miniatura|200px|Símbolo ateo empleado por la asociación internacional Iniciativa Atea.

Aunque el vocablo ateísmo se origina en el basado en el término del griego antiguo ἄθεος [azeós] (‘sin dios’, negación de dios),Traducciones modernas de los textos clásicos a veces traducen atheos como ‘ateo’. Como nombre abstracto también existía atheotēs (‘ateísmo’). su admisión como concepto en positivo no se encuentra antes del , cuando las ideas ateas y sus influencias filosóficas y políticas empiezan a expandirse.

Tanto en Europa como en Asia, el surgimiento del ateísmo puede situarse a finales del El pensamiento filosófico ateo aparece entre los siglos  y 

Filosofías asiáticas antiguas

En Asia, la vida contemplativa no centrada en la idea de los dioses comenzó en el con el taoísmo (en China) y con el crecimiento del yainismo, el budismo y algunas corrientes ateas de la medicina áiurveda (en la India).

Aunque estos sistemas de creencias afirmaban una vía salvadora filosófica no centrada en el culto a dioses, la tradición popular en algunas de las ramas realizaba un culto a divinidades, llamadas a espíritus y otras tradiciones folclóricas. De hecho, el conjunto de escrituras más completo y antiguo, el Canon Pali acepta como reales a los seres divinos, los dioses védicos (en el Rig-veda) y otros dioses, el renacimiento, el paraíso y el infierno. Mientras que las deidades no son necesarias para el objetivo de la salvación en el budismo, lo cierto es que no se cuestionaban.

Yainismo

Aunque los yainas consideran su tradición como algo eterno, el yainismo puede datarse en los tiempos de Parshua (que vivió en el ), y más seguramente de Majavirá (religioso del posiblemente contemporáneo de Buda Gautama). En el yainismo se cree que el mundo es eterno y carece de principio. No existe una divinidad personal, y todas las posibles divinidades ―las almas de los perfectos arjat (divinidades humanas), por ejemplo― no son emanación ni manifestación de ninguna divinidad apofática ni de ninguna unidad (el todo o absoluto), conceptos y realidades que son igualmente negadas y rechazadas en el yainismo junto con la de un dios creador.

Hinduismo

Dentro de las doctrinas astika (‘ortodoxas’) del hinduismo, tanto la escuela sankhia como la mimamsa no aceptan un dios creador.

Según su tradición, el texto principal de la escuela sankhia, el Sankhia-karika, fue escrito por Íshuara Krishná en el , cuando se trataba de una escuela predominante. Los orígenes de la escuela son más antiguos y se han perdido en la leyenda. La escuela fue a la vez dualista y atea. Creían en una existencia dual de prakriti (‘naturaleza’) y Púrusha (‘varón’, espíritu) y no tiene lugar para Íshvara (‘el mejor dueño’, ‘el más grande controlador’, Dios)El sustantivo propio «Dios» lleva mayúscula, como otros nombres semejantes (Yahvé, Papá Noel, Alá, Melchor, Gaspar, Baltasar, Thor). En cambio cuando se refiere al sustantivo común genérico (como en «la inexistencia de un dios creador») va con minúscula. argumentando que la existencia de Íshvara no puede demostrarse y por lo tanto no puede admitirse que exista. La escuela era importante entre las doctrinas hinduistas en ese momento, pero comienza su decadencia en el , y sus últimos comentarios se datan en el .

El texto fundacional de la escuela mimamsa son los Purva-mimamsa-sutras de Yaimini ( a ). La escuela alcanzó su apogeo en el y durante un tiempo en la Edad Media tuvo una clara influencia en el pensamiento hinduista.

La escuela mimamsa responde a sus preguntas primarias sobre la naturaleza del dharma según una interpretación estrecha de los Vedas (textos del  milenio a. C.) Sus principios fundamentales eran el ritualismo (ortopraxis), el antiascetismo y antimisticismo. Los primeros mimamsakas creían en un adrishta (‘invisible’) que resulta de la práctica de karmas (‘trabajos’) y no veían la necesidad de un Íshvara (‘señor’, Dios) en su sistema. La doctrina mimamsa todavía continúa en algunas ramificaciones de las escuelas de pensamiento hinduista actual.

Taoísmo

El pensamiento filosófico taoísta surge en la antigua China aproximadamente en el , de la mano del sabio Lao-Tsé, quien planteaba una línea de pensamiento contemplativa y retrospectiva sobre la base de la observación de los fenómenos cosmológicos que lo llevaron a desarrollar una concepción metafísica naturalista.

Si bien Lao-Tsé no era un materialista absoluto, su metafísica partía de la idea de que un orden natural cosmodinámico había originado la materia en consecuencia de los cambios cíclicos y mutacionales de la energía, la cual en sí misma es inmaterial pero puede materializarse y adoptar formas, tal como todo en la naturaleza lo hace mediante la sucesión dialéctica del Yin y Yang. Siendo la Energía (chi) el motor universal de la constante fluidez del cambio, puede entenderse a la energía como la forma en que se manifiesta el Tao, que según esta concepción taoísta, es el Tao el concepto que representa el origen y Caos primordial de toda la existencia, siendo así el elemento abstracto de la fuente primordial generadora de la naturaleza y la existencia, tanto en su significado cosmológico y físico como en sus argumentos filosóficos, ideológicos y metafísicos.

De esta forma, el taoísmo plantea un origen abstracto e inmaterial acerca de la cosmogonía al partir desde el Tao, y una constante metafísica y energética a la que llama chi, pero todos estos elementos metafísicos no son considerados sobrenaturales ya que se los entiende como la propia forma de la naturaleza en su esencia más pura, y de la cual se conformó la materia física por sus propias transformaciones naturales, y no por la intervención de alguna deidad ni de ninguna otra personificación teísta, motivo por el cual el taoísmo se muestra en contra de la lealtad al mandato del cielo que autoproclamaban los monarcas chinos para justificar su derecho divino de gobernar.

Pese a que el taoísmo original de Lao-Tsé, Chuang-Tsé, y de sus continuadores, era una forma de pensamiento filosófico antiteísta, los posteriores líderes religiosos de la antigua China volcaron elementos taoístas a la religión tradicional china, siendo ese sincretismo el que masivamente se difundió como la forma de taoísmo religioso, el cual presenta creencias animistas y teístas donde los creyentes rinden culto a distintas divinidades y espíritus, los cuales corresponden a la tradición folclórica y no a los postulados taoístas de los iniciadores de esta filosofía.

Budismo

La filosofía moderna considera que los elementos sobrenaturales de la tradición budista son añadidos posteriores. En realidad tal opinión ya apareció al inicio del en Japón entre los eruditos de la escuela Kaitokudō (懐徳堂), que defendían una versión atea del budismo y que consideraban que los elementos sobrenaturales de los antiguos textos budistas procedían del sintoísmo, hinduismo, taoísmo y confucianismo y eran exageraciones ficticias.

Nakamoto Tominaga (1715-1746) concluyó que entre la vasta colección de escritura majaiana, sólo la parte del Agama-sutra pertenecía realmente a Buda. Esta opinión es apoyada por los estudios modernos, que identifican el Dhammapada, los dos últimos capítulos del Sutra-nipata en el Tripitaka pali y la parte correspondiente al Agama-sutra en el Tripitaka en sánscrito, así como algunos pequeños fragmentos en otras escrituras como los escritos más antiguos. Este punto de vista, denominado «daijō hibussetsu» (大乗非仏説, teoría del majaiana no budista), es responsable de la controversia actual en el budismo japonés.

Chárvaka

La escuela filosófica materialista y antirreligiosa Chárvaka o Lokayata, se origina en la India con los Barjaspatia-sutra, escritos atribuidos a un Brijaspati ateo, que posiblemente es otro personaje distinto al mítico sabio Brijaspati, ya que Dhishan, el discípulo del Brihaspati ateo, considera a los autores de los textos védicos un grupo de estafadoresWoods, Alan: Historia de la filosofía (pag. 195). http://www.omegalfa.es/descargar-libros/historia-de-la-filosofía.pdf (cerca del , en la era precristiana), y es la escuela filosófica más explícitamente atea de la región. La escuela creció a partir del escepticismo general existente en el período Mauria.

Ya en el , los budistas citaban a Ajita-kesakambalin en las escrituras pali donde se debatía y se enseñaba que «con la desaparición del cuerpo, el sabio y el necio son aniquilados, destruidos. Ninguno de ellos existe tras la muerte».

La filosofía Chárvaka es hoy conocida principalmente por sus oponentes astika y budistas. El mismo objetivo de un charvaka, de acuerdo a sus fuentes, es tener una vida próspera, feliz y productiva en este mundo. El Tattua-upaplava-simja de Yaiarashi Bhatta () se cita como texto superviviente de esta escuela que se cree desaparecida en el .

Grecia y Roma clásicas

miniatura|150px|Sócrates.

En la antigüedad clásica europea la religión era una creencia fundamental (el modo de vida quedaba determinado por la divinidad). Antes del nos encontramos el mito como forma de pensamiento en la antigua Grecia, que sustentaba por el derecho divino el estado (la polis, y más tarde el Imperio romano). Históricamente cualquier persona que no creyera en la deidad apoyada por el estado podía ser legalmente acusada de ateísmo y ser castigada con la pena de muerte.

Alrededor del se produce una revolución sin precedentes en el desarrollo de las técnicas de navegación, lo cual propicia que se forme el comercio. Consecuentemente, se reemplaza el trueque por el dinero. Se llegó a un escepticismo en la mentalidad popular y a finales del se produce el nacimiento del «pensamiento racional» (rival de la mitología y la religión).

Diágoras de Melos () es conocido como el primer ateo. Hacía públicos los misterios eleusinos y desanimaba a la gente a ser iniciada,Walter Burkert: Homo necans (pág. 278). por lo que fue condenado a muerte por blasfemia. Poco después los atomistas Leucipo y Demócrito intentaron explicar el mundo de una forma totalmente materialista, sin hacer referencia a lo espiritual o lo místico. El movimiento que agita los átomos, los agrega y disgrega, destruyendo o dando origen a otros cuerpos, es un movimiento que está regido por una ley ciega y sin ninguna finalidad, esta ley está en el interior de la materia y no procede de ninguna inteligencia ni divina ni humana que lo dirija.

Entre los sofistas, Pródico de Ceos dijo que se ha creído que las cosas útiles para la vida humana se habían atribuido a los dioses,Cicerón: De natura deorum (1.42). y Protágoras, según Cicerón, afirmó en el principio de su libro que «respecto a los dioses soy incapaz de afirmar si existen o no».Cicerón: De natura deorum (1.23). El mismo Cicerón (de filosofía estoica), sin negar abiertamente su existencia, señaló en su obra De natura deorum (Sobre la naturaleza de los dioses) lo dificultoso que es justificar la existencia de esas figuras sobrenaturales.

Por razones políticas, Sócrates fue acusado de ser atheos (rechazaba admitir los dioses reconocidos por el estado) en Atenas en el 399 a. C.). A pesar de los cargos, afirmaba ser inspirado por una voz divina (daimon). Su último deseo antes de morir fue que se sacrificara un gallo al dios Asclepio, lo que no está relacionado con la piedad politeísta, este gesto era el habitual para una persona que estuviera enferma, y Sócrates quería dar a entender que con la muerte se sobrepondría de la «enfermedad» de la vida. Los cristianos en Roma también fueron considerados elementos subversivos para la religión del estado y se los persiguió como ateos. De esta forma los cargos de ateísmo, con el significado de subversión religiosa, se usaron frecuentemente al igual que los de herejía e impiedad como un arma política para eliminar enemigos. miniatura|150px|Epicuro. Alrededor del 300 a. C. el filósofo cirenaico Teodoro de Cirene negó la existencia de los dioses en su libro Sobre los dioses.