El Bofors 40 mm es un cañón automático antiaéreo de 40 mm desarrollado por la compañía sueca del mismo nombre, ahora subsidiaria de Saab AB y United Defense Industries. Fue uno de los cañones antiaéreos medios más utilizados y fabricados durante la Segunda Guerra Mundial, usado tanto por los Aliados como por el Eje. Este cañón continúa en servicio actualmente, siendo una de las piezas de artillería con el más largo servicio. Por su popularidad, es conocido simplemente como cañón Bofors a pesar de que existen otros cañones Bofors de distinto tipo y calibre.

L/60 Desarrollo La Armada sueca compró en 1922 a la Vickers Limited unos cuantos cañones antiaéreos Pom-Pom de 2 libras. La Armada contactó a la Bofors para el desarrollo de un reemplazo más efectivo. Esta última firmó un contrato a fines de 1928. La Bofors produjo un cañón que era una versión más pequeña del cañón semiautomático de tiro rápido de 57 mm desarrollado como arma antitorpedera a fines del por la empresa Finspong. Su primer cañón de pruebas fue una versión Nordenfelt recalibrada del cañón Finspong, a la cual se le agregó un mecanismo de carga semiautomático.

Las pruebas de este cañón en 1929 demostraron que existía un problema en la alimentación y no podía mantener una cadencia de disparo razonable. Su mecanismo era lo suficientemente fuerte para resistir las tensiones producidas al mover el gran proyectil, pero era demasiado pesado para moverse con velocidad y permitir disparar rápidamente. Un intento de resolver este problema fue el empleo de proyectiles con casquillo de zinc, que se consumían al momento de disparar. Su principal inconveniente era que se formaban gruesos depósitos de zinc en el cañón, por lo que fue abandonado. En el verano de 1930, empezaron a experimentar con un nuevo cañón de pruebas que descartaba la alimentación controlada y eyectaba hacia atrás el casquillo disparado, mientras que un segundo mecanismo recargaba el cañón al "lanzar" un proyectil desde la tolva hacia la recámara abierta. Esta era la solución que estaban buscando, la cual mejoró la cadencia de disparo a un nivel aceptable y al poco tiempo se empezó a construir un prototipo.

Durante este periodo, la firma Krupp compró un tercio de las acciones de Bofors. Los ingenieros de Krupp empezaron a actualizar las fábricas Bofors para emplear equipamiento y técnicas metalúrgicas modernos, pero el proyecto del cañón de 40 mm fue mantenido en secreto.

thumb|left|Cañón Bofors 40 mm finlandés. Este cañón monta las miras reflectoras originales y no tiene el escudo protector de los cañones británicos. El prototipo fue terminado y disparado en noviembre de 1931; para la quincena del mes ya disparaba ráfagas cortas de dos y tres proyectiles. Lo único que faltaba por hacer eran cambios al mecanismo de alimentación, por lo que a fines de ese año ya disparaba con una cadencia de 130 disparos por minuto. Se continuó su desarrollo para que sea un arma apta de producirse en serie, siendo completado en octubre de 1933. Como las pruebas de aceptación ya habían tenido lugar el año anterior, este cañón fue conocido como 40 mm akan M/32. La mayoría de Fuerzas Armadas lo llaman Bofors 40 mm L/60, aunque su cañón en realidad tiene una longitud de 56,25 calibres y no de 60 calibres como figura en su nombre.

El cañón disparaba el cartucho 40 x 311 R de 900 g con bala de alto poder explosivo a una velocidad de 850 m/s. La cadencia de disparo normalmente era de unos 120 disparos/minuto (2 disparos/segundo), que aumentaba ligeramente cuando los cañones se hallaban casi en posición horizontal ya que la gravedad ayudaba a alimentar el cañón desde la tolva montada sobre el cajón de mecanismos. En la práctica, las cadencias de disparo eran de unos 80-100 disparos/minuto (1,3-1,7 disparos/segundo) debido a que los proyectiles eran introducidos en la recámara desde peines de 4 que debían reemplazarse manualmente. El techo máximo era de 7200 m, pero el techo efectivo era de unos 3800 m.

El cañón iba equipado con un avanzado sistema de puntería. Tanto el apuntador como el artillero tenían miras reflectoras para apuntar, mientras que un tercer sirviente detrás de estos "ajustaba" el ángulo de caída con ayuda de un sencillo computador mecánico analógico. La energía para las miras era suministrada por una batería de 6 voltios.

thumb|left|Un Bofors de fabricación polaca tras la Batalla de Bzura. Este cañón también lleva las miras reflectoras que equiparon a las primeras versiones del Bofors. La Armada sueca decidió que necesitaba un pequeño cañón sobre afuste manual de 13 mm-25 mm, probando varios diseños de empresas extranjeras. Con el cañón de 40 mm en pleno desarrollo, la Bofors ofreció una versión de 25 mm en 1932, que finalmente fue seleccionada como el 25 mm akan M/32. La primera versión del Bofors 40 mm que ordenó la Armada fue para emplearse en submarinos. Su cañón tenía una longitud de 42 calibres, por lo que su velocidad se redujo a 700 m/S. Cuando no era empleado, el cañón era apuntado a 90° y se retraía dentro de un cilindro estanco. Los únicos submarinos que emplearon este afuste fueron los nueve sumergibles de la Clase Sjölejonet, donde los cañones también servían como armamento de cubierta al ser lo suficientemente poderosos para emplearlos contra embarcaciones pequeñas, siendo retirados más tarde al dotarse a los submarinos con torres de observación hidrodinámicas.

El primer pedido para el "verdadero" L/60 fue hecho por la Armada holandesa, que ordenó cinco baterías dobles para el crucero De Ruyter en agosto de 1934. Estos cañones eran estabilizados mediante el afuste Hazemeyer, donde los artilleros apuntaban el cañón mientras que otro sirviente estabilizaba manualmente la plataforma donde se situaba el cañón. Todas las cinco baterías eran operadas por un sistema director de disparo.

La Bofors desarrolló además un afuste remolcable que fue expuesto en abril de 1935 en Bélgica, el cual permitía al cañón ser disparado desde su afuste sin preparación previa, aunque con limitada precisión. Si había tiempo para emplazarlo, los artilleros empleaban la barra de remolque y el seguro de boca como palancas, levantando las ruedas del suelo y apoyando el cañón sobre soportes. Dos patas adicionales se desplegaban a los costados y el afuste era nivelado con manivelas. Todo el proceso de emplazamiento se podía efectuar en menos de un minuto.

Las órdenes para versiones terrestres fueron inmediatas, empezando con una de ocho cañones por parte de Bélgica en agosto de 1935 y siendo seguida por órdenes de otras Fuerzas Armadas, inclusive de Polonia, Noruega y Finlandia. Fue aceptado en el Ejército sueco al año siguiente, con el nombre de 40 mm lvakan m/36, donde la "m" minúscula indica que es un modelo del Ejército al contrario de la "M" mayúscula de la Armada.

Debido a la falta de mano de obra, se abrieron algunas fábricas de la Bofors en Polonia.

Versiones británicas Versiones del Ejército thumb|Un cañón Q.F. 40 mm Mk. 1 expuesto en el Museo de la Base Borden. Este ejemplar lleva una Mira Stiffkey, además de los escudos protectores para los artilleros.

El Ejército Británico examinó por primera vez el Bofors cuando recibieron unos cuantos cañones de fabricación polaca para ser probados en 1937, llamados (QF es la abreviación de "Quick Firing", disparo rápido en inglés), o Mark I/2 tras un pequeño cambio en el apagallamas. Se compró una licencia y las dimensiones del cañón fueron modificadas de métricas a imperiales. Además se hicieron varios cambios al diseño para hacerlo más acorde con la producción en serie, ya que el diseño original del Bofors se ensamblaba manualmente y varias piezas llevaban el aviso de "limar para que encaje al ensamblar", necesitando varias horas/hombre de labor para completarlo.

Las pruebas mostraron que apuntar los cañones hacia aviones que volaban a gran velocidad era un serio problema. Aunque el cañón podía emplazarse y prepararse con rapidez, apuntar con precisión durante estas operaciones era difícil. Para remediar esto, los británicos introdujeron un complejo computador mecánico analógico, el Director Kerrison, que efectuaba eléctricamente la operación. Un equipo de tres hombres operaban el director, apuntándolo hacia el blanco e introduciendo estimaciones del alcance y diversas condiciones atmosféricas. Luego el director apuntaba automáticamente el cañón con ayuda de afustes motorizados, mientras que los artilleros cargaban los peines en la tolva. Se le agregaron miras de apoyo a los Bofors, reemplazando las anteriores miras reflectoras y el calculador de caída con un punto de mira y un alza circular conocida como "panqueque".

Bajo esta forma, el QF 40 mm Mark III (no hubo un Mk II) fue el cañón antiaéreo ligero estándar del Ejército, operando junto a los cañones antiaéreos pesados QF de 3 pulgadas 20 cwt (76,2 mm) y QF de 3.7 pulgadas (94 mm). El Bofors era considerado una pieza muy importante en la defensa del Reino Unido tras la caída de Francia, que en 1940 se produjo la película The Gun para impulsar a los torneros y que aumenten la producción de los cañones. Hacia el final de la guerra, la producción total de las fábricas británicas, canadienses y australianas fue de más de 2100 unidades, mientras que las unidades estadounidenses obtenidas a través del Lend-Lease sumaron unas 150.

Se descubrió que era difícil poner a punto y emplear en combate el director Kerrison, así como en otras situaciones, además de hacer más compleja la logística al tener que mantener su grupo electrógeno alimentado con combustible. En la mayoría de acciones solamente se empleaban las miras "panqueque", sin ningún medio de corrección, haciendo que las versiones británicas sean menos capaces que las empleadas por otras Fuerzas Armadas. Al final, la escuela de artilleros antiaéreos del polígono de tiro de Stiffkey en Norfolk desarrolló una solución funcional, un mecanismo trapezoidal que movía las miras "panqueque" para poder corregir la caída del proyectil, operado por un nuevo sirviente que se encontraba detrás del apuntador de la izquierda. La Mira Stiffkey fue suministrada a las unidades antiaéreas en 1943, llegando a las unidades canadienses en medio de la batalla de las Islas Aleutianas. Una modificación final al mecanismo de elevación dio origen al . Además diseñaron un afuste de dos ruedas más ligero para emplearse por las tropas aerotransportadas.