Julio Florencio Cortázar (Ixelles, 26 de agosto de 1914-París, 12 de febrero de 1984) fue un escritor y profesor argentino. Además, trabajó como traductor, oficio que desempeñó para la Unesco y varias editoriales. En 1981, sin renunciar a su nacionalidad argentina, optó por la francesa en protesta contra la dictadura militar en su país,Fanfan Chen. Julio Cortázar:fantastique et mysticisme oriental. Études littéraires – Volume 42 No 2 – Été 2011 p. 161Cortázar, le magicien en Le Monde diplomatique. Août 2008, page 20 que prohibió sus libros y que él denunció a la prensa internacional desde su residencia en París.
Se lo considera uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, y creador de importantes novelas, en la cual destaca Rayuela, que dieron origen a una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano. Junto a Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, fue uno de los exponentes centrales del boom latinoamericano. Sus ficciones transitan de lo real a lo fantástico, y por ello suele ser relacionado con el surrealismo y el realismo mágico.
Vivió hasta los cuatro años en Bélgica, Suiza y España. Su familia regresó a Argentina, donde Cortázar residiría hasta 1951. Ese año se estableció en Francia, que sirvió a la ambientación de algunas de sus obras y donde vivió el resto de su vida. Visitó por última vez su país a principios de diciembre de 1983, luego de las elecciones presidenciales para la recuperación de la democracia. El 7 de diciembre regresó a París. Allí murió dos meses después a causa de una leucemia, aunque algunos autores sostienen la teoría de que murió por complicaciones derivadas del sida por una transfusión de sangre.
Biografía
Infancia
izquierda|miniaturadeimagen|327x327px|Julio Cortázar a los dos años (Suiza, 1916).
Julio Florencio Cortázar nació en Ixelles, un municipio al sur de la ciudad de Bruselas, capital de Bélgica, país invadido por los alemanes en los días de su nacimiento. El pequeño «Cocó», como lo llamaba su familia, fue hijo de los argentinos Julio José Cortázar y María Herminia Descotte. El abuelo paterno de Julio Cortázar, Pedro Valentín Cortázar, procedía de la localidad vizcaína de Ea y radicó en Salta, donde se dedicó al comercio.
Su padre era funcionario de la embajada argentina en Bélgica, donde se desempeñó como agregado comercial. Julio comentaría más tarde respecto a su nacimiento: «Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia».
Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, los Cortázar lograron pasar a Suiza gracias a la condición alemana de la abuela materna de Julio, y de allí, poco tiempo más tarde, a Barcelona, donde vivieron un año y medio. Cortázar contaba con cuatro años cuando volvieron a la Argentina. Pasó el resto de su infancia en Banfield, al sur del Gran Buenos Aires, junto a su madre, una tía y Ofelia, su única hermana (un año menor que él). Vivió en una casa con fondo, pero no fue del todo feliz. «Mucha servidumbre, excesiva sensibilidad, una tristeza frecuente».
Según el escritor, su infancia fue brumosa, con un sentido del tiempo y del espacio diferente a la comunidad.Revista Plural, México, mayo de 1975. Cuando el futuro escritor contaba seis años, su padre abandonó a la familia y no volvió a tener contacto con él. Julio fue un niño enfermizo; pasó mucho tiempo en cama, acompañado por la lectura. A los nueve años ya había leído a Julio Verne, Victor Hugo y Edgar Allan Poe, padeciendo por ello frecuentes pesadillas; de la misma forma, solía pasar horas leyendo el diccionario Pequeño Larousse. Leía tanto que su madre primero acudió al director de su colegio y luego a un médico para preguntarles si esta situación era normal, y estos le recomendaron que su hijo dejara de leer, o que leyera menos durante cinco o seis meses, para que saliera al sol. thumb|300px|Casa natal de Julio Cortazar en Bruselas y plazoleta ubicada enfrente. Busto del escultor argentino Edmund Valladares. thumb|300px|Placa en la casa natal de Cortázar. Traducción: «Aquí nació Julio Cortázar, escritor argentino 1914-1984. Enormísimo cronopio». Cortázar fue un escritor precoz: a los nueve o diez años había escrito una pequeña novela —«afortunadamente perdida», según él mismo— e incluso antes algunos cuentos y sonetos. Dada la calidad de sus escritos, su familia, incluida su madre, dudó de la veracidad de su autoría, lo que generó una gran pesadumbre en Cortázar, quien compartió ese recuerdo en entrevistas.
Juventud
Tras realizar los estudios primarios en la Escuela N.º 10 de Banfield, se formó como maestro normal en 1932 y profesor en Letras en 1935 en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta. Fue entonces cuando comenzó a frecuentar los estadios para ver boxeo, donde ideó una especie de filosofía de este deporte «eliminando el aspecto sangriento y cruel que provoca tanto rechazo y cólera». Admiraba al hombre que siempre iba adelante y a pura fuerza y coraje conseguía ganar.
A los 19 años recién cumplidos, leyó en Buenos Aires Opio: diario de una desintoxicación de Jean Cocteau, traducido por Julio Gómez de la Serna y con un prólogo de su hermano Ramón. Este lo deslumbró y se convirtió en uno de sus libros de cabecera por el resto de su vida. Comenzó sus estudios de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, aprobando el primer año; pese a esto, comprendió que debía utilizar el título que tenía para trabajar y ayudar a su madre. Dictó clases en Bolívar, Saladillo (ciudad que figura en su Libreta Cívica como oficina de enrolamiento) y luego en Chivilcoy. Vivió en cuartos solitarios de pensiones, donde aprovechaba el tiempo libre para leer y escribir. Entre 1939 y 1944 Cortázar vivió en Chivilcoy, en cuya Escuela Normal daba clases como profesor de literatura y era asiduo concurrente a las reuniones de amigos que se hacían en el local de fotografía de Ignacio Tankel. A propuesta de éste, realizó su primera y única participación en un texto cinematográfico, donde colaboró en el guion de la película La sombra del pasado, que se filmó en esa ciudad entre agosto y diciembre de 1946. Ese episodio de su vida fue tratado en el filme documental Buscando la sombra del pasado, dirigido por Gerardo Panero, el cual se estrenó en 2004. En 1944, se mudó a la ciudad de Mendoza, en cuya Universidad Nacional de Cuyo impartió cursos de literatura francesa.
thumb|Placa que recuerda la infancia del escritor en Banfield. Inicialmente colocada en la plaza Alfredo De Angelis de la misma localidad, desde febrero de 2025 está exhibida y a resguardo en el Centro Cultural Darragueira, calle Darragueira 275, Banfield.|alt=|250x250px|izquierda
Su primer cuento, «Bruja», fue publicado en la revista Correo Literario. Participó en manifestaciones de oposición al peronismo. En 1946, cuando Juan Domingo Perón ganó las elecciones presidenciales, presentó su renuncia. «Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a sacarme el saco, como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus puestos». Reunió un primer volumen de cuentos —de publicación póstuma— titulado La otra orilla. Regresó a Buenos Aires, donde comenzó a trabajar en la Cámara Argentina del Libro y publicando ese mismo año el cuento «Casa tomada» en la revista Los Anales de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges, así como un trabajo sobre el poeta inglés John Keats, «La urna griega en la poesía de John Keats» en la Revista de Estudios Clásicos de la Universidad de Cuyo. En 1947, colaboró en varias revistas, entre ellas, Realidad. Publicó un importante trabajo teórico, Teoría del túnel, y en Los Anales de Buenos Aires, donde aparece su cuento «Bestiario».
thumb|383x383px|Cortázar en su juventud.|alt=
Desde fines de los años cuarenta hasta 1953, colaboró con la revista Sur, fundada y dirigida por Victoria Ocampo. Allí, su primer trabajo fue un artículo con motivo del fallecimiento de Antonin Artaud. La revista había adquirido gran parte de su relevancia histórica por la producción en años previos de un grupo de escritores que quedó en la historia con el nombre Grupo Florida, del cual formaron parte escritores como Borges, o la misma Ocampo y otros, a los cuales se les conoció así por la ubicación de la oficina de la revista y las confiterías donde se reunían, en contraposición dialéctica e ideológica con el Grupo Boedo, de raigambre mucho más humilde, el cual publicaba en la Editorial Claridad y se reunía en el histórico Café El Japonés.
En 1948, obtuvo el título de traductor público de inglés y francés, tras cursar en nueve meses estudios que llevan tres años. El esfuerzo le provocó síntomas neuróticos, uno de los cuales —la búsqueda de cucarachas en la comida— desapareció con la escritura del cuento «Circe», que junto con los otros dos cuentos —aparecidos en la revista Los anales de Buenos Aires—, serían incluidos en su primer libro: Bestiario.Por la descripción que hizo de los síntomas —meticulosidad para comer temiendo que los alimentos tuvieran cuerpos extraños o estuvieran sucios— es probable que Cortázar hubiera padecido de una neurosis obsesivo compulsiva con visos paranoides. En 1949, publicó el poema dramático «Los reyes», primera obra firmada con su nombre, ignorada por la crítica. Durante el verano escribió una primera novela, Divertimento, que, de alguna manera, prefigura a su novela Rayuela, la cual escribiría en 1963.
Además de colaborar en Realidad, escribió para otras revistas culturales de Buenos Aires, como Cabalgata. En la revista literaria Oeste de Chivilcoy publicó el poema «Semilla». En 1950, escribió su segunda novela, El examen, rechazada por el asesor literario de la Editorial Losada, Guillermo de Torre. Cortázar la presentó a un concurso convocado por esa editorial, de nuevo sin éxito, y, como la primera novela, vio la luz recién en 1986, de manera póstuma. En 1951, publicó Bestiario, con ocho relatos que le valieron cierto reconocimiento en el ambiente local. Poco después, disconforme con el gobierno de Juan Domingo Perón, decidió trasladarse a París, ciudad donde, salvo esporádicos viajes por Europa y América Latina, residiría el resto de su vida. Entre esos viajes, pueden destacarse una visita a Estados Unidos (1960), un viaje a Cuba donde decide apoyar la revolución (1962), uno a Chile para asistir al ascenso de Allende al gobierno (1970) y un regreso transitorio a Argentina (1973) para integrar el jurado de un concurso literario que organizaron el diario La Opinión y la editorial Sudamericana.
Matrimonios
En 1953, se casó con Aurora Bernárdez, una traductora argentina, con quien vivió en París con cierta estrechez económica hasta que aceptó la oferta de traducir la obra completa, en prosa, de Edgar Allan Poe para la Universidad de Puerto Rico. Dicho trabajo sería considerado luego por los críticos como la mejor traducción de la obra del estadounidense. Con su esposa vivió en Italia durante el año que duró el trabajo, luego viajaron a Buenos Aires en barco; Cortázar pasó la mayor parte del trayecto escribiendo en su máquina portátil una nueva novela.
En 1967, rompió su vínculo con Bernárdez y se unió a la lituana Ugné Karvelis con la que nunca contrajo matrimonio y quien le inculcó un gran interés por la política.
Con su tercera pareja y segunda esposa, la escritora canadiense Carol Dunlop, realizó numerosos viajes, entre otros a Polonia, donde participó en un congreso de solidaridad con Chile. Otro viaje junto a Carol fue plasmado en el libro Los autonautas de la cosmopista, que narra el trayecto por la autopista París-Marsella. Tras la muerte de ella, Aurora lo acompañó de nuevo, esta vez durante su enfermedad, antes de convertirse en la única heredera de su obra y sus textos.
Amistades