La Revolución de Abril, tuvo lugar entre el 24 de abril y el 3 de septiembre de 1965, en Santo Domingo, República Dominicana. Inició cuando un grupo de militares y civiles derrocaron al constitucionalmente electo Juan Bosch el 17 de septiembre del 1963. La guerra del 24 de abril pretendía llevar nuevamente al poder al Profesor Juan Bosch. El golpe de Estado llevó al general Elías Wessin y Wessin a organizar militares leales al presidente Donald Reid Cabral, quien conformó el segundo triunvirato, iniciando una campaña contra los así llamados rebeldes constitucionalistas. Alegaciones de desviaciones comunistas conllevaron a una intervención estadounidense en el conflicto, que después se transformó en una ocupación de la Organización de los Estados Americanos en el país.
Las acusaciones de apoyo comunista a los rebeldes condujeron a una invasión por parte de Estados Unidos (denominada Operación Power Pack), que posteriormente se transformó en una ocupación del país por parte de la Organización de los Estados Americanos a través de la Fuerza Interamericana de Paz. Aunque se mantenían aparentemente neutrales, los líderes civiles y militares estadounidenses desplegaron tropas de manera que favoreció a las fuerzas contrarias a Bosch.
Más tarde en septiembre de 1966 las tropas internacionales se retiraron del país antes se realizaron elecciones democráticas en 1966, en las cuales Joaquín Balaguer fue elegido político.
Antecedentes El 19 de noviembre de 1911, el general Luis Tejera encabezó a un grupo de conspiradores en una emboscada contra un carruaje de caballos; en el incidente, una persona resultó muerta y Tejera fue herido en una pierna. Ante el vacío de poder resultante, el general Alfredo Victoria, comandante del ejército, tomó el control y obligó al Congreso dominicano a elegir a su tío, Eladio Victoria, como nuevo presidente. Existía la fuerte sospecha de que el general había sobornado al Congreso, y su tío, quien asumió el cargo el 27 de febrero de 1912, carecía de legitimidad. Poco después, el expresidente Horacio Vásquez regresó del exilio para liderar a sus seguidores —los «horacistas»— en un levantamiento popular contra el nuevo gobierno.
El resultado fue un periodo de varios años de gran inestabilidad política y guerra civil. La mediación de Estados Unidos, llevada a cabo por las administraciones de William Howard Taft y Woodrow Wilson, solo logró breves treguas en cada ocasión. El estancamiento político de 1914 se resolvió tras un ultimátum de Wilson, quien advirtió a los dominicanos que, si no elegían un presidente, Estados Unidos impondría uno. Se eligió un presidente provisional y, más tarde ese mismo año, unas elecciones relativamente libres devolvieron al poder al expresidente (1899–1902) Juan Isidro Jimenes Pereyra. Con el fin de lograr un gobierno que contara con un respaldo más amplio, Jimenes incorporó a miembros de la oposición a su gabinete. Sin embargo, esto no trajo la paz; ante las maniobras de su exsecretario de Guerra, Desiderio Arias, para derrocarlo —y a pesar de la oferta estadounidense de ayuda militar para combatir a Arias—, Jimenes dimitió el 7 de mayo de 1916.
Así, Wilson ordenó la ocupación estadounidense de la República Dominicana. Los marines de los Estados Unidos desembarcaron el 16 de mayo de 1916 y tomaron el control del país dos meses después. El gobierno militar estadounidense, encabezado por el contralmirante Harry Shepard Knapp, fue ampliamente repudiado por los dominicanos, y algunas facciones del país emprendieron campañas de guerrilla contra las fuerzas estadounidenses. El régimen de ocupación mantuvo la mayoría de las leyes e instituciones dominicanas y logró pacificar en gran medida a la población general. Asimismo, el gobierno ocupante reactivó la economía dominicana, redujo la deuda nacional, construyó una red vial que finalmente conectó todas las regiones del país y creó una Guardia Nacional profesional para reemplazar a las unidades partidistas beligerantes.
En febrero de 1930 estalló en Santiago una rebelión o golpe de Estado en su contra. Rafael Leónidas Trujillo pactó secretamente con el líder rebelde Rafael Estrella Ureña: a cambio de permitir que Estrella asumiera el poder, este autorizaría a Trujillo a postularse a la presidencia en unas nuevas elecciones. Mientras los rebeldes avanzaban hacia Santo Domingo, Vásquez ordenó a Trujillo que los sofocara. Sin embargo, fingiendo «neutralidad», Trujillo mantuvo a sus hombres en los cuarteles, lo que permitió a los rebeldes de Estrella tomar la capital prácticamente sin oposición. El 3 de marzo, Estrella fue proclamado presidente interino, mientras se confirmaba a Trujillo como jefe de la policía y del ejército. Conforme a lo acordado, Trujillo se convirtió en el candidato presidencial de la recién formada Coalición Patriótica de los Ciudadanos, con Estrella como compañero de fórmula. Los demás candidatos fueron objeto de hostigamiento por parte del ejército y se retiraron al hacerse evidente que Trujillo sería el único al que se permitiría hacer campaña de manera efectiva. Finalmente, la fórmula Trujillo-Estrella fue proclamada vencedora con un inverosímil 99 % de los votos. Según el embajador estadounidense, Trujillo obtuvo más votos que el número real de votantes.
El 30 de mayo de 1961, Trujillo murió abatido a tiros cuando su Chevrolet Bel Air azul de 1957 fue emboscado en una carretera a las afueras de la capital dominicana. Fue víctima de una emboscada planeada por varios hombres, entre ellos el general Juan Tomás Díaz, Antonio de la Maza, Amado García Guerrero y el general Antonio Imbert Barrera.
El gobierno de Juan Bosch fue en gran medida una rareza en la historia dominicana en ese momento: fue el primer presidente de la República Dominicana elegido democráticamente. Tras asumir el cargo el 27 de febrero de 1963, intentó implementar una serie de reformas sociales que provocaron la ira de los magnates empresariales y de miembros del ejército, quienes iniciaron una campaña de rumores acusando a Bosch de ser comunista.
El 25 de septiembre de 1963, un grupo de 25 altos mandos militares, encabezado por el general Elías Wessin y Wessin, expulsó a Bosch del país e instaló a Donald Reid Cabral como nuevo presidente. Reid no logró recabar apoyo popular y varias facciones se prepararon para lanzar un contragolpe: los constitucionalistas partidarios de Bosch, un grupo del ejército dominicano liderado por Peña Taveras, los seguidores de Nicolás Silfa (exdirigente del Partido Revolucionario Dominicano) y los conspiradores aliados con Joaquín Balaguer.
En abril de ese año una nueva constitución garantizaba los derechos civiles e individuales y respaldaba el control civil de los militares. El nuevo documento otorgaba libertades que nunca se habían conocido en el país; se declaraba algunos derechos laborales, así como a sindicatos, fueron tomadas en cuenta también las mujeres embarazadas, las personas sin hogar, la familia, los niños y los jóvenes, los agricultores y los hijos ilegítimos. Estos y otros cambios, como la reforma sobre las posesiones de tierra, golpeaba a los terratenientes conservadores y militares, sobre todo cuando se expuso en contra de tres décadas de autoritarismo somnoliento bajo el régimen de Rafael Leónidas Trujillo. La jerarquía de la Iglesia Católica también reprochó el carácter laico de la nueva Constitución, en particular la disposición de la legalización del divorcio. La jerarquía, junto con la cúpula militar y la élite económica, también temían la influencia comunista en el país y advirtieron de la posibilidad de "otra Cuba". El resultado de esta preocupación y la oposición fue dar un golpe militar el 25 de septiembre de 1963.
El país estuvo bajo el dominio de una junta militar hasta 1963, cuando se organizaron elecciones democráticas con ayuda estadounidense. Juan Emilio Bosch Gaviño salió victorioso en las elecciones, asumiendo la presidencia.
Juan Bosch fue el primer presidente de la República Dominicana elegido democráticamente. Tras asumir el cargo el 27 de febrero de 1963, intentó implementar una serie de reformas sociales que provocaron la ira de magnates empresariales y miembros del ejército; estos iniciaron una campaña de rumores acusando a Bosch de ser comunista. El 25 de septiembre de 1963, un grupo de 25 altos mandos militares, encabezado por el general Elías Wessin y Wessin, expulsó a Bosch del país e instaló a Donald Reid Cabral como nuevo presidente. Reid no logró recabar apoyo popular, y varias facciones se prepararon para lanzar un contragolpe: los constitucionalistas partidarios de Bosch, un grupo del ejército dominicano liderado por Peña Taveras, los seguidores de Nicolás Silfa (exdirigente del Partido Revolucionario Dominicano]]) y los conspiradores alineados con Joaquín Balaguer.
Inmediatamente después del golpe contra Bosch, el país estalló en resistencia contra el triunvirato militar. El Movimiento 14 de Junio armó un frente guerrillero armado en las montañas del Cibao liderado por Manolo Tavarez Justo, pero a pesar de que este fue asesinado menos de 3 meses después que empezara la rebelión, el frente siguió, por cierta parte, activo por los siguientes meses.
Guerra civil La revolución de abril thumb|left|upright|Un noticiero cinematográfico de Universal sobre la invasión estadounidense (en inglés) El 24 de abril de 1965, tres oficiales del ejército solicitaron una reunión con Reid Cabral para negociar en el Campamento Militar 16 de Agosto, pero este rechazó al estar consciente de unos rumores de un golpe de Estado militar y estando seguro de que la reunión era una trampa. Entonces Cabral mandó a su secretario de las Fuerzas Armadas, Marco Riviera Cuesta. Resulta que, justo como Reid había pensado, la reunión que pidieron estos oficiales era una trampa, parte de un complot para lanzar el golpe de Estado que Reid pensó que iban a lanzar, y al llegar Cuesta al campamento, fue inmediatamente detenido por los tres oficiales. Al capturar a Riviera, los militares rebeldes, llamados constitucionalistas, tomaron la sede de la Radio Santo Domingo, y los constitucionalistas movilizaron a 5,000 civiles a favor de su causa, proveyéndoles armas y granadas Molotov, y a 1,500 militares, elevando a sus fuerzas a 6,500 hombres.
En la mañana del 25 de abril, los rebeldes asaltaron el Palacio Nacional para finalmente lanzar su golpe, logrando capturar a Donald Reid Cabral vivo y proclamando a José Rafael Ureña como presidente. Antes del golpe, y al enterarse Reid del apresamiento de Riviera, apuntó al General Elías Wessin y Wessin como secretario de las Fuerzas Armadas, y este logró movilizar a elementos del ejército que estaban en contra de los golpistas, no más de 1,800 hombres, llamándolos lealistas, y preparando un contraataque para sacar a Ureña del poder. En el transcurso del día, Wessin mandó 4 aviones P-51 Mustang, para bombardear al Palacio y a otras posiciones rebeldes, y el buque de guerra lealista Mella, posicionado en el Río Ozama, hizo lo mismo, pero las tropas de Wessin no llegaron a lanzar un ataque por tierra para retomar el Palacio. Mientras esto pasaba, los estadounidenses mandaron helicópteros militares y barcos para evacuar a los 3,500 ciudadanos norteamericanos y otros ciudadanos extranjeros que se encontraban en Santo Domingo al tiempo de empezar la guerra. Intervención estadounidense