecho de McMurdo con un capitán y una tripulación en gran parte nueva. Por su servicio a bordo del Aurora, Joseph Stenhouse fue nombrado más tarde Oficial de la Orden del Imperio Británico (OBE).

Antecedentes thumb|upright|left|Ernest Shackleton, jefe de la expedición. La Expedición Imperial Transantártica estaba formada por dos equipos. El primero, a las órdenes de Ernest Shackleton, navegó al mar de Weddell en el Endurance, con la intención de establecer una base permanente desde la que saldría en marzo un grupo para atravesar el continente, pasando por el Polo Sur, y llegar al otro lado, al mar de Ross, en la zona del estrecho de McMurdo. Un segundo equipo, al mando de Aeneas Mackintosh, debía llegar con el Aurora al mar de Ross y establecer allí una base desde la que se pudiese instalar una serie de depósitos de suministros en los tramos finales de la ruta que seguiría Shackleton en su marcha, una vez alcanzado el Polo Sur, por el continente al estrecho de McMurdo. Shackleton había estimado que esta misión no presentaría grandes dificultades al «equipo del mar de Ross» comandado por Mackintosh.Shackleton, p. 242 Sin embargo, Shackleton había dedicado muy poco tiempo a los detalles de esta operación; por consiguiente, al llegar a Australia para tomar posesión de su cargo, Mackintosh se vio enfrentado a toda una serie de problemas financieros y organizativos, siendo el más grave el que tuvo con el Aurora. El vetusto ballenero ártico, aunque firmemente construido, había sido botado hacía ya 40 años y recientemente había regresado de la Expedición Antártica Australiana dirigida por Douglas Mawson, estando necesitado de amplias reparaciones.Haddelsey, pp. 25–28Fisher, pp. 397–99 Gracias a la intervención del eminente científico polar australiano Edgeworth David, el gobierno de Australia decidió aportar fondos y dar facilidades en el astillero para que el Aurora estuviese preparado para navegar a la Antártida. thumb|175px|Aeneas Mackintosh, jefe del equipo del mar de Ross.

En el equipo del mar de Ross que finalmente partió en diciembre de 1914, sólo Mackintosh, Ernest Joyce, que estaba a cargo de los perros, y el contramaestre del barco James "Scotty" Paton tenían una experiencia significativa de las condiciones de la Antártida. Algunos de los expedicionarios se incorporaron en el último momento; Adrian Donnelly, un ingeniero ferroviario que nunca había navegado, se convirtió en oficial ingeniero segundo del Aurora,Tyler-Lewis, p. 50 mientras que Lionel Hooke, el operador de radio, era un joven aprendiz de electricista de 18 años.Hooke, (aunque más adelante llegó a ser director gerente de la Amalgamated Wireless Australasia, siendo nombrado caballero en 1957). Tyler-Lewis, pp. 272–73 El primer oficial del Aurora fue Joseph Stenhouse, de la British India Steam Navigation Company. Stenhouse, que tenía 26 años cuando se unió a la expedición en Australia, se estaba recuperando de un episodio de depresión cuando se enteró de los planes de Shackleton y viajó a Londres para asegurarse un puesto en el Aurora. Aunque de niño se «empapó» con las historias de los viajes polares de Fridtjof Nansen, de Scott y de William Speirs Bruce, Stenhouse no tenía experiencia directa de las aguas antárticas ni de los problemas con el hielo marino.Haddelsey, pp. 16–23

En el estrecho de McMurdo Fondeadero invernal El Aurora partió de Australia con retraso y llegó al estrecho de McMurdo en enero de 1915, estando la temporada hábil para realizar la misión encomendada ya muy avanzada. Al haber llegado el equipo con tres semanas de retraso, Mackintosh decidió que debían iniciar inmediatamente la instalación de los depósitos de suministros para Shackleton,Tyler-Lewis, p. 66 y se hizo cargo personalmente del equipo de tierra encargado de la tarea. El 25 de enero marchó al frente de uno de los equipos que transportaban suministros con trineo, dejando a Stenhouse al mando de la nave. En las pocas semanas que quedaban antes de que llegase el invierno y congelase las aguas de la zona en la que estaban operando, Stenhouse tenía que supervisar el desembarco del resto de los componentes del equipo de tierra y de los suministros, y, además, encontrar un fondeadero seguro para pasar el invierno con el barco. Antes de partir, Mackintosh le dio a Stenhouse instrucciones muy concretas sobre el particular, insistiéndole en que el cumplimiento de estas misiones era fundamental.Tyler-Lewis, p. 112 thumb|left|Vista aérea del estrecho de McMurdo congelado. Se observa el glaciar Tongue con Hut Point abajo a la derecha (punto A) y cabo Evans en medio a la izquierda (punto B).)

El único fondeadero invernal en el estrecho de McMurdo que además de seguro fuese conocido, era el lugar utilizado por la Expedición Discovery de Scott en Hut Point, al sur de la larga lengua de hielo del glaciar Tongue que se introducía en el estrecho, dividiéndolo casi en dos partes. Sin embargo, el barco de Scott había permanecido atrapado allí en el hielo durante dos años y necesitaron la ayuda de dos buques de salvamento y el uso de cargas explosivas para liberarlo. Por ello Shackleton estaba decidido a evitar eso, y dio instrucciones explícitas a Mackintosh, transmitidas por éste a Stenhouse, de que el Aurora invernase al norte del Tongue.Tyler-Lewis, pp. 114–16 Ningún barco había invernado en la parte norte del estrecho, y la decisión de hacerlo fue puesta en tela de juicio por los experimentados marineros James Joyce y Ernest Paton en sus diarios personales.Tyler-Lewis, p. 68Tyler-Lewis, pp. 120–21 and p.126 Finalizada la expedición John King Davis, que comandó la misión de rescate del equipo del mar de Ross, escribió que Stenhouse debería haber hecho caso omiso de las instrucciones de Shackleton y que debería haber fondeado el Aurora en Hut Point, aun a riesgo de quedar allí atrapado por el hielo.Tyler-Lewis, p. 221

thumb|right|200px|Mapa de la zona del estrecho de McMurdo, con la isla de Ross, el cabo Evans, la lengua del glaciar Tongue y Hut Point.

Stenhouse intentó primeramente anclar el barco en el lado norte del glaciar Tongue.Haddelsey, p. 43 Allí se salvaron por poco del desastre cuando un cambio en la dirección del viento les amenazó con dejarles encerrados entre el Tongue y el hielo marino que avanzaba.Tyler-Lewis, pp. 118–19 Tras estudiar otras opciones y rechazarlas, Stenhouse finalmente decidió anclar en el cabo Evans, en el lugar donde el Capitán Scott instaló su base durante la Expedición Terra Nova, a unos 11 km al norte del glaciar Tongue.El barco de Scott, el Terra Nova, invernó en Nueva Zelanda tras desembarcar suministros y personal ahí. También lo hizo el Nimrod durante la expedición de Shackleton de 1907–1909. Tyler-Lewis, p. 114 El 14 de marzo, tras numerosos intentos fallidos,Fisher, p. 402Bickel, pp. 69–70 Stenhouse maniobró con el Aurora hasta colocarlo en posición, con la popa hacia la costa del cabo Evans asegurada con dos grandes anclas hundidas en el fondo. Cables y guindalezas, junto con una pesada cadena, sujetaban firmemente la popa del barco a las anclas. De igual forma, se dejaron caer dos anclas de proa para asegurar que el barco no tuviera movimientos bruscos. Para el 14 de marzo, el barco estaba asegurado en la orilla y rodeado de hielo y, según el segundo oficial, Leslie Thompson, había "suficientes guindalezas y anclas como para un acorazado".Tyler-Lewis, p. 123

Rotura de amarras El desprotegido lugar de anclaje del Aurora en cabo Evans, hizo que el barco quedase expuesto a las más duras inclemencias del mar en pleno invierno austral. A mediados de abril, el barco parecía un "cascarón naufragado", escorando bruscamente a estribor, siendo objeto de violentos golpes y temblores originados por el hielo que se movía a su alrededor.Tyler-Lewis, pp. 125–27 Cuando el tiempo lo permitió, intentaron arreglar las antenas de la radio para contactar, aunque sin obtener resultado, con el equipo de la costa y permitir después hacerlo con Australia y Nueva Zelanda.Haddelsey, pp. 48–49 El resto de las raciones para abastecer los depósitos fueron desembarcadas, los otros suministros para los depósitos habían sido desembarcados al principio y almacenados en el refugio,Tyler-Lewis, p. 131 pero gran parte de las ropas y enseres personales, equipos, alimentos y combustible del grupo de la costa habían quedado en el barco, pues se suponía que el buque permanecería anclado durante todo el invierno donde estuvo anclado en un principio.Bickel, p. 71