La Democracia Inclusiva (DI) es un proyecto político por la democracia política directa, la democracia económica (más allá de los confines del mercado, en especial, del financiero), la democracia en el ámbito social y la democracia ecológica. El proyecto teórico de la DI (para distinguirlo del proyecto político que es parte de la tradición democrática y más) emerge del trabajo del filósofo político, antiguo académico y activista Takis Fotopoulos en Towards An Inclusive Democracy (Hacia una democracia inclusiva) y fue desarrollado más tarde por él y otros escritores en el journal Democracy & Nature y su sucesor The International Journal of Inclusive Democracy.
De acuerdo a Arran Gare, Towards An Inclusive Democracy, “ ofrece una nueva y poderosa interpretación de la historia y la dinámica destructiva del mercado y provee una nueva e inspiradora visión del futuro en lugar de las formas existentes de neo-liberalismo y socialismo”. Arran Gare, "Beyond Social Democracy? Takis Fotopoulos' Vision of an Inclusive Democracy as a New Liberatory Project" Democracy & Nature, Vol. 9, No. 3 (November 2003), pp. 345-358(14) También, como David Freeman señala, aunque la aproximación de Takis “no es abiertamente anarquismo, sin embargo el anarquismo parece ser la categoría formal en la que él desarrolla su trabajo, dada su entrega a la democracia directa, el municipalismo y la abolición del estado, del dinero y de la economía de mercado”. by David Freeman of book Towards An Inclusive Democracy: The Crisis of the Growth Economy and the Need For a New Liberatory Project, published in Thesis Eleven, Sage Publications, no. 69 (May 2002), pp. 103-106.
Definición
La DI es una nueva concepción de la democracia, que, usando como punto de partida la definición clásica de esta, expresa la democracia en términos de democracia política directa, democracia económica (más allá de los límites de la economía de mercado y la planificación estatal), así como también una democracia en el espacio social y una democracia ecológica. Resumiendo, la democracia inclusiva es una forma de organización social que reintegra a la sociedad con la economía, la politeia y la naturaleza. El concepto de la democracia inclusiva se deriva de una síntesis de dos grandes tradiciones históricas, la clásica democrática y la socialista, aunque también incluye a la verde radical, la feminista, y la de movimientos de liberación del Sur"Juan Autor, Libro, Buenos Aires, 1980
El punto de partida del proyecto de la Democracia Inclusiva es uno en el cual el mundo, en el comienzo del nuevo milenio, enfrenta una crisis multidimensional (económica, ecológica, social, cultural y política) que se ha visto ha sido causada por la concentración del poder en las manos de varias élites. Esto es interpretado como un efecto del sistema establecido, en los últimos siglos, del sistema económico de mercado (en el sentido de Karl Polanyi), Karl Polanyi, The Great Transformation, the Political and Economic Origins of Our Time, Beacon Press, 1944/1957, pp. 43-44 & 55-56. la democracia representativa y sus relacionadas formas de estructura jerárquica. Así, una democracia inclusiva se la ve no solo como una utopía, sino tal vez como la única salida fuera de la crisis, basada en la distribución igualitaria del poder en todos los niveles.
En esta concepción de la democracia, el espacio público incluye no solo el espacio político, como es usual en el proyecto republicano o democrático (Hannah Arendt, Cornelius Castoriadis, Murray Bookchin y otros), sino también el espacio económico y el ecológico. El espacio político es la esfera de las decisiones políticas, el área en la que se ejerce el poder político. El espacio económico es la esfera de las decisiones económicas, el área en la cual el poder económico se ejerce sobre las amplias decisiones de cualquier sociedad de escasez. El espacio social es una esfera de decisiones en el trabajo, la educación y cualquier otra institución económica o cultural; lo cual es un elemento constitutivo de una sociedad democrática. El espacio público podría ser extendido para incluir el espacio ecológico, el cual puede ser definido como la esfera de las relaciones entre la sociedad y la naturaleza. Así, el espacio público, en contraste al espacio privado, incluye cualquier área de la actividad humana en la cual decisiones pueden ser hechas colectivamente y democráticamente.
De acuerdo con estos cuatro espacios, podríamos distinguir entre cuatro elementos constitutivos de una democracia inclusiva: el político, el económico, la democracia en el espacio social y el ecológico. Los primeros tres elementos forman el marco institucional, que desea la distribución igualitaria del poder político, económico y el poder social respectivamente. En este sentido, estos elementos definen a un sistema, que desea a la eliminación efectiva de la dominación del ser humano sobre otros seres humanos. En forma similar, la democracia ecológica se la define como el marco institucional, que desea eliminar cualquier intento humano de dominar al mundo natural, en otras palabras, el sistema, que desea reintegrar a los humanos con la naturaleza.
Marco institucional Convenio mediante el cual el PNUD confía a una institución designada por el Gobierno la responsabilidad total de movilizar los insumos del proyecto PNUD y aplicarlos eficazmente, en combinación con los recursos propios y otros recursos disponibles, para el logro de los objetivos del proyecto.
Democracia política o directa
La condición necesaria para el establecimiento de una democracia política envuelve la creación de instituciones apropiadas, la cual asegura una distribución equitativa del poder político entre todos los ciudadanos. Todas las decisiones políticas (incluyendo aquellas relacionadas con la formación y ejecución de las leyes) son tomadas por el cuerpo colectivo de ciudadanos y sin representación. El cuerpo de ciudadanos de un área geográfica en particular consiste de todos los residentes que sobrepasan cierta edad de madurez, sin importar sus sexos, razas, etnias y sus identidades culturales. La edad de madurez se define a través del cuerpo de ciudadanos.
La condición suficiente para la reproducción de una democracia política se refiere al nivel de conciencia democrática del cuerpo de ciudadanos y, como señalan David Gabbard y Karen Appleton, “la responsabilidad de cultivar la conciencia democrática requerida para esta concepción de ciudadanía descansa en paideia” David Gabbard & Karen Appleton,“The Democratic Paideia Project: Beginnings of an Emancipatory Paideia for Today”, The International Journal of INCLUSIVE DEMOCRACY, vol. 2, no. 1 (septiembre de 2005). la cual envuelve no solo educación sino el desarrollo de un carácter y destrezas balanceados, i.e. la educación de los individuos como ciudadanos, que por sí sola puede dar un contenido sustantivo al espacio público. Esto es así, porque la democracia puede ser solo fundada en la decisión bajo conciencia para una autonomía individual y colectiva. Por tanto, no puede ser el resultado de ninguna ley natural, social o económica o de ninguna tendencia que tienda dialécticamente a ella, deje aparte, cualquier dogma místico o divino y cualquier preconcepción. En este sentido, ni la democracia representativa ni tampoco la democracia soviética reúnen las condiciones de la democracia política, sino que solo son formas de oligarquía política, donde el poder político es concentrado en las manos de varias elites, i.e. profesionales de la política, y burócratas partidarios respectivamente.
La unidad básica para tomar decisiones en la democracia inclusiva es la asamblea demótica, i.e. la asamblea del pueblo, el cuerpo de ciudadanos en un área geográfica dada, la cual podría abarcar un pueblo y las villas de alrededor, o incluso los vecindarios de ciudades grandes. Esto es muy cercano al concepto de ‘villa urbana’ propuesto actualmente por los defensores de la economía de decrecimiento. Clement Homs, , The International Journal of INCLUSIVE DEMOCRACY, vol. 3, no. 1 (enero de 2007). Comoquiera, aparte de las decisiones locales, muchas decisiones importantes necesitan ser hechas a nivel regional o confederado.
Es por esto que, como observa Serge Latouche, el objetivo de la Democracia Inclusiva “presupone una confederación del pueblo” hecha de unidades pequeñas y homogéneas de cerca de 30,000. Serge Latouche, “How do we learn to want less? The globe downshifted”, Le Monde diplomatique (enero de 2006). Por tanto, la democracia inclusiva hoy puede solo tomar la forma de una democracia confederada que este basada en una red de consejeros administrativos cuyos miembros o delegados son elegidos a través de una asambleas democráticas cara a cara celebrada en todos los pueblos. Así, su papel es puramente administrativo y práctico, no con poder de decisiones, contrario al papel de los representes en una democracia representativa.
El cuerpo de ciudadanos es aconsejado por expertos, pero es el cuerpo de ciudadanos el que funciona como la entidad que toma las decisiones. La autoridad puede ser delegada a un segmento del cuerpo de ciudadanos para realizar deberes específicos, por ejemplo, servir como miembros de cortes populares, o en consejería regional y confederada. Esta delegación es hecha, en principio, al azar, o sobre la base de rotación, y es siempre cuestionable por el cuerpo de ciudadanos. Los delegados para los cuerpos regionales y confederados deben tener mandamientos específicos.
Finalmente, la democracia política o directa implica una concepción muy diferente de ciudadanía a la concepción usual de los liberales y socialista. En esta concepción, la actividad política no es un medio para obtener un final, sino un fin por si, de forma que uno no se inmiscuye en actividades políticas simplemente para promover su propio benéfico, sino para realizar los principios intrínsecos de la vida política, como libertad, igualdad y solidaridad. Esto, en contraste con las concepciones liberales y socio-demócratas las cuales adoptan una visión ‘instrumentalista’ de la ciudadanía, i.e. una visión la cual implica que la ciudadanía capacita ciudadanos con ciertos derechos que ellos pueden ejercitar como medios para obtener beneficios individuales.
Democracia económica
El proyecto Democracia inclusiva (DI) introduce una concepción muy diferente a la usual acerca de la democracia económica.
De acuerdo al proyecto DI, la democracia económica es la autoridad del pueblo (comunidad) en la esfera económica—la cual requiere una distribución equitativa del poder económico. Por tanto, todas las decisiones macroeconómicas, en particular, las decisiones concernientes al manejo de la economía como un todo (el nivel total de producción, consumo e inversión, cantidad de trabajo y descanso implicados, tecnologías a ser usadas, etc.) son hechas por el cuerpo de ciudadanos colectivamente y sin representación. Sin embargo, las decisiones microeconómicas en el lugar de trabajo o a niveles domésticos son hechas mediante unidades de producción y consumos individuales utilizando un sistema de certificados (vouchers).
Como en el caso de la democracia directa, la democracia económica hoy, es solo posible al nivel de pueblos o comunidades confederadas. Envuelve la posesión y control de los medios de producción por el pueblo (demos). Esto es radicalmente diferente a las dos principales formas de concertación de poder: capitalista y la economía ‘socialista’ de crecimiento. Es también diferente de los distintos tipos de capitalismo colectivo, tales como control de los trabajadores y versiones más suaves como las sugeridas por socio-demócratas post-Keynesianos. El pueblo (demos), por tanto, se convierte en la unidad auténtica de la vida económica.
Para que la democracia económica sea posible, tres precondiciones deben ser satisfechas: autodependencia Demótica, posesión demótica de los medios de producción, y la distribución confederada de los recursos.