Larysa Petrivna Kósach Kvitka, seudónimo Lesya Ukraínka (ucr. Лари́са Петрі́вна Ко́сач-Кві́тка / Ле́ся Украї́нка / Lesya Ukrayínka y Lesia Ukrayínka) (13 (25) de febrero de 1871, Novograd-Volynsky, Gobernación de Volinia, Imperio Ruso — 19 de julio (1 de agosto) de 1913, Surami, Gobernación de Tiflis, Imperio Ruso) — fue una de las escritoras más famosas de la literatura ucraniana que destacó en géneros muy variados, desde el narrativo, lírico, dramático hasta el épico y periodístico. Asimismo, participó en el ámbito folclórico con la grabación de unas 220 melodías populares y en el movimiento nacional ucraniano. Se la considera como un símbolo de la lucha y fuerza de voluntad, puesto que a pesar de estar gravemente enferma, pudo seguir creando sus obras maestras y nunca abandonó ni la esperanza ni las ganas de vivir. Es de hecho una de las escritoras más famosas de la nación que logró mostrar la belleza de la lengua ucraniana, mientras que ésta se encontraba subyugada por su homóloga rusa.
Biografía Nació el 25 de febrero de 1871 en Novograd-Volynsky, Gobernación de Volinia (ahora Zvyáhel, Ucrania). Su madre, Olena Petrivna Drahománova-Kósach, conocida bajo el pseudónimo artístico Olena Pchilka, escribió un sinfín de poesías y cuentos infantiles en la lengua ucraniana, lo que le trajo mucha fama como escritora. Asimismo, fue un miembro del movimiento feminista y publicaba un almanaque llamado Primera Pancarpia. Su padre fue un terrateniente con una gran formación académica, amante de la literatura y la pintura. La infancia de Lesya transcurrió en la comunidad de Volinia: en las ciudades de Zvyahelen, Lutsk y en el pueblo de Kolodyazhne.
En casa de la familia Kósach a menudo se reunían escritores, pintores y músicos, se organizaban tertulias y conciertos "caseros". El tío de Lesya (así le llamaban cariñosamente los familiares, con lo cual, este nombre se convirtió en su pseudónimo artístico), Mykhailo Petróvych Drahománov, fue una persona con una gran sensibilidad literaria (además de ser un científico sublime), por lo tanto, tuvo un papel muy importante en la formación de su sobrina ayudándole en calidad de crítico literario y folclorista.
Debido a una enfermedad crónica (tuberculosis osteoarticular), Lesya Ukraínka no pudo asistir a clases en el colegio. Por lo tanto, sus padres contrataron a unos profesores particulares para que instruyeran a la escritora y a su hermano, ya que este también decidió quedarse con la poetisa por el gran amor que le profesaba. Posteriormente, durante un tiempo Lesya estudió en la escuela de Oleksandr Murashka en Kiev. No obstante, luego tuvo que proseguir los estudios en su propia casa recibiendo una gran ayuda por parte de su madre, que no solo le ayudaba en materia académica sino también en plano humano educándola como a una persona fuerte y resistente al dolor sin el derecho a sucumbir al sufrimiento provocado por la enfermedad. La huella de esta «paidei» se puede encontrar en cada obra de su ciclo poético el hombre solitario.
Era una chica muy dotada para los idiomas, puesto que sabía muchas lenguas europeas, incluidas las eslavas (polaco, ruso, búlgaro, etc.), al igual que griego antiguo y latín, lo que demostraba su alto cociente intelectual. Su gran nivel de formación se observa en el hecho de que escribiera con tan solo 19 años un libro de texto para sus hermanas Historia antigua de los eslavos orientales (publicado en Yekaterinoslav en el año 1918). Asimismo, Larysa dedicaba una gran parte de su tiempo a la tarea traductológica (tradujo varias obras de Nikolái Gógol, Adam Mickiewicz, Heinrich Heine, Victor Hugo, Homero, etc.).
Obligados por la enfermedad de la escritora, la familia viajó con fines curativos a Alemania, el Imperio Austrohúngaro, Italia, Egipto. Asimismo, sus frecuentes estancias en el Cáucaso y Crimea hicieron una gran huella en la poética de Lesya Ukraínka enriqueciendo sus obras y ampliando sus búsquedas artísticas. Durante sus viajes a Galitzia y posteriormente a Bukovyna (partes históricas del Oeste de Ucrania) conoció a muchas personas destacadas en la literatura nacional: Iván Frankó, Myjailo Pavlyk, Olga Kobylyanska, Vasyl Stefanyk, Ósyp Makovej, Natalia Kobrynska. También pasó mucho tiempo en la casa de su tío Dragománov en Sofía, cuyas visiones sociopolíticas marcaron las obras de la escritora. Lesya Ukraínka compartía un enorme vínculo emocional con Dragománov, por consiguiente, cuando este falleció de una manera trágica, el acontecimiento dejó una gran marca en muchos poemas de la autora. Sexualidad miniaturadeimagen| Lesya Ukrainka y Olha Kobylianska, 1901 La sexualidad de Lesya Ukrainka ha sido descrita como "un tema de debate entre los académicos literarios durante décadas" por la autora Maryna Kulakova, en particular su relación con Olha Kobylianska . Las dos empezaron a escribirse en 1891, y después de un encuentro en 1901 en Chernivtsi, comenzaron a escribirse pasajes íntimos. La relación entre Lesya Ukrainka y Kobylianska se hizo más cercana tras la muerte de Miaržynski, mientras Kobylianska estaba lidiando con el rechazo de Osyp Makovei, quien no estaba interesado en el matrimonio.
La correspondencia entre Lesya Ukrainka y Olha Kobylianska llevó a ambas a desarrollar un lenguaje de género neutro, refiriéndose una a la otra como "alguien" () para expresar sentimientos de amor. La profesora Anna Dżabagina ha comparado este lenguaje con el utilizado en los diarios de Anne Lister. Dżabagina señala además que el uso de este lenguaje codificado tenía razones políticas; Lesya Ukrainka, que vivió en el Imperio ruso, era menos propensa a expresar abiertamente su sexualidad que Kobylianska, que vivió en el Imperio austrohúngaro. Las cartas de la primera eran, sin embargo, explícitas al señalar su deseo de contacto físico, y en una ocasión escribió
La relación entre Kobylianska y Lesya Ukrainka ha sido descrita como una "fantasía lésbica" por el estudioso literario Solomiya Pavlychko. La creciente atención a la relación entre las dos mujeres ha provocado una reacción homofóbica por parte de ciertos sectores del mundo académico ucraniano, así como lo que Dżabagina llama "straightwashing". Oksana Zabuzhko, por ejemplo, ha afirmado que la correspondencia era simplemente una consecuencia de las convenciones literarias de la época y que cualquier carácter íntimo es resultado de una reinterpretación por parte de lectores modernos "no preparados".
Obra Poesía 150px|thumb|left|Lesya Ukraínka en 1887.
Lesya empezó a escribir a una edad muy temprana, dado que ya con 9 años tenía su primera poesía Esperanza (Nadíya) dedicada a su tía Oleksandra Sushkova. Por primera vez publicó sus dos poesías Lirio de los valles (Konvaliya) (1884) y Safo (Safo) (1884) en la revista Estrella (Zorya) en Lviv, donde en 1885 también salió a luz su libro de traducciones de Nikolái Gógol (en colaboración con su hermano Myjailo).
La actividad literaria de Lesya Ukraínka se hizo más prominente a mediados de los años 80, cuando su familia se trasladó a Kiev, donde apoyada por Mykola Lysenko y Myjailo Starytsky, entró en el grupo literario Pléyade (Pleyada). En 1882 se publicó su traducción de Libro de canciones de Heinrich Heine en Leópolis, donde en 1893 se divulgó su primera antología Libro de canciones (Knyga pisén), (cuya segunda edición se realizó en Kiev) y en 1899, la antología Pensamientos y sueños (Dumy i mriyi). En 1902 salió su tercer poemario Reseñas (Vídguky) en Chernivtsí. Lesya Ukraínka dedicó más de diez años a escribir lírica, gracias a lo cual cientos de poesías salieron de su pluma. No obstante, durante su vida pudo publicar solo la mitad de ellas.
Lesya Ukraínka entró en la literatura ucraniana, en primer lugar, como la poeta del valor y de la lucha debido a que a pesar de su enfermedad siempre se mostró fuerte y esperanzada. Desde el punto de vista temático su obra es enormemente rica y se podría dividir(aunque la división resulta algo vaga) en personal, natural y social. Los temas que predominan en las poesías de su época temprana son la belleza de la naturaleza, el amor por el país, preocupaciones personales, la vocación del poeta, el papel de la palabra lírica y algunos elementos sociales. Asimismo, llama la atención esta gran sensibilidad tan inherente a sus obras, donde se versa sobre el deseo de vivir, la última esperanza a pesar de todos los detractores, al igual que de los sentimientos más profundos en el corazón de la autora. La temática de sus primeras poesías se ve especialmente influenciada por Tarás Shevchenko, Panteleimón Kulish, Myjailo Starytsky, Heinrich Heine y su tío Myjailo Drahománov (con el apodo artístico «el ucraniano» («ukrayinets»)).
Después de su época temprana Lesya Ukraínka da un paso más en lo que al aspecto calificativo se refiere, por consiguiente, la poesía Contra spem spero ya se caracteriza por una compresión clásica de la valentía (arete), un dominio excepcional de las alusiones mitológicas y una autocreación de la mujer-guerrera. Precisamente estos aspectos de sus obras han marcado durante años el estudio de su legado (lesyaísmo). Los mismos elementos se pueden apreciar en los poemas A los amigos (Do továryshiv), Un recuerdo para mi amiga (Továryshtsi na spomyn), Pecadora (Grishnytsya), Slavus — Sclavus, Fiat nox, Epílogo (Epílog) y muchos más. El tema de la libertad cobra en estos poemas unos matices de los más variables, desde la insurrección contra su compresión tradicional, impuesta por el imperio ruso, hasta su elección individual (modus vivendi), lo que significa descubrir la verdad y servirle. Por otra parte, la poetisa desprecia toda clase de traición que según ella se asemeja a la tragedia, y partiendo de la base clásica, tan presente en sus obras, al acto cometido por Medea.
Lesya Ukraínka también ha consagrado una gran parte de su tiempo a los poemas líricos en los cuales encontramos el ensalzamiento de la pasión y un triunfo reprimido, relacionado con la imposibilidad de realizar su amor. Para la autora todos estos aspectos son elementos inherentes al amor caballeresco. La heroína poética en estas obras es un caballero que dedica canciones de amor a la dama de su corazón. Poesías tales como Quisiera abrazarte cual una hiedra (Hotila b ya tebe yak plyusch obnyaty), Tus cartas siempre huelen a rosas marchitas (Tvoyi lysty zavzhdy pahnut zov´yalymy troyandamy) son ditirambos mitológicos con una gran carga erótica, escritos en honor a una amante divina.
El elemento épico, inherente a muchas poesías de la época más tardía de Lesya Ukraínka, se materializó en baladas, leyendas y poemas, donde la escritora acudió a los personajes de la historia mundial y de la mitología clásica, proyectándolos a los problemas actuales de una persona libre en un mundo de subyugados (Samsón; Roberto I Bruce, rey de Escocia; Vila, hermana (Vila, posestra); Solo la palabra (Odno slovo), etc.) y al papel desempeñado por el poeta en la lucha por esta libertad (Un cuento antiguo (Davnya kazka), Saúl, El milagro de Orfeo (Orfeyeve chudo), etc.)
Teatro 180px|thumb|Lesya Ukraínka en 1888.
En la segunda mitad de los 90, Lesya Ukraínka dio un giro hacia el teatro. Su primer drama La rosa azul (Blakytna troyanda) (1896), ambientada en la vida de los intelectuales de la época, amplía la temática del teatro ucraniano utilizada hasta el momento, que reflejaba exclusivamente la vida de los campesinos. El discurso filosófico de este drama, inspirado en las obras de Gerhart Hauptmann, trata no solo de la locura como una forma de libertad, sino también de cierta añoranza por el cuerpo.