La Peseta es un ensanche residencial ubicado en la zona oeste de la ciudad de Madrid, en las estribaciones de la Presierra de Guadarrama, entre los distritos de Latina y Carabanchel. La principal característica de La Peseta es que es el ensanche que tiene más premios arquitectónicos por metro cuadrado de todo el mundo. El precio del metro cuadrado en la zona es el más caro en toda la zona sur del río Manzanares, superándolo ampliamente, siendo más parecido e incluso superior que el de los vecinos de Pozuelo de Alarcón, Las Rozas de Madrid, Majadahonda y Boadilla del Monte. El ensanche de La Peseta está formado por urbanizaciones de reciente construcción, amplias avenidas y zonas verdes, que suponen el 40 % de su superficie total.
La Peseta fue Premio de Urbanismo por el Ayuntamiento de Madrid debido a ser uno de los mejores y más importantes complejos urbanísticos de la capital, diseñado en forma de damero, a través de un Plan de Actuación Urbanístico. El ensanche es atravesado por la avenida de La Peseta, su vía principal, y alberga el histórico Pinar de San José. Ocupa una superficie de 355 hectáreas (3,5 millones de metros cuadrados) y está planificado para una población de 35.000 habitantes.
Localización
El ensanche de La Peseta se localiza al oeste de la ciudad de Madrid (España), en la histórica dehesa que hoy ocupa la zona del Prado de Somosaguas en Pozuelo, la zona de Campamento, y el actual ensanche de La Peseta. El ensanche de La Peseta se localiza en las estribaciones de la Presierra de Guadarrama, caracterizada por frondosas zonas verdes, pinares y dehesas a gran altura, a 700 metros de altitud sobre el nivel del mar. Al oeste limita con Pozuelo de Alarcón, y la zona de urbanizaciones limita con el Aeródromo de Madrid-Cuatro Vientos. Limita al norte (de oeste a este) con la avenida de la Aviación, calle Lonja de la Seda, avenida del Euro y avenida de los Poblados. Limita al sur con la M-40. Limita al este con la calle Ildefonso González Valencia, aunque la zona de urbanizaciones limita con la avenida del Euro. Las poblaciones más cercanas al ensanche de La Peseta son: Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Alcorcón, y Leganés.
Historia izquierda|miniatura|276x276px|Francisco de Cabarrús, propietario del Palacio y de la finca localizada en el actual ensanche de la Peseta En la década de 1990, al oeste de la ciudad de Madrid, en las inmediaciones del Pinar de San José, se proyecta el ensanche residencial de La Peseta, diseñado en forma de damero a través de un Plan de Actuación Urbanístico, comenzando su construcción en la década del 2000. Hasta entonces, durante los siglos y , donde actualmente se encuentra el ensanche de La Peseta, se localizaban dispersos palacios y fincas de recreo que eran propiedad de la aristocracia, la nobleza y la alta burguesía madrileña. En el se construye el Hospital Fundación Instituto de San José, se repobla el Pinar de San José, y se construyen nuevos chalets de recreo en las inmediaciones del ensanche resicencial de La Peseta.
: palacio de Francisco de Cabarrús A mediados del , donde está el actual ensanche de La Peseta, se localizaba el Palacio "Chateâu Saint-Pierre" de Francisco de Cabarrús (I conde de Cabarrús, fundador del Banco de España, y ministro de Finanzas del rey José Bonaparte) así como una fábrica de jabones que le pertenecía a él y a su esposa María Antonia Galabert Casanova. En ese palacio, en 1773, nace su hija Teresa Cabarrús Galabert (principal conspiradora en la caída de Robespierre en la Revolución Francesa). Y en 1774, en el mismo palacio nace su hermano Domingo Cabarrús Galabert (II Conde de Cabarrús y ministro del Tesoro del rey José Bonaparte. izquierda|miniatura|268x268px|J.Manuel Manzanedo, propietario de la finca de Las Piqueñas y del Chalet de los duques de Santoñaizquierda|miniatura|225x225px|San Benito Menni, fundador del Hospital de San José, construido en la finca del Marqués de Vallejo : palacio de los duques de Santoña A principios del , en el actual ensanche de La Peseta, había una finca denominada "Las Piqueñas" donde, en 1857, había un Palacio de recreo llamado "Chalet de los Duques de Santoña" que pertenecía a Juan Manuel de Manzanedo (I marqués de Manzanedo, I duque de Santoña) y a su esposa María del Carmen Hernández Espinosa de los Monteros (fundadora del Hospital Niño Jesús de Madrid). La duquesa de Santoña manda construir este elegante palacio de recreo en este lugar, debido a que era un sitio tranquilo, apacible, rodeado por amplios jardines. Este palacio tenía planta cuadrangular de 256m², dos niveles de altura, un mirador y un balcón con vistas a la sierra de Guadarrama. En los jardines del palacio abundaban las especies exóticas, había viñas, magnolias, cedros y una huerta (de dos hectáreas) con árboles frutales. En la finca del palacio había dos estanques (el estanque de la Luna y el estanque de la Media Luna) con una noria (visible en la actualidad), también había unas acequias y un acueducto que traía agua, e incluso una vía férrea que nunca llegó a entrar en servicio. Allí se encuentra el arroyo de las Mimbreras (cuyo cauce de agua perdura actualmente) y el desaparecido arroyo de las Piqueñas (que se localizaba entre la actual M-40 y la calle Pinar de San José). Además del edificio principal del Palacio (el cual se situaba en la esquina de la actual calle Pinar de San José y avenida de la Hospitalidad), en la finca del Palacio también había múltiples pabellones dedicados a despachos, habitaciones para empleados, panadería, lavadero formado por dos galerías cubiertas, invernaderos construidos con hierro y cristal, una fábrica de ladrillos con cuatro hornos, cuadras, palomares, corrales, una vaquería, un abrevadero y un depósito de agua. El 18 de agosto de 1893, esta finca es vendida a Ildefonso Fernández Cabrera (que dos años más tarde es alcalde del pueblo de Carabanchel). Después, la finca pasa a ser propiedad de Francisco Cifuentes Pérez. Y en 1895, Diego Fernández Vallejo (Marqués de Vallejo) adquiere esta Finca de Las Piqueñas con el propósito de donarla a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios para construir en su interior el primer centro español que diera tratamiento médico a los enfermos de epilepsia. : creación del Hospital de San José y del Pinar de San José miniatura|286x286px|Edificio Principal del Hospital Fundación Instituto de San José, fotografiado en 1909 miniatura|459x459px|Capilla del Hospital de San José, construido por Enrique Fort y Federico Aparici. Foto de 1909 miniatura|286x286px|Árboles recién plantados en el Pinar de San José, delante del Hospital, en 1909 En 1895, Diego Fernández Vallejo (Marqués de Vallejo) adquiere la Finca de Las Piqueñas, localizada en el actual ensanche de La Peseta, con el propósito de donarla a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y construir allí el primer centro español que atendiera y diera tratamiento médico a los enfermos de epilepsia, puesto que hasta entonces estos enfermos eran trasladados a simples manicomios, psiquiátricos o reformatorios. Unos años antes, el 18 de abril de 1878, había fallecido el propio hijo de Diego Fernández Vallejo (llamado José Manuel Fernández Vallejo Flaquer) víctima de un ataque de epilepsia, motivo por el que el Marqués de Vallejo decide destinar gran parte de dinero y ceder la Finca de Las Piqueñas a la labor sanitaria que el Padre Benito Menni llevaba a cabo en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. La obra arquitectónica es encargada al prestigioso Federico Aparici Soriano y a su ayudante Enrique Fort, quienes llevan a cabo la remodelación de algunos edificios existentes en la finca y la construcción de otros nuevos. El edificio principal de la finca, el Palacio de los Duques de Santoña, queda fuera del recinto sanitario y se convierte en la residencia inicial de los Hermanos Hospitalarios. También fuera del recinto hospitalario (justo al lado del edificio principal del palacio), en una construcción más pequeña, se establece un Cuartel de la Guardia Civil. El 4 de agosto de 1895 comienzan las obras del hospital, construyendo un complejo hospitalario formado por ocho edificios de estilo neomudéjar y neogótico (que aún perduran en la actualidad) rodeados de espléndidos jardines, al estilo de las instituciones sanitarias más vanguardistas del momento. Sin haber finalizado las obras de construcción, el 9 de septiembre de 1898, el Hospital de la Finca de Las Piqueñas acoge a 375 soldados heridos que retornaban de la debacle de la guerra de Cuba. El 20 de junio de 1899 finalizan las obras de construcción y se inaugura formalmente el complejo hospitalario con el nombre de Asilo de San José (posteriormente denominado Hospital Fundación Instituto San José, desde 1996) en honor al fallecido José Manuel Fernández Vallejo Fláquer (hijo de Diego Fernández Vallejo).
En 1906, los Hermanos de San Juan de Dios deciden repoblar el entorno de esta Finca de Las Piqueñas y plantan pinos piñoneros con el objetivo de ofrecer un lugar confortable para los enfermos y también para los visitantes. Para ello, los Hermanos Hospitalarios encargan esta repoblación a los ingenieros forestales más avanzados del momento (creadores del Pinar de Valsaín, Pinar de Cercedilla, Pinar del monte Abantos en El Escorial), creando un lugar de descanso para la gente que viajaba hacia/desde Madrid. Así, comienza a plantarse el singular y extenso pinar, conocido desde entonces con el nombre de Pinar de San José. Actualmente todavía se conservan miles de los pinos piñoneros que fueron plantados en 1906, siendo el hogar de una veintena de diferentes especies de aves como estorninos, abubillas, palomas torcaces, urracas, gorriones molineros, cotorras argentinas, pitos reales, agateadoras, carboneros y herrerillos, entre otras especies. Hasta la década de 1950, también era habitual ver toros, vacas y ovejas en el mismo Pinar de San José; y en la actualidad se ven multitud de conejos y liebres.