miniatura|Evolución histórica del PIB per cápita de El Salvador, Guatemala y Honduras Con Historia económica de El Salvador se refiere a la evolución en todas las ramas de las ciencias sociales en las provincias que posteriormente formaron Cuscatlán, hasta los cambios y transformaciones de la economía de Cuscatlán a lo largo de su historia.
Una de las principales características de la economía salvadoreña desde la Colonia hasta a mediados del fue la notable dependencia en relación con el sector agropecuario, y dentro de este se destaca principalmente la actividad económica de exportación. Estas particularidades transformaron la economía en un modelo eminentemente exportador, dicho modelo se desarrolló hasta la década del 30 del .
A partir del unido a la llegada de los españoles, El Salvador dedicó gran parte de las tierras al cultivo de cacao, añil, café, algodón, entre otros. Entre todos los cultivos el más relevante en la parte económica y social fue el café, el cual se convirtió en la principal fuente de ingresos de los salvadoreños.
El desarrollo del cultivo del cacao y el bálsamo (1492-1800) En el período precolombino el cultivo del cacao estaba muy difundido entre los indígenas de toda la región, el cacao era utilizado como medio de cambio y constituía un símbolo religioso muy respetado.Browning, David. “El Salvador, La Tierra y el hombre”. Cuarta edición, Dirección de Publicaciones e Impresos CONCULTURA, San Salvador, El Salvador. 1998
Para el , el consumo de chocolate estaba muy propagado en Europa por lo que la demanda internacional de cacao era muy alta. Fue a partir de ese momento que el cacao se convirtió en un producto comercial invaluable para los españoles, quienes reorganizaron gran parte de la agricultura para su beneficio propio, logrando rápidamente la consolidación del cultivo del cacao a lo largo del territorio. Por ejemplo, en los últimos años del Izalco era el principal centro de producción y comercialización del cacao, se estima que para el año 1574, la producción anual total de este cultivo ascendía a los 300 000 reales; once años después dicho valor se había incrementado a más de 500 000 reales.
A pesar de todo, el auge del cultivo del cacao no fue duradero, para 1585 la producción de este cultivo había comenzado a decaer, debido principalmente a la apropiación de los españoles del negocio comenzando por la expropiación de las tierras de indígenas, la disminución de la población causada por las enfermedades españolas y a la consiguiente falta de mano de obra. Dicha situación empeoró con la competencia generada por las nuevas plantaciones de cacao establecidas en Guayaquil y Venezuela. Tan grande fue el impacto de estos hechos que para el año de 1800 tanto la producción como la comercialización de cacao habían desaparecido.
No solo la producción del cacao fue relevante en el período posterior a la conquista, los españoles también veían en la recolección del bálsamo una forma de asegurar sus intereses comerciales, ya que en Europa el bálsamo era utilizado con fines medicinales, como base para perfumes y por la Iglesia Católica en la elaboración del Crisma.
Al igual que el cacao, el proceso de extracción del bálsamo quedó en manos de los indígenas quienes utilizaban el fuego como medio para extraer el bálsamo. Tales técnicas resultaban destructivas y provocaban reducciones de las reservas de los árboles de bálsamo, este fue el principal motivo por el cual el bálsamo nunca se constituyó como soporte económico para El Salvador.
Período del cultivo del añil y desarrollo del modelo Agroexportador (1800-1880) En El Salvador el cultivo del añil constituía una actividad productiva totalmente española, en tanto que la producción del bálsamo y el cacao había quedado en su mayoría en la comunidad indígena. Desde el el añil se difundió en la región centroamericana, luego este se convertiría en el producto primordial de exportación de la provincia y en la base económica de las familias, gracias a un aumento de la demanda mundial de tintes naturales.
En los años cumbre del , se envió un aproximado de 500 000 libras del añil de Centroamérica a Europa, esta cantidad se duplicó repetidamente dentro del . San Salvador en 1807 producía 486 990 libras del tinte que representaba el 77.71 % de las exportaciones centroamericanas, siendo el mayor productor de las exportaciones de añil en Centro América en dicho año. La producción añilera siguió creciendo, tanto así que las exportaciones de añil en 1855 representan el 86.30 % de total de El Salvador.
A pesar de que la producción de añil era la única actividad factible para la exportación en San Salvador, esta era afectada por numerosas plagas y por la competencia de otras regiones. En el año de 1814, el gran nivel de dependencia del añil de parte de San Salvador, preocupó e incentivó a las autoridades españolas a fomentar la diversificación en el ámbito de la agricultura comercial; medidas muy parecidas se implementaron en 1821 ante los problemas del monocultivo, una de ellas fue brindar exenciones de impuestos a los productores de café, algodón, cochinilla, cacao y azúcar de modo que obtuvieran las mismas ventajas que los productores de añil.
A nivel internacional el precio del añil experimentó aumentos desde finales de la década de 1840 hasta el año 1868, año a partir del cual su precio empezó a disminuir. A causa de la guerra y los desastres naturales los productores perdieron los años en que el añil era cotizado a precios altos, pero al lograrse condiciones estables la producción del añil incrementó nuevamente, oscilando entre 1 y 2 millones de libras. Sin embargo, el descubrimiento de los primeros colorantes sintéticos a mitad del obligó a los productores de añil a abandonarlo lentamente. En las últimas décadas de ese siglo el añil dejó ser el principal producto de exportación, pues su precio decrecía con mayor rapidez que la cantidad producida dando pasó al café.
Las exportaciones de café estaban alcanzando a las del añil en la década de 1870, este fue un proceso pausado pero constante. En 1874 las exportaciones del añil representaban menos de la mitad de las totales por primera vez. Las exportaciones de café representaban el 35 % de las totales en 1874 y el 80 % en 1892.Lindo-Fuentes, Héctor. “La economía de El Salvador en el ”. Primera edición. Dirección de Publicaciones e Impresos. San Salvador, El Salvador. 2002 (Impresión de 2006). ISBN 99923-0-096-5
Desarrollo y bonanza del algodón (1855-1870) miniatura|Feria de importación de ultramar "Socio del progreso" en Berlín (Oeste) Stand de exposición San Salvador; Las hamacas en muchos patrones de algodón vienen de San Salvador En la década de 1840 hubo intentos de exportar productos agrícolas entre los que figuraba el algodón, los cuales fracasaron por no tener las condiciones económicas adecuadas; este fue el caso de dos ciudadanos que en 1847 y 1848 obtuvieron concesiones exclusiva para exportar granos básicos y algodón, libres de impuestos, pero a causa de la inexistencia de mercados las concesiones fueron anuladas y el proyecto nunca despegó.
Los esfuerzos del gobierno por aumentar la producción de algodón fueron insuficientes, pues para 1858 solo el departamento de Usulután era el que producía una pequeña cantidad de algodón. Inglaterra trató también de incentivar la producción del algodón con el fin de abastecer su industria textil; y distribuyeron entre los productores potenciales en El Salvador, semillas de algodón y folletos que detallaban las distintas formas en las que se podía cultivar; pero aun así no se logró abandonar el añil para cultivar algodón en gran escala.
Debido a la escasez de algodón para alimentar los telares, el precio del algodón comenzó a aumentar y los precios del añil disminuyeron, lo que incentivó a los productores salvadoreños a sembrar algodón, convirtiéndose de pronto en el negocio más llamativo; para 1863 se exportó algodón por primera vez y ya se tenían cálculos de la cantidad de hectáreas que se sembrarían en 1864.
En un inicio por falta de la maquinaria adecuada, el algodón debía enviarse a Nicaragua para procesarlo, pero no fue por mucho tiempo, ya que empresas inglesas introdujeron todos los instrumentos necesarios para procesar el algodón en el país antes de exportarlo, creciendo de esta manera el interés por cultivar la fibra.
La producción algodonera comenzó a descender en 1866, pero a pesar de eso seguía cultivándose en 1868. Al disminuir los precios, El Salvador no pudo competir con otros países a causa del costo que implicaba limpiar, embalar y exportar el algodón. Conjuntamente, el entorno ecológico de la zona costera salvadoreña dificultaba el cultivo, pues al sembrar algodón en grandes extensiones, cuantiosas plagas perjudicaban las plantas; además del impacto negativo de la guerra civil estadounidense.
Hubo que esperar que se crearan insecticidas efectivos hasta el para retomar el cultivo del algodón en gran escala, y aunque las exportaciones de algodón compensaron algunas de las pérdidas del mercado añilero, estas no volvieron a sus niveles de pre-guerra sino hasta 1867. La bonanza del algodón duró corto tiempo, pero permitió vislumbrar los cambios que sufrió la economía salvadoreña a mediados del .
La transición del cultivo del Añil al cultivo de Café (1870-1901) miniatura|Para cuando Barrios fue depuesto, ya se estaba consolidado la economía cafetalera que unió a El Salvador al mundo y cambió para siempre la economía, sociedad, cultura y política de este país. El cambio del cultivo de añil al cultivo de café fue lento. Aun cuando los precios del añil se fueron para abajo la producción de este cultivo estuvo arriba de un millón por años hasta finales del . La introducción de los tintes sintéticos fue lenta. La primera anilina, la mauveína, no fue inventada sino hasta 1886. Sin embargo otras anilinas fueron ofrecidas durante el resto del siglo pero ninguna sustituyó por completo al añil; el añil sintético se introdujo hasta 1897. Para ese momento el café era el primordial producto de exportación de El Salvador.
La producción del café experimentó un acelerado crecimiento, debido a la explotación de nuevas tierras de cultivo. Se le quitaron las tierras ejidales y comunales a los campesinos sobre todo de las tribus originarias por medio de una ley llamada reforma liberal impulsada por el presidente Zaldívar; la disolución y expropiación descarada de las tierras fue el origen de la desigualdad en El Salvador, que todavía resulta evidente en el país. Con estas acciones se inicia la consolidación de la oligarquía a la par que finalizó el proceso de marginación y destrucción total sufrida por las tribus originarias desde la llegada de los españoles a la región. Del mismo modo, los cambios en los costos del trasporte acrecentaron el atractivo de la producción para la exportación.
A pesar de las ventajas, el café no pasó a ser el principal producto de exportación del país de la noche a la mañana. Algunas de las razones de este crecimiento gradual son las siguientes: por un lado los recursos eran escasos y por otro existían límites a lo que la economía era capaz de producir.
La creciente importancia del café en comparación al añil afectó la importancia de los puertos del país, una parte mayor de la actividad se movió del puerto de La Unión a la Libertad y Acajutla, situados más próximos a las fincas de café. Casi la mitad de las exportaciones de añil y muy poco de café se exportaban por la Unión.
La transición del añil al café también tuvo un impacto de gran extensión en la sociedad salvadoreña. Cuando el cultivo del café comenzó, personas de todos los ámbitos sociales probaron su suerte en este cultivo, por lo que a medida que las exportaciones de café se expandían, los caficultores se convirtieron en la élite cafetalera. Poco a poco este grupo promovió la transformación de la tenencia de la tierra, con la finalidad principal de incrementar su producción.