El Princesa de Asturias fue un crucero acorazado de la clase Cardenal Cisneros perteneciente a la Armada Española, que recibía su nombre en honor a la Princesa de Asturias María de las Mercedes de Borbón y Habsburgo-Lorena (1880-1904), hermana de Alfonso XIII.

Diseño thumb|left|250px|Planta y perfil de la clase Infanta María Teresa, versión anterior de la clase Cardenal Cisneros.

Su construcción, estuvo encuadrada dentro del plan naval del almirante Alejandro Rodríguez Arias y Rodulfo, y fue aprobada por las Cortes el 12 de enero de 1887, en un principio, con el mismo proyecto que los buques de la clase Infanta María Teresa, pero a diferencia de estos, construidos en astilleros privados, lo fueron en astilleros públicos, llamados entonces "Arsenales".Construcción naval y fuerza a flote en los primeros años del siglo XX Revista de la Armada Española

Finalmente se decidió variar el diseño del segundo trío de buques, aprovechando que su construcción, se encontraba más retrasada. Eso daría lugar a la clase Cardenal Cisneros. El centro consultivo de la Armada, decidió el 6 de noviembre de 1895 reducir su artillería principal a dos piezas de 240 mm proyectadas por el brigadier de artillería de la Armada Enrique Guillen, y aumentar la protección de la batería secundaria, entre otras modificaciones.

Se puso su quilla sobre las gradas del Arsenal de la Carraca el 23 de septiembre de 1889.,

El primer intento de botadura tuvo lugar el 9 de septiembre de 1896. El buque comienza a deslizarse rápidamente hacia el mar, pero finalmente queda parado a unos 14 o 15 metros del sitio de partida. Se trabajó para solucionar las posibles causas y se fijó como nueva fecha el día 8 de octubre de ese año de 1896, en que habría mayores mareas.

Al llegar el día se inició la maniobra y el buque empezó a moverse, pero cuando había recorrido apenas 20 metros se detuvo, quedando en una situación en que «la popa sobresale unos 36 metros fuera de la grada» Ante la situación del buque, el peligro para su estructura y la imposibilidad de botarlo por el momento, se tomó la decisión de colocar flotadores por la popa, para que sobre ellos pudiese quedar sujeto el buque en la bajamar y no tener movimientos.

Los trabajos continuaron para volver a intentarlo al día siguiente, sábado 9 de octubre y tras los nuevos inútiles esfuerzos, quedó el «Princesa de Asturias» con la popa fuera de grada, ya en el agua, 25 metros; se desistió de seguir intentándolo y se pensó en volver a hacerlo el 5 de noviembre, en que «hay un gran aguaje», conocidas como las mareas de los despesques. Por fin, el 17 de octubre de 1896 gracias a unas mareas muy vivas y sin que estuviese planeado, se echó solo al agua.

Por estos hechos, el gracejo popular le puso al Princesa de Asturias el mote de «el arrastrao» al haber fracasado uno tras otro todos los intentos de botarlo. Y cuando, finalmente, apareció flotando en el mar, pasó a ser «el espontáneo». Estos hechos sirvieron de argumento a varios cuplés del Carnaval de Cádiz de 1897.

Historial

Maniobras y visitas thumb|left|Un buque de la clase Cardenal Cisneros sin identificar.

A partir del 29 de enero de 1903 el Princesa de Asturias realizó sus pertinentes pruebas de mar en aguas de la provincia de Cádiz, tras lo que fue dado de alta en la armada el 10 de junio de 1903, más de trece años después de iniciarse sus obras, por lo que ya, nació anticuado.

El 22 de junio de 1903, junto con los cruceros Emperador Carlos V, Cardenal Cisneros y Extremadura, el acorazado Pelayo, el acorazado guardacostas Numancia y el destructor Audaz, acudió a Cartagena con ocasión de la visita de Alfonso XIII a esta ciudad. En el arsenal se encontraba además el crucero Lepanto y una división de torpederos y, todavía en construcción, el crucero .

Entre finales de septiembre y mediados de octubre de 1904, el Princesa realizó ejercicios navales en la costa cantábrica junto con el Pelayo, el Cardenal Cisneros, el crucero protegido Río de la Plata, el destructor Audaz y el cañonero Álvaro de Bazán.

El 3 de noviembre como integrante de la escuadra de instrucción, fondeó en La Coruña procedente de Ferrol, Junto al acorazado Pelayo, iban los cruceros Cisneros y Río de la Plata y los cañoneros Álvaro de Bazán y Marqués de Molins. La Escuadra navegó por aguas gallegas y visitó los puertos de Corcubión, Muros, Villagarcía, Marín y Vigo. En este último puerto, se unieron a la escuadra el Extremadura y el destructor Audaz. El 29 de noviembre, el Princesa de Asturias zarpó en solitario con rumbo a las islas Cíes, para realizar unos ejercicios de tiro los que dos artilleros resultaron heridos y algunos más contusionados por el retroceso de las piezas de artillería. Poco después, la escuadra, con la excepción del cañonero Álvaro de Bazán, zarpó con rumbo a Cádiz.

El 13 de enero de 1905, el Princesa de Asturias junto a los Pelayo, Carlos V, Cardenal Cisneros, Extremadura, Río de la Plata e Infanta Isabel se reunió en Cádiz para recibir a los Duques de Connaught en su visita a Cádiz, a la que llegaron a bordo del crucero HMS Essex.

El día 5 de febrero de 1905 el Princesa de Asturias, formando parte de la escuadra con insignia en el acorazado Pelayo, fondeó en Santa Cruz de Tenerife. Formaban parte de la escuadra, además de los dos buques citados, los cruceros Carlos V, Cardenal Cisneros, Río de la Plata y Extremadura. Los buques de la escuadra se mantuvieron en aquellas aguas hasta el día 25 de ese mismo mes, en que zarparon con rumbo a la península.

En abril de 1906 formó parte de la escuadra de que escoltó a Alfonso XIII en el primer viaje de un monarca a Canarias. El 30 de julio zarpó desde San Sebastián con destino Cowes, en la isla de Wight, para escoltar al yate real Giralda, en la visita que los Reyes realizaron a este puerto. El día 1 de agosto los buques españoles arribaron a Cowes y el 13 partieron con rumbo a Southampton, donde los Reyes tomarían un tren que les conduciría a Escocia. El día 20, tras la visita a Escocia, el Giralda y el Princesa zarparon desde Southampton con destino a Cowes, donde arribaron el 21: el 23 los buques llegan a San Sebastián y ese mismo día el Princesa de Asturias recibe órdenes de dirigirse a Bilbao y reunirse con los buques de la escuadra, fondea en dicho puerto el 24 de julio.

El 3 de noviembre se encontraba en Málaga, a la espera de la visita a esta ciudad de los Reyes. El Princesa acompañado del Pelayo, el Carlos V, el Extremadura, el Río de la Plata y el cañonero Doña María de Molina. Desde este puerto, zarpó con destino a Tánger, donde fondeó el día 6. En los meses siguientes varios buques de guerra españoles fondearon en este puerto, ante los sucesos que se desarrollaban en Marruecos.

El 8 de abril de 1907, formó parte de la escolta del rey Alfonso XIII, durante la cumbre real celebrada en el mar frente a Cartagena, entre el rey español y el británico Eduardo VII En el puerto cartagenero fondearon además del Princesa de Asturias, el Numancia, el Extremadura, el Infanta Isabel, el Lepanto, el yate real Giralda y los torpederos Ordóñez y Acevedo.

Entre los días 20 y 21 de junio, se efectúan en la ría de Vigo unos ejercicios navales. Defendiendo la Ría se encuentran estacionados el acorazado Pelayo y los destructores Osado y Proserpina, los tres al mando del contralmirante Padriñan. Con la misión de forzar la entrada de la Ría y procedentes de Mahón, forman a las órdenes del contralmirante Morgado, el Princesa de Asturias, el Extremadura y el Río de la Plata. Los ejercicios terminan con la “victoria” de este segundo grupo.

El 17 de enero de 1908 el Princesa de Asturias zarpó desde Cádiz con destino a Rabat, con instrucciones del gobierno para los representantes diplomáticos en la capital marroquí. El 18 se encuentra frente a la capital, no pudiendo fondear debido a un fuerte temporal y por tanto los pliegos que el comandante del buque llevaba, no pudieron ser entregados. Las instrucciones más importantes al representante español, le son dadas a través del telégrafo de banderas. El 28 la embajada española embarca en el crucero, fondeando este, al día siguiente en Tánger. El 2 de febrero el Princesa desembarca a la embajada española en Cádiz y sin apenas tiempo para, zarpó el día 3 con destino Lisboa, ya que día 1, el rey de Portugal y el Príncipe Heredero, habían sido asesinados en un atentado terrorista. A última hora del día 5 fondeó en la capital portuguesa y regresó a Cádiz el día 15.

Fue enviado a Mesina a finales de 1908 con motivo de un terremoto que sembró la muerte y la destrucción en Sicilia y Calabria, el crucero llevó hasta allí la ayuda oficial que votaron las Cortes para la ocasión, aparte de la asistencia a las víctimas y ayuda en lo más indispensable, llegó la donación de 10 toneladas de patatas de sus propias provisiones para los damnificados, dada su angustiosa situación.

Guerra de Melilla

El 29 de julio de 1909 se reunió en Barcelona junto con el Carlos V y los destructores Osado, Audaz y Proserpina. Dos días después, cruzan el estrecho de Gibraltar para vigilar las costas. El 2 de agosto de 1909 fondean en el muelle del sur del puerto de Barcelona el Princesa de Asturias, el Carlos V y el Osado.

El 13 de agosto de 1909 el ministro de Marina da orden a la escuadra de partir hacia la zona de operaciones de Melilla. Zarpan desde el puerto de Barcelona el 16 de agosto el Princesa de Asturias, el Carlos V y el destructor Osado, arribando a la zona de operaciones cuatro días después. El Princesa de Asturias pone rumbo a Mar Chica para a continuación bombardear objetivos en la costa, entre otros, la finca de uno de los principales cabecillas de la insurrección, conocido como el Chaldi. El 18 de agosto de 1909 bombardea objetivos en las zonas de Nador y de Ibarraben, algunos proyectiles alcanzan caseríos del Zoco de Yemas. Los cruceros Princesa de Asturias, Carlos V, Extremadura, el acorazado guardacostas Numancia, los cañoneros Pinzón y General Concha, el destructor Osado y el transporte Almirante Lobo reciben órdenes de operar en apoyo del ejército.

El 19 de agosto de 1909 la escuadra se divide en dos grupos, el primero de ellos, al mando del contralmirante Morgado, compuesto por el Princesa de Asturias, Carlos V, Numancia, Extremadura, Osado, Pinzón y Almirante Lobo. El segundo, bajo mando del comandante general del apostadero de Cádiz, Santaló, lo compondrán los cañoneros Marqués de la Victoria, Álvaro de Bazán, Doña María de Molina, General Concha, Hernán Cortés y Ponce de León. Este último grupo con la misión de vigilar las costas desde cabo Tres Forcas hasta Tánger, para evitar el contrabando de armas.

El 28 de agosto de 1909, el comandante del Princesa de Asturias informa al Ministerio de Marina de que uno de sus botes fue tiroteado en Mar Chica por el enemigo al que se le hicieron cinco bajas, sin que sufriera bajas la dotación del bote.

Al día siguiente, informó desde Chafarinas de una avería en el cilindro de baja de la máquina de babor y la necesidad de recomponerlo, así como el de media y los distribuidores. Es operación de ocho o diez días. Entre tanto, dos lanchas artilladas con cañones Vickers y Maxim de tiro rápido, del Princesa de Asturias y un bote automóvil del Carlos V son destinados a la Mar Chica. El 2 de septiembre de 1909 quedaron reparadas las averías del crucero.

El 6 de septiembre de 1909 fondeó en Cartagena para carbonear. Mientras tanto, uno de los botes artillados del crucero, acompañado de otro bote del Numancia, protegieron con su artillería el flanco derecho del ejército, impidió el avance a fuerzas de infantería y caballería enemigas.

El 13 de septiembre de 1909 zarpó de Cartagena con destino a la zona de operaciones. Lleva a bordo una lancha del acorazado Pelayo y la lancha “Cartagenera”, que será trasladada por tierra a la Mar Chica. Tras esto, el 1 de octubre de 1909 regresó a Melilla, donde quedó fondeado.