El sitio de Algeciras de 1342 fue una empresa bélica llevada a cabo por las tropas castellanas de Alfonso XI junto a las flotas de Aragón y Génova durante la Reconquista con el objetivo de conquistar la ciudad musulmana de al-Ŷazīra al-Jaḍrāʔ, llamada Algeciras por los cristianos, principal puerto de la orilla europea del estrecho de Gibraltar. El sitio llegó a extenderse hasta veintiún meses durante los cuales la población de la ciudad, unas personas entre civiles y soldados bereberes, sufrió las consecuencias de un férreo asedio que impedía la entrada de alimentos a la ciudad. El 26 de marzo de 1344, tras la derrota en las vegas del río Palmones del ejército del Reino de Granada que debía socorrer la ciudad, se produjo la rendición de la capital europea del Imperio meriní y su incorporación a la Corona de Castilla.

El sitio de Algeciras en las fuentes medievales A pesar de la notable importancia que tuvo el sitio y la toma de Algeciras en la sociedad de su época son escasas las fuentes escritas que relaten los hechos acaecidos durante los meses del asedio. La principal obra utilizada en la historiografía medieval es la Crónica de Alfonso XI que narra los principales acontecimientos del reinado de este monarca cuya parte concerniente al asedio de Algeciras se supone escrita en el campamento cristiano por los escribas reales. Esta obra narra detalladamente los sucesos observados desde el exterior de la ciudad dedicando un capítulo a cada mes transcurrido. Son también obras castellanas el Poema de Alfonso Onceno llamado Crónica rimada y escrito por Rodrigo Yáñez según se indica en el mismo texto, y las Cartas de Mateo Merced, vicealmirante de Aragón en las que se informa a su rey sobre la entrada de las tropas en la ciudad.Wenceslao Segura González Tarifa y el Poema de Alfonso XI, en Aljaranda n.º57D. Miguel Pérez Rosado Poesía medieval español, la épica. Todas estas fuentes, como es de suponer, narran el asedio a la ciudad desde la perspectiva de los sitiadores, la visión que desde el interior de la ciudad se tuvo del sitio sin embargo no ha llegado a nuestros días por una total ausencia de fuentes escritas musulmanas del hecho bien por la ausencia de cronistas en la ciudad o bien por el intento de no reflejar la pérdida de una ciudad tan importante. Parte de los escasos textos árabes que refieren indirectamente la pérdida de la ciudad se encuentran actualmente traduciéndose con el objetivo de completar el relato de esta parte de la Historia.Jiménez Camino y Tomassetti. Allende el río… (2005) p.5

Antecedentes Tras pasar la ciudad del estrecho durante los primeros años del por manos meriníes y granadinas, en 1329 Algeciras es definitivamente conquistada por el Reino de Fez que establece en ella la capital de sus dominios europeos. En 1338 Abd-Al-Malik, hijo del rey de los Benimerines y proclamado rey de Algeciras y Ronda, emprende escaramuzas contra los territorios castellanos en la frontera sur de la península. En una de estas escaramuzas el rey de Algeciras muere a manos de soldados castellanos y es enterrado en la capital. Su padre Abu-l-Hassan cruza el estrecho en 1340 derrotando a una gran flota castellana y desembarca en la ciudad. Sobre la tumba de su hijo jura que derrotará al rey castellano y se dirige en primer lugar a la ciudad de Tarifa, a la que pone cerco.

El rey de Castilla, abrumado por las incursiones de la nueva fuerza norteafricana y ante la posibilidad de perder la ciudad de Tarifa prepara un ejército recurriendo a la participación del rey de Portugal, Alfonso IV.Montero, Francisco María. Historia de Gibraltar y su campo (1860) p.144 Las dos tropas, castellana y meriní se encuentran cerca de la playa de Los Lances de Tarifa donde tiene lugar la Batalla del Salado. La derrota musulmana da fuerzas al rey cristiano y le convence de la necesidad de tomar la ciudad de Algeciras por ser esta la principal vía de entrada de tropas desde África.Torremocha Silva y Sáez Rodríguez. Historia de Algeciras (2001) p.199

Los preparativos para el asedio 250px|thumbnail|Estrecho de Gibraltar durante el Sitio de Algeciras. A partir de 1341 Alfonso XI comienza a preparar las tropas necesarias para poner cerco a la ciudad, se manda construir varios barcos y se asegura el apoyo de la escuadra genovesa de Egidio Boccanegra y de las escuadras de Portugal y Aragón. Contaría en tierra con las tropas de Castilla, de Aragón y numerosos cruzados europeos además de contar con el apoyo de los reyes de Inglaterra y Francia. La financiación de la empresa se completaba con la implantación del impuesto de la alcabala en todo el reino aprobada por la Corte de Burgos.Santacana y Mensayas, Emilio. Antiguo y moderno Algeciras (1901) p.50

Tras reunirse en El Puerto de Santa María con el almirante portugués Carlos Pezano y recibir noticias de Don Pero de Montada almirante de la escuadra de Aragón que se dirigía a Algeciras, Alfonso XI parte a la ensenada de Getares, a escasos tres kilómetros de la ciudad, para comprobar el estado de las galeras puestas a su disposición.Crónica de Alfonso XI p.487Crónica de Alfonso XI p.489 250px|left|thumbnail|Torre de los Adalides. A su llegada a Getares Pero de Montada informa al rey castellano que en el camino hacia la ciudad interceptó varios barcos que llevaban pan a la villa y que las galeras de Portugal y Génova entablaron combate contra ochenta galeras moriscas llegando a capturar veintiséis de ellas y obligando a refugiarse en puertos africanos al resto.Montero, Francisco María. Historia de Gibraltar y su campo (1860) p.149 Según los leales al rey de Castilla ese era el momento apropiado para cercar la ciudad pues debería tener escasos suministros. El rey, sin embargo considera, que tiene aún pocas tropas pues la mayor parte de ellas se encuentran en Jerez esperando sus órdenes mientras que las tropas de Algeciras estaban ya advertidas de su llegada.Crónica de Alfonso XI p.490

A su regreso a Jerez, el rey de Castilla manda reunir a su consejo y les informa del estado de la ciudad al tiempo que envía órdenes a los almirantes establecidos en Getares para que intercepten cuanto barco intente abastecer la ciudad y procuren capturar a algún algecireño que pudiera informarles sobre el estado de las villas. También manda a sus almogávares para que hagan lo mismo por tierra. Los adalides del rey aconsejan a este sobre los lugares más apropiados para establecer el real, base principal donde debería residir el rey y los nobles, y aquellos puntos vulnerables desde los que se podía hacer más daño a las defensas de la ciudad.Crónica de Alfonso XI p.492 Tan sólo falta trasladar las tropas a Algeciras y para ello se construyen sendos puentes en el Río Barbate y en un arroyo cerca de Jerez y se mandan apostar varios barcos en el Río Guadalete para el paso de las viandas para las tropas.

El 25 de julio de 1342 sale Alfonso XI de Jerez acompañado de sus tropas y los caballeros que iban a acompañarle en el sitio de Algeciras: el Arzobispo de Toledo, el Obispo de Cádiz, el Maestre de Santiago, Don Joan Alonso de Guzmán, Don Pedro Ponce de León, Don Joan Núñez, Maestre de Calatrava, Nuño Chamizo, Maestre de Alcántara, Fray Alfonso Ortiz Calderón, Prior de San Juan y los consejos de Sevilla, Córdoba, Jerez, Jaén, Écija, Carmona y Niebla.Crónica de Alfonso XI p.493

Las tropas castellanas y sus aliados llegan el primero de agosto a Getares integradas por 1600 soldados a caballo y 4000 ballesteros y lanceros. Desde este lugar toman posiciones las tropas y las escuadras aragonesa, genovesa y castellana. El 3 de agosto en un otero al norte de Algeciras se establece el real. En la torre allí existente residiría el rey en los primeros meses del asedio y alrededor de ella se apostarían los caballeros y nobles que lo acompañaban.Jiménez Camino y Tomassetti. Allende el río… (2005) p.12 La Torre de los Adalides, llamada así desde aquel momento, permitía una excelente visión de la ciudad musulmana y de los caminos que la comunicaban con Gibraltar y con el este de Andalucía.Crónica de Alfonso XI p.494

Las Alxeziras 250px|thumbnail|Plano situación de las villas de Algeciras.

Al-Ŷazīra al-Jaḑrā' fue la primera ciudad fundada por los musulmanes a su llegada en 711 a la península ibérica. La ciudad poseía en el dos villas separadas con sus propias murallas y defensas, con un perímetro de 4 600 metros. Entre ambas villas se encontraba el río de la Miel que en su desembocadura formaba una amplia ensenada que actuaba como puerto natural al resguardo de la Isla Verde, llamada por los musulmanes Al-Yazirat Umm Hakim.

La Villa Norte, Al-Madina, llamada por los castellanos Villa Vieja, era la más antigua de las dos que poseía la ciudad y había sido fundada en el año 711. Estaba circundada por una muralla con torres y un profundo foso protegido por una barbacana y un parapeto. La entrada a la villa desde Gibraltar estaba protegida por una puerta monumental llamada del Fonsario por estar junto al principal cementerio de la ciudad.Jiménez Camino y Tomassetti. Allende el río… (2005) p.11 Este acceso era el punto más débil de la cerca y por ello el mejor diseñado contra los asaltos. La Villa Sur, Al-Binya, construida por los meriníes de Abu Yusuf Yacub en 1285, se encontraba sobre una meseta donde antes había estado el barrio industrial de Iulia Traducta, la Algeciras romana.Jiménez Camino y Tomassetti. Allende el río… (2005) Lo escarpado de su perímetro contribuía a la defensa del recinto de tal modo que era innecesaria la construcción de defensas tan sólidas como las de la otra villa. La villa sur, o Villa Nueva, albergaba en su interior el alcázar y las tropas que se habían establecido en la ciudad.

Algeciras contaba en los años del cerco con cerca de ochocientos caballeros, comandados por Musad Abi Cuin, y doce mil ballesteros y arqueros. Desde 1341 el gobernador de Algeciras era Mahommad Ben al-Abbas y en la medina había un total de treinta mil personas según informaron los prisioneros yaziríes al rey de Castilla durante los primeros días del asedio.Crónica de Alfonso XI p.496

Comienza el sitio de Algeciras 300px|thumbnail|Principales construcciones y lugares nombrados en el texto. Desde el 3 de agosto, una vez establecido el campamento principal, el rey de Castilla manda a los ingenieros reales comprobar aquellos lugares en los que debían situarse las tropas. El objetivo principal era impedir la salida de tropas de la ciudad y la entrada de refuerzos procedentes desde los caminos de Tarifa y Gibraltar. Algeciras caería de hambre antes que por la fuerza de las armas. Viendo desde la ciudad que aún no se había podido organizar correctamente el sitio se decide mandar trescientos hombres a caballo y mil a pie contra el Maestre de Santiago, Joan Alfonso de Guzmán, Pero Ponce y el consejo de Sevilla establecidos en la Puerta del Fonsario. Contra los defensores de Algeciras salieron los hombres del Conde de Lous que por no esperar la llegada de los otros cristianos murieron bajo una nube de flechas al aproximarse demasiado a la muralla.Crónica de Alfonso XI p.497

Tras comprobar el rey el daño que podía hacerse a los suyos manda en los siguientes días hacer una cava alrededor de la Villa Norte dejando tan solo tres pasos para impedir la salida desde la ciudad. Se construyeron cadalsos junto a las cavas y a intervalos regulares donde podían apostarse sin miedo a ser asaeteados varios soldados para hacer guardia durante la noche.Torremocha Silva, Antonio. Cerco y defensa de Algeciras (2004) También traslada su real a un lugar más próximo a la ciudad y manda a varios de los suyos conquistar la Torre Cartagena situada en la ciudad de Carteia desde donde podían observarse los movimientos de los meriníes de Gibraltar.