La interpretación de lenguas, o simplemente interpretación, es la actividad de mediación lingüística que consiste en transmitir un discurso de tipo oral o en lengua de señas, dando lugar a un discurso equivalente en una lengua diferente, bien de tipo oral o de lengua de señas. También se denomina interpretación al producto resultante de dicha actividad. La disciplina que estudia el proceso y el resultado de la interpretación, así como de la traducción escrita, es la traductología.
Se denomina intérprete (y antiguamente trujimán o dragomán) a la persona que realiza la interpretación. Su función consiste en transmitir el mensaje del discurso original, teniendo en cuenta diversos aspectos, como el registro utilizado, la información implícita en dicho mensaje y las emociones.
Interpretación versus traducción A pesar de que con frecuencia se utilizan indistintamente, los términos interpretación y traducción no son sinónimos. Aunque el término traducción puede utilizarse en sentido amplio, normalmente se refiere específicamente a la transmisión por escrito.
Otra diferencia es que la interpretación suele realizarse de manera presencial e inmediata, es decir que el intérprete es testigo directo del discurso de partida, bien de manera física o por transmisión audiovisual (televisada o telefónica). Por tanto, el traductor, a diferencia del intérprete, suele consultar diversas fuentes (diccionarios, glosarios, textos similares, etc.), todo lo cual contribuye a que el documento resultante pueda ser más fiel al original.
Un error muy común entre los legos en la materia consiste en creer que se interpreta de forma literal, es decir, realizando una traducción sintácticamente equivalente, o sea, palabra por palabra, del mensaje de partida. Interpretar de esta manera resultaría poco eficaz, pues el mensaje recreado en la lengua de llegada sería ininteligible para el receptor. Por ejemplo, si quisiéramos traducir literalmente una oración en inglés como He is travelling al español, obtendríamos: Él está viajando, que a pesar de tener sentido, no es natural para el hablante de este idioma. En cambio, ‘Está de viaje’ sería una interpretación mucho más correcta del mensaje original. Es decir que el intérprete tiene que tratar el mensaje como un todo, y tener en cuenta, además, el tono y el estilo utilizados por el orador en la lengua de partida, especialmente al interpretar expresiones que no tienen un equivalente directo de un idioma a otro, por ejemplo: la frase en inglés It's raining cats and dogs al ser interpretada al español, obtendríamos Están lloviendo perros y gatos lo cual también carecería de sentido. Por otro lado,‘Está lloviendo a cántaros’ sería una interpretación más adecuada del original.
Por otra parte, a la interpretación se le aplica un estándar de fidelidad y exactitud diferente que a la traducción. Debido a la premura de tiempo, el intérprete se ve obligado a establecer prioridades, para garantizar que se transmiten los detalles más importantes del discurso de partida. En particular, esto es importante si el orador habla muy rápido o si su discurso incluye gran cantidad de números o enumeraciones largas. En ciertos ámbitos la precisión es especialmente importante. Por ejemplo, en el judicial, “pasar por alto, omitir o retocar” una palabra puede inducir a error a los miembros del tribunal.
Para hacer frente a estos retos, el intérprete profesional ha aprendido técnicas y recursos que le permiten transmitir el mensaje en la lengua de llegada sin pérdidas de información. Por ejemplo, en español se puede abreviar un texto original del inglés a través del uso específico del género y los pronombres reflexivos.
Con todo, la intensa actividad intelectual del intérprete exige el trabajo por turnos. Habitualmente, se trabaja por parejas, y mientras uno de los miembros interpreta, el otro controla su trabajo y se anticipa a posibles dificultades, comunicándose con aquel mediante notas escritas.
Finalmente, el orador puede contribuir mucho a la calidad de la interpretación. En particular, será de gran ayuda que aplique la entonación adecuada a cada tipo de frase y que inserte una pausa breve al final de cada párrafo. Contrariamente a lo que se pueda pensar, el orador más difícil de interpretar no es el que habla rápido, sino el que lee en voz alta, aplicando una entonación muy distinta de la que utilizaría si su discurso fuera espontáneo. A menudo es aceptable el ser recíproco con el tono de voz del orador, esto dependiendo de las circunstancias y de si es algo que ha sido pedido por quien contrata al intérprete.
Técnicas de interpretación
Es importante distinguir entre técnicas y modalidades de interpretación. Hablar de técnicas en interpretación se refiere a las diferentes actividades implicadas en el proceso, mientras que al mencionar el término modalidad nos ocupamos del contexto comunicativo y situación social de la interpretación.
Grosso modo, se suele distinguir entre interpretación simultánea, en la que el intérprete reproduce el mensaje de forma inmediata en la lengua de llegada mientras el orador sigue hablando, sin interrupciones; e interpretación consecutiva, en la que el orador interrumpe su discurso cada cierto tiempo para que el intérprete realice su trabajo.
Como se verá a continuación, estas dos técnicas admiten ciertas variaciones.
Interpretación simultánea En la interpretación simultánea, el intérprete traduce el mensaje a la lengua de llegada tan rápido como le sea posible desde la lengua de partida, mientras que el orador o el hablante de esta lengua continúa hablando. Para llevar a cabo su trabajo, el intérprete se sitúa en una cabina insonorizada desde donde puede ver al orador, al cual escucha a través de unos auriculares. Para transmitir su mensaje, el intérprete cuenta con un micrófono. Los receptores del mensaje en la lengua de llegada escuchan la interpretación vía auriculares. Además, la IS es el modo de interpretación comúnmente utilizado por los intérpretes de lengua de señas.
Salvo en el caso de la lengua de señas, la interpretación simultánea suele realizarse desde cabinas en las que los intérpretes trabajan por parejas de la misma combinación lingüística.
Cuando no es posible utilizar cabinas, por ejemplo a causa de las reducidas dimensiones de la sala donde se requiere la interpretación, o si el intérprete y sus oyentes necesitan desplazarse, existe la posibilidad de utilizar un sistema de interpretación portátil e inalámbrico que utiliza unos aparatos llamados Infoports, mediante los cuales el intérprete va realizando la interpretación simultánea a través de un emisor con micrófono y los usuarios de la interpretación escuchan el resultado de la misma a través de unos receptores. El uso de este sistema en condiciones de calidad solo es posible si se cumplen ciertos requisitos, como que el número de oyentes sea reducido, que el intérprete disponga de buen sonido de entrada y que el número máximo de idiomas necesarios sean 2 (en algunos casos 3).
En la interpretación simultánea, los intérpretes suelen trabajar por parejas de la misma combinación lingüística, turnándose cada cierto tiempo.
Los legos en la materia suelen decir, incorrectamente, traducción simultánea y traductor simultáneo, sin tener en cuenta que el término traducción suele referirse a la mediación lingüística por escrito.
Interpretación susurrada En la interpretación susurrada (chuchotage en francés), el intérprete se sienta o se queda de pie junto a una pequeña audiencia perteneciente a la lengua de llegada mientras les susurra una interpretación simultánea del tema que se está tratando. Para llevar a cabo esta modalidad de interpretación no se necesita un equipo especial. La interpretación susurrada se emplea en situaciones en las que la mayor parte de un grupo de personas habla la lengua de partida, y tan solo una minoría no (lo ideal sería que no fueran más de tres personas).
Interpretación consecutiva thumb|right|La intérprete de IC Patricia Stöcklin traduce el discurso de Klaus Bednarz a Gari Kaspárov. thumb|right|La intérprete de IC Patricia Stöcklin toma notas del discurso de Gari Kaspárov. thumb|right|La intérprete de IC Patricia Stöcklin interpreta el discurso de Gari Kaspárov para el público. thumb|left|Intérpretes facilitando una conversación a tres vías entre Vladímir Putin (ruso), Muammar Gaddafi (árabe) y Mireille Mathieu (francés) en 2008.
En la interpretación consecutiva el intérprete empieza a hablar después de que el orador de la lengua de partida haya terminado su discurso. El discurso se divide en partes, y el intérprete de IC se sienta o se queda de pie cerca del orador en la lengua de partida para escucharle y tomar notas acerca de lo que dice. Cuando el orador hace una pausa o termina de hablar, el intérprete transmite el mensaje completo en la lengua de llegada.
Los discursos que se interpretan por este método, o bien las partes en que se dividen, suelen ser cortos. Hace cincuenta años, el intérprete de IC hacía discursos de 20 o 30 minutos, pero hoy día 10 o 15 minutos ya se consideran mucho para un discurso, sobre todo porque al público no le gusta estar escuchando durante 20 minutos un discurso que no entiende.
A menudo, el orador de la lengua de partida no es consciente de que puede hablar largo y tendido antes de que se realice la IC, y debido a ello hace una pausa al final de cada oración para que se interpreten a la lengua de llegada. A veces, el intérprete inexperto o con poca práctica le pide al orador que se detenga después de cada oración. La ventaja de interpretar oración por oración radica en el hecho de que haya que memorizar menor cantidad de información; sin embargo, el intérprete no ha escuchado aún el discurso completo o su parte fundamental, con lo cual resulta más difícil interpretar el mensaje completo, ya que falta contexto en el que basarse y se han producido varias interrupciones (por ejemplo, basta imaginar cómo resultaría el proceso de contar un chiste en fragmentos, con pausas en medio para traducir cada parte). Este método se utiliza a menudo para interpretar discursos, declaraciones, comunicados grabados, testimonios de testigos en un tribunal, así como entrevistas médicas y de trabajo; pero siempre es mejor contar con una idea completa antes de traducirla.
La interpretación consecutiva completa (i.e., no fragmentada) permite que el significado completo del mensaje producido en la lengua de partida sea comprendido por el intérprete antes de que este lo interprete a la lengua de llegada. Así se consigue una interpretación más fiel, exacta y accesible que cuando se realiza una interpretación simultánea.
La interpretación consecutiva (IC) se ofrece en dos versiones: ‘IC corta’ e ‘IC larga’. En la IC corta el intérprete depende de su memoria, pues cada segmento del mensaje interpretado es lo suficientemente corto como para ser memorizado. En la IC larga el intérprete toma notas mientras escucha que le ayuden a traducir pasajes largos. Estas divisiones informales se establecen con el cliente antes de que la interpretación tenga lugar, y dependen del tema a tratar, su complejidad y el propósito de la interpretación.
Interpretación de enlace o bilateral Mientras que la interpretación consecutiva suele implicar la existencia de un solo orador y varios receptores, la interpretación de enlace consiste en transmitir entre unos y otros lo que se dice en una conversación entre dos o más personas.
Puede realizarse tras un breve discurso, de forma consecutiva o en la modalidad de chuchotage (interpretación susurrada). Aparte de la toma de notas (que no se practica siempre) no se requiere la utilización de un equipo especial.
Interpretación por relé