miniatura|derecha|Alfombra roja en el Festival de Cannes, uno de los eventos cinematográficos más importantes del mundo.

El término festival de cine (también, festival cinematográfico) es la denominación habitual de los concursos de cinematografía, realizados en varias ciudades o regiones del mundo. Las películas exhibidas en los festivales pueden ser recientes y, dependiendo del enfoque del evento, pueden incluir estrenos internacionales y nacionales. Algunos festivales se centran en un cineasta o género específico. Otros se especializan en cortometrajes de una duración máxima definida. Los festivales de cine suelen ser eventos anuales. Algunos historiadores de cine, entre ellos Jerry Beck, no consideran a los festivales como una plataforma para los estrenos oficiales de las películas.

Los principales festivales de cine a nivel mundial son: el Festival de Venecia (Italia, fundado en 1932, lo que lo convierte en el festival de cine activo más antiguo del mundo), el Festival de Cannes (Francia, 1946) y el Festival de Berlín (Alemania, 1951). A estos tres festivales se les conoce como «los tres grandes».

Historia El Festival de Cine de Venecia se inició en 1932, convirtiéndose en el evento de este tipo más antiguo del mundo.

El festival de cine independiente más importante de Europa continental es el Festival Europeo de Cine Independiente ÉCU, el cual se inició en 2006 y se celebra anualmente en la ciudad de París, Francia. El Festival Internacional de Cine de Edimburgo es el evento cinematográfico más longevo del Reino Unido. En España son importantes el Festival de San Sebastián, el Festival de Cine de Sitges, la Semana Internacional de Cine de Valladolid, el Festival de cine de Málaga o el Festival de cine de Albacete.

Los festivales de Melbourne (1952) y de Sídney (1954) son los eventos cinematográficos más antiguos de Oceanía.

El evento de esta índole más antiguo de Norteamérica es el celebrado en Yorkton, establecido en 1947. El primer evento cinematográfico registrado en los Estados Unidos fue el Festival Internacional de Cine y Video de Columbus, establecido en 1953. Cuatro años más tarde fue fundado el Festival Internacional de Cine de San Francisco, el cual enfatizó en los largometrajes de género dramático, presentando en su primer año películas como Trono de sangre de Akira Kurosawa y Pather Panchali de Satyajit Ray. derecha|miniatura|La actriz británica Tilda Swinton en la edición número 58 del Festival de Cine de Cartagena de Indias. En Latinoamérica y el Caribe estos eventos se han vuelto sumamente populares con el paso del tiempo. En Colombia se cuenta con el Festival de Cine independiente de Bogotá IndieBo, el Festival Internacional de Cine de Barichara, el Festival Internacional de Cine de Barranquilla, y siendo los más importantes, el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias; fundado por Víctor Nieto Núñez en 1960 (lo que lo convierte en el festival de cine activo más antiguo de América Latina), el Festival Internacional de Cine de Santander (FICS) y el Festival de Cine de Bogotá. En Venezuela se realiza el Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño de Margarita, el más importante del país y uno de los más significativos de la región.

Argentina y México cuentan con importantes eventos cinematográficos como el Buenos Aires Rojo Sangre, el Festival de Cine Global, el Festival Internacional de Animación de Córdoba, el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, el Oaxaca FilmFest, el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, el Festival Internacional de Cine de Morelia y el Festival Internacional de Cine de Guanajuato, entre muchos otros.

Administración Modelo de negocio Aunque hay festivales notables con fines de lucro como el SXSW, la mayoría de estos eventos operan con un modelo de membresía sin fines de lucro, con una combinación de venta de entradas, cuotas de membresía y patrocinio corporativo que constituyen la mayor parte de los ingresos. A diferencia de otras organizaciones sin ánimo de lucro (artes escénicas, museos, etc.), los festivales de cine suelen recibir pocas donaciones del público en general y en ocasiones se organizan como asociaciones comerciales sin fines de lucro en lugar de organizaciones benéficas públicas.

Los miembros de la industria cinematográfica a menudo tienen un importante aporte curatorial, y los patrocinadores corporativos tienen la oportunidad de promocionar su marca ante el público del festival a cambio de contribuciones en efectivo. Los festivales privados, a menudo para recaudar inversiones para proyectos cinematográficos, constituyen importantes eventos "marginales". Los festivales más grandes mantienen personal contratado durante todo el año, con el fin de participar en proyectos comunitarios y caritativos fuera de la temporada de festivales.

Inscripción Si bien los organizadores suelen considerar que la participación de los cineastas consagrados es una ventaja, la mayoría de los festivales exigen que los cineastas nuevos o relativamente desconocidos paguen una cuota de inscripción para que sus obras sean tenidas en cuenta en la proyección. Esto se aplica en los grandes eventos, como el Festival de Cannes, el Festival de Toronto, el Festival de Sundance, el SXSW y el Festival de Montreal, e incluso en festivales más pequeños como el Festival Internacional de Cine de Miami, el Festival de Cine Urbano Británico de Londres y el Festival Internacional de Cine de Mujeres de Bombay en la India.

Por otro lado, algunos festivales -por lo general, los que aceptan menos películas y quizás no atraen a tantos "grandes nombres" en su público como Sundance y Telluride- no requieren el pago de una cuota de inscripción. El Festival de Cine de Róterdam, el Festival Internacional de Cine de Bombay y muchos otros eventos de cine más pequeños en los Estados Unidos (el Festival de Cine de Stony Brook en Long Island, el Festival de Cine del Noroeste y el Festival de Cine Siciliano en Miami) son algunos ejemplos de este modelo.

El Festival Internacional de Cine de Portland cobra una cuota de inscripción, excepto a los cineastas del noroeste de Estados Unidos, y algunos otros con enfoque regional funcionan de forma similar. Existen varios sitios web para la presentación de candidaturas a festivales de cine con el fin de agilizar las entradas de los cineastas en múltiples festivales. Proporcionan bases de datos de las convocatorias de los festivales y ofrecen a los cineastas un cómodo servicio que les permite tener acceso a diversos eventos cinematográficos en todo el mundo.

Exhibiciones fuera de competencia La tradición fundamental de los festivales de cine es la competencia, es decir, la consideración de las películas con la intención de juzgar a las merecedoras de diversas formas de reconocimiento. En contraste, algunos festivales pueden proyectar algunas películas que no forman parte de la competencia.

Festivales de cine como potenciador del turismo La expectativa del viajero ha aumentado con el paso del tiempo, buscando nuevas experiencias que lo motiven a satisfacer su necesidad de aventura; por lo cual los desarrolladores de destinos turísticos buscan diversificar el modelo turístico convencional de sol y playa. A tal efecto emergen nuevas variantes de la oferta ya existente; aumentando la popularidad del turismo cultural vinculado a los festivales de cine.

El turismo cinematográfico surge como una propuesta novedosa a dicha necesidad del consumidor, convirtiéndose rápidamente en una tendencia creciente; donde los festivales de cine se establecen como el principal atractivo del destino, complementado con los recursos turísticos locales, se genera una experiencia mas completa que atrae a diferentes perfiles de turistas.

Turismo cultural de festivales y eventos El turismo cultural ha dejado de ser un nicho específico para convertirse en una oferta integral completa. Sin embargo; el concepto de cultura es amplio, ya que en diferente medida todo destino ofrece alguna oferta cultural; por esta razón es necesario especificar el turismo patrimonial que esta relacionado con visitar museos, monumentos, edificios civiles, militares, industriales o religiosos, centros históricos o parques arqueológicos y naturales, por otro lado se encuentran los eventos relacionados con la cultura tradicional como: fiestas patronales, encuentros folclóricos, ferias de arte, discos o libros, donde se agrupan los festivales de cine.

Perfil del turista Desde el enfoque del nuevo turista, busca una experiencia integradora que convine la cultura, educación, novedad y socialización. Es decir; son todas las motivaciones que lleva al viajero a consumir el turismo de festivales.

Deseo de explorar y experimentar lo nuevo y diferente Necesidad de conexión social y pertenencia a un grupo Aspiración a prestigio y reconocimiento Búsqueda de descanso y relajación para escapar de la rutina Interés en ampliar conocimientos y enriquecimiento intelectual Deseo de fortalecer lazos familiares y relaciones Nostalgia por experiencias y comportamientos de la juventud

Ventajas del consumo de eventos en los destinos turísticos Es importante que la localidad adapte diversos cambios sociales que favorezcan la en la organización de este tipo de eventos. La adaptación de lo antes mencionado podría generar beneficios que potencien la demanda de los festivales:

Mayor tiempo libre e ingresos: La reducción de la jornada laboral ha aumentado el tiempo disponible para el ocio, lo que ha impulsado el consumo de turismo cultural en una sociedad que valora el enriquecimiento espiritual. Facilidades y paquetes turísticos: Las agencias de viajes y páginas web de festivales ofrecen paquetes que reducen costes de transacción. Promoción y notoriedad: La concentración de actividades en un festival genera una campaña publicitaria efectiva para el destino turístico. Atractivo para no aficionados a la cultura: Los festivales atraen a turistas que no suelen interesarse por la cultura tradicional. Eficiencia económica: Los festivales reducen costes laborales al contratar personal temporalmente.

Festivales notables thumb|right|El Festival de Cine de Traverse City y su pantalla inflable gigante. Se considera que los festivales de Cannes, Berlín y Venecia son los más importantes y prestigiosos del mundo, recibiendo la denominación de "los tres grandes". La trilogía de los tres colores del director polaco Krzysztof Kieślowski fue hecha especialmente para presentarse en estos tres festivales: Azul para Venecia, Blanco para Berlín y Rojo para Cannes.

El Festival Internacional de Cine de Toronto es reconocido como el más popular de Norteamérica. El Festival Internacional de Cine de Seattle es reconocido como el más extenso de los Estados Unidos, con más de 400 películas en un mes alrededor de la ciudad. Existen otros eventos cinematográficos de trascendencia en Norteamérica como los festivales de Sundance, Tribeca, South by Southwest, Nueva York, Woodstock, Montreal y Vancouver.

Los festivales celebrados en Berlín, El Cairo, Cannes, Goa, Karlovy Vary, Locarno, Mar del Plata, Montreal, Moscú, San Sebastián, Shanghái, Tallin, Tokio, Venecia y Varsovia están acreditados por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF) en la categoría de competencias.

Cine experimental e independiente El Festival de Cine de Ann Arbor dio inicio en 1963. Se trata del evento de cine experimental más antiguo de Norteamérica y se ha convertido en uno de los festivales cinematográficos más importantes para cineastas independientes y, sobre todo, experimentales. En otros sitios del mundo se ha emulado esta tendencia.