El canal del Guadarrama es una infraestructura hidráulica inconclusa, realizada a finales del , cuyos restos se conservan en la parte noroccidental de la Comunidad de Madrid (España), en los términos municipales de Galapagar, Las Rozas de Madrid y Torrelodones.

Mediante esta obra, se pretendía realizar un canal navegable de 667 km de longitud, que salvando un desnivel de 700 m, hubiese unido fluvialmente la ciudad de Madrid con el río Guadalquivir en Sevilla, para desde allí y aprovechando este río navegable, llegar hasta el océano Atlántico, comunicando las aguas de cuatro ríos principales: el Guadarrama, el Manzanares, el Tajo y el Guadalquivir. Solo pudieron ejecutarse los primeros 25 km del canal y la presa de El Gasco, su embalse regulador.

El proyecto

600px|derecha|Trazado del Canal de El Gasco desde Las Rozas de Madrid hasta Sevilla El punto de origen del canal era la presa de El Gasco, situada en la confluencia de los términos municipales de Torrelodones, Galapagar y Las Rozas de Madrid (Madrid). La función de este embalse era derivar agua desde el Guadarrama hasta el Manzanares, a la altura de Madrid, con objeto de poder aumentar el caudal de este canal y hacer factible su navegación. Una función adicional del canal del Guadarrama era su navegación para poder transportar piedra desde la sierra lasta las numerosas obras que se estaban construyendo en tiempos de Carlos III en Madrid y Aranjuez. A tal efecto, el canal sería navegable desde el Gasco hasta Madrid, y para ello se construyó un solo camino de sirga por el lado derecho del canal, ya que en este tramo, el canal sería navegable con carga, principalmente en sentido descendente. El canal se unía posteriormente con el Jarama hasta llegar a Aranjuez (Madrid) y al río Tajo. Se dirigía después a Tembleque (Toledo) y, sin salir de la provincia toledana, conectaba con una nueva presa, que se había proyectado construir sobre el cauce del Riansares, cerca de Corral de Almaguer. Según el plan previsto, era necesario que este río aportara la totalidad de su caudal, para facilitar la remontada de la depresión del Tajo.

A su paso por La Mancha, el canal confluía con el Cigüela y el Záncara para después entroncar con un canal subsidiario, surtido de las aguas del Jabalón, mediante una presa de captación localizada en los alrededores de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real).

Pasado Almuradiel (Ciudad Real), recibía las contribuciones de los ríos Cabezomalo y Magaña, antes de atravesar el desfiladero de Despeñaperros. Superado este punto, se unía con el Guarrizas, el Guadalén y el Guadalimar, hasta llegar a Córdoba y Sevilla, confluyendo con el Guadalquivir, río que es navegable desde esta última ciudad hasta su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

Carlos Lemaur recurrió en su proyecto a un sistema de esclusas económicas, previamente ensayado en el canal de Ypress (Francia), mejorado por Lemaur para reducir el gasto de agua a la cuarta parte y que hubiese permitido salvar los desniveles del terreno y las divisorias atravesadas por el canal. Las de mayor dificultad técnica se encontraban en Tembleque (Toledo) y en los altos del río Jabalón, en la provincia de Ciudad Real.

Descripción

Tramo inicial

Del tramo de unos 25 km que pudo ejecutarse, desde la presa de El Gasco hasta el pueblo de Las Rozas de Madrid, se conservan en buen estado diferentes restos, localizados, en su mayor parte, en el término municipal de Las Rozas de Madrid y Torrelodones, concretamente en las urbanizaciones Molino de la Hoz y Monte Verde, así como en la Dehesa de Navalcarbón.

miniatura|400 px|derecha|Canal del Guadarrama rehabilitado en la Dehesa de Navalcarbón, Las Rozas de Madrid La caja del canal tiene una anchura de 7,5 a 8 m en la base y de 12 a 15 m en la coronación y una altura de entre 2 y 2,5 m. Bordeando el canal por su parte derecha se construyó un camino de sirga o camino de servicio del canal.

Aparte de la presa, los vestigios más importantes del canal, que se conservan actualmente, son la caja del canal, el camino de servicio y los acueductos. El cajeado, se mantiene prácticamente entero en unos 12 km pero ha sido destruido en el resto. El camino de servicio se conserva en unos 10 km y ha desaparecido o se encuentra en estado precario en el resto. De los 41 acueductos construidos para salvar los arroyos que cruza, se conservan en regular estado 19, habiendo sido los demás destruidos o soterrados por las arroyadas. Todos ellos están soterrados aguas-arriba, siendo algunos de ellos bien visibles aguas-abajo. Se trata de pequeños acueductos, a través de los cuales se daba paso inferior a los riachuelos y arroyos con los que el canal se cruzaba. También se conservan los muros de la casa principal de las denominadas Casas del Canal, situadas en el cerro de La Isabela, donde se alojaban los Ingenieros y otro personal técnico, y otras tres casas de menor porte.

En la Dehesa de Navalcarbón, el Ayuntamiento de Las Rozas de Madrid ha llenado de agua distintos tramos del cajeado, mediante la desviación de un arroyo próximo, que garantiza un flujo constante. No obstante, la restauración realizada no ha respetado algunos de los aspectos originales del canal y se han mezclado elementos originales con otros modernos sin diferenciarlos.

Presa de El Gasco

bode|600px La presa de El Gasco se levanta en una cerrada del río Guadarrama, en el estrecho de la Peña, junto al monte de El Gasco, incluido en la actualidad dentro del Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno. Fue proyectada como la más alta del mundo en su momento, con un total de 92 m (330 pies castellanos), de los cuales sólo pudieron construirse 53 m. Si se hubiera terminado, hubiera sido con diferencia la mayor presa del mundo en la época, con sus casi 92 m de altura y 251 m de longitud.

Aun así, en la situación en la que quedó esta presa, con una altura de 53 m, llegó a ser en la realidad la presa más alta del mundo, ya que quien ostentaba el título en aquella época era la presa de Tibi (Alicante), en el río Monegre. Esta presa empezó a construirse en 1580 por los regantes y se paralizó 4 años después. No se terminaría hasta que Felipe II adelantó los fondos para su terminación y aunque no se construyeron los 52 m de altura proyectados, se dio por terminada en 1594 cuando tenía una altura de 42,7 m lo que la convirtió en la presa más alta del mundo.

La presa del Gasco era una novedad Histórica en su tiempo, ya que se pasaba del diseño habitual de presas de gravedad o arco-gravedad, de mampostería maciza, de 12 a 28 m de altura (con la excepción de la presa de Tibi) reforzadas con contrafuertes, y con muro aguas-abajo escalonado, al diseño de una presa también de gravedad, de planta trapezoidal, con 2 muros de mampostería unidos por muretes transversales también de mampostería, con celdas de relleno de tierra y piedras, sin contrafuertes ni escalonamiento en el muro aguas-abajo, y de 92 m de altura, que por lo tanto, duplicaba la altura de la presa más alta del mundo en la época.

El muro que se conserva tiene una longitud de 154 m (128 m hasta el estribo de poniente) y una anchura de 72 m en la base y de 32 m en la parte superior. El paramento de aguas arriba, el mejor conservado, tiene una inclinación de 60°, mientras que en el de aguas abajo se roza la vertical. Una parte de este último se encuentra arruinado, tras la tormenta acaecida el 14 de mayo de 1799, que dejó al descubierto sus muros transversales y juntas laterales.

El río Guadarrama salva la presa mediante una bóveda de cañón, de 8 m de ancho por 12 m de altura y 72 m de longitud, abierta en su base. Los dos muros (anterior y posterior) y los muretes transversales, están realizados en mampostería de granito, ligada con cal.

Historia

miniatura|400 px|derecha|Canal del Guadarrama y Camino de Sirga en Las Rozas de Madrid El canal del Guadarrama fue diseñado en 1785 por el ingeniero de origen francés Carlos Lemaur. Su trazado se detalla en el documento Relación del proyecto de un canal navegable desde el río Guadarrama al Océano, que pasará por Madrid, Aranjuez, La Mancha y Sierra Morena: orden y método para acertar en su ejecución, que se conserva en el Archivo Histórico Militar de Madrid.

Tras la muerte de Lemaur en ese mismo año, sus cuatro hijos consiguieron que el Banco de San Carlos, dirigido en aquel entonces por Francisco Cabarrús, financiara las obras, que se ejecutaban con cargo a la Hacienda Real de Carlos III.

El canal empezó a construirse en 1787, utilizándose como mano de obra a soldados, que fueron reemplazados por prisioneros condenados a trabajos forzados, como medida de abaratamiento de costes, y también trabajadores de los pueblos cercanos a la obra. La primera fase, comprendía la ejecución de la presa de El Gasco, erigida sobre el río Guadarrama, y de un tramo de 50 km, que conectaba este punto con el Manzanares en Madrid, a la altura del Puente de Toledo, pero solo se construyó una parte de la presa y unos 25 km de canal, desde la presa hasta Las Rozas de Madrid.

En 1799 se puso fin a las obras, tras el derrumbe del paramento de aguas abajo de la citada presa, debido a la presión hidrostática de las filtraciones provocadas por una tormenta.

Causas del derrumbe parcial de la Presa

Aunque esta fue la versión oficial de los hechos, la historiadora Teresa Sánchez Lázaro sostiene que la presa estaba mal proyectada, al tiempo que desvincula la autoría de la misma a Carlos Lemaur, atribuyéndosela a dos de sus hijos, Carlos y Manuel.

Esta afirmación parece algo arriesgada y no se basa en cálculos técnicos o al menos no se han demostrado. La presa tiene un perfil de tipo B (con talud aguas arriba) que puede tener su justificación en el caso de que se previeran movimientos del terreno como los que podría inducir el macizo de Torrelodones en su avance sobre la cuenca sedimentaria del Guadarrama. El cálculo de estabilidad de una presa "de gravedad" como la presa de El Gasco, con las dimensiones de proyecto, no indican que fuera inviable, aunque sí se puede afirmar que los parámetros de seguridad están muy ajustados, especialmente teniendo en cuenta los conocimientos técnicos de la época en la que se construyó.

Muchas de las causas posibles del derrumbamiento, no son comprobables en la fecha actual, si bien, algunas de ellas podrían ser comprobadas realizando análisis y ensayos de laboratorio.

Entre las causas probables que sí son comprobables directamente mediante inspección visual, se encuentran las siguientes: Imperfecciones en las caras inferior y superior de las mampostas del muro de soporte aguas-abajo que dificultaban un buen asiento; piedras asentadas con ayuda de guijarros. Escasez e irregularidad del mortero de juntas e incluso oquedades en algunas juntas. Colocación de mampostas con escasa relación base/altura (piedras poco planas), que propiciaban líneas de ruptura casi verticales. Falta de anclaje de los muros transversales en los muros de soporte; la unión se hacía solo por contacto o por escalonamiento. La construcción no se hacía por hiladas horizontales en el conjunto de los muros de soporte más los muros transversales. Se construían hiladas verticales incluso dentro del propio muro de soporte, separándolas en varias unidades constructivas, unidas posteriormente. Acumulación de agua directa y agua intersticial, en las celdas más próximas al muro de soporte, que unida a las tierras de relleno, transformadas en barro y a la probable caída de piedras del relleno, pudo provocar una presión excesiva sobre la parte superior del muro recién construida que originaría su caída.