Se puede denominar literatura galesa o literatura de Gales a la literatura compuesta en idioma galés, o a la literatura compuesta otros idiomas, como latín o inglés, por autores galeses. La literatura en galés se remonta hasta la Edad Media, y se mantiene hasta la actualidad con diversas fluctuaciones e influencias. La industrialización del sur de Gales a partir del provocó una ola de inmigración de hablantes de inglés hacia esa zona, lo que contribuyó a la aparición de una literatura anglo-galesa.
Edad Media thumb|Facsímil de una página del Libro de Taliesin. La literatura galesa medieval, que nace con la formación y expansión del propio idioma galés, puede datarse en torno al , aunque los testimonios de las obras de este periodo nos han llegado en manuscritos tardomedievales. Las escasas informaciones sobre los poetas de esta primera época, conocida como Y Cynfeirdd ("Poetas antiguos") o Yr Hengerdd ("Poesía antigua") se encuentran en la Historia Brittonum, tradicionalmente atribuida al historiador Nennius. Allí encontramos los nombres de algunos de los poetas cuyas obras se han conservado, como Taliesin o Aneirin. La tradición épica de Taliesin y Anierin fue continuada durante los siglos y por otros poetas anónimos, en las sagas Llywarch Hen, Heledd, y la dedicada a la muerte de Urien Rheged.
La llegada de los normandos a Gales en el marca una nueva época en la historia de la poesía galesa: la que se conoce como Beirdd y Tywysogion ("Poetas de los Príncipes"), compuesta antes de la pérdida de la independencia en 1282, a la que siguió la conocida como Beirdd yr Uchelwyr ("Poetas de la Nobleza"). La mayor parte de las obras del periodo de los Príncipes se encuentra recogida en el Manuscrito Hendregadredd. La poesía de esta primera época se caracteriza por la profesionalización de la profesión de poeta, gracias al mecenazgo de reyes, nobles, etc., de manera que el poeta o cantor (el pencerdd) era un cortesano más al servicio del señor, y su formación y graduación estaban establecidas como las de cualquier otro artesano. Los poetas de esta época, entre los que cabe destacar a Meilyr Brydydd, escribían en una lengua deliberadamente anticuada y retórica, intentando imitar el estilo de los "poetas antiguos", en especial de Taliesin.
La pérdida de la independencia en 1282 supuso una crisis en la tradición poética anterior, aunque los bardos siguieron disfrutando de la protección de los nobles, tanto galeses como normandos, manteniendo su profesionalismo hasta el punto de agruparse en un gremio. El hecho poético más importante de esta época es el desarrollo del metro denominado cywydd, por lo que a los poetas de esta época también se les conoce como Cywyddwyr ("poetas que emplean el metro cywydd"). Los nombres y las obras de muchos de los poetas de esta época se han conservado: entre ellos destacan Iolo Goch, Dafydd ap Gwilym, Guto'r Glyn, Dafydd Nanmor o Tudur Aled.
Singular importancia histórica y literaria, pese a no estar escritos en galés, tienen también los textos dedicados al Rey Arturo. El relato "Culhwch and Olwen", escrito en la segunda mitad del , está considerado como el más antiguo escrito en el que aparece una referencia a dicho rey. Pero sin duda, la obra más influyente de la primitiva tradición artúrica es la del normando galés Geoffrey de Monmouth, la Historia Regum Britanniae.
En el campo de la prosa, la primera anotación conservada en lengua galesa es una breve glosa de sesenta y cuatro palabras en el Llyfr Teilo ("Libro de San Tello"), quizás anterior al , mientras que el primer libro escrito completamente en galés es el Libro negro de Carmarthen (c. 1250). Las primeras obras literarias en prosa, sin embargo, eran las compuestas por los "cuentacuentos" (en galés, cyfarwydd), los cuales, al igual que los poetas, estaban al servicio de los reyes y nobles. Desgraciadamente, la mayor parte de su obra se ha perdido, y lo que se conserva son recreaciones literarias posteriores basadas en la tradición oral. La colección más importante de relatos medievales galeses es el Mabinogion, conservado en manuscritos como el Libro Blanco de Rhydderch (c. 1350) o el Libro Rojo de Hergest, de entre 1382 y 1410.
La prosa medieval galesa contiene otros géneros además de la narración oral: textos legales, religiosos o históricos como la Brut y Tywysogion ("Crónica de los Príncipes") o la Brut y Brenhinedd ("Crónica de los Reyes"). Entre los escritores galeses en latín destaca Giraldus Cambrensis (Gerald de Barri en normando), autor de diversos libros sobre sus viajes y sobre su tierra natal, Gales.
Siglos y Como en el resto de Europa, los siglos y fueron en Gales un periodo de cambios sociales, políticos y económicos, de manera que se puede decir que en esta época se asentaron los cimientos del Gales moderno. Mediante las Actas de Gales de 1535-1542, Gales fue anexionado e integrado plenamente en Inglaterra, perdiendo los últimos vestigios de independencia. Además, el Acta de Uniformidad de 1559, firmada por Isabel I de Inglaterra, convertía a Gales en un país protestante. En este periodo, además, aparecen las primeras industrias, tales como la minería de carbón y metales (plomo, hierro...), que permitirían la industrialización masiva de siglos posteriores.
En el campo literario, el se caracteriza por el declive de la tradición de los "Poetas de la Nobleza", los cywyddwyr. La disolución de los monasterios, que se habían convertido en una importante fuente de mecenazgo para los poetas, y la anglicización de la nobleza durante el periodo de los Tudor, implicó que cada vez existieran menos patrones dispuestos o deseosos de apoyar a los poetas galeses. También había razones internas para este declive: el espíritu conservador del gremio de poetas, por ejemplo, hacía que fuera difícil para ellos adaptarse a los nuevos tiempos, en especial con la introducción del pensamiento renacentista y de la imprenta. En cualquier caso, la tradición poética galesa no desapareció completamente, aunque sí perdió su carácter profesional. De hecho, los metros y las técnicas poéticas tradicionales (en especial el Cynghanedd o "armonía") se mantienen aún en las obras de muchos poetas galeses contemporáneos.
El Renacimiento en Gales Pese a que Gales no poseía, a comienzos del , ninguna universidad, centro cultural o corte que pudiera servir de difusor y altavoz a las nuevas ideas renacentistas, el influjo de este movimiento es evidente, sobre todo gracias a la labor de algunos individuos, tanto católicos como protestantes, que dedicaron sus esfuerzos para lograr que la lengua galesa se mantuviese en contacto con panorama cultural y literario europeo.
Así, por ejemplo, en 1546 se imprimió el primer libro en galés: Yn y llyvyr hwnn (literalmente, "En este libro"), de Sir John Price (c. 1502-55), un aristócrata y funcionario público de gran importancia. Implicado en la aplicación de la disolución de los monasterios, Price era también un intelectual al tanto de las nuevas ideas en materia de religión y educación, que conocemos con el nombre de Reforma y Humanismo. También fue un importante coleccionista de manuscritos de diversos temas, incluidas la historia y la literatura de Gales.
Poco después de la obra de John Price, comenzaron a publicarse las de William Salesbury, un decidido protestante que había estudiado las ideas religiosas procedentes de Europa. En el otro lado, Gruffudd Robert, católico, mostraba el mismo espíritu de estudio e investigación, lo que le llevó a publicar una gramática del idioma galés durante su exilio en Milán en 1567. La publicación, en 1588, de una traducción completa de la Biblia al galés, realizada por William Morgan, supuso un importante avance, tanto para la lengua como para la literatura galesas.
Otras obras de los siglos y La mayor parte de las obras publicadas en galés durante los siglos y eran de tipo religioso. Morgan Llwyd, un puritano que escribía en inglés y en galés, publicó diversas obras describiendo sus experiencias religiosas. Otros autores, también de temática religiosa, son Vavasor Powell o el poeta William Pugh, realista y católico. Se conservan pocas obras escritas por mujeres de la época, aunque cabe mencionar las de Katherine Philips, quien, aunque nacida en Inglaterra, vivió en Gales casi toda su vida, y que se convirtió en el centro de un grupo literario al que acudían tanto hombres como mujeres.
Por otra parte, también en esta época se aprecian las primeras manifestaciones de una literatura anglo-galesa (escrita en Gales, en idioma inglés), como en las obras del escritor Henry Vaughan, o de su contemporáneo George Herbert.
thumb|160px|right|Retrato de Edward Williams, que escribió bajo el seudónimo de Iolo Morganwg. Durante el , la tendencia de la literatura galesa hacia la temática religiosa se mantuvo, e incluso se acentuó debido a la aparición del inconformismo galés. La recuperación del metodismo en Gales, inicialmente encabezada por Howell Harris y Daniel Rowland, dio como resultado no sólo sermones y tratados religiosos, sino también poesías e himnos como los compuestos por William Williams Pantycelyn o Ann Griffiths entre otros.
Los hermanos Lewis y Richard Morris, de Anglesey, fueron figuras fundamentales en el establecimiento de las sociedades galesas de Londres (London Welsh), y las cartas que intercambiaron ofrecen una completa visión de la época. Las actividades de estas sociedades galesas contribuyeron a que Gales conservara al menos una parte de su individualidad en el conjunto de Gran Bretaña.
Las actividades de otras personalidades, como Thomas Jones de Corwen o Iolo Morganwg, masón y hombre de letras de Glamorgan, contribuyeron también a la recuperación del Eisteddfod (festival) Nacional de Gales, y a la invención de muchas de las tradiciones que todavía hoy lo rodean. Aunque Iolo es a veces calificado como un "charlatán", porque muchas de sus supuestas averiguaciones se basan únicamente en mitos, también fue un gran coleccionista de manuscritos antiguos, gracias a los cuales podemos conocer la literatura galesa primitiva.
Por otra parte, la antigua tradición por la que los poetas buscaban el mecenazgo de los nobles galeses, que todavía se mantenía vigente, desapareció de manera casi definitiva durante este siglo. Entre las obras poéticas de esta época, sin embargo, cabe mencionar Gweledigaetheu y Bardd Cwsc ("Visiones del bardo durmiente", 1703), de Ellis Wynne, considerado como una obra clásica de la literatura en lengua galesa.
Tras la Revolución industrial, los valles del sur de Gales recibieron un importante flujo migratorio, fundamentalmente de las zonas colindantes de Inglaterra. Muchos de los recién llegados hicieron el esfuerzo por aprender la lengua galesa e integrarse en la comunidad local, lo que produjo un aumento en la demanda de todo tipo de literatura: libros, periódicos, revistas, poesía, baladas, sermones... Algunos de los inmigrantes más acomodados, como Lady Charlotte Guest o Lady Llanover, contribuyeron activamente a enriquecer la vida cultural de la zona. Gracias sobre todo a una red de festivales tradicionales o eisteddfod, la escritura se convirtió en un pasatiempo popular, estimulando así la producción literaria en todos los géneros. thumb|left|200px|John Blackwell. Los poetas de la época desarrollaron la costumbre de utilizar seudónimos bárdicos para ocultar su identidad en las competiciones públicas, y siguieron usando estos seudónimos incluso cuando ya eran poetas consagrados y reconocidos. Algunos de los poetas más renombrados de esta época son Evan Evans, John Blackwell, William Thomas y John Ceiriog Hughes, que utilizaron los seudónimos "Ieuan Glan Geirionydd", "Alun", "Islwyn" y "Ceiriog" respectivamente.