Pedro Serrano(Cantabria?,Robinson Crusoe era Pedro el cántabro ca.1510-S.XVI) fue un capitán español que en 1526 sobrevivió, junto con otro compañero, al naufragio de un patache español en un banco de arena del Mar Caribe, llamado ahora Banco Serrana en su honor, situado en la latitud 14º 20' N y longitud 80º 25' O, a 130 millas náuticas de las islas de San Andrés, en territorio colombiano.Álvaro van den Brule (7 de septiembre de 2019): «El Robinson Crusoe español: la increíble peripecia del náufrago que inspiró a Defoe». El Confidencial. Consultado el 10 de agosto de 2020. Finalmente, de los dos náufragos, tan sólo Pedro Serrano llegó a ser rescatado en 1534, ocho años después del naufragio.
La historia de Pedro Serrano Pedro Serrano nació probablemente en Cantabria, criándose junto a las costas del cantábrico y aprendiendo desde joven las labores de la mar. Este acabaría formándose como capitán y marchando a la actual Colombia, partiendo desde el puerto de Santa Marta rumbo a Cuba. Así, parece ser que en 1526, mientras navegaba en el Caribe, un fuerte temporal sorprendió a un patache español que navegaba de La Habana a Cartagena de Indias, pereciendo en el hundimiento toda la tripulación, con la excepción del capitán del barco, Pedro Serrano, que logró llegar a un inhóspito banco de arena con apenas vegetación y sin fuentes de agua dulce.
Lo que siguió al naufragio fue una auténtica odisea, ya que su alimentación era fundamentalmente de pájaros y peces, y bebiendo muy a menudo sangre de tortugas marinas como suplemento al agua de lluvia que de vez en cuando podía recoger. Fue fundamental la idea de utilizar caparazones de moluscos, tortugas y un pequeño depósito, que pudo construir con los restos del naufragio, para almacenar el agua.
Cuando ya llevaba tres años viviendo en el banco de arena, recibió la visita de otro sobreviviente de otro naufragio, que había llegado hasta la orilla en un pequeño bote.
Pedro Serrano y su nuevo acompañante quedaron totalmente aislados, en la más profunda soledad durante los cinco años siguientes. El banco ni siquiera estaba entonces situado en las cartas marinas.
Como el banco estaba desprovisto de cualquier refugio, los dos náufragos construyeron durante su larga odisea una pequeña torre a base de rocas y corales, que además de refugio contra los vientos reinantes les sirvió para efectuar señales de humo a partir del fuego que encendían de vez en cuando con los restos de naufragios que iban llegando a la playa. Hoy resulta increíble la capacidad de supervivencia de estos dos hombres, que jamás se dieron por vencidos.
Finalmente, en 1534, la tripulación de un galeón que iba a La Habana desde Cartagena de Indias divisó las señales de humo que los náufragos hacían desde su banco de arena. Enviaron un bote para socorrerles y los llevaron al galeón.
Tristemente, el compañero de desgracias de Serrano durante cinco años falleció al poco tiempo de haber embarcado en el galeón. Ni siquiera llegó a divisar tierra firme después de ser rescatado.
La suerte fue muy distinta para Pedro Serrano, quien consiguió regresar a España para comenzar una nueva vida que le dio fama y dinero y le convirtió en un personaje famoso no solo en la Corte Española, sino también en el resto de Europa, debido a los muchos viajes que hizo para narrar sus peripecias en las reuniones de la alta sociedad.
Antes de fallecer, Pedro Serrano dejó constancia de las penalidades sufridas en la compañía del otro náufrago en unos documentos que muestran al leerlos la angustia y el sufrimiento interminables, producto del abandono más absoluto a su suerte. Su relato se encuentra hoy día en el Archivo General de Indias, en Sevilla.Javier Noriega (2 de agosto de 2016): «La historia que inspiró a Robinson Crusoe, española. Pedro Serrano, 1526». abcblogs.abc.es. Consultado el 10 de agosto de 2020.
El banco de arena en el que Pedro Serrano y su compañero vivieron su desgracia, ha permanecido relativamente inalterado hasta nuestros días. Fue ocupado por marines estadounidenses durante el conflicto con Cuba. Parece ser que durante los años 1990 unos aventureros estadounidenses que visitaban Banco Serrana localizaron la torre de rocas que habían construido los náufragos españoles, así como los restos de muchos de los utensilios utilizados por estos para su supervivencia. También buscaron tesoros, aunque en el relato de Serrano lógicamente no existen alusiones a ningún tesoro.
Comentarios de Garcilaso de la Vega
El Inca Garcilaso de la Vega, en su libro Comentarios Reales de los Incas (1609), narra el relato sobre las peripecias de Pedro Serrano:
Pedro Serrano y Robinson Crusoe
Daniel Defoe, escritor inglés nacido en 1661 y autor de Las Aventuras de Robinson Crusoe, tuvo durante su vida una época en la que se dedicó a negocios que le llevaron a España y a Francia, lo que le dio la oportunidad de conocer con detalle la historia de Pedro Serrano, que todavía casi dos siglos después seguía siendo recordada. Los últimos estudios sobre Las Aventuras de Robinson Crusoe y su autor señalan que la obra que Daniel Defoe terminó de escribir en 1719, se basaba fundamentalmente en la historia real de Serrano, en alternancia con las situaciones vividas por otro náufrago posterior a Serrano, llamado Alexander Selkirk, que había naufragado y vivido durante cuatro años en el archipiélago de Juan Fernández.
Emilio Salgari y Pedro Serrano Emilio Salgari, en su libro La Capitana del Yucatán, también recoge las peripecias de Pedro Serrano, al que describe como un valiente marinero cuya historia se remonta a mediados del siglo XVI.
Notas El escritor, médico e historiador colombiano Manuel Uribe Ángel, oriundo de Envigado, Antioquia, describió la historia vivida por este náufrago en su obra La Serrana. La sección de historia está principalmente basada en el artículo de Juan Manuel Gracia Menocal, publicado en la Revista General de Marina en octubre de 1998. Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios Reales de los Incas, Tomo I. Edición, índice analítico y glosario de Carlos Araníbar. Lima - México, D. F.: Fondo de Cultura Económica - Colección Historia, 1991. En Bolivia se difundió en 1976 una versión de la historia de Pedro Serrano como cuento para niños en radio y texto (Centro Pedagógico y Cultural Portales, hoy Patiño). El texto fue incluido en la colección de libros oficiales del sistema escolar boliviano. El autor de la adaptación fue Roberto Laserna. En 2009 Isabel Mesa publicó un ensayo histórico literario sobre el tema en la revista Cultura, del Banco Central de Bolivia. El libro "La cruzada del océano: La gran aventura de la conquista de América", de José Javier Esparza, menciona la historia de Pedro Serrano. El libro "Folle Histoire - Les aventuriers" de Bruno Fuligni en su volumen 6 "Aventuriers des îles", Editions Prisma, menciona la historia de Pedro Serrano. El libro "La Véritable Histoire de Robinson Crusoé. Et l'île des marins abandonnés", de Ricardo Uztarroz, (Flamarion 2006, ISBN 978-2-7003-9656-0) también menciona la historia de Pedro Serrano.
Referencias
Serrano, Pedro Categoría:Náufragos