La Hermandad del Cristo de la Corona es una hermandad de culto católico de carácter penitencial de la Semana Santa de Sevilla, Andalucía, España. Procesiona en la tarde del Viernes de Dolores por el centro de la ciudad.

Está radicada en la Parroquia del Sagrario de la Catedral de Sevilla, Parroquia anexa al templo adonde realizan estación la mayoría de las cofradías. Su título completo es Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Corona y Nuestra Señora del Rosario.

Historia

Siglos XIV a XVII

La fecha de fundación de la hermandad primitiva del Cristo de la Corona y Cruz a Cuestas (como se la nombra en los documentos más antiguos) nos es desconocida aunque la referencia escrita más antigua encontrada sobre la advocación de la Corona data de 1340. En el año 1592 ya se habla de la «capilla de la Corona que es en el Sagrario», existiendo un libro de cuentas de la Cofradía fechado en 1631, donde se menciona una visita pastoral en 1629. En 1677 Ortiz de Zúñiga señala que la corporación gozaba de gran arraigo devocional entre los sevillanos y la ubica en la antigua capilla del Sagrario de la Catedral. Esto se corrobora con la gran pujanza de la corporación en este siglo y posteriores. La economía de la hermandad se sustenta en parte por concesiones y mercedes de la corona como muestra este texto:

Siglos y

En 1716 la cofradía se traslada de la catedral a la parroquia anexa a esta, donde hoy reside. En los libros de cabildos de la hermandad figura la compra de una capilla en el «Sagrario nuevo». Durante el , la cofradía mantuvo una estrecha relación con la parroquia y con las hermandades radicadas en ella, con las que colabora económicamente para fastos y liturgia. Esta época es, sin duda, la de su máximo espledor, contando con un gran patrimonio tanto en enseres como en casas y rentas.

Fueron hermanos algunos sevillanos ilustres como Pedro Roldán, José Montes de Oca, Matías de Arteaga, el marqués de Paradas o los condes de Cantillana. Además, la cofradía tuvo una fuerte vinculación con la de Hermandad del Silencio, que, curiosamente, es la otra cofradía sevillana con un cristo con la cruz abrazada de forma inversa.

En el espezaron las dificultades para la cofradía. Los ingresos empiezan a escasear y se observa en los documentos una disminución paulatina de enseres y propiedades. En 1806 se venden todas las pertenencias de plata (incluyendo las cantoneras de la cruz) a la Casa de la Moneda para sufragar los gastos de la realización de un nuevo altar en jaspe. En un inventario de hermandades residentes en el Sagrario de la Catedral, realizado el 15 de septiembre de 1842, se citaba lo siguiente:

Esto último da a entender que la hermandad ya estaba disuelta, aunque el libro de acuerdos de cabildos continua hasta 1860. A partir de este año nada más se sabe de la hermandad, si bien se tienen testimonios de la existencia de hermanos de la misma hasta la década de 1890.

También se tiene constancia de la existencia de la Congregación o Hermandad de Ntra. Sra del Rosario, formada por mujeres. Esta hermandad se fundó en torno a la segunda mitad del , existiendo documentación a finales de dicho siglo. Se tiene constancia del rezo del Santo Rosario interno y externo por la entonces collación de Santa María, a uno de los cuales se le atribuye, en 1694, el milagro de la llegada de lluvias a la finalización de una novena de rogativas. Es sabido que esta Congregación del Rosario del Sagrario fue madrina del más antiguo simpecado perteneciente a la Hermandad de los Negritos. Las noticias sobre esta hermandad terminan en el , si bien por testimonios de miembros de la comunidad parroquial, se mantuvo la tradición de celebrar el sacramento del matrimonio en la capilla de la Virgen del Rosario hasta los años 1950.

Actualidad miniatura|derecha|200px|Imagen del Cristo de la Corona durante su vía crucis en 2005. El culto a este antiguo Nazareno se restablece en el año 1989 gracias a José Gutiérrez Mora, cura de la Parroquia del Sagrario.

Los primeros pasos como grupo organizado para el culto de esta imagen cristífera se dan en 1991, cuando un grupo de jóvenes, tras la propuesta del párroco, deciden dar los pasos necesarios para constituirse en Asociación Parroquial. El Cristo realiza un vía crucis por el interior del templo en 1992. En mayo de ese mismo año, se celebró la exposición "Magna Hispalense" en la Catedral y se cedió al Cristo de la Corona.

En 1993 se celebra el primer vía crucis externo por las calles de la feligresía organizado conjuntamente entre la Hermandad de Las Aguas y los jóvenes de la parroquia. Sus reglas como agrupación parroquial son aprobadas por el Arzobispado en 1994. Al constituirse legalmente se escoge como segunda titular, en el año 1995, a la Virgen de Nuestra Señora del Rosario, imagen gloriosa de María obra de Manuel Pereira de finales del que residía sin recibir culto en el templo. La agrupación pasa seguidamente a buscar la erección canónica como hermandad de penitencia.

En 1997, se saca a la imagen de la Virgen por primera vez en la procesión del Solemne Rosario de la Aurora, aunque este acto de culto no se ha celebrado desde 2003 por el precario estado de conservación de la imagen.

Fue aprobada como hermandad canónica en el 2000. En 2006 el Cristo dejó de hacer su vía crucis en unas pequeñas andas y pasó a hacerlo en un paso diseñado de Antonio Dubé de Luque. En el año 2009 la hermandad optó por realizar su vía crucis penitencial haciendo estación de penitencia al palacio arzobispal con los hermanos vestidos de nazarenos.

Con motivo de unas obras de rehabilitación de la Parroquia del Sagrario que obligaron a su cierre, la Hermandad establece su sede en el interior de la Santa Iglesia Catedral entre noviembre de 2019 y noviembre de 2023. En el mes de diciembre de 2020, debido a las limitaciones establecidas con motivo de la pandemia de covid-19, la imagen del Santísimo Cristo de la Corona fue designada por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla para presidir el tradicional Viacrucis de las Hermandades de Sevilla, en la Santa Iglesia Catedral, el primer lunes de Cuaresma del año 2021. A pesar de los intentos de la Hermandad para poder realizarlo con la imagen del Cristo de la Corona en andas, tal y como se ha realizado habitualmente este acto, finalmente presidió un altar para la ocasión en el altar del Jubileo de la Catedral de Sevilla. Escudo, insignias y túnica

El escudo de esta hermandad consiste en una cruz latina en sable cargada en la cruceta con corona de espinas y tres clavos, todos en sable. Los tres clavos aparecen en el centro de la corona con las tres puntas inferiores convergiendo. También en sable aparece un rosario que pende del travesaño. Una divisa aparece orlando todo el conjunto, en plata con letras en sable con el nombre de la hermandad. En el timbre aparece una corona real abierta en sable. Esta consiste en un círculo con piedras engastadas, compuesta de ocho florones con hojas de acanto, visibles cinco, interpoladas con perlas.

El estandarte fue bordado por Benito Molero, bajo diseño de Carlos Córdoba de León-Sotelo. Está bordado en oro sobre terciopelo azul y recoge el escudo de la Hermandad bordado en hilo de plata con excepción de la cruz, que está en hilo de oro. La corbata tiene bordado a modo de galón dorado, y está rematado por una cruz plateada. La insignia fue estrenada en la procesión del Corpus Christi de 1999. La Cruz de Guía es de color caoba con una filigrana dorada en el centro de los brazos de la cruz y cantonada por ráfagas de metal dorado. Además el escudo de la corporación aparece en la cruceta realizado en orfebrería plateada. El libro de reglas tiene tapas bordadas en hilo de oro sobre terciopelo azul, que fueron realizadas por Benito Molero en el año 2003. En ellas aparece el escudo de la hermandad, rodeado por una filigrana rectangular con un evangelista en cada esquina.

Las túnicas son de cola recogida en el brazo de ruan (tejido) morado ceñida entre pecho y cadera con un cinturón de esparto ancho. Sobre el corazón va cosido el escudo de la hermandad primitiva sobre una pieza circular en cuero color sangre. Al cuello portan la medalla de la corporación bajo el antifaz. Esta consiste en un óvalo plateado en el que figura el escudo de la hermandad que cuelga de un cordón morado y negro. Calcetines negros y alpargatas de esparto negras completan el hábito nazareno. La cera que portan los hermanos es de color morado. Titulares alt=Imagen del Santísimo Cristo de la Corona|miniaturadeimagen|266x266px|Santísimo Cristo de la Corona

SANTÍSIMO CRISTO DE LA CORONA La Imagen del Santísimo Cristo de la Corona es una talla de autor desconocido, en madera policromada, datada aproximadamente en el último tercio del . Por tanto, estamos ante una de las imágenes más antiguas de la ciudad. De rasgos manieristas, es una imagen de talla completa con una amplia zancada, resaltada por una túnica de abundante plegado la cual aparece anudada a la cintura por una ruda soga. La cruz arbórea con la que procesiona reposa sobre el hombro derecho, por lo que su cabeza se gira hacia la izquierda, ofreciéndonos un rostro doliente de idealizada belleza.

Iconográficamente representa un pasaje muy usado en el arte procesional sevillano, el de Jesús abrazando al palo vertical de la cruz en el momento de recibir la cruz. Tiene la particularidad de que esta imagen porta la cruz al revés de la representación más habitual en los nazarenos, siendo esto una muestra más de su gran antigüedad, ya que esta era la manera más común de hacerlo en el arte manierista. Por su estilo se puede afirmar que influye en las creaciones barrocas de Ocampo, que fue hermano de la hermandad.

alt=Talla de Nuestra Señora del Rosario, imagen titular de la Hermandad del Cristo de la Corona|miniaturadeimagen|200px|Nuestra Señora del Rosario NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO La Imagen de Nuestra Señora del Rosario es una talla de tamaño académico realizada por el portugués Manuel Pereira, en el año 1638. La imagen de la Virgen se presenta de pie, sobre un pedestal de cabezas de querubines, con el Niño sostenido en su brazo izquierdo y el derecho extendido portando el característico rosario. En la mano de este mismo lado porta un cetro. Contrastan de modo notable los abundantes ropajes de la Virgen y la total desnudez del Niño Jesús. La Virgen luce larga melena y su rostro es sereno y ensimismado, sin mostrar relación con su hijo.

Lleva una corona de plata, tanto la Santísima Virgen como el Niño Jesús, y ráfaga también de plata. La imagen fue restaurada en el año 2020 por Enrique Gutiérrez Carrasquilla, devolviéndole el esplendor a la notable imagen barroca.

Pasos alt=Paso procesional del Santísimo Cristo de la Corona (en ejecución)|miniaturadeimagen|266x266px|Paso del Cristo de la Corona en la Semana Santa de 2025

Paso del Cristo de la Corona