El Tranvía de Jaén es un sistema de tranvía que dará servicio a la ciudad andaluza de Jaén (España), conectando su eje centro-norte del municipio. El servicio consta de una única línea de 4,7 km que transcurre íntegramente en superficie y cuenta con diez estaciones. Está gestionado por la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía.

El tranvía conecta algunos de los principales puntos de interés de la ciudad, como la Universidad de Jaén, el complejo hospitalario, la estación de ferrocarril y el área industrial y empresarial situada en las afueras del núcleo urbano.

Las obras comenzaron en abril de 2009 y finalizaron dos años después. Comenzó a circular en período de pruebas con pasajeros el 3 de mayo de 2011sin embargo, tan solo 17 días después se vio obligado a suspender su servicio por orden judicial, como consecuencia de una demanda por competencia desleal interpuesta por la concesionaria de los autobuses urbanos de Jaén, debido a la prestación gratuita del servicio durante dicho período de pruebas.

Desde entonces, el tranvía permaneció paralizado, pese a encontrarse completamente construido, debido a desacuerdos políticos entre el Ayuntamiento de Jaén y la Junta de Andalucía en relación con el coste de su explotación y su modelo de gestión. A partir de 2016, ambas administraciones iniciaron diversas negociaciones para tratar de reactivar el servicio, sin que se alcanzara un acuerdo definitivo durante varios años. En mayo de 2018 la Junta de Andalucía asumió la titularidad y gestión del tranvía, poniendo en marcha desde entonces una serie de medidas para su puesta a punto y activación.

Historia

Proyecto

La primera vez que se tuvo constancia del proyecto de llevar un tranvía al centro de Jaén fue en marzo de 2007, cuando la candidata por el PSOE a la alcaldía de la capital, Carmen Peñalver, anunció entre sus propuestas electorales la creación de un ferrocarril urbano que atravesara la ciudad de norte a centro.

Tras las elecciones — en las que Peñalver se alzó con la alcaldía — el Ayuntamiento anunció más detalles del que sería uno de los proyectos más importantes de la legislatura: La construcción del tranvía se realizaría en el marco de un acuerdo entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Jaén con unas condiciones similares a las del Tranvía de Sevilla. El gobierno andaluz se encargaría de sufragar los costes de construcción de la plataforma y las infraestructuras, mientras que el ayuntamiento se encargaría de adquirir las unidades de ferrocarril y sería el responsable de su posterior explotación comercial.

En septiembre de 2007, durante una visita de la consejera de obra pública, se anunció para finales de año la puesta en marcha de la comisión que definiría los estudios técnicos para la posterior licitación. Por aquel entonces se preveía su puesta en funcionamiento para el año 2009. La materialización de este proyecto se enmarcó en un contexto de expansión del ferrocarril urbano en Andalucía. Junto al tranvía de Jaén se desarrollaron otros sistemas ferroviarios similares en otras provincias: el tren tranvía de la Bahía de Cádiz, el metro de Granada, el metro de Sevilla y el metro de Málaga.Decreto-Ley 5/2010, de 27 de julio, por el que se aprueban medidas urgentes en materia de reordenación del sector público

El trazado, de 4,7 kilómetros y 10 estaciones, recorrería la ciudad desde el centro hasta la zona industrial situada a las afueras de la capital jienense, cubriendo los principales puntos de interés ciudadano como la Ciudad Universitaria, los centros hospitalarios y la estación de ferrocarril.

De las tres fuerzas representadas en el consistorio, el proyecto contó con el apoyo del PSOE e Izquierda Unida pero encontró un fuerte rechazo por parte de la oposición del Partido Popular desde el primer momento, que realizó una campaña en contra de la implantación del tranvía en la ciudad mediante una recogida de firmas.

Construcción

thumb|300px|Obras de construcción de la infraestructura tranviaria y del Museo Íbero de Jaén. El proyecto quedó en fase de estudio hasta diciembre de 2008. Ferrocarriles de la Junta de Andalucía sacó a concurso público las obras de construcción del tranvía, divididas en seis tramos y con un plazo de ejecución estimado de veinte meses. Las obras planteaban además de la construcción del tranvía, la reurbanización del paisaje urbano y las principales avenidas por las que discurriría el tren y la construcción de un aparcamiento disuasorio a las afueras.

Finalmente, en febrero de 2009 se licitaron las obras de construcción a una Unión Temporal de Empresas formada por seis sociedades por 96,54 millones de euros. El presupuesto abarcaba la obra civil, consistente en la ejecución de la plataforma tranviaria, las paradas y el tendido de la vía y la implantación de los sistemas de electrificación, el edificio de talleres y cocheras, las actuaciones de seguridad y señalización, así como la integración urbanística. Esto la convertía en la mayor obra realizada en la historia de la ciudad.

Las obras comenzaron el 14 de abril de 2009 en una acto ceremonial celebrado a las seis y media de la tarde en el que se colocó la primera piedra del proyecto. Las obras trajeron consigo los cortes de las principales avenidas de la ciudad y la reconfiguración del tráfico y las líneas de autobús urbano, con los consiguientes trastornos para los ciudadanos.

A lo largo del periodo de obras del tranvía se descubrieron abundantes restos arqueológicos de gran valor histórico. En total se hallaron, recuperaron y catalogaron 25.000 piezas en los seis tramos del recorrido. En el primer tramo, situado a la altura de las Hermanitas de los Pobres, se hallaron una almunia islámica (una finca de recreo) construida en dos fases, la califal (siglos -) y la almohade (siglos -). En el segundo tramo, situado entre la Plaza de los Perfumes y la rotonda de Jaén por la Paz, se encontraron fragmentos de la Edad del Cobre en forma de cabañas, surcos y hoyos de poste, además de una estructura hidráulica romana y restos de la antigua estación de ferrocarril. Junto a la zona cercana se al aparcamiento disuasorio se descubrió una estructura hidráulica romana.

Paralelamente, en febrero de 2010 el Ayuntamiento de Jaén procedió a la compra de las unidades ferroviarias que darían servicio al tranvía. Se encargaron cinco unidades del modelo Citadis 302 al fabricante Alstom por 26 millones de euros. La Junta de Andalucía accedió a financiar la compra del material móvil para cederlo al Ayuntamiento de Jaén, que pagaría su coste en cuotas mensuales. El consistorio planteó que cada una de las unidades, con carrocería en verde oliva y lila, tuviera una decoración distinta con motivos emblemáticos de la ciudad, para lo que convocó un concurso de ideas entre los alumnos de las escuelas e institutos públicos que después serían corregidas y ejecutadas por un equipo de diseñadores profesional.

Inauguración fallida y paralización

thumb|300px|Tranvía de Jaén circulando en pruebas en mayo de 2011. Las obras del tranvía de Jaén finalizaron en diciembre de 2010. Para la conmemoración del hito se convocó una jornada de puertas abiertas en el edificio de talleres y cocheras de Vaciacostales, donde se mostró y dejó acceder a los ciudadanos por primera vez a una de las unidades del tranvía, la primera de las cinco encargadas que ya había llegado a la ciudad.

Dos meses más tarde el ayuntamiento anunciaba el comienzo las pruebas en blanco del tranvía, en las que se simula la explotación comercial sin pasajeros. La mañana del 10 de febrero de 2011 una unidad del tranvía salía por primera vez del edificio de Vaciacostales y recorría las calles de Jaén. Las pruebas en blanco tendrían una duración prevista de cuatro meses, en los que se probarían paulatinamente todas las unidades conforme fuesen llegando al edificio de cocheras.

Finalmente, el 3 de mayo de 2011 se producía el primer viaje del tranvía de Jaén con pasajeros. El Ayuntamiento informó que al encontrarse aún el tranvía en pruebas, durante los cinco primeros meses el servicio sería gratuito. El primer día se contabilizaron 4.800 pasajeros y el segundo 8.366.

El entonces líder de la oposición y candidato por el Partido Popular, José Enrique Fernández de Moya, intensificó las críticas que desde el principio había planteado al proyecto. El PP presentó un recurso para que se paralizase el periodo de pruebas del tranvía, con el pretexto de que se producían en plena precampaña de las elecciones municipales; sin embargo el recurso fue rechazado por la Junta Electoral al no apreciarse que la coincidencia de ambos hechos pudiese interferir en los comicios.

El 9 de mayo la empresa concesionaria de los autobuses urbanos de la ciudad — Autobuses Castillo — presentó una demanda en los juzgados al tranvía de Jaén por competencia desleal, argumentando una desigualdad de condiciones entre ambos servicios al ser gratuito el servicio del tranvía. El juez dio la razón a la concesionaria y ordenó la «suspensión de la gratuidad del servicio público». Los sistemas informáticos y logísticos de la venta de billetes aún no estaban preparados para cobrar a los pasajeros, por lo que el Ayuntamiento de Jaén anunció que se veía obligado a suspender la circulación del tranvía hasta que el sistema estuviese finalizado. El 20 de mayo de 2011 fue el último día de servicio del tranvía de Jaén, tan solo 17 días después de su inauguración.

Sin embargo, el tranvía nunca se volvió a poner en funcionamiento. En junio de 2011 se celebraron elecciones municipales en las que se alzó con la victoria José Enrique Fernández de Moya, que anunció que no iba a volver a poner en marcha el tranvía debido al elevado coste que suponía para las arcas municipales y que por tanto suspendía la inauguración que había pactado el gobierno anterior definitivamente. En su primer pleno, el nuevo alcalde aprobó una petición formal a la Junta para que el gobierno andaluz se hiciese cargo del total o la mayor parte del coste del servicio.

Intentos de reactivación

Vehículos aparcados invadiendo la plataforma tranviaria en 2015; consecuencia del abandono de la infraestructura.|thumb|300px El nuevo gobierno municipal, a pesar de evidenciar públicamente en repetidas ocasiones su nula afinidad por el tranvía, se comprometió a buscar salidas al proyecto para no desaprovechar la infraestructura ya construida. En octubre de 2011 entra en conversaciones con el fabricante de los trenes (Alstom), la empresa de ingeniería ferroviaria Gea 21 y Autobuses Castillo, que se muestran interesadas en explorar una concesión conjunta del tranvía. La negociación finalmente no fructificó al no ser suficientemente interesante para las compañías la propuesta económica del ayuntamiento.

En febrero de 2012 Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña se pone en contacto con el Ayuntamiento de Jaén para negociar la explotación del servicio durante al menos un año. Los vagones volvieron a circular en pruebas en el mes de junio para comprobar que seguían funcionando, aunque el operador catalán finalmente acabó rechazando el proyecto tras realizar una auditoría sobre el estado del servicio.

En los años siguientes el tranvía quedó totalmente paralizado en un cruce público de acusaciones entre el gobierno del Ayuntamiento de Jaén y el de la Junta de Andalucía: El ayuntamiento exigía que la Junta de Andalucía se encargase del coste de mantenimiento y explotación del proyecto mientras que el gobierno andaluz se mantenía en el acuerdo firmado en la legislatura anterior. El Ayuntamiento incluso llegó a recurrir al Defensor del Pueblo Andaluz para que confirmase que efectivamente el coste de 5 millones de euros anuales era inasumible para el municipio.

La ruptura definitiva de las negociaciones se escenifica el 26 de julio de 2013, cuando el alcalde de Jaén viaja a Sevilla para «devolver las llaves del tranvía a la Junta», afirmando que el Ayuntamiento se desentendía por completo de la infraestructura.