Infante o infanta de España es el título, con tratamiento de alteza real, que se otorga en España a los hijos del rey o la reina y del príncipe heredero o la princesa heredera, dentro de lo que se llama familia real.
A diferencia de otras monarquías europeas, en España solo quien está llamado a suceder directamente al monarca recibe el título de príncipe o princesa. Los demás hijos del rey o la reina y los hijos del heredero o la heredera son llamados, por tradición histórica, infantes o infantas, con tratamiento de alteza real.
Los hijos de los infantes reciben el tratamiento de «excelentísimo/a señor/a» y tienen la consideración de grandes de España. Sus consortes en cambio no reciben automáticamente título ni tratamiento más que los que el rey les conceda por vía de gracia, generalmente de forma indirecta a través de su cónyuge. Así no es infante el marido de la infanta Margarita, aunque puede hacer uso del título de duque consorte de Soria con tratamiento de «excelentísimo señor», a título vitalicio mientras siga siendo su consorte o permanezca viudo.
Por otro lado, la legislación española permite al rey o a la reina conceder esta dignidad de forma excepcional a personas dignas de tal merecimiento; son los llamados infantes de gracia. De esta manera, el título de infante fue concedido a Carlos de Borbón, duque de Calabria, pretendiente al trono de las Dos Sicilias y primo del rey Juan Carlos I.
Los infantes tienen derecho a ser enterrados en el Monasterio de El Escorial, en el Panteón de Infantes.
Regulación La regulación del título de infante está contenida en Real Decreto 1368/1987, de 6 de noviembre, sobre régimen de títulos, tratamientos y honores de la familia real y de los regentes.
Actuales infantes de España thumb|250x250px|Corona abierta de infante. Conforme a las leyes españolas, las actuales infantas de España son: Sofía de Borbón y Ortiz, hija menor del rey Felipe VI. Elena de Borbón y Grecia, duquesa de Lugo, hija mayor de Juan Carlos I y hermana del rey Felipe VI. Cristina de Borbón y Grecia, hija menor de Juan Carlos I y hermana del rey Felipe VI. Margarita de Borbón y Borbón, duquesa de Soria y de Hernani, hija menor del conde de Barcelona, hermana de Juan Carlos I y tía del rey Felipe VI.
Historia thumb|250px|Las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela; hijas de Felipe II, rey de España y las Indias (por Sofonisba Anguissola, hacia 1570). En las monarquías hispánicas medievales, tanto la castellana y la leonesa como la navarra o aragonesa, todos los hijos e hijas de los reyes, incluidos los primogénitos, recibían el título de infantes o infantas. Sin embargo, a fines del , Juan I de Castilla, hijo y sucesor de Enrique II de Trastámara, al casar a su hijo primogénito, el infante Enrique —futuro Enrique III— con Catalina de Lancaster, nieta del destronado y asesinado Pedro el Cruel, creó el título de príncipe de Asturias para la pareja, que en lo sucesivo fue otorgado a los herederos de la Corona, fuese cual fuese el sexo de estos. Por nacimiento, los hijos primogénitos de los reyes nacían infantes como sus hermanos, pero era en el momento de su designación como herederos por las Cortes cuando se convertían en príncipes de Asturias.
Lo mismo pasó en Navarra, cuando Carlos III el Noble creó para su nieto, el infante Carlos, hijo de su hija Blanca y del futuro Juan II de Aragón, el título de príncipe de Viana, con la idea de que dicho título fuese transmitido a los herederos de la Corona Navarra. Pero al ser conquistada Navarra por Fernando el Católico en 1512, el título del heredero de Navarra fue asumido por el heredero de Castilla y Aragón, aunque los Albret desterrados continuaron usando el título para sus herederos.
Infantes de nacimiento El único texto legal que regulaba la condición de infante de España, hasta 1765, era el de las Partidas, concretamente la ley I del título VII de la II partida, donde se dice «Infantes llaman en España a los hijos de los Reyes». La condición de infante se extendió, en fecha desconocida, a los hijos del príncipe de Asturias. Esto fue confirmado por un informe del consejo real en 1823.No hay Ley ninguna ni tampoco costumbre en estos Reinos, que hubiere declarado pertenecer la Dignidad, el nombre o título de Infante a otro alguno que no fuero hijo legitimo de los Reyes o del Príncipe heredero. Informe del Consejo Real, 27 de octubre de 1823.
Hasta el día de hoy, sólo los hijos del monarca y del príncipe heredero son considerados infantes de nacimiento. Así quedó regulado en el real decreto 1368/1987, de 6 de noviembre, sobre régimen de títulos, tratamientos y honores de la familia real y de los regentes, en su artículo 3.
Infantes de gracia A partir del reinado de Carlos III, se estableció la tradición de conceder a los nietos del rey la condición de infante. Esta figura se denominó infante de gracia. Excepto por la concesión del título de infante a Sebastián de Borbón y Carlos III de Parma, bisnietos de Carlos IV; y a Roberto I de Parma, tataranieto de Carlos IV, el resto de concesiones se hicieron solo a nietos de reyes españoles.
Los hijos de María de las Mercedes, a pesar de ser hijos de la princesa de Asturias, fueron creados infantes de gracia por real decreto y no adquirieron la condición automáticamente, como sí lo hacían los hijos del heredero cuando era un varón.
La figura del infante de gracia también fue regulada en el real decreto de 1987 sobre los títulos de la familia real, citado anteriormente, también en el tercer artículo, con la diferencia que su tratamiento pasaría a ser el de «alteza», y no «alteza real».
Infantes por matrimonio
Mujeres La adquisición de la condición de infanta por la cónyuge ha pasado siempre de forma automática en los matrimonios dinásticos —cuando la mujer también pertenecía a una dinastía realLo contrario de un matrimonio morganático.— siempre y cuando contaran con autorización del monarca para la unión. La única excepción es cuando el matrimonio se daba siendo el infante ya rey de España. Entonces la consorte era reina, pero no infanta.
Esta situación cambió con el Real Decreto de 1987 sobre los títulos de la familia real: se eliminó la condición de infanta por matrimonio.
Dos casos únicos de infantas por matrimonio son los de la princesa Luisa de Orleans y María Luisa de Silva, I duquesa de Talavera de la Reina. Ambas se casaron con infantes a quién se había concedido el título por casarse con una infanta, y que habían quedado viudos. La princesa Luisa con Carlos de Borbón-Dos Sicilias, viudo de María de las Mercedes, princesa de Asturias; y la duquesa de Talavera de la Reina con Fernando de Baviera, viudo de la infanta María Teresa. Mientras que la princesa Luisa adquirió la condición de infanta después de su matrimonio, María Luisa de Silva no fue infanta hasta 1927, cuando Alfonso XIII le concedió la dignidad. Esta diferencia se debe a que la duquesa no pertenecía a ninguna familia real y el matrimonio, si bien autorizado, no fue dinástico.
Hombres A partir de 1795, se dieron algunos casos en que el esposo de una infanta era creado infante. A diferencia de las mujeres, ningún hombre adquirió automáticamente la condición de infante tras el matrimonio, sino que eran creados infantes por vía de gracia mediante real decreto.
Lista de infantes de España de la casa de Borbón
Véase también Rey de España Infantes de España por nacimiento Infantes de España de gracia Casa de Su Majestad el Rey Familia real española Registro Civil de la Familia Real Sucesión al trono de España
Notas
Notas sobre los reinados:
Referencias Gaceta de Madrid
Bibliografía
Categoría:Derecho de familia Infante