La Iglesia Cristiana Palmariana de los Carmelitas de la Santa Faz, más conocida como Iglesia palmariana,¿Quiénes somos? en el sitio web oficial de la Iglesia Palmariana Iglesia cristiana palmariana o Iglesia católica palmariana, es una iglesia católica independiente con sede episcopal en El Palmar de Troya, España. Fue fundada en 1978 por Clemente Domínguez, quien se declaró papa bajo el nombre de Gregorio XVII.

La Iglesia palmariana no reconoce como católico a ningún papa después de Pablo VI, a quien veneran como mártir, y afirma que su propia Iglesia representa la continuación del papado. Su principal alegato se basa en supuestas apariciones marianas, según las cuales los pontífices de Roma a partir de 1978 han estado excomulgados y que la condición de Santa Sede fue transferida entonces a su sede de la Basílica de El Palmar de Troya.

Su papa actual es Joseph Odermatt, llamado Pedro III. Es descrita por periodistas, ensayistas y antiguos adeptos como una secta peligrosa. Se les pide a sus fieles que no vean películas o televisión, que no voten ni lean periódicos, ni usen internet. También invitan activamente a que rompan todo contacto con exmiembros y no se les permite hablar con personas que no estén relacionadas con la Iglesia palmariana.

Historia Antecedentes El 30 de marzo de 1968, cuatro niñas —Ana García, Rafaela Gordo, Ana Aguilera y Josefa Guzmán—, de 12 y 13 años, dijeron que se les había aparecido la Virgen María en la finca de La Alcaparroa, a un kilómetro de la aldea de El Palmar de Troya, que en aquel tiempo era una pedanía del municipio de Utrera, en la provincia de Sevilla. El 11 de abril, una mujer muy religiosa llamada Rosario Arenillas dijo que había visto a la Virgen María con el manto del Carmelo en el mismo lugar. El 20 de mayo, una vecina utrerana llamada María Marín también dijo haber visto a la Virgen en el mismo sitio. El 6 de junio, la sevillana María Luisa Vila acudió a la finca y dijo tener un éxtasis místico en el que Jesús le administraba la comunión y, según testigos, al abrir la boca tenía en ella una oblea ensangrentada. El arzobispo Bueno Monreal difundió una pastoral negando la veracidad de los milagros de El Palmar. En verano de 1968, también dijeron sufrir éxtasis místicos en el lugar Antonio Romero, Manuel Fernández, José Navarro, Antonio Anillos y Arsenia Llanos. En la zona se construyó un altar.

El 15 de octubre de 1968 acudieron por primera vez Clemente Domínguez y Manuel Alonso Corral, por aparente curiosidad. Manuel Alonso trabajaba en una correduría de seguros que utilizaba el padre Serafín Madrid para financiar sus obras de caridad. Cuando Manuel Alonso se implicó en El Palmar fue expulsado de la casa de seguros.

El 15 de agosto de 1969 Clemente y Manuel acudieron a una misa celebrada por un sacerdote jesuita cerca de la finca. Durante la misa María Luisa Vila dijo tener una visión de la Virgen. Posteriormente se toparon con María Marín y Nectorio María que dijeron tener una visión de Jesucristo. A partir de ahí decidieron ir habitualmente. Allí conversaron con las videntes y presenciaron sus éxtasis y el 14 de septiembre ambos declararon tener una aparición de una cruz luminosa. El 30 de septiembre Rosario Arenillas y Clemente dijeron tener una visión de Jesús y del Padre Pío. Pocos días después María Luisa Vila declaró tener la misma visión. El 8 de diciembre Clemente afirmó tener una visión en que la Virgen y los ángeles le daban un hábito dominico y el 10 de diciembre Clemente dijo que se le había aparecido santo Domingo de Guzmán para recomendarle el rezo del rosario y del padre nuestro. El 10 de diciembre también dijo que se le apareció san José. El 12 de diciembre Clemente dijo tener otra visión de santo Domingo y a su lado dijo ver la Santa Faz. Entonces dijo que santo Domingo le había dado el mensaje de que debía expandir la devoción a la Santa Faz, el viacrucis y la comunión reparadora de los primeros jueves de cada mes, para reparar los ultrajes al divino rostro del Señor. Clemente y Manuel empezaron a llevar un retrato de Jesús (la Santa Faz) para rezos en los que se producían éxtasis.

Clemente afirmó sufrir estigmas durante sus visiones, como una cicatriz con forma de cruz en la frente y llagas en las manos. Estas visiones y estigmas, según el propio Clemente, también se producían en la pensión de Sevilla donde vivía. Una vez dio a conocer una cicatriz en su costado de 10 centímetros, que era un supuesto estigma de la Sagrada Lanzada.

El 16 de julio de 1970 una supuesta aparición mariana le dijo que las aguas de un pozo de la zona eran milagrosas y que producía curaciones. En los años 70 se produjeron algunas curaciones que se atribuyeron a su agua milagrosa.

En la zona había un lentisco que había intervenido en algunas de las citadas visiones. El 2 de febrero de 1970 pusieron una foto de la Santa Faz en el lentisco. El 2 de marzo de 1972 se bendijo una imagen de la Divina Pastora. La Virgen del Palmar se puso en el lentisco el 12 de septiembre de 1972. Cuando la Santa Sede negó las veracidad de las apariciones de la Virgen de Garabandal el 8 de febrero de 1971 hubo una aparición de Jesús en el lentisco para animar a los fieles que se congregaban en la finca.

En 1972 recibieron una donación de 16 millones de pesetas de la anciana baronesa de Castillo Chirel. Clemente y Manuel realizaron viajes por Estados Unidos, Canadá, diversos países de América Latina y de Europa. Una familia de Wisconsin, propietaria de una marca de electrodomésticos, se convirtió en una gran donante de la orden. Buena parte de las donaciones que recibía la congregación provenían del extranjero. En sus viajes, además de recaudar fondos, creaban sedes palmarianas. Algunos investigadores han afirmado que detrás de la orden religiosa había un fraude fiscal. Las personas donarían una cantidad a la orden palmariana y recibirían un certificado diciendo que habían donado una cantidad superior y, a través de las exenciones de impuestos por donaciones a órdenes religiosas, el donante terminaba evadiendo impuestos. Ese sistema haría que la orden viviera en la opulencia, recibiendo donaciones de todo el mundo.

El 30 de mayo de 1975 una supuesta aparición de Jesús pidió la construcción de un santuario en la finca de La Alcaparrosa. La construcción del templo comenzó con dinero recaudado a los devotos y con un crédito concedido por el Banco Central de Utrera a nombre Francisco González, Carlos Girón y Manuel Alonso. Solo la compra de la finca costó 3 200 000 pts.

Pierre Martin Ngô-Dinh-Thuc, quien había sido arzobispo de Huế y hermano del presidente asesinado de Vietnam del Sur, y que fue nombrado después arzobispo de Bulla Regia por Pablo VI, visitó Sevilla en 1968, donde fue informado de los acontecimientos de El Palmar. Más tarde regresó varias veces como peregrino y, a mediados de 1975, estaba dispuesto a colaborar. Una figura determinante en las ordenaciones sacerdotales de los Carmelitas del Palmar de Troya fue el inversor católico suizo Maurice Revaz, que convenció al arzobispo vietnamita Ngo Dinh Thuc de la autenticidad de las apariciones en El Palmar de Troya.

Creación de los Carmelitas de la Santa Faz miniaturadeimagen|Escudo de la Orden de los Carmelitas, usada por la iglesia palmariana en sus documentos oficiales. En enero de 1976 el clérigo vietnamita nombró obispos a Clemente Domínguez Gómez (nacido en Écija), Manuel Alonso Corral (nacido en Cabeza del Buey, Badajoz), Ludovico Enrique Moulins (francés residente en Sevilla), Francisco Coll (irlandés residente en Sevilla), Pablo Gerardo Fox (irlandés residente en Sevilla), Camilo Estéve Puga (nacido en Maside, que había sido párroco de Orense y que era residente en Sevilla), el sacerdote Miguel Tomás Donelli (irlandés residente en Sevilla) y el sacerdote Francisco Bernardo Sandler (estadounidense residente en Sevilla). La consagración como obispos se llevó a cabo en el terreno de la finca conforme al rito de Trento y el documento de la ordenación del arzobispo estaba totalmente en latín. Esta ceremonia, al ser realizada sin permiso de la Santa Sede de Roma, supuso la excomunión automática del obispo ordenante y de los obispo ordenados. Tras esto, la orden se dedicó a ordenar sacerdotes y monjas.

Previamente a la excomunión, el grupo no se quería establecer como iglesia separada, sino como una nueva orden religiosa dentro de la Iglesia Católica. Esta organización religiosa, llamada de los Carmelitas de la Santa Faz, se fue configurando poco a poco como un ente antimarxista, antimasónico, y contrario a todo lo que consideraron modernista y blasfemo. Para ellos, el cisma no lo habrían producido ellos, sino la Iglesia Romana, que había apostatado, es decir, se había apartado de la verdadera fe. La Casa Generalicia de los Carmelitas de la Santa Faz estuvo durante unos años en la calle Redes n°20 de Sevilla. Además, la orden contaba con un seminario en la calle Redes n°11, con un garaje en la calle San Vicente n°4, y con el "Palacio Apostólico" en los nos. 5, 7 y 9 de la calle Abad Gordillo. En El Palmar de Troya solo tenían un inmueble conocido como la Casa del Peregrino.

Pocos meses después el arzobispo vietnamita se retractó. Pero Manuel Alonso atribuyó ese cambio de opinión a la infiltración masónica y comunista en la Iglesia Católica, y en el grupo palmariano se negaron a dejar de considerarse obispos legítimos.

El 30 de mayo de 1976, Clemente y otros miembros de la orden regresaban desde Francia hasta Sevilla, cuando su coche se estrelló en la carretera Bilbao-Behobia. Clemente fue atendido en un hospital de San Sebastián, donde, a causa de las lesiones, le fueron extraídos los dos ojos.

Creación de la Iglesia Palmariana thumb|right|280px|La catedral del Palmar de Troya thumb|right|280px|Vista panorámica de la catedral del Palmar de Troya, sede de la Iglesia católica palmarianaEn junio de 1978, mientras Clemente estaba en Bogotá (Colombia), en una gira por Sudamérica, falleció Pablo VI. Tras ello regresó a Sevilla y se autoproclamó papa con el nombre de Gregorio XVII. Curiosamente, diez años antes, el antipapa canadiense Jean-Gaston Tremblay se puso ese mismo nombre religioso.

El 17 de mayo de 1982 el papa Clemente realizó una visita a Alba de Tormes en la que llamó ramera a santa Teresa y a las carmelitas, y él y ocho de sus obispos fueron atacados por la multitud.

En la orden ingresaron algunas personas con trastornos psicopáticos que, además, venían de familias muy religiosas. En diciembre de 1982 un novicio cubano de la orden, que provenía de una familia religiosa y anticomunista, se cortó los testículos, parte del pene e intentó quedarse ciego con las púas de un cilicio.

En octubre de 1982 el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia denegó la inscripción de la Iglesia Cristiana Palmariana de los Carmelitas de la Santa Faz y de la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz en Compañía de Jesús y María en el registro. El papa Clemente recurrió a la Audiencia Nacional, que rechazó el recurso en diciembre de 1985 argumentando que el término "Iglesia" y el término "carmelita" inducían a error con otras entidades ya registradas.

Los palmarianos consideran que ellos son la auténtica Iglesia católica, y que la de Roma se había apartado de la fe católica verdadera. Para ser legalizada, en enero de 1988 quitó de sus estatutos el término "católica". No obstante, pudo preservar el término "carmelita".

Escisiones Jesús Hernández En noviembre de 1976, Jesús Hernández, que había sido nombrado obispo en el seno de la orden palmariana, se separó de esa congregación y se introdujo en un inmueble con otros videntes para continuar con su apostolado por separado. Jesús Hernández declaró a la prensa que Clemente Domínguez y Manuel Alonso se estaban enriqueciendo con todo aquello.

La Cruz Blanca