San Vicente del RaspeigTopónimo en castellano según la Real Academia Española: Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999. ISBN 978-84-239-9250-8; "Apéndice 3", páginas 133-155. (cooficialmente ) es una ciudad y municipio español, situado al noroeste del área metropolitana de Alicante, en la provincia de Alicante, Comunidad Valenciana. Cuenta con .
En el término municipal de San Vicente del Raspeig se encuentra, desde su fundación en 1979, el campus de la Universidad de Alicante. Este hecho le ha valido para colocársele desde entonces la etiqueta de ciudad universitaria y de residencia. Los núcleos urbanos de Alicante y de San Vicente forman un continuo urbanizado, además de poseer comunicaciones entre sí como tren Cercanías, tranvía TRAM (L2) o el autobús de línea n.º 24.
Toponimia El topónimo del municipio surgió a raíz de una tradición local (no comprobada documentalmente) sobre la estancia de San Vicente Ferrer en las tierras de El Raspeig hacia 1411. El municipio creció alrededor de una ermita en El Raspeig dedicada a San Ponce, que con el devenir de los siglos acabaría transformada en la actual parroquia dedicada a San Vicente Ferrer. Desde el , al menos, se documenta la existencia en distintos protocolos notariales de los primeros núcleos de población habitados en El Raspeig. El carácter de lugar de paso y a la vez cruce de caminos de sus tierras ha marcado su desarrollo histórico a lo largo de siglos. Su independencia total llegó en 1848 tras años de un dilatado proceso segregacionista de la ciudad de Alicante. Posteriormente, en el se produjo la industrialización del municipio y su inclusión en el área metropolitana de Alicante, con el consiguiente crecimiento demográfico. A finales del el municipio experimentó una extensión urbanística muy importante que sumado al proceso de desindustrialización ha acabado convirtiendo al municipio en residencial.
Geografía miniatura|Vista a lo lejos de San Vicente del Raspeig desde el Castillo de Santa Bárbara en Alicante
El término municipal tiene una extensión aproximada de 40,55 km² (4055 ha). Enclavado en la comarca del Campo de Alicante, su centro urbano dista 6 km del de Alicante, capital de la provincia, aunque los núcleos de Alicante y San Vicente forman un continuo urbanizado. Está muy bien comunicado con la costa y es una de las puertas de entrada a la montaña alicantina. Su término limita: al norte, con Tibi y Jijona; al este, con Alicante, Muchamiel y Villafranqueza (barriada de Alicante); y al sur y oeste, con Alicante. San Vicente forma, junto con la ciudad de Alicante y las localidades de Muchamiel, San Juan y Campello, una conurbación de 438 habitantes (INE, 2007), que pertenece a su vez a un área metropolitana más amplia, denominada área metropolitana de Alicante-Elche. Su situación es 38°25′25″ N. 0°31′20″ O. Su altitud sobre el nivel del mar es de 112 m.
Orografía El término municipal de San Vicente del Raspeig, se configura como un gran glacis-terraza que desciende desde la alineación Maigmó-Ventós, con un relieve claramente diferenciado entre la zona montañosa septentrional y los suaves llanos inclinados del sur. Sin tener en cuenta el arco montañoso citado, las tierras pasan de una altitud de unos en la Venta de Xirau, a los de Lloma Redona, más los del casco urbano de la ciudad, hasta a los alrededor de en el barrio de Santa Isabel que colinda con el término municipal de Alicante, lo que daría para todo el territorio una suave pendiente norte-sur del 3 %. No obstante, es preciso destacar que el término no sigue unos límites naturales o comarcales sino que se define como una franja alargada y estrecha entre los dos puntos citados, constreñida por los términos de Alicante y Muchamiel.
Hidrografía miniatura|Terrenos para la creación del campo de golf, complejo hotelero y viviendas en el Valle del Sabinar, zona de mayor altitud en San Vicente del Raspeig
Escasean las fuentes de agua, apenas un par (Carranchalet, Lagunas de Rabasa y El Sabinar) y barrancos o ramblas que sólo llevan agua de manera estacional, como la rambla de Rambuchar (tributario del barranco de las Ovejas).
Clima
El medio climático es el típico del litoral mediterráneo, aunque con índices de aridez superiores a los normales del resto de la región. Las medias climáticas oscilan entre los 12 °C de enero y los 30 °C de julio y agosto, mientras que las lluvias no pasan de 340 mm anuales, y además están desigualmente repartidas a lo largo del año. La mayoría de las lluvias se dan en otoño durante el mes de octubre, y en primavera en el mes de abril. Los días de lluvia son 38 al año.
Fauna y flora No tiene vegetación arbórea, exceptuando la cultivada y algunos grupos de pinos en las fincas y chalets. La maleza que crece en las zonas no cultivadas es la propia del clima mediterráneo, como el esparto, el romero, la carrasca, etc.
Geología La riqueza del suelo es ya de por sí limitada pues predominan terrenos de capacidad agraria mediocre (de tipo horizonte C) a excepción de los alrededores del núcleo urbano donde aparece un manto edáfico de mayor potencionalidad (horizonte de tipo B). Tampoco son extraordinarias sus fuentes de materias primas, a excepción de los afloramientos triásicos del Keuper (arcillas, yesos, etc.), muy abundantes en toda la cuenca de la Rambla de Rambuchar, susceptibles de un uso cerámico o las vetas de ocre de la sierra Pelada (valle del Sabinar), explotadas como materia colorante desde la segunda mitad del .
Historia
Origen La investigación documental no puede probar todavía la presencia ibera, romana, o árabe en el término municipal actual de San Vicente del Raspeig. Existen referencias escritas sobre la localización de monedas, esculturas o estelas romanas en la obra del historiador oriolano José Montesinos realizada en 1795 o en la de Figueras Pacheco de 1920-1927 pero no tienen todavía la confirmación documental o arqueológica. En las partidas vecinas de Fontcalent, La Alcoraya, Moralet y la Cañada del Fenollar sí que se ha podido demostrar la presencia de restos de pueblos y culturas antiguas; pero no en la del Raspeig.
El carácter de lugar de paso y a la vez cruce de caminos de las tierras de San Vicente ha marcado su desarrollo histórico a lo largo de siglos. Se encontraban caminos naturales que llegaban desde el Vinalopó, muy probablemente utilizados ya desde la Época Prehistórica, desde la Hoya de Castalla a través del Estret Roig, o desde la cuenca del río Monnegre y todos ellos necesariamente deben recorrer las tierras sanvicenteras en busca de una salida al mar. Sus primeros núcleos urbanos habitados, en el , deben surgir al amparo de estas rutas pues no es posible hallar otros condicionantes, fundamentalmente económicos, que pudieran ejercer de factor de atracción para el poblamiento. Desde el , al menos, se documenta la existencia en distintos protocolos notariales de los primeros núcleos de población habitados en lo que hoy conocemos como San Vicente del Raspeig. Estos núcleos de población fueron Pla de la Olivera y Raspeig.
Pla de la Olivera no existió políticamente; se citó en la documentación administrativa pero no en los vecindarios y sus moradores se anotaron en la lista del Raspeig. En los protocolos notariales relativos a los habitantes, se observa que fueron desgajándose jirones de territorio (el más significativo fue el de Boqueres), quedando reducida la partida a la superficie circundante a la ermita del Carmen, mencionada por José Montesinos en el año 1795.
El Raspeig era el nombre de la antigua partida que daba nombre a lo que hoy conocemos como San Vicente del Raspeig. La primera aparición documentada sigue siendo la notación en el mapa del ingeniero Juan Bautista Antonelli, de finales del , con motivo de la construcción del pantano de Tibi. De la misma época puede localizarse, en el Archivo del Reino de Valencia, el censo de 1604 correspondiente al impuesto del morabatí en el Raspeig con una lista escasa de cabezas contribuyentes.
Esta partida de amplia extensión era una zona de paso entre las sierras del interior y la ciudad de Alicante. Alfonso X el Sabio otorgó a la ciudad de Alicante, tras su conquista a mediados del y su incorporación a la corona de Castilla, los términos de Agost, Monforte del Cid, Novelda, Aspe, Busot y Aguas de Busot, además de otras partidas rurales que formaban parte del Campo de Alicante, como El Raspeig, La Alcoraya, Moralet, Verdegás, etc. Posteriormente, la ciudad de Alicante y su amplio término pasarían a la Corona de Aragón por la Sentencia Arbitral de Torrellas (1304).
El Raspeig miniatura|El municipio adopta su topónimo en honor a San Vicente Ferrer que predicó en El Raspeig miniatura|Fachada principal de la iglesia de San Vicente Ferrer, construida donde se hallaba la antigua ermita Hasta hace poco se pensaba que el inicio de la historia del lugar podía situarse cuando el ciudadano alicantino Pedro Maltés construyó y fundó en 1560 una ermita dedicada a San Vicente Ferrer, en la creencia de que el santo patrón había predicado por estas tierras alrededor de la ermita. Hoy sabemos que, según el historiador José Montesinos, en el año 1411 había en El Raspeig una ermita dedicada a San Ponce y que aquel año predicó en la misma san Vicente Ferrer. Igualmente, unos arqueólogos, con la financiación del Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig, realizaron un inventario arqueológico del término municipal localizando vestigios de cerámica de la Baja Edad Media.
Así pues, el topónimo San Vicente surge con la estancia del santo Vicente Ferrer en El Raspeig. Este núcleo urbano que había crecido alrededor de la ermita comenzó a conocerse San Vicente Ferrer del Raspeig.
Desde aquellas fechas remotas, sobre las que existen antecedentes de poblamiento de la Baja Edad Media, fueron aumentando los habitantes del lugar gracias a que el Patrimonio Real auspició la roturación de los yermos (labor por primera vez de tierras inhabilitadas) del oeste de Alicante y se iniciaron movimientos mercantiles gracias a que el lugar era una encrucijada de cañadas y antiguas vías romanas, según han demostrado los diversos libros publicados por la asociación cultural Cercle d'Estudis Sequet però Sanet.
El momento estelar que marca el impulso de la primera concentración urbana digna de reseñar se desarrolló durante la segunda mitad del . Durante esta media centuria, la vieja ermita de San Vicente Ferrer, reconstruida por Pedro Maltés en 1560, fue sustituida por un nuevo templo, tras convertirse la ermita en ayuda de parroquia el año 1733 y, más tarde, en 1785, parroquia independiente. Las obras de construcción del templo se acordaron en 1735 y terminaron en 1803. Alrededor de esta iglesia en construcción creció un grupo de casas que alcanzaron la consideración de calle por parte del cabildo de la ciudad de Alicante, a quien correspondía la jurisdicción de aquel lugar, que en 1744 se interesó en delimitar y poner cuotas para la construcción de casas alrededor de la iglesia. Anteriormente sólo había sido una partida rural y ermita de San Vicente y ahora ya era calle de Alicante e iglesia de San Vicente Ferrer independiente de la de San Nicolás de Bari de Alicante. Posteriormente, la concentración de casas alrededor de la iglesia de San Vicente Ferrer situada en la partida del Raspeig alcanzó la consideración de caserío por parte del cabildo alicantino.