La guerra de los mundos —título original: War of the Worlds— es una película de acción, terror y ciencia ficción apocalíptica estadounidense de 2005 basada en la novela homónima de H. G. Wells, dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Cruise, Dakota Fanning y Justin Chatwin. Contando con Spielberg como director y Cruise en el papel principal, Josh Friedman y David Koepp elaboraron un guion que gira en torno a un trabajador portuario que, junto con sus hijos —Fanning y Chatwin—, intenta sobrevivir a una invasión alienígena de alcance catastrófico. La historia corre desde el punto de vista del personaje de Cruise, dejando de lado los clichés propios de las películas de su mismo género para dar paso a escenas realistas y, aprovechando que el protagonista es padre, involucra temas como la protección de los hijos sobre todas las cosas.
La idea de volver a adaptar la novela de Wells escrita en 1898 provino de Spielberg y Cruise, mientras filmaban la película Minority Report. Con producción de Paramount Pictures, DreamWorks Pictures, Amblin Entertainment y Cruise/Wagner Productions, el equipo creativo rodó la película en solo setenta y dos días, ya que Spielberg y Cruise debían retomar cuanto antes proyectos que habían pospuesto para hacer este. El director consiguió ahorrar algo de tiempo, utilizando en la preproducción una herramienta digital que le permitía planificar y visualizar las tomas que filmaría. Las locaciones fueron California, Connecticut, Nueva Jersey, Nueva York y Virginia. Los efectos visuales corrieron a cargo de Industrial Light & Magic, cuyos artistas crearon, entre otras cuestiones, el diseño de las máquinas de guerra con las que los extraterrestres azotan al planeta. La música, compuesta en su mayoría de sonidos disonantes, estuvo a cargo de John Williams.
El estreno de la película tuvo lugar primero en el Ziegfeld Theatre de Nueva York el 23 de junio de 2005 y seis días después ocurrió en el resto del mundo. Con un presupuesto de 132 000 000 USD, recaudó 603 873 504 de esa moneda en la taquilla, a lo que las ventas de la película en formato DVD sumaron 113 000 000 USD. Con respecto a la recepción de la prensa, las críticas generalmente fueron positivas —especialmente aquellas que se centraban en los efectos visuales y las secuencias de terror—, pero el final obtuvo reseñas desfavorables. La película recibió tres nominaciones al premio Óscar: a mejores efectos visuales, mejor sonido y mejor edición de sonido.
Argumento Así como la novela, la película abre con un narrador que reflexiona sobre la inminente llegada de extraterrestres hostiles al planeta Tierra:
La historia gira en torno a Ray Ferrier, un estibador de Bayonne (Nueva Jersey). Una mañana, en un hecho inusual, su exesposa Mary Ann le deja a los dos hijos que tienen, Robbie y Rachel, para que los cuide durante el fin de semana. En tanto, ella irá a casa de sus padres en Boston junto con su esposo Tim, padre de su futuro bebé. Los niños no sienten especial afecto por Ray y detestan quedarse con él. Por la tarde, durante una presunta tormenta eléctrica, un extrañado Ray observa que múltiples rayos caen exactamente en el mismo sitio. Como consecuencia del temporal, todo aparato electromagnético deja de funcionar, entre ellos los vehículos. Momentos después, en una intersección vial cercana, el protagonista es testigo de un suceso extraordinario: una máquina de tres extremidades y de enorme tamaño emerge de la tierra y comienza a incinerar todo a su paso.
left|thumb|250px|Restos del Boeing 747 usado para una escena de la película. El decorado forma parte del tour de Universal Studios Hollywood. Ray consigue regresar a salvo y concluye que debe llevar a sus hijos con Mary Ann. Para eso, roba quizás el único automóvil funcional en la costa este —uno que su amigo mecánico ha reparado cambiándole el solenoide— y, en medio de otro ataque, los tres huyen por autopista. Dado que la casa está vacía, Ray supone que Mary Ann y Tim fueron directamente a Boston, así que decide pasar la noche allí para luego dirigirse a esa ciudad. Mientras padre e hijos duermen, un Boeing 747 se estrella en el vecindario. Cuando un equipo de televisión errante llega a las ruinas en busca de provisiones, una corresponsal brinda a Ray las primeras informaciones: hay una vasta cantidad de «trípodes» azotando el planeta y, según las imágenes que le muestra, los pilotan extraterrestres que llegaron a través de los rayos previamente mencionados. Como los aparatos se protegen con campos de fuerza invulnerables para las defensas de la humanidad, las bajas son cuantiosas y la situación es un auténtico cataclismo.
En el camino, una turba les roba el automóvil y los protagonistas no tienen más opción que subirse a un transbordador que cruza el río Hudson. Sin embargo, cuando un trípode emerge del agua y vuelca la embarcación, varias máquinas desenvuelven sondas con las que van atrapando supervivientes. Con gran dificultad, Ray y compañía nadan hasta la orilla y continúan el viaje a pie. Entonces, llegan a un punto en el que el ejército está atacando ineficazmente a los trípodes. Para consternación de su padre, Robbie se une a los soldados y, presumiblemente, muere con ellos.
En medio de la confusión, padre e hija conocen al perturbado Harlan Ogilvy y se guarecen con él en una casa cercana. El trío se queda en un sótano que, más tarde, los alienígenas exploran, sin percatarse de la presencia de personas. Harlan sufre una crisis nerviosa luego de verlos usando sangre y tejido humano para cultivar el planeta con una vegetación roja y, temiendo que esto alerte a los invasores, Ray lo mata. Poco después, un trípode sorprende a los Ferrier durmiendo y captura a Rachel. Tras valerse de unas granadas, Ray se deja secuestrar y lo destruye desde dentro. Finalmente, el dúo llega a Boston, donde descubren que los enemigos están colapsando y sus campos de fuerza, dejando de funcionar. Mientras el ejército destruye a los susodichos con misiles FGM-148 Javelin, Ray y Rachel llegan a casa de Mary Ann, donde se encuentran con esta y con Robbie, quienes han sobrevivido.
Para finalizar, el narrador explica las razones del deterioro de los extraterrestres:
Estilo y temáticas Al comienzo, la relación entre Ray y los niños domina las escenas, con el adolescente confrontándolo y la muchacha no acabando de confiar en él. Dicho planteamiento —común en los trabajos del cineasta— continúa y recrudece durante el «viaje emocional» que emprenden, donde Ray se «enfrentará cara a cara con la prueba definitiva de todo padre: proteger a sus seres queridos». En ese sentido, el protagonista se verá obligado a cometer actos moralmente reprochables, como la desidia a la hora de dejar ir a Robbie o el asesinato de un hombre que estaba poniendo en peligro a Rachel. De acuerdo con el escritor Douglas Brode, los espectadores estadounidenses fácilmente pueden identificarse con el sentimiento de anteponerse a la adversidad de los Ferrier. Como resumió Spielberg, sus intentos de sobrevivir, un comportamiento básico de la naturaleza humana, contrasta con los sucesos extraordinarios que atravesarán en el camino. Eso es la antítesis de lo que el director había planteado en Close Encounters of the Third Kind (1977), cuyo protagonista se obsesiona de tal forma con los extraterrestres que termina abandonando a su familia. Por aquel entonces, Spielberg aún no tenía hijos y, según dijo, después de la paternidad nunca habría escrito nada similar. thumb|220px|Ilustración de una hierba roja muy similar a la que los extraterrestres despiden para terraformar el planeta
Los creadores compusieron esta versión de La guerra de los mundos sin cernirse a las características narrativas de la mayoría de películas catastróficas de ciencia ficción, que exageran muchos aspectos. En este caso, la ambientación es un planeta Tierra hiperrealista, así como el comportamiento de los personajes sigue los patrones esperados del ser humano en un escenario como ese. Ray y compañía deben sortear dos inconvenientes fundamentales: la falta de víveres y la escasa información, cosas que para Spielberg dotan al largometraje de aún más realismo. Los datos del ataque al mundo provienen de bulos esparcidos por civiles y, como tal, son contradictorios, cosa que, en palabras de Koepp, «es muy fuerte, el no saber qué está pasando. Es el viejo miedo a lo desconocido». Como el protagonista es el único que lleva la visión general, la historia es simple y paulatinamente se vuelve más «terrible y personal». En relación con eso, el viaje «corto pero eterno» se produce de Nueva Jersey a Boston y nada de lo que acontece en la periferia sale en pantalla. El título no representa completamente el contenido de la trama: más que un conflicto bélico, lo que gestan los trípodes es el intento de exterminio de la raza humana.
Hay una yuxtaposición de momentos de acción y aventura con partes de suspenso psicológico, como denota la subtrama del personaje Harlan Ogilvy, cuando los personajes pasan de cruzar autopistas, carreteras y ríos a recluirse en un sótano de claustrofobia. Queda de manifiesto que La guerra de los mundos pertenece también al género de fantasía oscura, con secuencias donde los trípodes desintegran personas hasta transformarlas en polvo o donde los susodichos comienzan una suerte de terraformación. En cuanto al clímax, Cruise afirmó que el final feliz es una respuesta a la idea quijotesca que Spielberg tiene de que «a las personas buenas les pasan cosas buenas», que trasladó a muchas películas de su autoría. Por su parte, mientras mantenía una entrevista de esta producción pero también de contexto político —en ese momento, Estados Unidos estaba en guerra contra el terrorismo—, el cineasta advirtió que «tenía esperanza en el futuro y, probablemente por ese motivo, no soy el más indicado para contar una historia que te deje con preguntas». Con respecto a las partes donde salen refugiados en pantalla, Spielberg posiblemente encontró inspiración en las imágenes de ciudadanos cruzando el puente de Brooklyn en el marco de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que le habían producido una fuerte impresión.
Reparto Tom Cruise como Ray Ferrier: un estibador divorciado y padre disfuncional, ya que no compagina con sus hijos ni sabe aleccionarlos. Como razón de este comportamiento, está el hecho de que no quiere crecer ni asumir la responsabilidad que la paternidad supone. Aun así, en el fondo siente un profundo miedo a fallarles, lo que se agudiza cuando los acontecimientos se vuelven de vida o muerte. Cruise «se moría de ganas de interpretarlo», porque aún no había sido padre, cosa que anhelaba, y eso influyó en que interiorizara la historia. Esta figura marcó un precedente en la filmografía del actor, en el sentido de que no encarnó a un hombre de carácter heroico, sino a uno que huye durante buena parte de la película. El personaje representa a una persona promedio y en su travesía reflejará «nuestros miedos, nuestras posibilidades de sobrevivir y nuestra capacidad de adaptación». En última instancia, el espectro de emociones y vivencias que Ray afronta hace que «pase de ser un inútil a un héroe en menos de dos horas de metraje».
Dakota Fanning como Rachel Ferrier: la hija de once años de Ray que, en varias oportunidades, demuestra más madurez que este. El personaje oscila entre eso y comportamientos más acordes a los de una niña pequeña, como ocurre en las escenas donde grita de terror o donde observa el panorama general, atónita. El director la eligió porque la creía la mejor actriz de su edad, y notaba en ella una sabiduría y un entendimiento sobre la naturaleza humana muy grandes, casi como si fuera «una anciana de alma, como si hubiera vivido siete u ocho veces». Fanning encontró una similitud con su personaje: el hecho de que ambas tengan un padre «aventurero que le encanta estar al aire libre».