La antropología cultural es la rama de la antropología que centra su estudio en el conocimiento del ser humano por medio de su cultura, es decir, costumbres, mitos, creencias, normas y valores que guían y estandarizan su comportamiento como miembro de un grupo social. Guarda una diferencia con la antropología social, no solo por su origen (la antropología cultural nace en los Estados Unidos mientras que la social en la Gran Bretaña) sino también por las diferencias en su orientación epistemológica, pues la antropología cultural hace énfasis en la cultura mientras que la antropología social hace énfasis en la estructura social.

La antropología cultural parte de la siguiente premisa: "Los seres humanos somos animales sociales, pues vivimos dentro de grupos más o menos organizados, las sociedades humanas. Sus miembros comparten formas de pensamiento y comportamiento que, tomados en conjunto, constituyen su cultura".

Claude Lévi-Strauss, concibe la investigación antropológica en tres etapas: la primera etapa es la etnografía, que es la descripción de una cultura; la segunda etapa es la etnología, que es la comparación entre culturas; la tercera y última etapa es la antropología propiamente dicha, que es una síntesis en la que se crea una teoría de la cultura general aplicable a todas las sociedades humanas.

Los inicios

Beals, R y Hoijer, H, señalan que "La antropología es una de las ciencias que más tardíamente se han desarrollado porque (...) tiene que considerar al hombre y su cultura en todo lugar y todo tiempo. Mientras solo se conocía una pequeña porción del mundo y sus pueblos y culturas, no se podía desarrollar ninguna teoría científica general sobre el hombre Y en tanto que la mayoría de los hombres creía que nada había en la tierra más antiguo que el diluvio, la antropología no podía desenvolver los conceptos cronológicos adecuados".

Sin embargo la curiosidad del ser humano por otros seres humanos siempre ha estado presente y esta curiosidad sería la base de lo que sería la ciencia antropológica, siendo los griegos los primeros en hacer descripciones detalladas sobre otros pueblos contemporáneos a ellos:

En la Edad Media, los diversos viajeros van a proporcionar información sobre los pueblos que visitan. Dos personajes célebres de este periodo son el italiano Marco Polo y el tunecino Ibn Khaldun, viajeros, quienes a través de sus escritos nos darán información sobre los diversos pueblos que visitaron, el primero sobre todo de los países de extremo oriente y el segundo del mundo árabe.

"Sin embargo no sería , hasta la época de los descubrimientos y exploraciones (a partir del siglo XV) cuando comienza a acumularse de forma importante un conjunto de informaciones, suministradas por marinos,exploradores, misioneros y soldados, sobre algunas de las culturas alejadas de la tradición greco-latina. Este cúmulo de información era en parte erróneo y casi siempre estaba incompleto, ya que los observadores mezclaban cuentos y tradiciones con las descripciones reales e interpretaban la realidad de la cultura observada sin desprenderse de los prejuicios. No obstante, todo el material recogido sirve para crear una base sobre la que más adelante se asentaría la ciencia antropológica, el estudio del hombre".

En el , y de la mano de la Ilustración, la concepción eurocéntrica comenzaría a relajarse, al reconocerse otros pueblos como el chino o el japonés como también civilizados. De hecho, la sociedad y cultura china pasará a ser objeto de atención preferente, siendo admirada por su estabilidad, orden y antigüedad. En este mismo siglo comenzarán a escribirse los primeros tratados de antropología que trascienden el prejuicio. Generalmente, se reconoce en el escocés Lord Kames al fundador de la antropología social, al describir de manera razonada en su Historical Law Tracts y en su Sketches on the History of Man el surgimiento de las sociedades humanas asociándolo al creciente desarrollo económico y al cambio en los medios de producción, desde la sociedad de cazadores hasta la sociedad urbana y capitalista.

"Kames escribió un libro que pretendía ser una historia del hombre en su avance desde el salvajismo hasta la más alta civilización y el progreso. Aceptaba, como Montesquieu, que el clima influía en el carácter de los pueblos, pero creía en las diferencias raciales innatas. Daba una gran trascendencia a la propiedad privada como medida de progreso social.  Dio una original importancia al progreso de las mujeres como medida de avance social"

miniaturadeimagen|Edward Burnett Tylor

La antropología cultural, tal como se la conoce hoy en día, se originó en el , cuando estudiosos e historiadores buscaron por primera vez proporcionar una interpretación sistemática de los mitos, tradiciones y costumbres de los pueblos extra-europeos recopiladas por exploradores y misioneros; esta primera fase de la disciplina, desdeñosamente denominada "antropología de sillón" por las generaciones posteriores, estuvo caracterizada por la falta de contacto directo entre investigadores e investigados, y por la dedicación a problemáticas predominantemente de desarrollo evolutivo.

La concepción dominante en Occidente hasta el distinguía entre sociedades superiores y sociedades inferiores, esta clasificación estaba basada en el concepto de evolución aplicado al conjunto de las sociedades humanas agrupándolas en etapas jerárquicas: Salvajismo, Barbarie y Civilización. Así los estados de salvajismo (salvajes) y barbarie (bárbaros), eran aplicado a los pueblos periféricos que se consideraban primitivos —antes del desarrollo de la antropología científica se consideraba que vivían en "estado de naturaleza"—. La antropología cultural en un primer momento (la escuela evolucionista) estuvo de acuerdo con esta concepción jerárquica, con el tiempo a partir de un cambio de paradigma en la investigación de las culturas humanas, la antropología cultural dio un giro a sus postulados y en la actualidad sostiene, siguiendo el paradigma del relativismo cultural, que no existen pueblos intrínsecamente superiores e inferiores y que buena parte de las experiencias y conceptos considerados naturales o biológicamente dados son en realidad construcciones culturales que comprenden las reglas según las cuales se clasifica la experiencia, se reproduce esta clasificación en sistemas simbólicos y se conserva y difunde esta clasificación.

Los teóricos de esta primera generación —entre ellos James Frazer y Edward Burnett Tylor— se ocuparon del problema de la difusión de los elementos culturales, de los métodos de transmisión del contenido cultural y de la elaboración de soluciones alternativas a problemas tecnológicos comunes. En línea con la filosofía positivista dominante en la teoría de la ciencia de la época, el consenso disciplinario se inclinó por suponer que las diferentes culturas pasaban por una serie homóloga de etapas en su evolución, aún sin tener necesariamente contacto entre sí.

Antecedentes contemporáneos

miniaturadeimagen|Margaret Mead (1901–1978)

miniaturadeimagen|Ruth Benedict en 1937

Los primeros esfuerzos por desarrollar los estudios de antropología se vieron obstaculizados por la inadecuación de los datos. Los eruditos en antropología cultural dependían en gran medida de los informes fragmentarios y a menudo tergiversados de comerciantes, exploradores y misioneros.

A comienzos del , los trabajos de Bronislaw Malinowski supusieron una modificación radical en las estrategias de investigación de la antropología social y cultural. Aún sin apartarse de una teoría científica positivista, Malinowski abordó el estudio directo de los pueblos investigados mediante el trabajo de campo etnográfico, sosteniendo que los materiales recopilados por misioneros o legos introducían graves desviaciones y sesgos para el estudio, al interpretar de manera incorrecta el sentido de muchas de las prácticas. La metodología desarrollada por Malinowski en sus investigaciones sobre los nativos de las islas Trobriand (Nueva Guinea) implicaba el traslado del investigador al hábitat de la cultura investigada y la inmersión en sus propios hábitos comunitarios, en la llamada observación participante. Vehementemente defendida por su autor y por Franz Boas, rápidamente se convirtió en el método estándar de la disciplina. Uno de los resultados más importantes obtenidos mediante el método de la observación participante fue la constatación de que hábitos o tradiciones de apariencia similar podían cumplir funciones radicalmente diferentes en culturas distintas, obligando a estudiar detalladamente el contexto y a prescindir de clasificaciones universales.

Es a principios del que empiezan a aparecer diferentes escuelas dentro de la antropología. Así existe un cisma entre aquellos que se llaman antropólogos culturales y aquellos que prefieren llamarse antropólogos sociales. La antropología cultural, a partir de la etnología, se gestó en Estados Unidos por influencia de Franz Boas. Mientras que la antropología social se gestó en el Reino Unido por Radcliffe-Brown, a partir de la sociología, influenciado por los escritos de Emile Durkheim.

La publicación del libro de texto de Alfred Kroeber Antropología (1923) marcó un punto de inflexión en la antropología estadounidense. Después de tres décadas de acumular material, los boasianos sintieron una creciente necesidad de generalizar. Esto fue más obvio en los estudios de 'Cultura y personalidad' llevados a cabo por boasianos más jóvenes como Margaret Mead y Ruth Benedict. Influenciados por psicólogos psicoanalíticos, incluidos Sigmund Freud y Carl Jung, estos autores trataron de comprender la forma en que las personalidades individuales se formaron por las fuerzas culturales y sociales más amplias en las que crecieron. Destacan las obras de Mead, Mayoría de edad en Samoa (Coming of Age in Samoa) (1928) y El crisantemo y la espada (The Chrysanthemum and the Sword) (1946), de Benedict.

En los años 1950 y mediados de 1960, la antropología tendió a modelarse cada vez más según las ciencias naturales. Algunos antropólogos, como Lloyd Fallers y Clifford Geertz, se centraron en los procesos de modernización mediante los cuales podrían desarrollarse estados recientemente independientes. Otros, como Julian Steward y Leslie White, se centraron en cómo las sociedades evolucionan y se ajustan a su nicho ecológico, un enfoque popularizado por Marvin Harris.

La antropología económica influenciada por Karl Polanyi y practicada por Marshall Sahlins y George Dalton desafió a la economía neoclásica estándar a tener en cuenta los factores culturales y sociales, y empleó el análisis marxista en el estudio antropológico. En Inglaterra, el paradigma de la antropología social británica comenzó a fragmentarse cuando Max Gluckman y Peter Worsley experimentaron con el marxismo y autores como Rodney Needham y Edmund Leach incorporaron el estructuralismo de Lévi-Strauss en su trabajo.

El estructuralismo también influyó en una serie de desarrollos en las décadas de 1960 y 1970, incluida la antropología cognitiva y el análisis de componentes. De acuerdo con los tiempos, gran parte de la antropología se politizó a través de la guerra de Independencia de Argelia y la oposición a la Guerra de Vietnam. El marxismo se convirtió en un enfoque teórico cada vez más popular en la disciplina. En la década de 1970, los autores de volúmenes como Reinventing Anthropology se preocuparon por la relevancia de la antropología.

Desde la década de 1980, libros como Antropología y el Encuentro colonial reflexionaron sobre los lazos de la antropología con la desigualdad colonial, mientras que la inmensa popularidad de teóricos como Antonio Gramsci y Michel Foucault pusieron los temas de poder y hegemonía en el centro de atención. El género y la sexualidad se convirtieron en temas populares, al igual que la relación entre historia y antropología.