thumb|190px|Wilhelm Steinitz, quien en 1889 afirmó que el ajedrez es tablas con el mejor juego. La ventaja de salida en ajedrez se refiere la ventaja inherente del jugador (llamado «las blancas» o el «blanco») que hace la primera jugada en el ajedrez. Los jugadores de ajedrez y los teóricos del juego por lo general están de acuerdo con que las blancas empiezan la partida con alguna ventaja. Estadísticas compiladas desde 1851 apoyan este punto de vista, mostrando que las blancas consistentemente ganan con una frecuencia algo mayor que las negras, generalmente logrando entre el 52 y 56% de los puntos.El porcentaje de victorias de las blancas se calcula tomando el porcentaje de partidas ganadas y la mitad del porcentaje de las que finalizan en tablas. Así, si de 100 juegos las blancas ganan 40, empatan 32 y pierden 28, el porcentaje ganador total de las blancas 40 más la mitad de 32, es decir 56%. El porcentaje es similar para partidas de torneo entre humanos y partidas entre computadoras. Sin embargo, la ventaja de las blancas es menor en partidas de ajedrez rápido y en juegos entre humanos no expertos.

Los jugadores y estudiosos del ajedrez han debatido por mucho tiempo si, dado un juego perfecto por ambos bandos, la partida debería terminar en una victoria para las blancas o en un empate. Desde al menos 1889, cuando el campeón mundial Wilhelm Steinitz trató el tema, el consenso mayoritario es que con un juego perfecto la partida debe acabar en tablas. Sin embargo, algunos jugadores destacados han alegado que la ventaja de las blancas debe ser suficiente para ganar: Weaver Adams y Vsevolod Rauzer afirmaron que las blancas deben ganar luego de hacer como primera movida 1.e4, mientras que Hans Berliner opinaba que tras 1.d4 las blancas deben ganar. Se puede imaginar que las computadoras terminarán por resolver el debate al determinar el resultado de una partida de ajedrez perfectamente jugada.

Algunos jugadores, incluyendo campeones mundiales como José Raúl Capablanca, Emanuel Lasker y Bobby Fischer, expresaron temores de «una muerte por tablas» conforme se analizaba más profundamente el juego. Para disminuir este riesgo, Capablanca y Fischer propusieron en su momento variantes del ajedrez para renovar el interés en el juego, mientras que Lasker sugirió cambiar la manera de asignar puntaje a los empates y a los mates ahogados.

Desde 1988, los teóricos del ajedrez han desafiado opiniones hasta ese entonces bien establecidas sobre la ventaja de las blancas. El gran maestro (GM) András Adorján escribió una serie de exitosos libros con el tema «¡Las negras están bien!», sosteniendo que la percepción general de que las blancas tienen una ventaja tiene un mayor fundamento en la psicología que en la realidad. El GM Mihai Suba y otros sostienen que algunas veces la iniciativa del blanco desaparece conforme avanza el juego sin una razón evidente. El estilo que prevalece en la actualidad para jugar con las negras es buscar posiciones dinámicas y desequilibradas con un contrajuego activo, antes que meramente tratar de igualar.

Los autores modernos también opinan que las negras tienen ciertas ventajas que contrapesan la ventaja de salida. El consenso de que las blancas deben tratar de ganar puede ser una carga psicológica para el jugador que lleva las blancas el que a veces pierde por esforzarse demasiado en ganar. Más aún, de acuerdo con la teoría de juegos, jugar en segundo lugar puede ser ventajoso porque las blancas tienen que revelar sus intenciones primero. Algunas aperturas son por lo tanto consideradas buenas para las negras pero no tanto para las blancas, porque la jugada extra de las blancas permite a las negras ajustarse con anticipación a las planes de su oponente. Algunas aperturas simétricas (es decir aquellas en las que ambos jugadores hacen las mismas movidas) también pueden llevar a situaciones donde mover primero es una desventaja, ya sea por motivos psicológicos u objetivos.

Porcentajes ganadores Blancasganan Tablas Negrasganan Totalcon Blancas Torneos1851–1878 45.52% 14.07% 40.41% 52.55% Torneos1881–1914 36.89% 31.76% 31.35% 52.77% Torneos1919–1932 36.98% 36.98% 26.04% 55.47% Torneosglobal 1851–1932 38.12% 30.56% 31.31% 53.40% New in Chessbase de datos 2000 N/A N/A N/A 54.8% ChessGames.combase de datos 2007 36.78% 36.58% 26.64% 55.07% CEGT chesspartidas entre programas(40/120) 2008 34.7% 40.9% 24.4% 55.2% En 1946, W.F. Streeter examinó los resultados de 5.598 partidas jugadas en 45 torneos internacionales entre 1851 y 1932. También disponible en DVD (página 167 de "Chess Review 1946" archivo PDF en el DVD). Streeter encontró que en total las blancas lograron el 53.4% (G 38.12%; E 30.56%; P31.31%).Las letras G, E, y P se refieren al porcentaje de partidas ganadas, empatadas y perdidas, respectivamente. Las blancas alcanzaron el 52.55% en 1851–78 (G 45.52 E 14.07 P 40.41), 52.77% en 1881–1914 (G 36.89 E 31.76 P 31.35), y 55.47% en 1919–32 (G 36.98 E 36.98 P 26.04). Streeter concluye: «Por lo que parece se ha hecho más difícil ganar con negras pero de alguna manera más fácil empatar».Streeter indica en el artículo que del total de 5.598 partidas contabilizadas, las blancas ganaron 2.134, empataron 1.711, y perdieron 1.753. Estas incluyeron 782 partidas de siete torneos empezando con Londres 1851 y terminando con París 1878, de las cuales las blancas ganaron 356, empataron 110 y perdieron 316; 3.445 juegos de 22 torneos empezando con Berlín 1881 y terminando con San Petersburgo 1914, de los cuales las blancas ganaron 1.271, empataron 1.094 y perdieron 1.080; y 1.371 partidas de 16 torneos empezando con Berlin 1919 y terminando con Londres 1932, de los cuales las blancas ganaron 507, empataron 507, y perdieron 357.

Fuentes más modernas indican que las blancas ganan aproximadamente de 54 a 56% de los puntos. En 2005, el gran maestro (GM) Jonathan Rowson escribió: «la creencia general es que las blancas comienzan la partida con una pequeña ventaja y, si se mantienen todos los demás factores constantes, superan a las negras por un 56% a 44%».Rowson 2005, p. 193. El Maestro Internacional (MI) John Watson escribió en 1998 que las blancas habían logrado un 56% durante la mayor parte del pero que esta cifra había bajado recientemente a 55%. El sitio web ChessGames.com mantiene estadísticas frecuentemente puestas al día de su base de datos de partidas. El 8 de agosto del 2007 la base de datos contenía 441.854 juegos. Las blancas ganaron 36.78%, 36.58% fueron empates y las negras ganaron 26.64%, resultando en un total ganador para el blanco de 55.07%.Estos porcentajes se pueden encontrar en www.chessgames.com. Porcentajes más recientes se pueden encontrar en www.chessgames.com

La publicación New In Chess observó en su Anuario del 2000 que de las 731.740 partidas en su base de datos, las blancas habían logrado el 54.8%; con los dos movimientos de salida más populares, las blancas lograron 54.1% en 349.855 partidas que comenzaron con 1.e4, y 56.1% in 296.200 partidas que comenzaron con 1.d4. La razón principal de que 1.e4 fuera menos efectiva que 1.d4 fue la Defensa Siciliana (1.e4 c5), que dio a las blancas una ventaja de solo 52.3% en 145.996 juegos. Una gráfico similar al del anuario del 2000 Yearbook se puede encontrar en Las estadísticas de New in Chess dan el número de partidas jugadas y el porcentaje ganador global de las blancas sin especificar las victorias, empates y derrotas.

El experto en estadísticas Jeff Zonas, examinando 266.000 partidas jugadas entre 1994 y 2001, concluyó que las blancas logran el 54.1767% más 0.001164 veces la ventaja en puntuación Elo de las blancas, tratando esa ventaja de las blancas como +390 si es mayor que +390, o −460 si es peor que −460. Zonas encontró que la ventaja de salida del blanco es equivalente a 35 puntos de Elo, es decir si las blancas tienen una puntuación de 35 puntos por debajo de las negras, cada jugador tendrá una expectativa del 50% de ganar la partida. Zonas también halló que la ventaja de las blancas es más pequeña (53%) en ajedrez rápido que en partidas jugadas al ritmo más lento llamado "clásico".

Otros autores indican que hay una correlación positiva entre la puntuación Elo de los jugadores y los resultados de las blancas. De acuerdo al GM Evgeny Sveshnikov, las estadísticas muestran que las blancas no tienen ventaja sobre las negras en partidas entre principiantes, pero: «si los jugadores son más fuertes, las blancas tiene la ventaja».Adorján 2004, p. 69 (la afirmación de Sveshnikov es fechada el 12 de mayo de 1994). Un análisis de los resultados de las partidas en la base de datos de ChessBase Mega 2003 entre jugadores de similar Elo, encargado por el GM András Adorján, mostró que conforme subía la puntuación Elo de los jugadores, el porcentaje de tablas se incrementaba, la proporción de partidas decididas que ganan las blancas crecía y el porcentaje global ganador de las blancas aumentaba.Adorján 2004, pp. 67–68. Por ejemplo, tomando la más altas y más baja de las categorías de 1.669 partidas jugadas por los maestros mejor clasificados (puntuación Elo 2700 y más alta), las blancas ganan por un 55.7% global (G 26.5 E 58.4 P 15.2), mientras que de 34.924 partidas jugadas por los ajedrecistas de menor puntuación (Elo por debajo de 2100), las blancas anotaron 53.1% global (G 37.0 E 32.1 P 30.8).Adorján 2004, p. 68. De las 1.669 partidas jugadas por los jugadores de mayor puntuación, las blancas ganaron 442, empataron 974 y perdieron 253. De las 34.924 partidas disputadas por los jugadores de menor puntuación Elo, las blancas ganaron 12.700, empataron 11.015 y perdieron 10.579. Adorján también analizó los resultados de las partidas jugadas al más alto nivel en el Campeonato del mundo de ajedrez. De 755 jugadas en 34 encuentros entre 1886 y 1990, las blancas ganaron 234 (31.0%), empataron 397 (52.6%) y perdieron 124 (16.4%), para un porcentaje ganador para las blancas de 57.3%.Adorján 2004, p. 154. En los últimos cinco encuentros en la investigación de Adorján, todos entre Anatoly Karpov y Garry Kasparov, las blancas ganaron 31 (25.8%), empataron 80 (66.7%), y perdieron 9 (7.5%), para un porcentaje ganador total de 59.2% para las blanzas.

La organización Chess Engines Grand Tournament (CEGT) pone a prueba los programas de ajedrez haciéndolos jugar entre ellos, con controles de tiempo de cuarenta movidas en 120 minutos para cada jugador (40/120), y también 40/20 y 40/4, y usa los resultados de esas partidas para compilar resultados para cada control de tiempo. En el control de tiempo más lento (40/120), las blancas han ganado 55.2% (G 34.7 E 40.9 P 24.4) en partidas entre 35 de los programas más fuertes (al 22 de junio del 2008).De 19.726 partidas, las blancas ganaron 6.853, empataron 8.060 y perdieron 4.813. A 40/20, las blancas han ganado 54.6% (G 37.4 E 34.3 P 28.3) en partidas jugadas entre 160 programas (al 22 de junio del 2008).De 254.040 juegos completos, las blancas ganaron 95.056, empataron 87.113, y perdieron 71.871. A control de tiempo más rápido (40/4), las blancas han ganado 54.5% (G 39.5 E 30.0 P 30.5), en partidas jugadas entre 114 programas al 22 de junio del 2008).De 325.867 partidas, las blancas ganaron 128.634, empataron 97.877, y perdieron 99.356.

Tablas con juego perfecto thumb|180px|left|Evgeny Sveshnikov, que en 1994 afirmó que las blancas deben jugar para ganar, y las negras para empatar.