thumb|300px|La nueva Masía, inaugurada en 2011, se ubica dentro de la ciudad deportiva Joan Gamper.

El fútbol base del Fútbol Club Barcelona hace referencia a las categorías inferiores y de formación de fútbol del club, también conocidas en el argot deportivo con el término de cantera. En la actualidad, la entidad cuenta con trece (13) equipos filiales donde forma tanto futbolística como educacionalmente a los posibles futuros jugadores de la primera plantilla.

La estructura —conocida popularmente en la actualidad como La Masía ()— engloba la residencia y academia formativa del Fútbol Club Barcelona. Toma su nombre de su sede original, la masía de Can Planes, una antigua casa de campo construida en 1702. Una vez inaugurado el Camp Nou en 1957, el edificio fue remodelado y ampliado para su uso como sede social del club, para luego el 20 de octubre de 1979 convertirse definitivamente en la residencia para las jóvenes promesas del fútbol. El 30 de junio de 2011, el edificio cerró sus puertas en una ceremonia que dio paso a un nuevo centro formativo y residencial, ubicado en la ciudad deportiva Joan Gamper, llamado oficialmente La Masia - Centre de formació Oriol Tort, en honor al reconocido cazatalentos Oriol Tort Martínez.

En sus primeros 30 años de historia pasaron cerca de 500 niños con el sueño de convertirse algún día en deportistas de élite. El objetivo del Fútbol Club Barcelona es formarlos deportiva e intelectualmente, aunque no todos los niños de la base azulgrana han residido en la Masía, se les acoge a cada uno de la misma manera, enseñándoles valores como el respeto y el trabajo en equipo, todo a través de la filosofía del tiqui-taca que ha trascendido desde los 80, tanto en la escuela como en el primer equipo.

La academia ha sido elogiada desde 2002 como una de las mejores escuelas deportivas del mundo. Aunque uno de los mayores reconocimientos a nivel mundial se produjo el 10 de enero de 2011, cuando tres jugadores formados en la cantera del club, Xavi, Iniesta y Messi, quedaron en las tres primeras posiciones del FIFA Balón de Oro del 2010, premio que distingue al mejor jugador del año; un hito jamás alcanzada por ningún otro club. Hasta la fecha los jugadores surgidos de la cantera han ido recibiendo diversos premios a nivel individual, entre los que destacan: 8 Balones de Oro, 2 FIFA World Player, 6 Botas de Oro, 5 World Soccer, 4 Trofeos Bravo, 4 Premio Golden Boy, 23 premios FIFPro al Mejor Once y 3 Mejor Jugador Joven.

En 2014 el diario deportivo francés L'Équipe consideró a la cantera barcelonista como “una verdadera fábrica catalana de campeones”. A fecha de 2020 el club catalán es el segundo equipo español que más futbolistas formados en su cantera posee en las grandes ligas de Europa con 50, y de ellos, 32 juegan en alguna de las consideradas como «cinco grandes ligas» de Europa,Las cuatro grandes ligas (o cinco según contexto) con más coeficiente es una denominación dada por la UEFA a las ligas más fuertes del momento en Europa. Está basado en el Coeficiente UEFA que evalúa la trayectoria de los distintos clubes en las competiciones europeas y con base a tal se establece un coeficiente de sus respectivas ligas. Estas son desde hace años la española, la inglesa, la italiana, la alemana y la francesa. por detrás de los 43 formados por el Real Madrid Club de Fútbol. En el cómputo continental, se encuentra por detrás de los canteranos del Fudbalski Klub Partizan, Amsterdamsche Football Club Ajax, Građanski Nogometni Klub Dinamo Zagreb, Futbolny Klub Dynamo Kiev, Futbolny Klub Shajtar Donetsk, Real Madrid Club de Fútbol, Fudbalski Klub Crvena Zvezda, Hrvatski Nogometni Klub Hajduk Split, Sporting Clube de Portugal y Fudbalski Klub Vojvodina.

Durante la temporada 2014-15 La Masía-Centre de Formació Oriol Tort albergó a 68 residentes, de los cuales 45 eran futbolistas. El resto de jóvenes deportistas pertenecían a las secciones profesionales del club: baloncesto (13 residentes), balonmano (4), fútbol sala (3) y hockey sobre patines (3).

Historia Precedentes Las categorías inferiores del FC Barcelona nacieron dos años después de crearse el club, en 1901, cuando Lluís d'Ossó creó y capitaneó el segundo equipo. Posteriormente se crearon el tercer y el cuarto equipo. En 1918, Joan Ragué, secretario de la junta presidida por Joan Gamper, promovió la creación del equipo juvenil y del infantil. El húngaro Jesza Poszony fue el primer entrenador contratado para dirigir al fútbol base barcelonista.

En junio de 1961 Enric Llaudet ganó las elecciones a la presidencia del club con la promesa de crear una residencia-escuela de futbolistas, con el objetivo que el primer equipo "lo formen muchachos formados dentro del estilo y disciplina del club". Como director técnico de la Escuela de Futbolistas fue nombrado Ladislao Kubala, que acababa de colgar las botas. Pero el proyecto tuvo una vida efímera, porque tan solo tres meses después de iniciarse la temporada 1961/62 Llaudet optó por situar a Kubala al frente del primer equipo, en sustitución de Miró. Cuando el hispano-húngaro fue cesado, en 1963, no pudo retomar la Escuela, clausurada por falta de presupuesto.

Durante la presidencia de Agustí Montal Costa se llevaron a cabo varias iniciativas para reorganizar el fútbol base. En 1970 se creó un equipo filial controlado directamente por el club, el FC Barcelona Atlètic, con la fusión de los dos equipos afiliados, el CD Condal y el Atlético Cataluña CF, que hasta entonces competían fraticidamente en Tercera División. En 1972 Montal incorporó a Laureano Ruiz, inicialmente como entrenador del equipo juvenil y posteriormente como coordinador general de todo el fútbol base. Ruiz implantó un mismo estilo de juego en todos los equipos inferiores, basado en el fútbol de toque, y apostó por incorporar a jugadores más técnicos que físicos, criterio preponderante hasta entonces. El equipo juvenil, que en 23 años solo había ganado dos veces el Campeonato de España, encadenó cinco títulos consecutivos bajo su dirección.

La Masía de Can Planes

thumb|right|La Masía de Can Planes, a un lado del Camp Nou. El edificio fue construido 1702 y está catalogado por el Ayuntamiento de Barcelona como Bien de Interés Cultural. La Masía formaba parte de los terrenos adquiridos por el Fútbol Club Barcelona destinados a la construcción del Camp Nou, tras haber llegado a un acuerdo en la asamblea de socios convocada por el presidente Agustí Montal Galobart el 14 de noviembre de 1950. La compra oficial se aplazó por tres años, y aún pasaría medio año más hasta que el 28 de marzo de 1954 finalmente se procediera a iniciar con las obras. Una comitiva de 60 000 personas, presididas por Francesc Miró-Sans, realizaron el recorrido desde el Camp de Les Corts hasta La Masía de Can Planes, para celebrar la ceremonia de la colocación de la primera piedra, revestida de mucha solemnidad.

Durante el transcurso de las obras del Camp Nou, La Masía sirvió como taller de confección de las maquetas, lugar de reuniones, trabajo de arquitectos y constructores, además de local de recepción de autoridades. Después de unos años de permanecer cerrada, en el período presidido por Enric Llaudet se procedió a hacer obras de restauración, hasta que el 26 de septiembre de 1966 pasó a albergar la sede social y oficinas del Club.

El nacimiento de La Masía Cuando José Luis Núñez comenzó a dirigir el club, el 1 de julio de 1978, nombró a Jaume Amat como directivo responsable del fútbol base, junto a Pere García Vila. Amat y el técnico Oriol Tort Martínez propusieron a Núñez la creación de una residencia para los jugadores foráneos del fútbol base, que hasta entonces vivían dispersos en pensiones y pisos, con muy poco control y los riesgos que las noches de la ciudad tiene. El presidente, que había iniciado el traslado de las oficinas del club a un nuevo edificio, junto al Palau de Gel, les ofreció La Masía de Can Planes. La idea de dotar a la cantera de unas instalaciones propias fue más allá y se planteó la necesidad de tener un estadio de propiedad, ya que hasta entonces los filiales jugaban sus partidos en Fabra y Coats, un campo de alquiler en el barrio de San Andrés de Palomar. El 24 de julio de 1979 la asamblea anual ordinaria de socios dio luz verde a la creación de la escuela de fútbol, a la rehabilitación de Can Planes como residencia de jugadores y a la construcción del Miniestadi. El 20 de octubre del 1979 se inauguró La Masía. La ceremonia, a la que acudieron el presidente de la Federación Española de Fútbol, Pablo Porta, y el de la Catalana, Antoni Guasch, culminó con la bendición de las instalaciones por el párroco de Las Corts.

Inicialmente se formó una Comisión Rectora muy numerosa para gestionar la academia, presidida por el Jefe del Fútbol base, Jaume Amat Curto, la cual duró sólo unas cuantas semanas. Luego uno de los tutores del los jóvenes, Francisco Segarra Malon, fue el primer director ejecutivo y Xavier Comenges primer administrador, sustituidos unos años más tarde, por Juan César Farrés, y por Carles Naval respectivamente. Una de las almas del proyecto Oriol Tort Martínez se dedicó a asistir competiciones de fútbol infantil y juvenil en todo el mundo, en busca de jóvenes con talento para ser formados en el club, lo que le implicaba una de las mayores responsabilidades en la cual se desempeñaría de manera muy exitosa.

Etapa de Mussons thumb|right|285px|Imagen ubicada a la entrada de La Masía donde aparece Josep Mussons junto con los canteranos Guillermo Amor, Albert Ferrer y Josep Guardiola, al pie dice: "Con esfuerzo y sacrificio, también podrás llegar. Hazlo, vale la pena". En noviembre de 1979, coincidiendo con la dimisión del directivo Jaume Amat, al designado director general de carreteras de la Generalidad de Cataluña, por lo que Josep Mussons, vicepresidente del Área Deportiva del club, fue nombrado responsable de toda la parcela del Fútbol base y de La Masía, tarea que desarrolló hasta el final de su mandato en junio de 2000. Desde el comienzo, Mussons rodeó de un grupo de buenos tutores a cada categoría, dos por cada equipo, dirigidos por Ernest Llirinós, estos debían renunciar a entrometerse en cuestiones deportivas, las que eran de exclusiva responsabilidad de los técnicos respectivos. Mussons marca un programa para asegurar a los chicos que empezaban su carrera deportiva sintieran el compromiso de pertenecer a un club como el Barça, lo que con el tiempo ha quedado como el espíritu de La Masía.

Entre las novedades realizadas por Mussons fue la formación integral de los residentes, con la obligación de ir a la escuela, academia, instituto o universidad cuyo coste iría por parte del club. Una decisión criticada al principio por las otras instituciones, pero que posteriormente otros copiarían, estableciendo la formación integral como norma educativa, que actualmente es muy común. Para mantener el nivel de estudios, La Masía tiene profesores, para que durante las horas libres puedan repasar las materias.