Ion Ionel Constantin Brătianu, Ion Brătianu o Ionel Brătianu (para diferenciarlo de su padre Ion Brătianu) (20 de agosto de 1864-24 de noviembre de 1927) fue un político rumano, dirigente del Partido Nacional Liberal (PNL), primer ministro de Rumanía durante cinco mandatos y ministro de Asuntos Exteriores en varias ocasiones. Era el hijo del político y también jefe del PLN y presidente del Gobierno Ion Brătianu, hermano mayor de Vintila y Dinu, y padre de Gheorghe I. Brătianu. Tras la Primera Guerra Mundial, cuando Ion I. C. Brătianu gobernó durante su tercer y cuarto mandatos, el antiguo reino de Rumania se anexionó Transilvania, Bucovina y Besarabia y se formó la llamada «Gran Rumania», que había sido la aspiración del nacionalismo rumano desde el siglo . En 1923 fue elegido miembro honorario de la Academia Rumana.
Primeros años Los políticos de la familia Brătianu en la política rumana del siglo y .|thumb|left Nació en 1864 en la mansión paterna de Florica en Ștefănești, en la provincia de Argeș, a unos cien kilómetros al oeste de la capital rumana, Bucarest. Era el tercer hijo, el primero varón, de sus padres, miembros de una de las principales familias de la política rumana, lo que determinó su vida. Su origen rural también tuvo gran relevancia su la carrera política. La familia pertenecía a la baja nobleza rural; contaba con abundantes propiedades y descollaba en la región, pero se había mantenido alejada de la corte del Principado de Valaquia y de los nobles fanariotas que habían dominado la política valaca y moldaba durante el siglo y principios del . La familia materna había habitado la región al menos desde el siglo y ya entonces pertenecía a la pequeña nobleza de la comarca. La familia paterna era menos ilustre, pero a finales del siglo ya pertenecía también a la baja nobleza. Uno de los abuelos de Ion había sido el boyardo más rico de Arges y el representante de la región en la asamblea valaca. La familia Brătianu a mediados de la década de 1880. En el centro, con pelo cano, Ion Brătianu, destacado político liberal y primer ministro rumano.|miniatura|izquierda Pasó su infancia y los primeros años de la adolescencia, hasta los catorce, en la finca familiar, que había recibido el nombre de una hermana que había fallecido en la infancia. Pese a que la familia se trasladó a Bucarest en 1878, tanto para ofrecer una mejor educación a los hijos como por las necesidades políticas del padre —presidente del Gobierno desde julio de 1876—, Brătianu mantuvo siempre gran cariño por la casa familiar y la empleó más adelante como lugar de descanso, alejado del ajetreo político de la capital.
Pese a la moda de la época en su clase social, que consistía en enviar a los hijos a educarse a Europa occidental, Ion Brătianu padre decidió que sus hijos se criasen en el país. Así, el joven Ion asistió al mejor centro de enseñanza secundaria de Valaquian, el Instituto Nacional de San Sava en Bucarest. Dada su capacidad por las matemáticas y la inclinación de su padre por que estudiase una carrera aplicada que sirviese a la modernización del país, acabó cursando ingeniería.
Educación universitaria y carrera de ingeniero Al terminar los estudios secundarios en 1882, cumplió el servicio militar obligatorio de seis meses en el arma de artillería. Durante su servicio militar, Brătianu asistió a clases de ingeniería. En el otoño de 1883, su padre lo envió al liceo parisino de Sainte-Barbe, en el que tuvo que esforzarse para alcanzar el nivel requerido, más alto que el de la escuela secundaria rumana. En 1884 aprobó los exámenes de ingreso de la Escuela Politécnica y en 1886 comenzó a asistir a los cursos de la Escuela de Caminos y Puentes. Suspendió, empero, el examen de ingreso en la Sorbona, donde deseaba licenciarse y luego doctorarse en matemáticas. El joven Brătianu en 1882, el año que concluyó su educación secundaria en Rumanía antes de marchar a París a formarse como ingeniero.|miniatura|izquierda Puente ferroviario de Cernavodă que cruza el Danubio. Esta fue una de las obras en las que participó como ingeniero el joven Brătianu antes de dedicarse a la política.|miniatura En Francia sus principales relaciones fueron con rumanos asentados en el país, no con franceses; en el liceo, no forjó amistades duraderas. Interesado en la cultura y en las corrientes intelectuales del momento, propendía a aumentar siempre que podía su gran conocimiento de la historia. Durante sus seis años de estudios en Francia, no solo de dedicó a estos, sino que aprovechó para realizar numerosos viajes por Europa occidental. En la primavera de 1886 visitó Londres, que le impresionó, y en el verano de 1888, Bélgica. Tras graduarse en ingeniería en la primavera de 1889, volvió a Rumanía, deseoso de poner el práctica los conocimientos que había adquirido en su estancia en Europa occidental.
En el otoño de 1889 pasó trabajar para Anghel Saligny, encargado por los ferrocarriles estatales del mantenimiento de los puentes de la red ferroviaria y por entonces enfrascado en la construcción de un puente sobre el Danubio en Cernavodă. Primero quedó encargado de revisar los puentes existentes para elegir los que debían ser sustituidos y en 1891, de construir nuevas líneas férreas en Moldavia. En 1891, cuando falleció su padre, su preferencia por la política y la insistencia de los dirigentes del partido liberal hizo que abandonase su carrera profesional para dedicarse a aquella.
También durante esta época de ingeniero conoció y entabló relaciones con la que luego fue su primera esposa, la princesa Maria Moruzi, vida de uno de los hijos de Alejandro Juan Cuza, el primer monarca de la moderna Rumanía. En 1898, antes de casarse, ambos tuvieron a Gheorghe Brătianu, futuro dirigente del PNL e ilustre historiador. El posterior matrimonio fue corto, pese a que los cónyuges llevaban vidas separadas. En 1907, Brătianu contrajo matrimonio por segunda vez: desposó a la hija del destacado político conservador Alexandru Barbu Știrbei, Elisa Știrbei. Esta, inteligente y culta, había estado casada con el también conservador Alexandru Marghiloman y fue una de las escasas personas de confianza de Brătianu.
Primeras actividades políticas Ingreso en el PNL y sistema político rumano Los tres hermanos Brătianu, hijos del primer ministro Ion Brătianu y todos ellos destacados políticos. De izquierda a derecha: Dinu (Constantin), Ionel (Ion I. C.) y Vintilă.|miniatura Ingresó en el PNL en 1895, en un año de elecciones y consiguió un escaño en el Parlamento de Rumania por el distrito electoral (de la burguesía terrateniente) en la provincia de Gorj. Pese a su escasas dotes de orador, el partido se encargó de que resultase elegido. El sistema político, dominado por las clases pudientes, era constitucional y parlamentario, pero no democrático. No solo se votaba por curias en las que los más privilegiados tenían una ventaja abrumadora sobre el resto de la población, sino que incluso en 1905 las personas con derecho a voto a la Cámara Baja apenas superaban las noventa y tres mil de una población de unos seis millones. Aquellos que podían elegir senadores eran todavía menos: no alcanzaban las veinticinco mil personas. La política nacional estaba así controlada por los terratenientes y la clase burguesa urbana. La potestad del rey para nombrar al presidente del Gobierno y la capacidad de este para amañar las elecciones con el fin de obtener la victoria realzaban el poder real y otorgaban el poder automáticamente al partido que formaba el Consejo de Ministros. Entre 1881 y 1914, no hubo Gobierno en funciones que no obtuviese la victoria en las elecciones que se celebraban a continuación de obtener el encargo del rey de formar el gabinete, pues la organización de aquellas dependía del ministro del Interior del partido que en ese momento ejercía el poder.
Ministro de diversos ramos Brătianu ascendió rápidamente en la formación política, en parte por la ayuda que recibió de un grupo de influyentes liberales denominado «lo oculto», porque eran un grupo de presión que actuaba entre bambalinas en la política rumana. Este grupo, cuyo jefe era Eugeniu Carada, gobernador del Banco Nacional, el mayor de Rumanía, deseaba utilizar el talento de Brătianu para dominar tanto el partido como la nación y aplicar un programa modernizador. Desde 1897 hasta 1909, año en que asumió la presidencia del Gobierno por primera vez, desempeñó distintos cargos ministeriales, reflejo de su importancia creciente en el partido. Entre 1895 y 1908, hubo cinco Gobiernos liberales, alternados con otros del Partido Conservador; si el primero representaba en general los intereses de los terratenientes y abogaba por el libre comercio para fomentar las exportaciones agrícolas, el PNL era fundamentalmente el partido de la nueva clase media industrial, que prefería medidas proteccionistas para defender la débil industria del país. La distribución del maíz, de Ştefan Luchian, 1897, que muestra la estrechez de la vida de la mayoría de los campesinos rumanos a finales del siglo . Brătianu, ministro del Interior, aplastó la grave rebelión campesina de 1907.|miniatura|left A principios de 1899, se encontraba entre la mayoría de los parlamentarios que votaron a favor de la integración de los antiguos miembros del Partido de los Trabajadores Socialdemócratas de Rumania en el PNL. Este partido socialista, muy moderado, había decidido ingresar en el PNL para tratar de lograr algunas reformas y por sus malos resultados electorales. Brătianu deseoso de no limitar el partido a una única clase social y de recuperar el radicalismo de la formación de tiempos de su padre, perdida a la muerte de este, acogió a los socialistas en el PNL.
Su primer puesto de ministro fue el de Obras Públicas, que obtuvo en 1897 y renovó en 1901. Fue nombrado ministro de Obras Públicas (31 de marzo de 1897-30 de marzo de 1899; 14 de febrero de 1901-18 de julio de 1902) y fue ministro de Interior (12 de marzo de 1907-27 de diciembre de 1908). En 1902, asumió la cartera de Asuntos Exteriores y en 1907, la de Interior. Como ministro de Interior tuvo que afrontar la revuelta campesina de 1907. Logró aplastarla y devolver cierta calma al país, pero a un gran coste en vidas y propiedades. Paradójicamente, fue Brătianu, preocupado desde el comienzo de su carrera política por la situación en el agro y la necesidad de aplicar reformas que mejorasen la situación de los labradores, el encargado de sofocar cruentamente la rebelión campesina mediante el empleo del ejército. Preocupado, a diferencia de la mayoría de los políticos rumanos de la época, por incluir en el desarrollo económico del país la agricultura y mejorar la instrucción del campesinado, gran parte de él analfabeto, tras la revuelta hizo mayor hincapié en la necesidad de reformar el campo rumano. Pese a defender la propiedad privada y los derechos de los terratenientes, estaba dispuesto a expropiar a estos por lo que consideraba el bien del país, amenazado por la crisis del campo, si bien la expropiación era un acto prohibido por la Constitución.
Convencido de la necesidad de contar con la experiencia y las inversiones de los países más desarrollados económicamente para la modernización económica rumana, temía, empero, el dominio económico de estos, por lo que se opuso a otorgar el control de cualquier sección de la economía a los extranjeros. Para Brătianu, la política y la economía internacionales eran una disputa continua entre los países más desarrollados y los demás; estos, entre los que se contaba Rumanía, tenían que defender sus intereses frente a aquellos. Opuesto al libre comercio irrestricto, desechaba también mantener al país en la autarquía.
Primer mandato