El régimen de intendencias se aplicó a partir del siglo XVIII en las posesiones del Imperio español en América y las Filipinas debido, principalmente, al buen rendimiento que tuvo el sistema en España. Los reyes, imbuidos en el pensamiento del absolutismo ilustrado, deseaban reformar la administración de sus posesiones, uniformándola y promoviendo el bienestar, junto con mejorar los ingresos de la Real Hacienda y la defensa de tales territorios.

Antecedentes

El intendente era un funcionario que surgió en Francia hacia 1551, adquiriendo impulso inicial bajo la influencia de los cardenales Richelieu y Mazarino y fomentado posteriormente por Luis XIV y su ministro Jean-Baptiste Colbert. El intendente era en aquellos tiempos el representante del monarca en las généralités (divisiones territoriales francesas en el Antiguo Régimen), cuya misión primordial era fomentar el desarrollo económico de estas, con atribuciones de justicia, policía y hacienda (intendant de justice, police et finances).

El sistema se utilizó en España por primera vez con la Superintendencia de Ejército en 1711, la Intendencia General de Ejército y Marina en 1717 y la división de todo el territorio peninsular español en intendencias en 1718. En 1749 el rey Fernando VI reordenó el sistema con una intendencia por provincia.

Los intendentes tenían por misión general la promoción de la economía y el resguardo de la hacienda. Sin embargo, no todos los intendentes tuvieron idénticas facultades. El sistema experimentó diversas variaciones a lo largo del tiempo; por ejemplo, en un comienzo se trató de separar las funciones de intendente de las de virrey o gobernador, pero los conflictos que se produjeron en algunos casos llevó a la decisión de reunir ambos oficios en ciertas zonas.

Estos funcionarios solían tener un asesor letrado o teniente letrado, con carácter permanente y de nombramiento real. Los subdelegados cumplían sus órdenes y ejercían sus funciones en áreas territoriales denominadas subdelegaciones o partidos, que muchas veces correspondían a los antiguos corregimientos, reemplazando en algunos lugares a los corregidores.

El rey Carlos IV dictó una Ordenanza General de Intendentes en 1803, que reunía en un solo cuerpo la regulación de las intendencias, sin embargo, por real orden de 11 de enero de 1804 el rey la dejó sin efecto al advertir contradicciones con algunos reglamentos militares, a instancia del ministro Manuel Godoy.

Las causas

No todos los intendentes tuvieron las mismas facultades y atribuciones. En términos generales, estas podían abarcar las siguientes áreas (llamadas causas): Hacienda (gobierno económico). El intendente tenía jurisdicción sobre todos los asuntos fiscales y de gastos de la Real Hacienda en su territorio, subordinado al virrey o superintendente general si los hubiera. Policía (gobierno político). No correspondía con la acepción actual del término, sino que era la causa que abarcaba los asuntos gubernativos y de fomento de las actividades productivas de un territorio. Originalmente los intendentes estaban subordinados a un gobernador (y por encima del gobernador en la jerarquía política el virrey), pero más tarde los dos cargos (intendente y gobernador) pasaron a ser ocupados por la misma persona en ciertas zonas del Imperio español. Justicia (gobierno judicial). El intendente era juez supremo en su territorio, actuando como juez de apelaciones de los subdelegados partidarios y jueces comisionados. Estaba a su vez supeditado a la apelación de una real audiencia. Guerra (gobierno militar). Si el intendente era militar tenía el mando de las tropas de su jurisdicción, subordinado al capitán general. Si no era militar se ocupaba de los asuntos administrativos del ejército. Vice Patronato Real. No se la consideraba una causa pero era una de las atribuciones de los intendentes. El gobierno eclesiástico era ejercido por el obispo (y por encima del obispo en la jerarquía eclesiástica el arzobispo), pero regulado en ciertas materias civiles y económicas por el intendente, que tenía la facultad para proponer dentro de su territorio a los sacerdotes de los curatos o parroquias y otros funcionarios eclesiásticos, así como disponer del diezmo cobrado a los feligreses.

Previamente a la implantación de las intendencias esas causas eran ejercidas por los gobernadores y por los capitanes generales, frecuentemente reunidas en una misma persona.La Intendencia de Arizpe

Intendencias que se establecieron en las Indias Capitanía General de Cuba miniaturadeimagen|205x205px|Catedral de la Habana, Cuba. Tras la recuperación de La Habana, que estaba ocupada por el Reino Unido, a pedido del capitán general de Cuba, Ambrosio Funes de Villalpando, el rey Carlos III ordenó instaurar el 31 de octubre de 1764 en la Capitanía General de Cuba la primera intendencia americana: la de ejército y Real Hacienda de La Habana. Su primer intendente fue Miguel de Altarriba, quien asumió el 8 de marzo de 1765.

En 1764 se dictaron para ella unas ordenanzas –a la que se introdujeron cambios en 1765 y 1767–, determinándose que el intendente de La Habana lo era de ejército y hacienda, para darle una importante intervención en temas económicos, pero careciendo de competencias políticas. Tales ordenanzas rigieron hasta su reemplazo en 1786 por las aplicadas en Nueva España.

En 1766 fue creada la intendencia de Nueva Orleans en Luisiana, que era de ejército y Real Hacienda y dependía de la Capitanía General de Cuba. Su primer intendente fue Juan José de Loyola y Mendoza, estando el mando militar a cargo de Antonio de Ullóa, pero poco después lo asumió también Loyola y Mendoza. En 1803 Luisiana fue devuelta a Francia.

En 1813 fueron creadas en Cuba las intendencias de Puerto Príncipe y de Santiago de Cuba, ambas solamente de hacienda.

Virreinato de Nueva España miniaturadeimagen|209x209px|México D.F Para poder incrementar la defensa de las costas del mar Caribe, el rey Carlos III nombró el 14 de marzo de 1765 a José de Gálvez como visitador general de Nueva España, para estudiar la manera de obtener más recursos económicos. Gálvez propuso en un Informe y Plan de Intendencias firmado por él y por el virrey Carlos Francisco de Croix, el establecimiento del régimen de intendentes en el virreinato.

El visitador Gálvez propuso en 1769 al virrey Croix la creación de las intendencias de las Californias y de Sonora, designando el virrey a Matías de Armona y luego a Felipe Barri para la primera y a Eusebio Ventura Beleña para la segunda, pero no se llegaron a implementar. El 18 de junio de 1770 el virrey Croix designó a Pedro Corbalán como intendente interino de Sonora poniendo en funcionamiento la intendencia de Arizpe bajo subordinación del gobernador de Sonora y Sinaloa mientras el rey confirmaba el plan, hasta que a causa de relaciones conflictivas ambos cargos fueron reunidos en 1777, permaneciendo Corbalán en esas funciones hasta 1787.

Con José de Gálvez al frente de la Secretaría de Estado y del Despacho Universal de Indias:Nombramiento de gobernador y capitán general de las Provincias Internas en favor del caballero don Teodoro de Croix, e instrucciones de gobierno el 4 de diciembre de 1786 el rey Carlos III firmó la Real Ordenanza para el Establecimiento e Instrucción de Intendentes de Ejército y Provincia en el Reino de la Nueva España que creó otras 11 intendencias en el virreinato, reemplazando a los reinos, comandancias, corregimientos y alcaldías mayores. José Mangino fue nombrado el 25 de enero de 1787 primer superintendente subdelegado de Real Hacienda de México, subordinado como subdelegado al Ministro de Indias, que desde entonces asumía el cargo de superintendente general de Real Hacienda que hasta entonces detentaba el virrey en todos los asuntos de índole fiscal. El rey dictó una ordenanza cuyo contenido era similar a la del Río de la Plata, siendo intendencia de ejército y provincia la de México que estaba unida al cargo de superintendente, y el resto de provincia: Puebla de los Ángeles, Arizpe (o Sonora y Sinaloa), Durango, San Luis Potosí, Zacatecas, Guadalajara (unida a la presidencia), Valladolid de Michoacán, Nueva Veracruz, Antequera de Oaxaca, Mérida de Yucatán, Santa Fe de Guanajuato.

El 17 de marzo de 1787 el rey dispuso la creación de la intendencia de Sinaloa, separándola de la Arizpe, nombrando al coronel Agustín de las Cuentas Zayas como gobernador intendente, pero una real orden del 30 de julio de 1789 anuló esa creación antes de que se llevara a efecto, pasando Cuentas Zayas a ser intendente de Chiapas.http://www.institucional.us.es/revistas/revistas/americanistas/pdf/19/5-Luis%20Navarro%20Garcia1.pdf El 11 de septiembre de 1813 las Cortes crearon la intendencia de Saltillo, incluyendo Coahuila, Texas, Nuevo Reino de León y Nuevo Santander, pero no llegó a ser puesta en vigencia al ser derogado el decreto poco después.La Real Hacienda de Nueva España. Pág. 309-310. Autor: Luis Jáuregui. Editor: UNAM, 1999. ISBN 9683673457, 9789683673459

La intendencia de México tuvo como intendente a Mangino hasta que el 2 de octubre de 1787 el virrey asumió el cargo de superintendente subdelegado de Real Hacienda e intendente de ejército y provincia de México. Desde el 8 de febrero de 1788 hubo de nuevo un intendente de México, pero el virrey continuó como superintendente, y en el gobierno del virrey Miguel de la Grúa Talamanca (1794-1798) el cargo volvió al virrey. La fallida ordenanza de 1803 decretaba la separación de ambos cargos, lo cual se aplicó en México asumiendo como intendente Francisco Manuel de Arce, aunque el virrey continuó como superintendente subdelegado de Real Hacienda. En 1809 los cargos volvieron a reunirse, pero el 6 de septiembre el virrey encargó los asuntos de intendencia al secretario del virreinato, hasta que en mayo de 1810 fue designado un nuevo intendente, que asumió a principios de 1811.La Real Hacienda de Nueva España. Pág. 310-311. Autor: Luis Jáuregui. Editor: UNAM, 1999. ISBN 9683673457, 9789683673459

Capitanía General de Venezuela

Gálvez decidió crear el 25 de noviembre de 1776 la primera intendencia de Sudamérica en la Capitanía General de Venezuela: la intendencia de Caracas, la cual fue mandada erigir por la Real Cédula de Intendencia de Ejército y Real Hacienda de 8 de diciembre de 1776 del rey Carlos III.

miniaturadeimagen|Casa virreinal de Maracaibo. El primer intendente fue José de Abalos, quien asumió el 1 de junio de 1777. El intendente ejercería sus funciones sobre Caracas, Cumaná, Margarita, Guayana y Maracaibo, como cargo separado de los gobernadores y de la capitanía general creada el 8 de septiembre de 1777. Sus ordenanzas eran similares a las de Cuba, pero hacían mayor hincapié en las atribuciones de policía. Fueron reemplazadas el 1 de marzo de 1783 por las dadas a los intendentes del Virreinato del Río de la Plata, asumiendo el cargo de intendente general de ejército y superintendente subdelegado de Real Hacienda.