thumb|250px|La catedral vista desde la Torre del Elefante. La catedral de Cagliari, llamada comúnmente catedral de Santa María, es una iglesia católica italiana dedicada a la Asunción de la Virgen y a Santa Cecilia. Es la iglesia principal de la archidiócesis de Cagliari, sede de la cátedra del arzobispo metropolitano, y además templo parroquial del barrio histórico de Castello.
La iglesia amalgama diversos estilos artísticos y custodia siete siglos de memoria histórica de la ciudad de Cagliari. Construida durante el en estilo románico pisano, fue elevada al rango de catedral en 1258. Cuando Cagliari fue capital del reino de Cerdeña, ahí prestaban juramento los representantes de los tres stamenti (brazos del parlamento sardo). Durante el , se decidió transformar el templo en un nuevo estilo, el barroco. En la década de 1930 fue erigida la actual fachada neorrománica, inspirada en la fachada de la catedral de Pisa.
La catedral, además de ser un importante lugar de culto en el que se desarrollan las principales celebraciones del año litúrgico precedidas por el arzobispo, es uno de los monumentos más notables y visitados de la ciudad.
Historia
La primera etapa de la iglesia se debe a los pisanos, que la levantaron dentro de los muros de una fortificación, el Castel di Castro. Construida probablemente en 1217 (cuando los pisanos se instalaron en la colina de Castello), la primera mención que da fe de la existencia de la Iglesia de Sancte Marie de Castello se remonta a 1254. En estilo románico, esta iglesia original tenía planta rectangular, dividida en tres naves, con bóveda de crucería sobre las dos naves laterales y techumbre de madera en la nave central y estaba dedicada, al igual que la catedral de Pisa, a la Asunción de María.
thumb|left|200px|La catedral con su fachada barroca. Fotografía de principios del . En 1258, después de la destrucción por parte de los pisanos de la ciudad de Santa Igia —capital del juzgado de Cagliari— y de la catedral de Santa Cecilia, la iglesia de Santa María de Cagliari fue elevada a catedral de la diócesis cagliaritana, y se agregó el culto de Santa Cecilia en su dedicación. A principios del se construyó el transepto, que le dio a la planta una forma de cruz latina, y las dos puertas laterales. Sobre la fachada se abrió una ventana bífora gótica, y posteriormente hubo intervenciones en el campanario.
La construcción de la primera capilla se remonta al primer ventenio del , en estilo gótico italiano, en el brazo izquierdo del transepto.
Con la conquista de Cagliari por los aragoneses se concluyó el brazo derecho del transepto y se edificaron otras capillas, de las cuales sólo la de la Santa Espina (llamada también "Capilla Aragonesa") ha permanecido intacta.
En 1618 terminaron los trabajos con los que el arzobispo español Francisco de Esquivel levantó el nivel del presbiterio para construir el Santuario de los Mártires. El 22 de noviembre de 1699 (día de Santa Cecilia), el obispo Pietro Vico dispuso reconstrur el interior y la fachada en estilo barroco, confiando la dirección de las obras a Domenico Spotorno.
La remodelación, que duró hasta 1704, borró casi por completo la primitiva iglesia románica: en 1702 la fachada barroca fue terminada por el arquitecto Pietro Fossati; el pavimento fue sustituido por taracea de mármol; se colocaron pilastras de caliza en lugar de las columnas románicas; en el crucero se levantó la cúpula y las capillas góticas del transepto fueron clausuradas; en su lugar se erigieron los monumentos fúnebres de los arzobispos Machín y La Cabra.
En los primeros años del , después del retiro de algunos elementos de mármol, la fachada barroca se demolió, al término de una disputa en la que fue protagonista el entonces superintendente de monumentos Dionigi Scano, quien tenía la esperanza de recuperar la antigua fachada románica. La catedral permaneció por cerca de veinte años sin fachada hasta que, en 1933 se construyó la actual, que imita al estilo románico pisano, utilizando piedra caliza de la colina de Bonaria y fragmentos escultóricos de la iglesia original. El proyecto fue ejecutado según diseño del arquitecto Francesco Giarrizzo. En 1999 se efectuó una remodelación de la cúpula, del techo y del campanario.
Descripción Exterior El edificio se anuncia desde lejos gracias a la elevada cúpula octogonal que, junto con las torres de San Pancracio y del Elefante, hacen inconfundible el horizonte del barrio de Castello desde el oriente.
thumb|left|Fachada del brazo norte del transepto. thumb|Fachada del brazo sur del transepto. La fachada principal neorrománica de 1933 está dividida en tres partes, de las cuales la central, más elevada y correspondiente a la nave mayor, termina en campana; mientras que las dos laterales, correspondientes a las naves laterales, son más bajas y terminan en media campana.
En la parte inferior de la fachada, destacada con lesenas y bandas lombardas, se abren tres portales con arquitrabes y arcos de medio punto. La arquitrabe del portal principal es románica original, una pieza decorada con motivos florales; sobre ella, hay una luneta en la que se representa con mosaicos a la Virgen María y al Niño.
Sobre los portales laterales hay dos lunetas de menor tamaño, en las que se representan, también en mosaico, San Saturnino (a la izquierda), santo patrono de Cagliari, con una palma en la mano, y Santa Cecilia (a la derecha), copatrona de la catedral, con un órgano como atributo.
En la parte superior, la fachada consiste de tres cuerpos, decorados con falsas logias (galerías) de arcos románicos sostenidos por delgadas columnillas. Sobre la galería intermedia se lee la inscripción dedicatoria en latín: Sanctae Mariae Reginae Sardorum. La fachada está flanqueada por la imponente torre campanario, originaria del , de estilo románico pisano, con planta cuadrada y decorada en la cima con arcos de medio punto.
A la etapa constructiva del primer ventenio del corresponden las fachadas laterales de los dos brazos del transepto con sus respectivos portales, en los que se nota claramente la transición del románico pisano al nuevo estilo gótico. El portal del brazo norte es típicamente románico, mientras el brazo sur pertenece ya al gótico; este último está embellecido con un fragmento de sarcófago romano y una escultura de la Madonna con Niño del , de la escuela toscana.
Interior thumb|175px|Interior de la catedral, hacia el oriente.
El interior de la iglesia, de planta de cruz latina, consiste de tres naves con transepto y capillas laterales; de éstas, tres se encuentran en cada una de las naves laterales, y cuatro más se abren en el transepto.
A la entrada hay dos pilas de agua bendita originales del .
El pavimento, reconstruido en 1956 de acuerdo al diseño original del , es de taracea de mármol policromada.
En la bóveda de la nave central hay frescos que representan La exaltación de la cruz, las historias de la difusión de la fe en Cerdeña y La piedad, todos obras de Filippo Figari (1885-1975).
El púlpito del Maestro Guglielmo
thumb|left|200px|El púlpito de Guglielmo.
A los lados del portal central hay dos púlpitos tallados en mármol derivados de un único original (encargado en 1158 y concluido en 1162), obra del maestro Guglielmo, ejecutado en un principio para la catedral de Pisa. Estas dos piezas son una destacada obra escultórica y se cuentan entre los mayores tesoros artísticos de la catedral de Cagliari. En 1312 el púlpito fue colocado en esta catedral, a la izquierda de la nave central junto a la tercera columna.
Durante la reconstrucción de la catedral en 1669 el púlpito de Guglielmo fue intervenido drásticamente y dividido en dos púlpitos. Estos fueron colocados desde entonces en su emplazamiento actual. Antes de ser mutilado, el púlpito estaba sostenido por siete columnas, cuatro de ellas colocadas sobre esculturas de leones, las cuales están ahora al pie del presbiterio.
Capillas de la nave derecha
thumb|175px|Capilla de Santa Cecilia.
Capilla de Santa Cecilia. Es de estilo barroco piamontés. Al centro está la pintura titulada Las noches místicas de Santa Cecilia, de Pietro Angeletti. Sobre el sagrario repujado en plata está el cuadro La cena de Emaús, atribuida a Lorenzo Lavy.
Capilla de Nuestra Señora de San Eusebio, llamada también Capilla de la Virgen Negra por la presencia de una escultura de María en ese color, tallada en madera de cedro de Líbano, de 1.55 m de altura. Esta imagen es una de las tres copias que San Eusebio, obispo de Vercelli, llevó consigo al regreso de su exilio en Palestina en el año 362. Las otras dos copias de la imagen mariana se encuentran en Crea y en Oropa.
Capilla de San Miguel. Sobre el altar de mármol, detrás de dos columnas torcidas, se encuentra la escultura titulada San Miguel expulsando a los ángeles rebeldes, obra del de Giuseppe Masetti. A los lados hay dos esculturas que representan a San Juan Evangelista y al profeta Isaías. Fue restaurada en 1939.
Capillas de la nave izquierda
thumb|175px|Baptisterio. Capilla del Baptisterio. Fue construida en el por Domenico Spotorno, quien para erigirla demolió dos lados del campanario, y reconstruida por Francesco Cucchiari en estilo neoclásico en 1824. De la capilla original se conserva una pila de mármol que servía para conservar el agua bendita.
Capilla de Santa Bárbara. Fue construida por voluntad de monseñor Raulo Costanzo Falletti, virrey de Cerdeña y arzobispo de Cagliari. La capilla presenta en el centro el cuadro Santa Bárbara negándose a adorar a los ídolos paganos, atribuido por algunos a Corrado Giacquinto y por otros a uno de los hermanos Carracci. A los lados se encuentra el monumento funerario a Raulo Costanzo Falletti y a su hermano Gerolamo.
Capilla de Nuestra Señora de la Merced. Fue mandada erigir por el arzobispo Bernardo de Cariñena, quien pertenecía a la Orden Mercedaria. Al centro, el cuadro La virgen y santos de la orden mercedaria, de Giacomo Altomonte. Bajo el lienzo, una escultura de la Virgen del Pilar y una estatua del obispo Cariñena. A los lados, el monumento del marqués Amat y del arzobispo Paolo Maria Serci.
Transepto
Brazo derecho
thumb|left|175px|Altar de San Isidro. thumb|left|175px|Capilla de la Santa Espina. En el muro derecho se encuentra el mausoleo del arzobispo Bernardo de La Cabra, monumento fúnebre barroco que recuerda a quien fuera la primera víctima de la peste en Cagliari en 1655. En el muro del fondo se halla el fastuoso altar de San Isidro, construido por voluntad del arzobispo y virrey Diego Fernández de Angulo en 1683 para celebrar la canonización de San Isidro Labrador, cuya estatua está en la cima del retablo. Al centro se halla el lienzo La Madonna Inmaculada con el Niño, también llamado La Madonna de lo stamenti sardos, porque frente a él prestó juramento hasta 1632 el representante del stamento militar, del stamento civil y del stamento religioso del gobierno sardo.
Bajo la mesa del altar está el monumento a Diego Fernández de Angulo. A los lados, las esculturas de Santa Bárbara, San Buenaventura, San Francisco de Asís, San Diego de Alcalá, San Saturnino y dos ángeles.
En el muro izquierdo, sobre la puerta de acceso a la sacristía, se encuentra el Políptico de la crucifixión, pintura de entre 1528 y 1530 atribuida a Michele o a Pietro Cavaro. El políptico comprende las escenas de la Virgen con el Niño, la Crucifixión, la Anunciación, San Jerónimo, San Mateo y San Bartolomé.