Ángel Amadeo Labruna (Buenos Aires 28 de septiembre de 1918 - Buenos Aires, 19 de septiembre de 1983) fue un futbolista y director técnico argentino. Considerado como uno de los mejores futbolistas argentinos de la historia,Según estas fuentes: se desempeñó como delantero por izquierda, en la posición de entreala. Su enorme trayectoria como jugador llevó a la IFFHS en 2006 a colocarlo en el 26.º puesto en su ranking de mejores jugadores sudamericanos del .

Es el máximo goleador en la historia de la Primera División de Argentina con 295 goles.Asimismo, ostenta este mismo récord para el Club Atlético River Plate y el fútbol argentino, con un total de 318 goles oficiales, abarcando la Primera División, las copas nacionales e internacionales.

Junto a Muñoz, Moreno, Pedernera y Loustau, fue integrante de la delantera del equipo de River denominado como «La Máquina», que conquistó diez títulos durante la década de 1940. Asimismo, también fue parte de «La Maquinita» —ya en los años 50—, con el que sumó otras seis consagraciones al palmarés millonario. Con un total de dieciséis títulos, es el segundo jugador más laureado del club.Puesto compartido. El más ganador es Leonardo Ponzio con 17 títulos. Portando también la distinción de ser el máximo anotador en el «Superclásico», con 16 tantos, es considerado por muchos como el máximo ídolo del club argentino.

Fue internacional con la selección de fútbol de Argentina, con la cual marcó 17 goles en 37 partidos, obtuvo dos títulos del Campeonato Sudamericano (1946 y 1955) y disputó el Campeonato Mundial de 1958.

En 1967, ejerció simultáneamente como entrenador de Platense, siendo semifinalista del Torneo Metropolitano 1967, y de Defensores de Belgrano, equipo con el que ganó la Primera División B de 1967. Conquistó el Campeonato Nacional cuatro años más tarde con Rosario Central, siendo el primer título de Labruna como entrenador en Primera División, y el primero del club rosarino en su historia, que lo convirtió en el primer equipo del interior del país en ganar la Primera División.

Tras dos ciclos previos, en los que se quedó a las puertas de varios títulos como director técnico, retornó a River Plate para liderar la conquista del Campeonato Metropolitano 1975, que cortó una racha negativa de 18 años sin consagraciones. Sumado a otros cinco torneos conseguidos en su tercer ciclo al mando, en un periodo de cinco años y medio, es el tercer director técnico más ganador en la historia del club millonario.Puesto compartido. El más ganador es Marcelo Gallardo con catorce títulos, seguido de Ramón Díaz con nueve.

Añadiendo sus méritos en ambas etapas, es la persona más ganadora en la historia del club junto a Marcelo Gallardo, ambos con 22 títulos. Dados estos motivos, desde 2003 la hinchada riverplatense celebra cada 28 de septiembre (su natalicio) el día internacional del hincha de River. Biografía izquierda|miniaturadeimagen|206x206px|Foto de los hermanos Labruna, a la izquierda está Ángel y a la derecha su hermana mayor Nélida con su hermano menor Eduardo Fernando en brazos. Labruna nació el 28 de septiembre de 1918 en el barrio de Palermo, en Buenos Aires, y creció en su casa situada en la calle Las Heras 2871, cerca del antiguo estadio del River Plate. Su padre, Ángelo, era un inmigrante italiano procedente de Avellino que abandonó el país debido a la Primera Guerra Mundial junto con su padre Gaetano y sus dos hermanos. Ángelo comenzó a trabajar como peluquero en su juventud y como relojero en Palermo, y con el paso de los años se casó con Amalia Cavatorta, su vecina. Labruna fue el segundo hijo de Amalia y Ángelo, y creció con su hermana mayor Nélida y su hermano menor Eduardo Fernando. Ángelo quería que Labruna trabajara como relojero, pero Labruna odiaba los relojes y solía escaparse para jugar al fútbol en las calles. Al cabo de un tiempo, Labruna convenció a Ángelo y a su madre para que le apoyaran. En la escuela le iba bien y se interesó por el dibujo, y estudió para ser constructor, pero lo dejó cuando le quedaban dos años para jugar al fútbol. Como Labruna tenía una caja torácica pequeña, Ángelo le inscribió en el River Plate para que hiciera gimnasia y mejorara su físico en noviembre de 1928.

Trayectoria juvenil

Club Barrio Parque Para que dejara de jugar en las calles, Ángelo lo inscribió en un club local llamado Club Barrio Parque, del que él era delegado. Como el club no estaba afiliado a ninguna competición, solo jugaban partidos de exhibición contra otros clubes. Labruna jugó en la sexta división del club los sábados desde los 12 hasta los 14 años como capitán.

River Plate miniaturadeimagen|El contrato juvenil de Labruna en 1934 Tras una breve charla con Labruna durante un partido de baloncesto, el entonces vicepresidente Antonio Liberti fundó la sexta división del River Plate y todos los jugadores del Club Barrio Parque pasaron a jugar en el club. El delantero del River Plate Buzzurru los puso a prueba, jugaron como calentamiento para un partido de Segunda División y, tras el partido, el club fichó oficialmente a Labruna en 1932, para jugar como interior derecho. En 1935, fue ascendido al equipo de cuarta división matutino. En 1936, Labruna jugaba al baloncesto en la cuarta y segunda división y estaba a punto de debutar como jugador en el primer equipo del River Plate, pero el Comité Ejecutivo del club le obligó a decidir entre jugar al fútbol y al baloncesto, ya que empezaba a cobrar por jugar al fútbol. Labruna quería elegir el baloncesto, ya que no estaba seguro de si el fútbol le iba a dar de comer, pero no había ninguna posición disponible, por lo que se inscribió para jugar exclusivamente en la cuarta división especial del equipo de fútbol del club, esta vez cambiando a la posición de interior izquierdo. En la cuarta división especial, su equipo ganó dos campeonatos entre 1936 y 1938. El primer equipo del River Plate le dio a Labruna la oportunidad de debutar de manera no oficial en un partido de exhibición contra el Jorge Newbery (Rufino) el 25 de mayo de 1937, donde jugó en su posición de interior izquierdo y ganó el partido por 8-3. Más tarde, Labruna comenzaría a jugar en la segunda división y disputaría cuatro partidos más en 1938 en un torneo amistoso llamado Campeonato Nocturno Rioplatense. Aquí jugaría su primer derbi Superclásico contra Boca Juniors el 12 de febrero. Labruna disputaría otro partido de exhibición contra Talleres de Córdoba el 12 de octubre de 1938 para celebrar el 25.º aniversario de Talleres. River Plate acabaría ganando 2-0, con un gol suyo en el minuto 80 del partido, siendo primer gol con el primer equipo.

Trayectoria en clubes

River Plate

Debut y primeros pasos en Primera miniaturadeimagen|Labruna en 1939. Un 18 de junio de 1939, Labruna fue convocado a jugar su primer partido en Primera División, a raíz de una huelga de algunos integrantes del plantel en forma de protesta por una sanción aplicada al crack de la institución, José Manuel Moreno. Le tocó vestir la número 10 que en ese momento usaba «el Charro». Su debut finalizó con caída por 1-0 ante Estudiantes de La Plata.

Levantada la sanción, el plantel se recompuso y el juvenil retornó a tercera. Sin embargo, tras una nueva huelga de profesionales, Labruna volvió al primer equipo en la fecha 26, en una victoria 4-2 de visitante frente a Atlanta, donde marcó su primer gol con la banda. El 5 de noviembre, cuatro jornadas más tarde, convirtió el que sería su primer tanto en el «Superclásico», para el triunfo 2-1 de su equipo. Disputaría el resto del Campeonato 1939 con siete goles en once partidos.

Aquel equipo, conformado por jugadores de las inferiores y conocido como «Los Guerrilleros», cosechó siete victorias, un empate, una derrota, y tuvo a Labruna como figura en aquel último tramo de torneo. En vista del entrenador Renato Cesarini, su excelente rendimiento determinó que, una vez superado el conflicto, Moreno tuviese que ceder su lugar al joven Angelito para pasar a jugar de entreala derecho.

Labruna en «La Máquina» (1941-1946) Tras un 1940 irregular, el equipo compensó ganando las cuatro competencias correspondientes a la temporada 1941. Firmó diez goles en el Campeonato, que lo señalaron como el tercer máximo goleador del equipo, además de brindar una asistencia a Moreno en el importante empate ante el escolta, San Lorenzo. Gracias a la obtención de la liga, River ingresó directamente a las semifinales de la Copa Escobar, que disputó ante este mismo rival. Labruna fue el autor de los dos goles del triunfo, y posteriormente venció en la final por la mínima a Huracán.

A comienzos del año 1942 disputó la Copa Ibarguren, donde anotó el 2-0 parcial de penal ante Newell's Old Boys. El equipo selló aquella histórica temporada con la conquista de la Copa Aldao, en la que Labruna marcó un hat-trick frente a Nacional de Uruguay en la ida, para después certificar la consagración de su equipo con otro gol en el desquite. miniaturadeimagen|Delantera de «La Máquina». De izquierda a derecha: Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau. Durante aquel año, se dio el gusto de integrar junto a Juan Carlos Muñoz, el mencionado José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera y Félix Loustau, la delantera conocida como «La Máquina», bautizada de tal manera por Borocotó, periodista deportivo uruguayo, tras un contundente 6-2 a favor contra Chacarita Juniors por la octava jornada del torneo de 1942. Con quince goles, fue el segundo máximo artillero de un River que ganó el certamen de punta a punta, y que cerró una nueva memorable temporada coronándose en la cancha de su máximo rival. En aquella ocasión, y a pesar de arrancar dos goles abajo, un doblete de Pedernera decretó el empate y la consecuente vuelta olímpica.

Labruna actuó como el entreala izquierdo durante su etapa en el equipo. El entrenador Cesarini, basado en una recomendación de Carlos Peucelle, movió a Pedernera al centro del ataque con motivo de que junto con Moreno armasen el juego del equipo, y así quedaran liberados espacios para el joven entreala, quien sacaba provecho de los vacíos en defensa. izquierda|miniaturadeimagen|Labruna disputando un partido contra Chacarita en 1945. En 1943 River se consagra campeón de la Copa Ibarguren, nuevamente con un gol suyo, pero falla en su intento por tricampeonar en la liga. Labruna firmó 23 tantos en dicho certamen, que lo denotaron como uno de los goleadores del torneo. Con un promedio de un gol por partido, es uno de los picos estadísticos de su carrera.

De cara a 1945, el millonario tenía la tarea de marginar las frustraciones de los dos campeonatos previos, y Labruna lideró al plantel a un nuevo festejo. Con 25 goles en 29 partidos y un desempeño excelso, se hizo cargo de la cuota goleadora tras la partida de Moreno y fue el indiscutible goleador del torneo, marginando a Boca al segundo puesto y despojándolos del tricampeonato.

Gracias a la conquista del torneo, River se enlista para disputar la Copa Aldao contra el campeón uruguayo de aquel año, Peñarol. En el marco de la final, Labruna anota los cinco goles de su equipo en la serie: doblete en Uruguay para un triunfo por 2-1, y un nuevo triplete en una final internacional en la vuelta, vencida por 3-2. Con un nuevo título, selló su mejor año en River: anotó 33 goles en 33 partidos —promedio de uno por partido— y, ante un 1946 sin títulos y con la salida de Pedernera, finaliza su etapa en «La Máquina» con 133 goles en 182 partidos.

1947: La delantera «eléctrica» miniaturadeimagen|La «eléctrica». Reyes, Moreno, Di Stéfano, Labruna y Loustau, de izquierda a derecha.